< Preguntas bíblicas sobre Hageo
P: En Hag, ¿qué sabemos de este profeta y de su libro?
R: No se sabe nada de Hageo excepto lo que se menciona en el libro: que su nombre significa “festivo” o “fiesta”, y que él y Zacarías se mencionan en Esdras 5:1; 6:14. Puesto que el nombre de Hageo significa “festivo”, quizá Hageo nació en un día de fiesta judío. Hay alusiones a Hageo en Zacarías 8:9 y Hebreos 12:26.
Solo unos 50,000 judíos regresaron en 538 a.C. Comenzaron a construir el templo durante un par de años y luego se detuvieron. Y ahora, 18 años después, el templo todavía no se había construido. El primer mensaje, en la fiesta de la luna nueva (Números 10:10), exhortó al pueblo de Dios, que había perdido su visión. En Hageo aprenderemos algunas cosas acerca de Dios y de las personas, pero enseñar verdades no es el punto principal del libro. El punto principal es que el pueblo, y nosotros también, debemos cambiar.
Hageo y Zacarías fueron contemporáneos, y es interesante contrastar los estilos de estos dos profetas. El estilo de Hageo es en general sencillo, ordenado y directo, comparado con el estilo simbólico e inspirador de Zacarías. Pero Dios usa diversos estilos. H.A. Ironside, en The Minor Prophets p.221, llama a Hageo y Zacarías “saetas pulidas de la aljaba del Señor, cuya misión era volver hacia Él los corazones de los que tenían tal privilegio”.
P: En Hag, ¿cuál es el punto principal?
R: Hageo es un libro sobre “cuando las cosas no son lo mejor”. Hay dos subpuntos principales. Primero, el pueblo era diligente en construir sus propias casas, pero había descuidado la construcción del Templo de Dios. A diferencia de los profetas anteriores al exilio, Hageo en su mensaje no los reprende por cosas terribles que estén haciendo mal. Los reprende por no hacer lo correcto. Estaban absortos en los afanes de este mundo mientras descuidaban el bien.
Segundo, no debían desanimarse porque 50,000 judíos pobres no pudieran hacer un templo tan hermoso como el que construyó Salomón con su oro y unos dos millones y medio de súbditos. Debemos sentirnos satisfechos si estamos obedeciendo a Dios en el centro de Su voluntad, y no fijarnos en meros adornos exteriores.
P: En Hag, ¿cuál es un bosquejo del libro?
R: Hageo puede estudiarse en tres niveles: a) la construcción de la casa de Dios, b) volverse a Dios, o c) cuando las cosas no son lo mejor. El capítulo 1 se enfoca en cuando el pueblo de Dios no está dando lo mejor de sí, y el segundo capítulo muestra que debemos mantenernos animados cuando los resultados no parecen ser los mejores.
Hageo es el segundo libro más corto del Antiguo Testamento (después de Abdías), y su bosquejo es muy sencillo. Hageo dio cuatro mensajes.
Hag 1:1-15 Primer mensaje – Dejen de postergar y construyan ahora la casa de Dios (29 de agosto de 520 a.C.)
Hag 1:1-11 Consideren la disciplina de Dios sobre Su pueblo que posterga
Hag 1:12-15 El remanente de Dios respondió con obediencia
Hag 2:1-9 La gloria de la casa de Dios (17 de octubre de 520 a.C.)
Hag 2:1-4 Sí, el templo no se ve tan bien como antes
Hag 2:5-9 El Espíritu de Dios permanece, pero una vez más Dios hará temblar los cielos y la tierra
Hag 2:10-19 Dios puede bendecir aun lo que está contaminado (18 de diciembre de 520 a.C.)
Hag 2:10-15 La santidad no es contagiosa; la inmundicia sí; no hay esperanza natural para este pueblo
Hag 2:16-19 La promesa solemne de Dios de revertir esto con Su pueblo
Hag 2:20-23 La reversión de las maldiciones (18 de diciembre de 520 a.C.)
Hag 2:20-22 El derrocamiento de las naciones extranjeras
Hag 2:23 Zorobabel, descendiente de Joaquín, y el anillo de sellar
P: En Hag 1:1, ¿cuándo se escribió Hageo?
R: Según lo que está escrito en Hageo 1, esto sería en 520 a.C. La datación precisa es una característica de los escritos babilónicos y persas, como la Crónica Babilónica, que fecha con precisión cada acontecimiento. Hageo vivió bajo el dominio babilónico y persa, y por eso fecha los acontecimientos según el calendario babilónico, no el calendario del Antiguo Testamento, como alguien que había vivido toda su vida bajo ese dominio. Hageo también es inusual al mencionar monedas acuñadas, algo que Darío aprendió del reino de Lidia.
P: En Hag 1:1, ¿cuáles eran los acontecimientos mundiales en esa época?
R: 538 a.C. A unos 50,000 judíos se les permitió volver a casa cuando Ciro conquistó Babilonia.
538 a.C. Los judíos trabajaron en el templo durante dos años y luego se detuvieron.
-530 a.C. Ciro murió en batalla.
530-522 a.C. Cambises II gobernó Persia. Fue un tirano que administró mal el imperio. Todo estaba en paz en el Imperio persa (pax Persiaca) excepto el rebelde Egipto, y para someterlo Cambises marchó a Palestina al frente de su ejército.
522-521 a.C. Cambises murió misteriosamente y hubo una revuelta en Persia. Artajerjes fue un impostor que reinó 7 meses. Los griegos y los historiadores de hoy lo llaman Pseudo-Esmerdis. Él escribió la carta de Esdras 4:7-23 que detuvo la construcción.
522/521-486 a.C. Darío I Histaspes llegó a ser rey después de matar al impostor. Luchó contra los escitas y los griegos, y fue derrotado en Maratón en 490 a.C.
520 a.C. Hageo y Zacarías dieron sus primeras profecías
519-518 a.C. El ejército persa marcha por Palestina y conquista Egipto
486-465/464 a.C. Jerjes I (asesinado) (el mismo que Asuero en Esdras 4:6 y en Ester). Ester fue su reina.
464-424 a.C. Artajerjes I. Los persas lo llamaron Artajerjes I para borrar la memoria del impostor Artajerjes. Nehemías fue su copero.
