< Preguntas bíblicas de Generales

 

P: ¿Quién fue la primera persona en responder sistemáticamente preguntas sobre la Biblia?

R: El escritor más antiguo que he encontrado es Filón, el judío alejandrino. No sabemos con precisión cuándo escribió, pero formó parte de una delegación ante el emperador Calígula en 38-40 d.C. Se conjetura que murió alrededor del 50 d.C. Filón escribió Cuestiones y respuestas sobre el Génesis, partes 1, 2 y 3, donde responde 244 preguntas sobre el Génesis.

   Entre los primeros cristianos, muchos respondieron preguntas sueltas sobre la Biblia. Pero el primero que escribió exclusivamente de preguntas y respuestas que he encontrado es Eusebio de Cesarea (313-339/340 d.C.), quien escribió dos obras. La primera se llama Cuestiones y soluciones evangélicas dirigidas a Esteban, que también se titula Cuestiones y soluciones sobre la genealogía de nuestro Salvador, y la segunda es Cuestiones y soluciones evangélicas dirigidas a Marino. Las dos obras juntas se llaman Cuestiones y soluciones evangélicas. Además, Eusebio escribió una refutación de las supuestas contradicciones presentadas por Hierocles, filósofo neoplatónico y gobernador romano de Bitinia y después de Egipto, quien persiguió severamente a los cristianos bajo Diocleciano.

   Después de eso, el Ambrosiáster escribió Cuestiones sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento (en latín) c. 384 d.C.

 

P: ¿Es el cristianismo una religión?

R: Con razón se puede llamar religión al cristianismo, como lo hace Santiago 1:27, porque habla de Dios, de cómo debemos vivir y de lo que sucede después de la muerte. Sin embargo, sería incompleto decir que el cristianismo es solamente una religión. Es la manera en que Dios transforma nuestras vidas y nos da el perdón para que podamos vivir con Él para siempre.

   Necesitamos reconocer la santidad, la majestad, el amor, la justicia y el poder de Dios. Tenemos que entender cómo no hemos alcanzado la norma de justicia de Dios a causa de nuestros pecados. No hay otro camino al Cielo sino por medio del regalo gratuito del sacrificio de Jesús en la cruz por nuestros pecados. Para nacer de nuevo tenemos que aceptar este regalo de Dios y entregarle toda nuestra vida.

   El islam, el judaísmo y el hinduismo no prometen “nacer de nuevo” en una transformación para llegar a ser hijo de Dios.

 

P: ¿Y si no creo que existe un Dios?

R: Al final de una reunión, un hombre abordó al famoso evangelista D. L. Moody y le dijo: “Sr. Moody, yo soy ateo”. Esta es una paráfrasis de lo que Moody le respondió.

   Permítame preguntarle: de toda la información que existe en el universo, ¿cuánta cree usted que conocen los seres humanos?

El hombre dijo que tal vez un 10%. (Era una cifra bastante generosa, pero Moody no insistió en el punto.)

Moody continuó: de toda la información que la gente conoce, ¿qué porcentaje conoce usted?

El hombre dijo que tal vez un 20%.

Entonces Moody dijo: del 80% de la información humana que usted no conoce, y del otro 90% que ningún ser humano conoce, ¿cree que exista alguna posibilidad de que haya un Dios?

El hombre dijo que era posible.

Entonces Moody dijo: “Bien, entonces usted no es ateo; es agnóstico”.

   Luego Moody le preguntó: si de verdad existiera un Dios que lo amara a usted y hubiera creado un cielo para la gente, ¿le interesaría conocerlo?

El hombre dijo: “Si existiera, claro que sí”.

Moody respondió: “Bien, entonces usted no es agnóstico; es un buscador”.

   Luego Moody dijo: “Si hubiera una carta, supuestamente escrita por este Dios, ¿le interesaría verla?”.

El hombre dijo: “¡Claro!”.

Moody dijo: “Aquí está el Evangelio de Juan, en la Biblia. ¿Por qué no se lo lleva a su casa y lo lee?”.

   Veamos un poco más de cerca estas tres “etapas”.

De ateo a agnóstico: El famoso científico Isaac Newton tenía una vez un hermoso e intrincado modelo mecánico del sistema solar. Un amigo ateo fue a visitarlo. Admiró mucho el modelo y le preguntó a Newton quién lo había hecho. Newton respondió que nadie; que se había hecho solo. El amigo volvió a preguntar, y Newton repitió su respuesta. El amigo empezaba a enojarse cuando Newton le preguntó: si no puedes creer que algo tan sencillo como esto se hizo solo, ¿cómo puedes creer que el universo se hizo solo?

   Hay un famoso argumento filosófico a favor de la existencia de Dios llamado el argumento cosmológico. Dice que toda cosa creada tuvo una causa de su creación. Ahora bien, unas cosas pueden causar otras, pero puesto que existe por lo menos una cosa creada, tuvo que haber una primera causa que no fuera ella misma causada, porque no se puede obtener algo de la nada. Esto no prueba que el cristianismo sea verdadero, ni que la primera causa sea personal, pero todos tienen que creer en una primera causa.

   Pero ¿es inteligente la primera causa? Digan lo que digan, hasta los ateos creen en “dios”. Si se define “dios” como aquello que es eterno, sin principio y todopoderoso, hasta el ateo más cerrado cree en “dios”. Solo que a su dios lo llaman “el azar”. Ahora bien, ¿qué es más razonable creer? ¿Que el asombroso equilibrio, orden y belleza del universo tuvieron un diseño inteligente, o que solo fueron producto del azar? Si las constantes físicas hubieran sido un poco diferentes, los átomos no existirían; el agua no tendría un rango líquido lo bastante amplio para que existiera la vida en la tierra, los animales no podrían respirar y la tierra no estaría en un lugar apto para sostener la vida orgánica. ¿Es razonable creer que todas nuestras vidas y nuestra existencia son un “accidente” cósmico? No; tiene que haber Alguien allá afuera.