445 a.C. Nehemías llegó a Jerusalén para construir el muro de la ciudad
P: En Hag 1:2, ¿fue la apatía del pueblo lo que impidió la construcción del Templo, o lo impidió la oposición extranjera, como dice Esdras 4:7-23?
R: Ambas tuvieron un papel. Esta es la secuencia de los acontecimientos.
1. En 538 a.C., Ciro emitió un decreto que permitía a los judíos volver a casa y construir su Templo.
2. En 536 a.C., los judíos comenzaron a echar los cimientos del Templo.
3. Los enemigos de Judá (samaritanos, amonitas, árabes y otros) escribieron una carta al rey (llamado Artajerjes, pero a quien los historiadores modernos llaman Pseudo-Esmerdis, 522-521 a.C.). Él emitió un decreto que detuvo la construcción.
4. En 520 a.C. (Esdras 5:1), Dios usó a Hageo para reprender al pueblo por no reconstruir. Entonces los judíos comenzaron a reconstruir.
5. Los enemigos cuestionaron su autorización para reconstruir.
6. En una carta al rey Darío, los judíos señalaron el decreto anterior del rey Ciro, y después de una búsqueda, ese decreto fue hallado. Ester 1:19 y Daniel 6:8 dicen que las leyes de los reyes persas no podían ser revocadas.
7. El templo finalmente se terminó alrededor de 516 a.C.
P: En Hag 1:2, ellos descuidaban la construcción de la casa de Dios, y nosotros también podemos descuidar hoy la casa de Dios. 1 Pedro 2:5 dice que la casa de Dios no es un edificio, sino nosotros, Su iglesia. ¿Cómo podríamos estar descuidando la casa de Dios?
R: Aunque creo que no muchos cristianos harían esto deliberadamente, podemos hacerlo sin querer. Una manera es perder el celo por construir cualquier cosa. Pero una segunda manera, quizá más común, es enfocarnos tanto en otra cosa, ya sea la música, la construcción de edificios o incluso el conocimiento, que obedecer a Dios ya no sea nuestra máxima prioridad.
P: En Hag 1:1-3, ¿qué estaba haciendo mal el pueblo?
R: No es que estuvieran haciendo cosas malas, sino que dejaron que sus propios intereses y ambiciones ocuparan el primer lugar en vez de servir a Dios, como muestra Hageo 1:4.
P: En Hag 1:2-4, ¿por qué crees que el entusiasmo del pueblo de Dios a veces decae?
R: Puede haber al menos cuatro razones.
Perdieron la fe en que Dios obraría en ellos para lograr esa meta.
Se enfrió su amor por Dios y por los demás, que es lo que los motiva a seguir adelante. No sienten que valga la pena el esfuerzo, el trabajo duro o el sacrificio para avanzar hacia esa meta.
Perdieron la esperanza y están desanimados por su progreso. No ven que algún día vayan a alcanzar la meta a la que creen que deben llegar.
Perdieron su visión: Han cambiado y ahora quieren trabajar en otra meta, quizá para satisfacer su propia ambición.
P: En Hag 1:2-4, ¿por qué posterga la gente las cosas en general? ¿Por qué posterga la gente el hacer la voluntad de Dios?
R: Postergar una acción no es negarse a hacer algo; más bien se justifica como dejarlo para un mejor momento. Muchas veces hay algo que parece más agradable, o menos laborioso de hacer ahora, y eso estorba el hacer las cosas importantes. Hoy muchas cosas son “urgentes” en el sentido de que tienen fecha límite. Pero algunas cosas son muy importantes y no urgentes, porque no tienen fecha límite. El folleto The Tyranny of the Urgent (La tiranía de lo urgente) muestra cómo la tiranía de lo urgente es enemiga de lo importante.
Un segundo tipo de postergación es la “parálisis por análisis”, o sea, retrasar una decisión, especialmente una decisión incómoda. En un extremo, no es bueno tomar decisiones precipitadas con datos insuficientes o sin datos en que basarlas. En el otro extremo, la postergación a menudo se justifica diciendo: “No tengo todos los datos”. ¡Normalmente nunca tendrás todos los datos! Pero si tienes suficientes datos, de modo que más datos probablemente no cambiarían la decisión, entonces debes decidir ahora.
Mateo 6:33 dice que busquemos primeramente el reino de Dios. A veces las personas no hacen lo que Dios quiere que hagan porque sienten que tienen algo más importante. Pero en realidad nada es más importante que servir a Dios.
P: En Hag 1:2-4, ¿qué excusas podrían dar los cristianos para postergar el entregarse por completo a Dios?
R: Aquí hay diez justificaciones.
Ya doy el diezmo. (pero vea Lucas 21:1-4; 2 Corintios 8:2-3)
Puede que no siempre sea tan divertido. (pero vea 2 Corintios 1:8-9; Filipenses 3:14; 1 Corintios 3:12-15; y 1 Corintios 9:23-25)
Si le entregara todo a Dios, mi familia se moriría de hambre. (pero vea 1 Timoteo 5:8; Proverbios 31:21-25)
Quizá no avanzaría tanto en mi carrera. (vea Hebreos 11:24-26; 11:37; 1 Timoteo 6:9-10)
Quizá no sea seguro para mí. (vea 1 Reyes 19:10; Abram y la invasión elamita)
Quiero alguna garantía de que mi familia estará a salvo. (vea Ezequiel 24:18; Job 1:2-3 vs. 42:12-13)
Antes de conocer a Dios, me había alejado demasiado de la justicia como para que Dios me use. (Pablo)
Después de conocer a Dios, me he alejado demasiado de la voluntad de Dios. (vea Jonás, Pedro; 2 Corintios 2:5-10)
Por ahora, yo mismo no soy tan perfecto. (vea 2 Corintios 12:7-10)
Dios solo me da lo que necesito, y he malgastado parte de lo que Él me dio. (vea Éxodo 34:1)
Esta semana honra a Dios de una manera especial. Busca algo que sabes que Dios quiere que hagas, pero que estás postergando, y comienza a hacerlo ahora. O bien, busca un hábito que Dios quiere que dejes, pero que estás postergando dejar, y déjalo ahora.
P: ¿Cómo se relacionan entre sí Hag 1:2-4 y Stg 4:17?
R: Santiago 4:17 dice que si una persona sabe lo que Dios quiere que haga y no lo hace, eso es pecado. Estas son algunas razones por las que la gente posterga las cosas en general.
Dicen que están demasiado cansados
Demasiadas otras cosas
Si no se puede hacer bien, mejor no hacerlo
Trabajan mejor bajo presión
Falta de familiaridad; fuera de nuestra zona de confort
No ven la fecha límite
Date permiso a ti mismo, toma la iniciativa (Nadie en la tierra le dio permiso a Hageo para hablar, excepto Hageo)
No ven las consecuencias inmediatas
No hay rendición de cuentas
Simplemente no queremos. No vemos suficiente placer o beneficio
Falta de autodisciplina, que es hacer lo que sabes que es mejor, tengas ganas o no.
Miedo a no tener éxito
P: En Hag 1:3-4, ¿por qué crees que Dios castigó primero y explicó después, cuando a menudo hace lo contrario?
R: Normalmente Dios advierte a un pueblo rebelde o ignorante y luego lo castiga si no se vuelve. Pero hay dos tipos de desobediencia: la rebeldía y la postergación. El pueblo ya sabía qué hacer; no era rebelde ni se negaba abiertamente a hacerlo, sino que seguía retrasándolo mientras hacía sus propios proyectos. Dios les dio malas consecuencias porque ya sabían lo que debían estar haciendo. Dios hizo que el castigo correspondiera a la desobediencia. Estaban demasiado ocupados trabajando en sus propias cosas como para tener tiempo para Dios, así que Dios se aseguró de que sus propias cosas no tuvieran mucho éxito.
P: En Hageo 1:5,7; 2:15,18 (2 veces), ¿cómo podemos pensar bien sobre nuestros caminos?
R: Podemos comenzar con oración, pidiéndole a Dios que nos muestre nuestras faltas ocultas, y que también nos recuerde las que no lo son tanto. Podemos examinar si nuestros deseos, pensamientos y planes nos están llevando a nosotros y a nuestra familia hacia Dios y a ser más semejantes a Cristo, o lejos de ello. Podemos preguntarnos si estamos dejando sin hacer cosas importantes por causa de cosas triviales. En general, podemos pensar bien sobre nuestro tiempo, hacia dónde nos dirigimos, nuestras prioridades, el dinero y los placeres, o sea, dónde está nuestro corazón.
P: En Hag 1:5-7,11,16-17, ¿por qué a veces Dios decide no bendecir a Su propio pueblo?
R: La respuesta a esta pregunta es la lección principal del libro de Hageo. Cuando el pueblo de Dios no lo honra como debería, y no es plenamente obediente, Dios dispondrá las circunstancias para fomentar su obediencia. Nosotros a menudo hacemos lo mismo con nuestros hijos como disciplina. La disciplina no siempre es castigo físico. El tipo de disciplina que Dios usa aquí a veces se llama “disciplina de consecuencias lógicas”.
P: En Hag 1:9-11, ¿qué tiene de inusual la estructura de este pasaje?
R: Es un recurso literario llamado quiasmo.
Hag 1:9a-b Dios los disciplinó
-- Hag 1:9c-e Porque la casa de Dios está en ruinas
-- Hag 1:10a Por causa de ustedes
Hag 1:10b-11 Dios los disciplinó
P: ¿Por qué Hag 1:10,11 menciona el rocío en lugar de la lluvia?
R: Durante la temporada de cultivo del verano, de abril a octubre, no llovía en Israel. Pero normalmente había mucho rocío traído por los vientos que venían del mar Mediterráneo. Así que el rocío era esencial para los cultivos del verano. Dios envió una sequía (horeb) sin rocío, porque Su templo seguía en ruinas (hareb). Usó un juego de palabras para grabar en la memoria del pueblo la razón del castigo. Santiago 5:16-18 dice que la oración del justo es poderosa en su efecto, y da el ejemplo de Elías, que primero oró para que no lloviera y después oró para que lloviera. La oración de este pueblo pidiendo lluvia no logró nada, porque no estaban plenamente comprometidos con Dios. Santiago 1:7-8 dice que el hombre de doble ánimo no piense que recibirá cosa alguna del Señor.
P: Hag 1:13; 2:4 dicen: “Yo soy con vosotros, dice Jehová”. Hageo 2:5 y 2:19 también dan la misma promesa de bendición. ¿Cómo es esta la mejor bendición de todas?
R: Elías conoció la respuesta en 1 Reyes 19:11-13. Dios le mostró varios poderes de la naturaleza, pero Elías sabía que la presencia de Dios no estaba en ellos, y Elías esperó la presencia de Dios. Cuando no nos conformamos con cosas exteriores vistosas, sino que esperamos la presencia de Dios, Dios estará allí para nosotros. La promesa de que Dios estará con nosotros, de una manera muy cercana y personal, es la mejor promesa de todas.
P: En Hag 1:14, ¿cómo despierta Dios el espíritu de alguien?
R: Dios derriba las ataduras que mantenían abatido su espíritu. Restaura su fe, le da un nuevo corazón lleno de amor, levanta su esperanza y le da visión. Dios usa tanto el refuerzo positivo como el negativo, según sea necesario.
En tiempos de Hageo comenzaron a construir en 23 días. Esto les dio tiempo para organizarse y terminar la cosecha de higos, uvas y granadas. Quizá no sentían que tuvieran suficientes recursos, ¡pero Esdras 6:8,9 dice que el rey Darío incluso les dio dinero! Esdras 6:15 dice que el templo se terminó unos 4 años después.
P: En Hag 1:14, ¿cuándo está bien aceptar dinero de no creyentes para la obra de Dios, en contraste con no aceptar dinero de los no creyentes en 3 Jn 7?
R: Primero lo que no es la respuesta, y luego la respuesta.
Lo que no es la respuesta: Hageo profetizó en tiempos del Antiguo Testamento, y 3 Juan se escribió bajo el Nuevo Pacto. Sin embargo, no hay ninguna indicación explícita de que estos preceptos hayan cambiado.
La respuesta: El gobierno de los babilonios destruyó el templo y se llevó el oro y las riquezas del templo. El gobierno de los persas estaba devolviendo lo que originalmente pertenecía a los judíos.
P: En Hag 2:2, ¿qué importancia tiene hablarle “al resto del pueblo” en lugar de solo al pueblo?
R: En tiempos de Salomón había más de 1.5 millones de israelitas, pero en esta época solo 50,000 judíos regresaron a casa. Tenían notablemente menos gente y muchísimos menos recursos para construir un templo. Un punto clave es cuál sería su actitud cuando el templo reflejara eso.