De agnóstico a buscador: El brillante científico francés Blaise Pascal tenía un dicho famoso llamado “la apuesta de Pascal”. Es una especie de trabalenguas que dice así: “Creer en Dios implica una gran ganancia potencial y ninguna pérdida potencial. No creer en Dios implica una gran pérdida potencial y ninguna ganancia potencial. Una gran ganancia potencial sin pérdida potencial es mejor que una gran pérdida potencial sin ganancia potencial. Por lo tanto, es mejor creer en Dios que no creer en Dios”. Su argumento sigue siendo válido hoy, aunque no lo puedas decir rápido.

   Ahora bien, si Dios quisiera esconderse y no revelarse al hombre, es cierto que podría hacerlo. Pero si Dios se revelara, ¿cómo lo haría? Podría dejar pistas en la naturaleza. Podría hablar a ciertas personas, que serían Sus voceros. Por otro lado, un impostor también podría tener voceros. Así que Dios “acreditaría” a Sus voceros haciendo que predijeran el futuro con exactitud e hicieran milagros. Por último, podría venir Él mismo. Si viniera en toda Su gloria, nuestra piel podría quedar desintegrada por el resplandor ardiente. Pero si es Todopoderoso, podría hallar la manera de venir dejando a un lado la mayor parte de Su gloria, para que pudiéramos soportar verlo y aun así entenderlo como Dios. ¿Cómo podría Dios comunicarse con nosotros? Yo creo que hizo todo lo anterior.

   Si Dios viniera a la tierra, no con tanta gloria que todo quedara destruido, sino con el poder suficiente para hacer milagros, predecir el futuro y enseñar grandes cosas, ¿eso te convencería? Si Dios hiciera eso, ¿cuántas veces tendría que venir para convencerte? Una vez fue suficiente para mí. La evidencia de las profecías cumplidas, el hecho innegable de la resurrección y el testimonio de los apóstoles, once de los cuales dieron la vida muriendo por Cristo, son suficientes para mí. ¿Y para ti?

 

P: ¿Cómo puedo creer que la Biblia es la palabra de Dios, si parece igual a cualquier otro libro religioso?

R: Benjamin Franklin, siempre experimentador, una vez hizo una prueba con la Biblia. En una ocasión, estando en la corte francesa, Franklin oyó a unos aristócratas franceses menospreciar la Biblia, así que hizo lo siguiente. Escribió de su puño y letra la historia de Rut, cambiando todos los nombres por nombres franceses. Luego les leyó la historia a los aristócratas. Ellos le preguntaron: “Pero ¿dónde encontró usted esta joya de la literatura, monsieur Franklin?”. Franklin respondió: “Viene de ese libro que ustedes tanto desprecian: ¡la sainte [Santa] Bible!”. (Esto es según el Believer’s Bible Commentary, pp. 287-288.)

   Si Dios se revelara a la gente, ¿cómo lo haría? No tendría que esperar a que la gente entrara en una era científica, porque las verdades acerca de Él, y lo que debemos hacer, serían para todos los tiempos. Podría dar algunas profecías del futuro, hacer que Sus mensajeros especiales hicieran algunos milagros y enseñarnos las normas éticas más altas. Si existiera un libro así, ¿querrías leerlo? Ese libro existe, y es la Biblia.

   Uno pensaría que Dios sabría cómo lograr que el libro no se perdiera, sino que se publicara ampliamente. No hay muchos libros religiosos de amplia difusión que afirmen venir de Dios: los únicos con algún número de seguidores, además de la Biblia, son el Corán, los Vedas, el Mahabharata (que incluye el Bhagavad Gita), los Upanishads y el Tripitaka. Te invitamos a comparar en cualquier momento las enseñanzas de la Biblia con las de estos libros.

   Por ejemplo, el Corán, en la sura 4:34, dice que si una esposa sigue sin hacer caso a su marido, el marido debe “golpear” o “azotar” a su esposa. La palabra árabe que se usa aquí no significa dar un golpecito; es la misma palabra que se usa para golpear a un criminal violento o a un camello. Si la esposa es buena pero el marido es negligente, el Corán nunca dice que la esposa deba golpear a su marido ni buscar a su padre, a su hermano u otro hombre para que golpee a su marido. La sura 18:85-86 afirma que un hombre siguió el sol poniente y encontró que se ocultaba en las aguas de un manantial lodoso. Hoy sabemos que el sol no se mete en un manantial lodoso.

   “Mis hijos matan a sus enemigos y mi hija es una emperatriz, y yo soy completamente victoriosa. Mi voz es suprema en los oídos de mi esposo. La oblación que hizo Indra, con la que se volvió glorioso y supremo, esa es la que he hecho para ustedes, oh dioses. En verdad he quedado de veras sin esposas rivales. Sin esposas rivales, asesina de esposas rivales, victoriosa y preeminente, me he apropiado del atractivo de las demás mujeres como si fuera la riqueza de mujeres volubles”. Rig Veda 10.159.3-5. La base del sistema de castas, que impide a las personas de castas inferiores (generalmente de tez más oscura) ocupar posiciones más altas, también viene del Rig Veda 10.90.11-12, p. 31.