“Resto” no se refiere a una comunidad elegida, sino a la fracción insignificante de la población que regresó de Babilonia.
P: En Hag 2:1-4, ¿cómo puede, paradójicamente, el deseo de éxito llevar a veces al fracaso por la postergación?
R: A veces la gente posterga las cosas porque prefiere no intentarlo nunca antes que arriesgarse a fracasar. Francamente, algunas cosas que Dios quiere que hagamos, si las hacemos bien, con humildad y obediencia, y confiando en Dios, aun así serán un fracaso, al menos a los ojos del mundo.
El pueblo en tiempos de Hageo dejó de juzgar por su cuenta cuáles eran los tiempos propicios para el éxito, y ante la insistencia de Hageo, comenzó a construir de todos modos. La fecha del segundo mensaje, el 17 de octubre de 520 a.C., el séptimo día de la Fiesta de los Tabernáculos, es significativa de dos maneras. Primero, fue exactamente 440 años antes, en 960 a.C., cuando Salomón dedicó el templo que construyó, en 1 Reyes 6:38; 8:2. Segundo, fue un mes después, así que ya podían ver algunos resultados. Esdras 3:10-13 dice que mientras algunos gritaban de alegría, otros lloraban. Algunos de los que regresaron, ya mayores, probablemente recordaban el templo anterior.
Que el nuevo templo fuera o no un “éxito” dependía de si se juzgaba según las normas del mundo o según las de Dios.
P: En Hag 2:1-4, ¿cómo reacciona la gente cuando las cosas no van a ser tan buenas como antes?
R: Esdras 3:10-13 dice que algunos del pueblo se regocijaron, pero otros lloraron. Si vas a una iglesia solo por el “espectáculo”, tarde o temprano o te desilusionarás, o podrías terminar en un lugar donde todo es solo apariencia. Es mejor ser genuino que espectacular.
P: ¿Muestra Hag 2:1-4 alguna desilusión de parte de Dios porque este templo no era tan hermoso como el de Salomón?
R: Ninguna en absoluto. Recuerda que Salomón también construyó templos a ídolos, y este pueblo no iba a construir ningún templo a ídolos. Construir un templo sencillo y puro para Dios es mejor que construir un templo verdaderamente espectacular para Dios y además construir un templo a un ídolo.
P: En Hag 2:1-4, a veces es natural comparar diversos ministerios, pero ¿cuándo no debemos hacerlo, y cómo debemos hacerlo?
R: En Jeremías 45, Baruc el escriba fue fiel en el ministerio de Jeremías. Jeremías fue un profeta influyente en los siglos siguientes, pero en su propio tiempo no tenemos registro de una sola persona que se arrepintiera. No juzgamos por los resultados, por la cantidad de dinero recaudado ni por lo llamativo.
Pero sí podemos y debemos examinar si son sanos en doctrina y práctica, y si están haciendo o no lo que Dios ha llamado a hacer a los cristianos.
P: En Hag 2:1-4, a este templo no le faltaba nada, pero no tenía los hermosos adornos del Templo de Salomón. ¿Cómo pueden algunos cristianos, al depender de “adornos” para atraer la atención al evangelio, perder el enfoque en el evangelio mismo?
R: Las denominaciones y las organizaciones cristianas pueden tener dos tipos de propósitos. El primer tipo son los propósitos que Dios quiso para el grupo. El segundo tipo son propósitos adicionales que las personas han añadido. En tiempos de Salomón, la gente podía confiar en que Jehová era el Dios verdadero porque Jerusalén tenía el templo más grande, el mejor mobiliario y la mayor cantidad de oro de todos los templos de alrededor. Todas esas son razones falsas para tener confianza. Era una meta noble “adornar” el templo, pero este nuevo templo iba a estar “sin adornos” de oro, sin altura magnífica y sin otros atavíos. Al contemplar las enormes catedrales de Europa, de hermosa arquitectura, anteriores a la era misionera del siglo XVIII, uno se pregunta cuánto más se podría haber hecho si el dinero y el esfuerzo se hubieran destinado más bien a edificar la verdadera iglesia de Dios, es decir, más personas por medio de la evangelización y el discipulado.
Podríamos pensar que necesitamos adornos para servir mejor a Dios, y así sería si sirviéramos con nuestras propias fuerzas. Pero sin Cristo nada podemos hacer (Juan 15:5). Como aprendió Pablo en 2 Corintios 12:10b: “porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso”. (RV1909)
P: En Hag 2:4, ¿por qué es significativo decirle a un sacerdote llamado Josué que se esfuerce, y qué tiene que ver esto con la salida de Egipto en Hag 2:5? ¿Cómo es este “mandato” en realidad una preciosa promesa?
R: Dios usa las mismas palabras que le dijo a Josué en el libro de Josué. Podemos animarnos al recordar lo que Dios ha hecho en el pasado por nosotros y por Su pueblo. En apariencia, Dios simplemente le ordenaba esforzarse, pero indirectamente Dios le decía que podía hacerlo valiente como el Josué de antaño, y como Moisés y Aarón, que liberaron a los israelitas de la esclavitud en Egipto y derrotaron al ejército del faraón sin ayuda de nadie más, excepto de Dios.
Como nota aparte sobre Josué el sumo sacerdote, su padre Josadac fue deportado a Babilonia (1 Crónicas 6:15).
P: En Hag 2:5 e Is 41:10, Dios le dijo al pueblo que no temiera. ¿Qué cosas podrían haberles causado temor?
R: Aunque había muchas cosas específicas que podían temer, hay al menos tres categorías.
Temor a los pueblos vecinos: A los samaritanos, amonitas y árabes no les agradó que reconstruyeran el muro en tiempos de Nehemías, y tampoco habrían querido el templo en tiempos de Hageo.
Temor de que Dios no los recibiera de nuevo: El pueblo había sido tan desobediente hacía más de 70 años que Dios los desterró a Babilonia. Solo un porcentaje muy pequeño regresó. Quizá tenían dudas sobre si Dios todavía los quería. La promesa de Dios de estar con ellos en Hageo 1:13; 2:4 e Isaías 41:10 sería preciosa para ellos. Si un cristiano cae hoy, podría preguntarse si Dios alguna vez lo recibirá de nuevo. La promesa hecha entonces sigue siendo válida hoy. De hecho, si alguien se arrepiente es porque el Espíritu Santo lo convence de arrepentimiento, para recibirlo de nuevo.
Temor por tener pocas fuerzas en tiempos turbulentos: Dios les dijo a los judíos que una vez más haría temblar los cielos y la tierra, la mar y la seca, en Hageo 2:6. “Aun una vez”, como cita Hebreos 12:26 este versículo, recuerda Éxodo 19:18, donde Dios hizo temblar las cosas en tiempos de Moisés. Isaías 41:10 dice: “No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. (RV1909)
P: En Hag 2:6-7, ¿cuándo fueron sacudidos la tierra y el cielo?
R: Cuando Cristo murió en la cruz, el sol se oscureció (Mateo 27:45-46; Marcos 15:33; Lucas 23:45) y hubo un terremoto (Mateo 27:51-52). El historiador palestino no cristiano Talo (52 d.C.) también registró que hubo oscuridad durante la crucifixión de Jesús.
Además de un terremoto físico, la muerte de Jesús, Su visita a los muertos y Su resurrección ciertamente sacudieron todo en los ámbitos espirituales.
P: En Hag 2:7, ¿quién es el Deseado de todas las gentes?
R: Primero un poco de gramática hebrea, y luego tres puntos de vista.
La palabra hebrea para “deseado” (hemdat) es femenina singular, y “vendrá(n)” (ba’u) es plural. Sin embargo, “deseado” en plural es (hamudat), que tiene las mismas consonantes. El hebreo se escribía originalmente sin vocales.
Aunque “deseo” es femenino singular, una construcción similar se refiere a Saúl como “todo el deseo de Israel” en 1 Samuel 9:20, y al ídolo masculino Tamuz como “el deseado de las mujeres” en Daniel 11:37. En forma plural, Daniel es llamado “varón de deseos” en Daniel 9:23 y 10:11,19.
Ahora bien, estos son los tres puntos de vista.
1. El Deseado es el Mesías: Los primeros cristianos lo interpretaron así, y la Reina-Valera 1909 lo traduce de esta manera: “vendrá el Deseado de todas las gentes”. Puesto que la forma femenina puede referirse a Saúl, a Tamuz y a Daniel, como se mencionó antes, nada impide que se refiera a Cristo. Esto encaja perfectamente con el contexto de Hageo. Está diciendo que, aunque este templo no se ve tan bien como el anterior, será mejor porque Jesús entrará en este nuevo templo. Como nota aparte, en tiempos de Jesús el templo se llamaba “el Templo de Herodes”, no porque Herodes hubiera construido un templo nuevo, sino porque él pagó para restaurar este templo.
2. Lo deseado es la riqueza o el tesoro de las naciones: Esta interpretación se sigue por el sustantivo femenino singular. La BSB (Berean Standard Bible, en inglés) adopta este punto de vista: “vendrán con todos sus tesoros”.
3. Los pueblos vendrán al Deseado de todas las naciones: Esta también es una posibilidad válida.
P: En Hag 2:7, ¿crees que “el Deseado de las gentes” es mesiánico o no?
R: Los eruditos tienen diferentes opiniones.
Sí: Algunos rabinos judíos y Jerónimo (Carta 53 cap.8 p.101, 394 d.C.) interpretaron esto como mesiánico.
No: Según otros comentarios, “el Deseado de todas las gentes” probablemente no es mesiánico.
Ambos: “Vendrá(n)” es una palabra plural, así que esto podría referirse a deseos o tesoros en plural, pero también podría ser deliberadamente ambiguo y referirse tanto a los tesoros como al Mesías.
P: En Hag 2:7, ¿cuándo se llenará de gloria esta casa?
R: Esto se refiere a Dios Hijo, Jesús, que entró en el Templo cuando anduvo en esta tierra, o bien a lo que sucederá durante el Milenio.
P: En Hag 2:9, ¿por qué crees que Dios dijo de Jerusalén: “daré paz en este lugar” (shalom)?
R: Jerusalén ha sido continuamente el centro de conflictos. Pero el Mesías, el Príncipe de Paz, traería la paz entre Dios y el hombre en Jerusalén, en la cruz.
P: En Hag 2:3,7,9, ¿cómo fue la gloria de este Templo mayor que la gloria del Templo de Salomón?
R: Jesús vino a este templo. Algunos se preocupan más por las cosas materiales “gloriosas”, como el oro, mientras que Dios parece preocuparse más por las personas que por las cosas materiales.
P: En Hag 2:9, ¿cómo usó esto Herodes el Grande?
R: Herodes el Grande mencionó que el templo era entonces 60 pies (unos 18 metros) más bajo que el de Salomón, y por lo tanto no tan bueno. Lo dijo en su discurso para persuadir a los judíos de que le permitieran restaurar el templo a su estado anterior, para que el templo (y él) tuvieran más gloria. (Josefo, Antigüedades de los judíos, libro 15 cap.11.1 p.334.)
Pero eso no es lo que Dios quiso decir cuando dijo que este templo tendría mayor gloria que el de Salomón. Hoy, los intentos carentes de espiritualidad por hacer que un ministerio tenga éxito pueden ser en realidad una falsificación del verdadero propósito de un ministerio.
P: En Hag 2:11-14, ¿cuál es aquí el punto sobre lo limpio y lo inmundo?
R: Se puede pensar en la limpieza como pureza, y en la inmundicia como contaminación. Una cosa consagrada que toca una cosa común no hace que ambas queden consagradas. Sin embargo, una cosa contaminada que toca una cosa común hace que ambas queden contaminadas. Luego Dios le dijo a Hageo que, para Él, toda la nación estaba contaminada. Hay al menos tres aplicaciones que podemos aprender de este pasaje.
1. No puedes hacer la misma cantidad de cosas buenas y malas y esperar que se equilibren a los ojos de Dios. Algunos llaman a esta idea errónea el “síndrome de Robin Hood”, ya que, según la leyenda, Robin Hood pensaba que una mala acción (como robarle a alguien) se compensaría con una buena acción (como dar una parte del botín a los pobres).
2. Nosotros podemos contaminar, pero solo Dios puede purificar. La contaminación se propaga. Eclesiastés 10:1 lo compara con una mosca muerta en el perfume. Las cosas o personas santas no hacen que otras cosas o personas queden consagradas. Es Dios quien hace santas las cosas y a las personas.