   Al igual que el Rig Veda, el Bhagavad Gita también apoya el sistema de segregación por castas de la India. “Oh, hijo de Prtha [Arjuna], quienes se refugian en Mí [Krsna], aunque sean de nacimiento inferior —mujeres, vaisyas [comerciantes] y sudras [trabajadores]—, pueden alcanzar el destino supremo. Cuánto más los brahmanas justos, los devotos y los reyes santos. Por lo tanto, habiendo venido a este mundo temporal y miserable, ocúpate en el servicio amoroso a Mí”. Bhagavad Gita 9.32-33, pp. 497-498.

   El Katha Upanishad, p. 19, nos dice algo acerca de la naturaleza del “Dios” hindú Brahman: “Para él [Brahman], los brahmanes y los kshatriyas no son más que alimento, y la muerte misma, el condimento [es decir, la especia]”. Los Upanishads enseñan que la meta del hombre es perder todo amor, interés e individualidad al ser reabsorbido en la llama cósmica.

   Puede que el Tripitaka tenga enseñanzas más “agradables”, pero el budismo también enseña que toda la vida es sufrimiento y que las personas deben escapar a un lugar donde no hay amor ni odio, alegría ni tristeza, ni individualidad.

   Así que, antes de decir que la Biblia es igual a cualquier otro libro, lee 1 Corintios 13, el Sermón del Monte y, sobre todo, la última semana de Jesús en los evangelios, y compruébalo tú mismo.

 

P: ¿No irás al Cielo simplemente si eres una buena persona?

R: Así como tú y tu compañero de departamento pueden poner las reglas en su propio departamento, Dios puede poner las reglas de Su casa. Si un perro extraño pero amistoso llega a mi puerta, y no está entrenado y va a hacer sus necesidades o vomitar en mi cama, no va a entrar en mi casa. (Y eso también aplica a los humanos.)

   En realidad, si eres una buena persona, sí irías al cielo, pero ¿qué tan bueno tendrías que ser? La norma de Dios para Su lugar perfecto es la perfección, y según Él, Romanos 3 dice que nadie da la medida. Peor aún, estamos sujetos al juicio por los pecados que ya hemos cometido. Bueno, en realidad un “hombre” sí es lo bastante perfecto: Jesucristo. Aunque no tenía que hacerlo, decidió morir en nuestro lugar. Si aceptamos Su regalo gratuito, y si estamos dispuestos a someter nuestra vida al proceso de Dios para hacernos santos, perfectos y aceptables para Él (en otras palabras, “entrenados para el Cielo”), entonces seremos bien recibidos en el Cielo.

 

P: ¿Cómo sabes que tu camino es el correcto?

R: Antes que nada, no es “mi” camino; es el camino de Jesús. Muéstrame a alguien más de quien se hayan hecho más de 200 profecías e implicaciones antes de que naciera, y muéstrame a alguien más que haya resucitado de entre los muertos, y entonces podrás considerar también su camino.

   Algunas de las profecías eran increíblemente detalladas, como la de Daniel 9 sobre el tiempo en que el Mesías moriría. Otras son asombrosas, como que sería llamado “Con nosotros Dios” o que nacería de una virgen (parthenos en griego) en Isaías. Así que, si hago una lista de todas las personas que nacieron en Belén, murieron alrededor del 32-33 d.C., de quienes se afirmó que nacieron de una virgen y que afirmaron ser Dios, y reviso la lista para ver cuántas de ellas hicieron milagros y resucitaron de entre los muertos, solo tengo un candidato. ¿Quién más tiene esas credenciales?

 

P: ¿Cómo puede Dios ser amoroso y permitir todo lo que está pasando en el mundo?

R: Aunque al principio el mundo era bueno, no olvides que hoy vivimos en un mundo caído. Nadie es bueno comparado con la norma de Dios, pero muchas veces les pasan cosas malas a personas que lo merecen menos que otras que parecen salirse con la suya.

   Esto parecería hacer que la vida fuera injusta, si la vida terrenal fuera todo lo que hay. Un antiguo columnista de Scientific American, un teísta llamado Martin Gardner, hizo una observación profunda en su libro The Whys of a Philosophical Scrivener. Dijo que si crees en la justicia (y él creía), entonces tienes que creer en una vida después de la muerte. En otras palabras, la vida en esta tierra es tan injusta que, si todos han de recibir justicia, debe haber un tiempo después de la muerte en el que se imparta la justicia. Los cristianos lo llaman el Día del Juicio. Siglos antes, Lactancio (c. 303-325 d.C.) hizo casi la misma observación en Instituciones divinas, libro 6, cap. 9, pp. 171-172.

   El mundo está lejos de ser un lugar ideal, pero si fuera ideal, ¿cómo sería? A nadie le pasaría nada malo, y nadie se enfermaría ni moriría. Aunque todos tendrían libre albedrío para hacer lo que quisieran, todos elegirían por unanimidad amar a Dios y a los demás. Yo creo en ese mundo ideal, llamado el Cielo. Los dolores de la tierra nos dicen que no nos sintamos demasiado cómodos aquí, pero Romanos 8:18 y 1 Pedro 1:6-9 nos recuerdan que los sufrimientos de esta vida no son nada comparados con las alegrías de la próxima para el pueblo de Dios. La tierra no es el mejor de los mundos posibles, pero podría ser el mejor proceso hacia el mejor de los mundos posibles: el cielo.

 

P: Dado que Dios tiene tanto un gran amor como una gran ira, ¿cómo debemos entender el Infierno y el Lago de Fuego?

R: Podemos pensar en el castigo después de la muerte en términos de seis metáforas complementarias: un destino elegido, un basurero cósmico, un juicio, una cuarentena, un crecimiento infinito y una distorsión del tiempo de destrucción.