3. Dios a menudo actúa colectivamente contra una nación o un pueblo. Aunque haya unas cuantas personas justas en una nación, Dios a veces castiga a toda la nación por los pecados de la mayoría. Esto no significa que las personas justas sean culpables, pero en esta vida aun así se ven envueltas en las consecuencias de los pecados de otros.
P: En Hag 2:15, ¿se construyó este templo alrededor de 520 a.C., o alrededor de 536 a.C., como se menciona en Esdras 3:8-13, o durante el tiempo de Darío (521-486 a.C.), como se menciona en Esdras 4:24?
R: Todo lo anterior es cierto. La obra comenzó cuando los judíos regresaron por primera vez, en 538 a.C. Sin embargo, se emitió un decreto que detuvo la obra. La obra se reanudó unos 18 años después, en 520 a.C.
Vea el comentario sobre Hageo 1:1 para la cronología de los reyes, y el comentario sobre Hageo 1:2 para la secuencia de los acontecimientos del templo.
P: En Hag 2:15, el hebreo es inusual, pues dice literalmente “desde este día y hacia arriba”. ¿Cómo debe ser nuestra vida “desde este día y hacia arriba”?
R: El pueblo probablemente se sentía en un punto bajo espiritualmente, porque solo regresó un remanente, y el templo claramente no iba a ser tan bueno como antes. Estaban en un punto bajo económicamente. Pero Dios les prometió que estaría con ellos, y que los bendeciría desde ese día “hacia arriba”.
Como decía un pastor, cuando alguien te pregunte cómo estás, puedes decirle: “mejor que ayer, menos que mañana”. Debemos vivir con la expectativa de que cada día seremos más semejantes a Cristo, llenos del gozo, la paz y la perseverancia de Dios.
P: En Hag 2:10-19, ¿por qué Dios señala que la contaminación es contagiosa y la santidad no?
R: Como dijo Donald Campbell: “El trabajo y la adoración no santifican el pecado, pero el pecado contamina el trabajo y la adoración”. Believer’s Bible Commentary p.1155. Si Dios quería animar al pueblo a volver a Él, a primera vista esto parece lograr exactamente lo contrario. En lugar de decirles que están rodeados de cosas santas y que así pueden volverse gradualmente más santos, Dios les dice que el hecho de que algo sea santo NO hace santas las cosas que lo rodean.
Lo que Dios les está diciendo es que no debe haber ninguna esperanza en un proceso natural y “gradual”. El único fin de eso es que todo quede contaminado y arruinado. Pero al exponerlo abiertamente, se muestra que es Dios, y solo Dios, obrando soberanamente en Su gracia, quien traerá Su santidad y Su gloria a ese lugar en Hageo 2:5-10. En cuanto a las cosas arruinadas, ya sea en lo económico o en lo espiritual, Dios luego promete que, aunque habían estado bajo la mano severa de Dios en Hageo 1:5-11, desde ese momento en adelante (en hebreo, literalmente “hacia arriba”) Dios los colmaría de bendiciones, según Hageo 2:15-19.
P: En Hag 2:23, ¿qué significado tiene un anillo de sellar?
R: Hay varios significados relacionados entre sí.
En general, un anillo de sellar simbolizaba la autoridad del rey. El faraón se quitó su anillo y se lo dio a José en Génesis 41:42.
Autoridad divina para gobernar. El Mesías tendría un anillo de sellar.
Promesa de que el Mesías vendría
El Espíritu Santo garantiza nuestra herencia futura (NIV Study Bible p.1404). Vea Efesios 1:13-14.
Reversión de la maldición sobre Joaquín: A Joaquín se le dijo que, aunque fuera anillo en la mano derecha de Dios, Dios lo arrancaría de allí, en Jeremías 22:24-25. A Zorobabel no solamente se le da un anillo de sellar, sino que se dice que es como el anillo de sellar de Dios.
P: En Hag 2:23, ¿revierte Dios, al volver a poner el anillo de sellar en Zorobabel, la maldición contra la descendencia de Jeconías y el haberle quitado el anillo en Jer 22:24-30?
R: La maldición no fue totalmente cancelada ni eliminada, pero sí fue revertida y mitigada. Primero lo que dicen algunos escritores judíos, y luego la respuesta.
El Midrash Rabá dice: “.
. . hicieron el Becerro y merecían ser exterminados, y yo habría pensado que Él
los maldeciría y los destruiría; sin embargo, tan pronto como se arrepintieron,
el peligro se apartó: Entonces Jehová se arrepintió del mal (ib. XXXII, 14). Y
así en muchos lugares. Por ejemplo, dijo acerca de Jeconías: porque ningún
hombre de su simiente... será jamás dichoso (Jer. XXII, 30), y dice: Y
trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la fuerza del reino de las
gentes... En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel,
hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y ponerte he como anillo de sellar
(Hag. II, 22 s.). Así quedó anulado lo que Él había dicho a su antepasado, a
saber: Vivo yo, dice Jehová, que si Conías hijo de Joacim rey de Judá fuese
anillo en mi mano diestra, aun de allí te arrancaré (Jer. XXII, 24).
(Números Rabá
XX:20)”
El Midrash Pesikta Rabbati dice: “Sin embargo, R. Josué ben Leví argumentó lo siguiente: El arrepentimiento anula todo el decreto, y la oración la mitad del decreto. Ves que así sucedió con Jeconías, rey de Judá. Porque el Santo, bendito sea, juró en Su ira: Vivo yo, dice el Señor, que aunque Conías hijo de Joacim rey de Judá fuese anillo en una mano, por Mi diestra —nótese, como dijo R. Meir, que fue por Su mano diestra que Dios juró— te arrancaría de allí (Jer. 22:24). ¿Y qué se decretó contra Jeconías? Que muriera sin hijos. Como se dice: Escribid que será este hombre privado de generación (Jer. 22:30). Pero tan pronto como confesó su arrepentimiento, el Santo, bendito sea, anuló el decreto, como lo muestra la referencia de la Escritura a Los hijos de Jeconías —el mismo es Asir—, Salatiel su hijo, etc. (1 Cr 3:17). Y la Escritura dice además: En aquel día... te tomaré, oh Zorobabel... hijo de Salatiel... y ponerte he como anillo de sellar (Hageo 2:23). ¡He aquí, pues, cómo el arrepentimiento puede anular todo el decreto!” (Pesikta Rabbati, Piska)
La respuesta: Una maldición puede mitigarse sin ser cancelada. Así es como sucede.