Un destino elegido: Mira el Infierno desde la perspectiva de una persona malvada: imagina a Hitler en el cielo sin haberse arrepentido jamás de lo que hizo. Imagina a millones obligados a vivir para siempre con un Dios santo, en contra de su voluntad. ¿Puedes siquiera imaginarlo? Yo no. Más bien, creo que si alguien finalmente dice que no quiere amar, servir y adorar a Dios para siempre, Dios le dice a regañadientes: “Está bien”. Dios construirá un universo aparte solo para ellos, y podrán hacer lo que quieran en ese universo. A ese universo lo llamamos el Infierno. Por supuesto, Dios es la fuente de todo amor y bondad, y ellos no experimentarán esas cosas allí. Puede que tengan con ellos en el Infierno a antiguos amigos, pero sin el amor ya no serán sus amigos. Las personas no son lo único que hay en ese universo. Los demonios y otros estarán allí con ellos. Así que una persona en el Infierno no eligió directamente el sufrimiento del Infierno, sino que eligió el camino de rechazar a Dios, el cual la llevó a su destino.

Un basurero: Una de las palabras más comunes que Jesús usó para “Infierno” es Gehena. La Gehena era en realidad el basurero de las afueras de Jerusalén. Allí amontonaban los desperdicios, y cuando el montón era tan alto que apestaba y había suficientes ratas y otras criaturas, lo quemaban. Se puede pensar en el Infierno como un basurero cósmico de quienes eligen no ser aptos para estar con Dios en el Cielo.

Un juicio: No debemos ser crueles con ninguna criatura, pero la crueldad con una hormiga es diferente de la crueldad con un perro o con un ser humano. En las leyes, asesinar a un ciudadano es diferente de asesinar a un presidente o a un rey. En otras palabras, la gravedad del pecado se mide en parte por contra quién o contra qué se peca. Entonces, eso haría que los pecados contra el Dios santísimo fueran de una gravedad mucho, mucho mayor que los pecados contra otros.

Una cuarentena: En mi casa quiero mantener fuera lo que está sucio y causa enfermedades. Tengo derecho a negarles la entrada a quienes quisieran hacerle daño a mi familia. Si yo creo tener ese derecho, ¿no tiene Dios el mismo derecho sobre Su casa?

Crecimiento infinito: Imagina a alguien que tiene un pecado en esta vida, como la avaricia o la lujuria. Imagina que el deseo de ese pecado crece un 0.01% por año. Ahora imagina que esa persona lleva un millón de años en el Infierno y sabe con certeza que ese deseo pecaminoso nunca podrá ser satisfecho.

Una distorsión del tiempo de destrucción: La Biblia da indicios de que el tiempo con Dios en el Cielo no es igual al tiempo como lo experimentamos en la tierra (2 P 3:8; Sal 90:4; Tit 1:2; posiblemente Ap 10:6). El tiempo en el más allá en general podría ser muy diferente. La Biblia habla del humo de su tormento y del Lago de Fuego como algo eterno, pero también habla de “perecer” y de “perdición”. Dado que Dios nos dio almas eternas, y que nos dio la seria capacidad de elegir estar separados de Él para siempre, algunos evangélicos han visto quizás una misericordiosa atenuación de lo infinito del pecado. La destrucción no tiene que significar aniquilación (lo cual va en contra del castigo eterno), sino más bien una pérdida asimétrica de la conciencia o de la cordura.

   Algunas de las metáforas anteriores no pretenden ser definiciones bíblicas de cómo tiene que ser el Lago de Fuego, sino descripciones no contrarias a la Biblia de cómo podría ser.

 

P: ¿Cómo puedo creer en los milagros?

R: También decían que los hermanos Wright nunca podrían volar. Era “absolutamente seguro” que el hombre jamás podría superar la ley natural de la gravedad, y sin embargo sucedió. Los científicos también afirmaban que el átomo nunca podría dividirse, y que el tiempo era constante para todo. Nos pueden divertir los errores dogmáticos de los científicos del pasado, sin imaginar siquiera que las generaciones futuras podrían divertirse con los errores de nuestra ciencia.

   Además, puesto que el Creador hizo todas las leyes naturales, ¿cómo puedes estar tan seguro de que Él no puede superar las leyes naturales con más facilidad aún que los hermanos Wright? Imagina por un momento que pudieras observar a seres de un universo bidimensional y comunicarte con ellos. Les dirías algunas “cosas milagrosas”, como que puedes ver su interior y su exterior al mismo tiempo. Podrías “ver” detrás de las esquinas, y podrías hacer que las cosas aparecieran y desaparecieran (simplemente metiéndolas o sacándolas del plano). Si te pidieran verte, podrías meter tres dedos en su plano, y observarían que parecías tres círculos. Estoy seguro de que ellos también tendrían gente que afirmaría científicamente que tú eras imposible. Entonces, ¿de verdad podemos estar tan seguros de que nuestro conocimiento primitivo conoce todo lo que existe?

   Si has estudiado química o física, considera esto. Según lo que sabemos de la mecánica cuántica, y de la mecánica estadística en la química, si alguien no tuviera ningún poder especial salvo el de hacer que sucediera algo que ya fuera estadísticamente posible, hay pocos milagros en la Biblia que no podrían realizarse (aparte de predecir el futuro).

   Alguien podría decir que, para que un milagro lo convenciera, tendría que ser un milagro realmente grande. ¿Qué tal la resurrección de los muertos? Para más sobre eso, consulta la siguiente pregunta.

 

P: ¿No es la resurrección de Jesús solo un relato mítico?

R: No. Hoy en día algunas personas creen en los platillos voladores; otras creen que la llegada del hombre a la luna fue un mito. Algunas personas creen en la astrología y en las cartas del tarot; otras piensan que nuestro amor, nuestro respeto y todo lo que le da sentido a la vida no son más que reacciones químicas producto de un “accidente” al azar. Por extrañas que sean algunas creencias hoy, eso es síntoma de que algo anda mal. Lo que anda mal es que muy poca gente hace la sencilla pregunta: “¿Dónde está la evidencia?”. Aun en cosas que no se pueden verificar mediante experimentos científicos, como la historia, debemos preguntar: “¿Dónde está la evidencia?”, examinando los relatos de testigos oculares y las pruebas que presentarías ante un tribunal. Así que, si pides ver “evidencia” de la resurrección física de Jesús, es justo que la pidas.

   Tenemos cuatro líneas de evidencia distintas. Primero tenemos la evidencia de los escritores de los evangelios y de Pablo, quien vio a Jesús en una visión y sabía de más de 500 personas que vieron a Jesús después de Su resurrección (1 Corintios 15:5-7).

   Una segunda línea de evidencia, que mucha gente desconoce, es la evidencia no cristiana sobre Cristo. El historiador romano Suetonio (120 d.C.) escribió acerca de un “Chrestus” que agitaba a los judíos de Roma. (Aunque Chrestus no era un nombre poco común, no sabemos de nadie llamado Chrestus, aparte de Jesucristo, que haya provocado agitación entre los judíos de Roma.) El historiador palestino Talo escribió sobre las tinieblas que cubrieron la tierra en ese tiempo. El historiador romano Tácito también menciona a “Christus”, a quien mataron bajo Poncio Pilato. Hay una carta de un hombre llamado Mara bar-Serapión, quien le escribió a su hijo alrededor del 73 d.C. Lo anima a imitar a los sabios de la historia, como Sócrates, Pitágoras y el rey sabio que los judíos ejecutaron. Josefo fue un historiador judío que escribió acerca de Jesús y también de Santiago, Su hermano. Los Talmudes judíos también mencionan a Jesús como mago. Jesús es mencionado en el Talmud de Babilonia, Tol’doth Yeshu, el amora ‘Ulla’, Yeb. IV 3 y Baraita. Luciano de Samosata, un escritor satírico del siglo II, escribió de Cristo como crucificado en Palestina. También dijo que Cristo enseñaba que todos los hombres eran hermanos y animaba a abandonar a los dioses griegos. Plinio el Joven, gobernador de Bitinia, en una carta al emperador escrita en el 112 d.C., preguntó cómo tratar a los cristianos y describió brevemente sus creencias, entre ellas que Jesús era un Dios. Flegón de Caria, escribiendo en el 137 d.C., también habló de una gran oscuridad sobre la tierra en el 33 d.C. (Sin embargo, no mencionó a Cristo.)

   Una tercera línea de testigos son los cristianos que escribieron sobre su fe. Clemente de Roma, quien escribió una carta a los corintios que podemos fechar con bastante precisión en el 96-98 d.C., habla ampliamente de Cristo y de Pablo. Ignacio, quien murió hacia el 116 d.C., escribió muchas cartas. Policarpo, que murió c. 163 d.C., fue otro mártir cristiano y discípulo del apóstol Juan. Papías, martirizado alrededor del 156 d.C.; Teófilo de Antioquía, que murió en el 181 o el 188 d.C.; Justino, martirizado en el 165 d.C.; Ireneo (182-188 d.C.); Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.); Tertuliano (198-220 d.C.); e Hipólito, que murió en el 235/6 d.C., también escribieron extensamente acerca de Cristo. La Didaché (o Enseñanza de los santos apóstoles) fue un manual eclesiástico anónimo, escrito c. 60-120 d.C. Taciano (c. 172 d.C.) fue un cristiano que se convirtió en gnóstico encratita y que escribió una armonía de los evangelios llamada el Diatésaron. Si se destruyera hasta la última copia de los evangelios, todavía tendríamos, completos o en parte, alrededor del 79% de los versículos de los evangelios solo a partir del Diatésaron.

   Una cuarta línea de evidencia es la iglesia cristiana misma. Se calcula que alrededor de 40,000 cristianos fueron martirizados antes de que el cristianismo se convirtiera en la religión oficial del Imperio romano. Si todos los primeros cristianos, incluidos los apóstoles, no solo murieron por lo que sabían que era mentira, sino que además recorrieron con valentía todo el mundo conocido proclamando lo que sabían que era mentira con tal entusiasmo que dieron origen a la religión más grande del mundo, entonces este “milagro” de los escépticos es casi tan grande como los milagros de la Biblia.

   Con toda la evidencia anterior, solo queda una pregunta más. Cuando la gente te diga que la resurrección de Jesús es solo un mito, pregúntales: “¿Dónde está tu evidencia?”.

 

P: ¿Cuáles son los milagros de la Biblia?

R: Hay una gran cantidad de milagros, aun sin contar las profecías ni las veces que Dios obra por medios naturales. Estos son los milagros (incluidas las citas divinas) de la Biblia.