A David se le prometió que el Mesías sería su descendiente biológico: Jesús lo fue por medio de María
Jeconías fue maldecido con que ninguno de sus descendientes se sentaría jamás en el trono de David, en Jeremías 22:24-30. Ninguno lo hizo como rey. José descendía de Jeconías, pero Jesús, que es nuestro rey, no descendía biológicamente de José.
Por nacimiento, ninguno de la casa de Jeconías heredaría el trono de David
Por adopción, Jesús, adoptado por José, heredó el trono de David.
Hay mucho aquí para que lo consideremos. Por nacimiento, ninguno de nosotros es hijo de Dios, con algún derecho a estar en Su reino. Por adopción, llegamos a ser hijos de Dios y parte de Su reino.
A veces enfrentamos una maldición o una mala consecuencia por nuestras acciones pecaminosas. Pero si nos arrepentimos y nos sometemos a Dios, quizá Dios no cancele la maldición o la consecuencia, pero podría revertir la maldición y convertirla en bendición.
P: En Hag 2:23, ¿cómo fue escogido Zorobabel para el futuro?
R: Zorobabel fue el gobernador bajo el cual se reconstruiría este templo. Pero esto implica más que solo ese honor. Mateo 1:12-13,16 muestra que el descendiente de Zorobabel, José, sería el padre legal del Mesías.
Como nota aparte, el nombre Zorobabel es un nombre acadio documentado, zer babili, que significa descendiente de Babilonia.
P: ¿Qué recursos literarios usó Hageo?
R: Hageo no usó muchos; su mensaje es sencillo y directo, en contraste con Zacarías, Salomón e Isaías. Sin embargo, estos son los que sí usó.
Rima: Hageo 1:6 hammistakker, mistakker
Hageo 1:10 ‘al-ken, ‘alekem
Hageo 2:6 ‘ahat, me’at
Quiasmo: Hageo 1:9-11
Antítesis: Hageo 1:6 “y el que anda a jornal recibe su jornal en trapo horadado”.
Estilo de diálogo, como Malaquías. Hageo 1:4,5,9; 2:11-13
Repetición dentro de la obra: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos” o algo similar, 26 veces en 38 versículos
Espíritu, 3 veces, Hageo 1:14
Pares de 2 o 4 (pero no de 3, 5 o más):
Hageo 1:11 la tierra y los montes, el vino y el aceite, los hombres y las bestias.
Hageo 2:2 Zorobabel y Josué
Hageo 2:6 los cielos y la tierra, la mar y la seca.
Hageo 2:21 los cielos y la tierra.
Hageo 2:22 el trono de los reinos y la fuerza del reino de las gentes
Hageo 2:22 el carro y los que en él suben, los caballos y los que en ellos montan.
P: En Hag, ¿cuáles son algunos de los manuscritos más antiguos que todavía existen hoy?
R: Rollos del mar Muerto: (c.1 a.C.) Hay una copia (en dos partes) de Hageo entre los rollos del mar Muerto.
4Q77 (=4QXIIb) contiene Hageo 1:1-2; 2:2-4
4Q80 (=4QXIIe) contiene Hageo 2:18-21
Nahal Hever es una cueva cerca de En-gadi que tiene un fragmento de los profetas menores en griego (8 Hev XIIgr). Se escribió entre 50 a.C. y 50 d.C. Fue escondido durante la rebelión de Bar Kojba contra Roma. Es una revisión de la Septuaginta, hecha en Judea, y es casi idéntica al texto masorético.
El rollo de wadi Murabba’at (Mur XII) era un “rollo de los Doce” de c.132 d.C. Contiene Hageo 1:1,12-15; 2:1-8,10,12-23, además de otros profetas menores. En Hageo es idéntico al texto masorético, excepto por dos palabras.
En total, en los rollos del mar Muerto, Nahal Hever y wadi Murabba’at se conservan los siguientes versículos de Hageo: 1:1-2, 12-15; 2:1-8,10,12-23. En otras palabras, al menos parte de cada versículo excepto 1:3-11; 2:9,11.
Manuscritos bíblicos cristianos, de alrededor de 350 d.C., contienen el Antiguo Testamento, incluido Hageo. Dos de ellos son el Vaticano (325-350 d.C.) y el Alejandrino (c.450 d.C.), donde los libros de los doce profetas menores se colocaron antes de Isaías. Hageo está completo tanto en el Vaticano como en el Alejandrino.
El Sinaítico (340-350 d.C.) también tiene el libro completo de Hageo.
P: ¿Qué escritores antiguos se refirieron a Hageo?
R: La Biblia se refiere a Hageo en Esdras 5:1; 6:14, y Hebreos 12:26 parafrasea Hageo 2:6. Hay una alusión general a Hageo en Zacarías 8:9.
La Septuaginta afirma que los Sal 138, 146, 147, 147:12 y 148 son de Hageo y Zacarías.
El Salterio Galicano latino (389 d.C.), usado por Alcuino de York, el erudito principal de Carlomagno, presenta los Salmos 111, 112, 146 y 147 como de Hageo y Zacarías.
En los apócrifos, 1 Esdras 6:1; 7:3; 2 Esdras 1:40 se refieren a Hageo, y Eclesiástico (=Sirácida) 49:11 cita parte de Hageo 2:23
Los escritores prenicenos que se refirieron a versículos de Hageo o aludieron a ellos son:
X Epístola de Bernabé (c.70-130 d.C.) cap.16 p.147: se afirma que se refiere a Hageo 2:10, pero es una alusión tan vaga que no se considera aquí.