Milagros que ocurrieron en Génesis

Creación de los cielos y la tierra. Gn 1

Creación del huerto del Edén. Gn 2

El diluvio de Noé. Gn 7-8

La torre de Babel y la confusión de las lenguas. Gn 11:7-9

Envío de plagas sobre el faraón y su casa por causa de Sarai. Gn 12:17

Dios se aparece a Abraham como tres visitantes. Gn 18

Destrucción de Sodoma y Gomorra. Gn 19:1-29

Nacimiento de Isaac de Sara, una mujer anciana y estéril. Gn 21:1-2

Dios llamó a Agar para que encontrara un pozo. Gn 21:17-19

Un ángel llamó a Abraham y le proveyó un carnero en lugar de Isaac. Gn 22:12-13

El siervo de Abraham encontró de inmediato una esposa para Isaac (cita divina). Gn 24:12-16

Milagros que ocurrieron en Éxodo

La hija del faraón encontró al bebé Moisés (cita divina). Ex 2:5-6

Moisés y la zarza ardiente. Ex 3:2-6

La vara de Moisés y su mano leprosa. Ex 4:2-7

La vara de Aarón se convirtió en serpiente. Ex 7:8-10

Las varas de los egipcios se convirtieron en serpientes, pero la vara de Aarón se las tragó. Ex 7:11-12

La plaga de sangre. Ex 7:19-22

La plaga de ranas. Ex 8:6-7

La plaga de piojos. Ex 8:17-18

La plaga de moscas. Ex 8:24

La plaga de la muerte del ganado. Ex 9:6-7

La plaga de granizo. Ex 9:23-25

La plaga de langostas. Ex 10:12-15

La plaga de tinieblas. Ex 10:22-23

La Pascua. Ex 12:29-30

La nube y la columna de fuego. Ex 13:21-22

El cruce del mar Rojo. Ex 14:21-31

El agua endulzada en Mara. Ex 15:25

La provisión de codornices y maná. Ex 16:13-15; Nm 11:4-9

El agua de la roca en Masá. Ex 17:1-7; Nm 20:11

Los israelitas derrotaron a los amalecitas mientras se mantenían en alto las manos de Moisés. Ex 17:11

El Señor descendió sobre el monte Sinaí, que parecía arder en llamas. Ex 19:20

El pueblo fue herido con una plaga a causa del becerro de oro. Ex 32:35

El rostro resplandeciente de Moisés. Ex 34:29-30

Milagros que ocurrieron en Levítico

Nadab y Abiú murieron por ofrecer fuego no autorizado delante del Señor. Levítico 10:1-2

Milagros que ocurrieron en Números

Fuego del Señor. Números 11:1

Números 11:4-9, ya mencionado junto con Éxodo 16:13-15

Miriam tuvo lepra temporalmente. Números 12:10-14

Números 20:11, ya mencionado en Éxodo 17:1-7

La burra de Balaam. Números 22:22-32

Plaga contra los israelitas. Números 25:8-9

Milagros que ocurrieron en Deuteronomio

Moisés estaba fuerte y todavía tenía buena vista justo antes de morir a los 120 años. Deuteronomio 34:7

Milagros que ocurrieron en Josué

El cruce del río Jordán. Josué 3:15-17

La caída de los muros de Jericó. Josué 6:20-21

Granizo, y el sol se detiene durante la batalla contra los reyes cananeos del sur. Josué 10:11-14

Milagros que ocurrieron en Jueces

El vellón de Gedeón. Jueces 6:36-40

La madre estéril de Sansón y su padre vieron a un ángel y tuvieron a Sansón. Jueces 13:2-6

La fuerza de Sansón. Jueces 14:5-16:20

Milagro que ocurrió en Rut

Rut escogió el campo de Booz para trabajar (cita divina). Rut 2:3,19-20

Milagros que ocurrieron en 1 Samuel

Ana no tenía hijos, pero tuvo a Samuel. 1 Samuel 1:3,17

Cuando los filisteos tenían el arca, su ídolo cayó y ellos fueron afligidos con tumores. 1 Samuel 5

Dios mató a 70 hombres de Bet Semes que miraron dentro del arca. 1 Samuel 6:19

Saúl entró sin saberlo en la misma cueva donde David se escondía (cita divina). 1 Samuel 24:3-4

Milagros que ocurrieron en 2 Samuel

Uza murió al extender la mano para sostener el arca. 2 Samuel 6:6-7

El SEÑOR envió una plaga porque David hizo contar a los hombres de guerra. 2 Samuel 24:15-16

Milagros que ocurrieron en 1 Reyes

El SEÑOR se le apareció a Salomón dos veces. 1 Reyes 3:5; 9:2

Sequía profetizada por Elías. 1 Reyes 17:1-6

La tinaja de harina y la vasija de aceite que nunca se agotaron para la viuda de Sarepta. 1 Reyes 17:7-14

Elías resucitó al hijo muerto de la viuda de Sarepta. 1 Reyes 17:17-24

Elías y los profetas de Baal en el monte Carmelo. 1 Reyes 18:38

Dios alimenta sobrenaturalmente a Elías después. 1 Reyes 19:1-9

El SEÑOR se le aparece a Elías. 1 Reyes 19:9-13

Milagros que ocurrieron en 2 Reyes

Dios envió fuego para matar a los soldados enviados a capturar a Elías. 2 Reyes 1:9-12

Elías sube al cielo en un torbellino. 2 Reyes 2:11-12

El río Jordán se divide para Eliseo. 2 Reyes 2:13-14

Eliseo sana las aguas. 2 Reyes 2:19-22

Un oso despedaza a 42 jóvenes que se burlaban de Eliseo. 2 Reyes 2:23-25

El aceite de la viuda. 2 Reyes 4:1-7

Eliseo resucitó al hijo de la sunamita. 2 Reyes 4:8-37

Eliseo quita el veneno de la comida de una olla. 2 Reyes 4:38-41

Eliseo alimenta a 100 hombres con 20 panes de cebada. 2 Reyes 4:42-44

Eliseo sana de lepra al sirio Naamán. Guiezi contrae la lepra. 2 Reyes 5:1-27

La cabeza de un hacha de hierro flota. 2 Reyes 6:1-7

Eliseo atrapa a los arameos. 2 Reyes 6:8-20

El ejército arameo huye después de oír carros y caballos. 2 Reyes 7:5-8

185,000 asirios mueren mientras sitiaban Jerusalén. 2 Reyes 19:35-36; 2 Cr 32:21; Is 37:21-37

Milagros que ocurrieron en 1 Crónicas

Uza muere después de tocar el arca. 1 Crónicas 13:9-10

Ruido de marcha en las copas de las balsameras. 1 Crónicas 14:15

Plaga sobre Israel después del censo. 1 Crónicas 21:14-15

Milagros que ocurrieron en 2 Crónicas

Los moabitas y los edomitas pelean entre sí en lugar de pelear contra Israel. 2 Crónicas 20:22-23

El rey Uzías se vuelve leproso después de ofrecer el sacrificio que correspondía al sacerdote. 2 Crónicas 26:20-21

Ver 2 Reyes 19:35-36; 2 Crónicas 32:21; Is 37:21-37 sobre el ejército asirio diezmado.

No ocurrieron milagros de Esdras a Cantares

Milagros que ocurrieron en Isaías

(Aquí no se incluyen las visiones ni los milagros futuros.)

Ver 2 Reyes 19:35-36; 2 Crónicas 32:21; Isaías 37:21-37 sobre el ejército asirio diezmado.

No ocurrieron milagros en Jeremías ni en Lamentaciones

(Aquí no se incluyen los milagros futuros.)

Milagros que ocurrieron en Ezequiel (aún no terminado)

(Aquí no se incluyen las visiones ni los milagros futuros.)

Muere la amada esposa de Ezequiel. Ezequiel 24:15-18

Milagros que ocurrieron en Daniel

Daniel interpreta el sueño de Nabucodonosor. Daniel 2:24-49

Sadrac, Mesac y Abednego son librados en el horno de fuego. Daniel 3:20-30

Nabucodonosor vive como un animal por un tiempo. Daniel 4:31-34

La escritura en la pared. Daniel 5

Daniel en el foso de los leones. Daniel 6:16-28

Milagros que ocurrieron de Oseas a Malaquías

Jonás y el gran pez, la planta y el gusano. Jonás 2:1; 4:6-7

Milagros que ocurrieron en los evangelios (aún no terminado)

Milagros que ocurrieron en Hechos (aún no terminado)

Jesús es llevado al cielo. Hechos 1:9-11

En Pentecostés, lenguas de fuego y el hablar en diferentes idiomas humanos. Hechos 2:1-13

Pedro y Juan sanan a un mendigo cojo de más de 40 años. Hechos 3:1-10; 4:22

El lugar de reunión tembló después de que los creyentes oraron. Hechos 4:31

Ananías y Safira mueren por mentirle a Dios. Hechos 5:1-11

Los apóstoles sanan a mucha gente. Hechos 5:12-16

Los apóstoles son liberados milagrosamente de la cárcel. Hechos 5:17-21

Felipe hace milagros en Samaria. Hechos 8:4-8,12

Simón el hechicero asombraba a la gente con su magia (no dice si era falsa o verdadera). Hechos 8:9-11

Felipe y el etíope. Hechos 8:26-40

La visión y la ceguera de Saulo de Tarso. Hechos 9:1-12

Saulo recobra la vista. Hechos 9:17-18

Pedro sana a Eneas, el paralítico. Hechos 9:32-35

Pedro resucita a Tabita (Dorcas). Hechos 9:36-43

Cornelio y los de su casa hablan en lenguas (antes de ser bautizados). Hechos 10:44-48

(No terminado a partir de aquí)

No ocurrieron milagros de Romanos a Judas

(Aquí no se incluyen las visiones.)

Milagros que ocurrieron en Apocalipsis

(Aquí no se incluyen los milagros futuros. La visión de Juan no se enumera aquí.)

 

P: ¿No es ridículo esperar que alguien siga normas absolutas?

R: Todos reconocemos que algunas cosas no son absolutas, como los gustos, los colores o el estilo. Sin embargo, llámame anticuado si quieres, pero resulta que creo que los asesinos en serie tienen por lo menos ciertas dificultades sociales. Llámame políticamente incorrecto si quieres, pero creo que el que Stalin matara de hambre a millones de ucranianos fue absolutamente poco amable. Llámame obsesionado con la seguridad si quieres, pero a veces pienso que saltar por las ventanas de un piso 21 puede ser peligroso para tu salud. Tal vez no estés de acuerdo con nada de esto, o tal vez tú también tengas algunos absolutos.

   Por lo tanto, “mi colega absolutista”, la pregunta no es si existen los absolutos, sino qué clase de cosas son absolutas. Hay absolutos físicos: por ejemplo, si empujas tu carro desde un puente, es posible que su valor de reventa baje un poquito. Hay absolutos emocionales: si le dices a tu novio que es el único al que amarás jamás, y al día siguiente él te ve besando a otro hombre, quizás tengas que esperar mucho, mucho tiempo antes de que te dé un anillo de compromiso. Así que, si estas cosas podrían estar cerca de ser absolutas, ¿por qué dudarías de que también pueda haber absolutos morales?