Melitón de Sardis (170-177/180 d.C.) (Implícito) menciona el “Antiguo Testamento” y enumera los libros. No enumera individualmente los doce profetas menores, sino que los llama Los Doce. Fragmento 4 del Libro de extractos vol.8 p.759
Clemente de Alejandría cita Hageo 1:6 como “Escritura”. Stromata (193-202 d.C.) libro 3 cap.6 p.391. También cita Hageo 1:6 en El Pedagogo libro 2 cap.3 p.248
Clemente de Alejandría (193-205 d.C.): “Jeremías y Ambacum [Habacuc] todavía profetizaban en tiempos de Sedequías. En el quinto año de su reinado profetizó Ezequiel en Babilonia; después de él, Nahúm, luego Daniel. Después de él, a su vez, Hageo y Zacarías profetizaron en tiempos de Darío el Primero durante dos años; y luego el ángel entre los doce”. Stromata libro 1 cap.21 p.328
Tertuliano (198-220 d.C.) alude a la “sacudida universal” del mundo entero en Hageo 2:6 y Hebreos 12:26,27. Sobre la monogamia cap.16 p.72
Orígenes (225-254 d.C.) cita Hageo 2:6 como de Hageo en Contra Celso libro 7 cap.30 p.623
Cipriano de Cartago (c.246-258 d.C.) cita Hageo 1:12 como de Hageo en Tratados de Cipriano Tratado 12 el tercer libro cap.20 p.541.
Cipriano de Cartago (c.246-258 d.C.) cita Hageo 1:9 como del profeta en Tratados de Cipriano Tratado 5 cap.6 p.459. Estas son las dos únicas referencias a Hageo en los escritos que se conservan de Cipriano.
Después de Nicea (325 d.C.)
Atanasio de Alejandría (367 d.C.) (Implícito, porque menciona a los doce profetas): “Hay, pues, del Antiguo Testamento, veintidós libros en número; … luego los Profetas, los doce contados como un solo libro….” Atanasio, Carta pascual 39 cap.4 p.552.
Efrén de Siria (350-378 d.C.)
Basilio de Capadocia (357-378 d.C.)
Cirilo de Jerusalén (c.349-386 d.C.) menciona los libros de los Profetas, tanto de los Doce como de los demás. Miqueas 3:8 como de Miqueas, Joel 2:28 como de Joel, Hageo 2:4 como de Hageo, Zacarías 1:6 como de Zacarías. Catequesis Catequesis 16.29 p.122
Gregorio Nacianceno (330-391 d.C.)
El Libro de los grados siríaco (Liber Graduum) (350-400 d.C.) se refiere a Hageo 1:6 en el Memra 7 p.78
Rufino (374-406 d.C.)
Juan Crisóstomo (-407 d.C.)
Jerónimo (373-420 d.C.) trata los libros del Antiguo Testamento. Trata específicamente Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, el Pentateuco, Job, Jesús hijo de Nave [Josué], Jueces, Rut, Samuel, Reyes (2 libros), los doce profetas, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Ester, Esdras, Nehemías, Carta 53 cap.7-8 p.99-101.
El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d.C.)
Agustín de Hipona (388-28 de agosto de 430 d.C.)
El semipelagiano Juan Casiano (419-430 d.C.)
P: En Hag, ¿cuáles son algunas de las diferencias de traducción entre el hebreo y la Septuaginta griega?
R: La primera frase es el texto masorético y la segunda es la Septuaginta, a menos que se indique otra cosa. Solo hay dos pequeñas diferencias, en 2:1 y 2:3, entre el texto masorético y el de wadi Murabba’at.
Hag 1:1 “por” vs. “por mano de”
Hag 1:2 “viniendo” (bo’) (masorético) vs. “ha venido” (ba’) Septuaginta
Hag 1:1 “gobernador de Judá” vs. “de la tribu de Judá”
Hag 1:8 “traed” vs. “cortad” (la palabra hebrea en que se basó la Septuaginta difiere en una sola letra)
Hag 1:9 “he aquí” vs. “ser”
Hag 1:9 “soplé sobre ello” vs. “lo dispersé de un soplo”
Hag 1:9 “Por qué” vs. “Por tanto”
Hag 1:11 “sequía en la tierra” vs. “espada sobre la tierra”
Hag 1:11 “vuestras manos” vs. “sus manos”
Hag 1:12 “Entonces” vs. “Y”
Hag 1:12 “su Dios” vs. “a ellos”
Hag 1:13 “habló el mensaje” vs. “habló entre los mensajeros”
Hag 1:14 “resto del pueblo” vs. “resto de todo el pueblo”
Hag 1:14 “vinieron” vs. “entraron”
Hag 2:1 “por medio de” (beyad) (masorético) vs. “a” (‘el) en el rollo de wadi Murabba’at (An Exegetical Commentary p.17 y Benoit et al. Les Grottes de Murabba’at, 184.)
Hag 2:2 “resto” vs. “todo el resto”
Hag 2:3 (‘oto) (masorético) vs. (‘itto) en el rollo de wadi Murabba’at.
Hag 2:4 “esfuérzate, oh Josué/Jesús” vs. “fortalécete, oh Josué/Jesús”
Hag 2:4 “esfuérzate … pueblo de la tierra” vs. “fortaleceos, … pueblo de la tierra”
Hag 2:5 “La palabra que pacté con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi espíritu” vs. “mi espíritu”
Hag 2:6 “una vez más” vs. “aún una vez” (vea An Exegetical Commentary on Haggai, Zechariah, Malachi p.41-42.)
Hag 2:9 “Señor Todopoderoso” vs. “Señor Todopoderoso: y/incluso paz del alma, como posesión / para salvar a cada uno / a todos los que pusieron los cimientos para levantar este templo”.
Hag 2:14 “y así es toda obra” vs. “y así son todas las obras”
Hag 2:14 “inmundo” vs. “inmundo, a causa de sus ganancias tempraneras / obtenidas rápidamente; sufrirán por sus labores/fatigas, y vosotros aborrecisteis / habéis aborrecido a los que imparten justicia a la puerta de la ciudad / en las puertas”.
Hag 2:22 “trono del reino” vs. “tronos de reyes”
Hag 2:22 “espada de su hermano” vs. “espada que lucha contra su hermano”
Hag 2:23 “Zorobabel, mi siervo, hijo de Salatiel” vs. “Zorobabel, hijo de Salatiel, mi siervo”
Hag 2:23 “anillo de sellar” vs. “sello”
Bibliografía para esta pregunta: la traducción del hebreo proviene de la Literal Translation de Jay P. Green, y la versión de la Septuaginta proviene de la traducción de Sir Lancelot C.L. Brenton, The Septuagint : Greek and English. También se usaron The Expositor's Bible Commentary y las notas al pie de las Biblias NASB, NIV, NKJV y NRSV.
Las citas bíblicas son de la versión Reina-Valera 1909 (dominio público), con la ortografía modernizada.