   Un amigo mío escribió un trabajo para una clase de filosofía sobre la idea de Kant de que lo bueno se define como “aquello que se hace por sentido del deber”. Me dejó leer el trabajo mientras él se iba a comer. Me dijo que nada más lo dejara sobre su cama y que cerrara la puerta con llave al salir. Así lo hice, y luego lo alcancé para comer. Me preguntó qué me había parecido, y le dije que no estaba de acuerdo. Los soldados de Hitler, que mataron a todos esos judíos como su deber, no estaban haciendo algo bueno. Nadie que recibe la orden de un jefe de pandilla de cometer un crimen está haciendo algo bueno. De hecho, le dije que me parecía tan equivocado que sentí que era mi deber romper su trabajo en pedacitos. ¿No fue eso algo bueno? Entonces él tomó un cuchillo de mesa y habló de su sentido del deber.

   Un amigo cristiano estuvo una vez en una clase de filosofía en la que el profesor enseñaba que todo era relativo. De hecho, dijo que cuando les daba la espalda a los alumnos, la clase no existía. Se dio la vuelta para demostrarlo. En ese momento otro estudiante le lanzó un libro y le pegó al profesor en la nuca. El profesor se volteó rápidamente y gritó: “¿Quién hizo eso?”. El estudiante dijo: “¡Nadie, porque no existimos!”. Como un libro con cierta masa, los absolutos de la realidad suelen darnos un buen golpe en la cabeza cuando los ignoramos.

   En un tono más sombrío, algunas cosas pueden ser a la vez relativas (como las estadísticas) y absolutas. Por ejemplo, hace algunos años un estudio realizado en una ciudad de la frontera con México encontró que el 20% de las prostitutas tenían sida. Ahora digamos que un hombre inmoral trata de “protegerse” de modo que el riesgo de transmisión sea del 10%. Si un muchacho se detiene para el resto de su vida después de 10 encuentros, la probabilidad de que esté libre de sida es del 81.7%, es decir, (1 - (.2)*(.1))^10. Si un hombre se detiene después de 50 encuentros, la probabilidad de que esté libre de sida es de solo el 36%. Sí, hasta en lo relativo hay absolutos.

 

P: Jesús era un tipo fiestero, y si estuviera aquí, ¿no se iría de fiesta con nosotros?

R: Jesús iba a bodas y a muchas cenas. Nunca se emborrachó, nunca perdió la cabeza drogándose y nunca deshonró Su cuerpo. Ahora bien, hay fiestas podridas y fiestas divertidas. Una manera de distinguirlas es por cómo se siente la gente al día siguiente, o como lo dijo un cristiano: “Puedes inclinarte y adorar a Dios, o puedes inclinarte y adorar al excusado [el inodoro]”. A los cristianos de hecho sí nos gustan las fiestas, y nos gustaría invitarte a venir: todos los domingos por la mañana. Claro que no es una simple fiesta, sino una adoración al Dios vivo, llena de alegría y asombro.

 

P: ¿Y si siempre he sido cristiano?

R: Bueno, tal vez lo seas, pero por supuesto, no todos los que quieren ponerse esa etiqueta lo son necesariamente a los ojos de Dios. Ser cristiano significa seguir a Cristo. Significa reconocer que Dios es nuestro Creador, que nos ama y que juzgará a la humanidad en el día del juicio. Significa arrepentirnos de nuestros pecados; no solo de los actos pecaminosos, sino también de las cosas buenas que debimos haber hecho y no hicimos, así como de nuestras palabras y pensamientos. Significa reconocer que nosotros mismos nunca podremos ser lo bastante buenos para merecer ir al Cielo perfecto de Dios. Más bien, simplemente aceptamos la gracia de la vida eterna, dada gratuitamente por medio de Jesucristo, quien murió en la cruz por nuestros pecados y resucitó corporalmente de entre los muertos. Significa confiarle nuestra vida a Dios. Significa, en lugar de tratar de llegar al cielo por nuestras propias buenas obras, aceptar a Jesús como el Señor y Salvador de nuestra vida, y vivir para agradarle.

   Si ya le has entregado tu vida a Cristo, qué bien. Me gustaría conocer tu experiencia. Si no lo has hecho, no hay mejor momento que el presente. Me gustaría compartir contigo lo que he aprendido, y estar aquí para tratar de responder cualquier pregunta o duda que tengas antes de venir a Cristo.

 

P: ¿Y si antes era cristiano?

R: Si es así, suena triste. Me cuesta imaginar cómo sería sentirse tan amado por el ser más poderoso, y a la vez más amoroso, del universo, ser tan valorado por Él, y luego alejarse uno mismo de ese amor. Debe sentirse diez veces peor que cuando una muchacha (o un muchacho) que de verdad te gusta termina contigo porque una vez actuaste de manera fría e indiferente. ¿Cómo sería tener un propósito tan grande en la vida, como ayudar a otras personas a vivir para siempre en gozo, y luego llegar a un punto en que tu vida y tus metas no son más que combinaciones sin sentido de sustancias químicas que a nadie le importarán en los siglos venideros? Me gustaría escuchar tu historia.

 

P: ¿Está bien tomar alcohol, si hasta Jesús convirtió el agua en vino?

R: Jesús sí convirtió el agua en vino, pero la Biblia nunca dice que alguien se emborrachara con ese vino. Tomar con moderación está permitido, pero se nos manda no emborracharnos. Una vez, un gran bebedor que yo conocía fue a un estudio bíblico y abrió la Biblia por primera vez en mucho tiempo. El primer versículo al que llegó fue Efesios 5:18, que dice: “Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu” (RV1909). Después me dijo que el estudio bíblico le había parecido “de miedo”.

 

P: Si algunos cristianos que conozco se van de fiesta conmigo, ¿cuál es la diferencia?

R: Por supuesto, el solo hecho de decir que eres cristiano, o de ir a la iglesia, no te hace cristiano, así como cruzar una cancha de futbol no te convierte en una estrella del futbol. Un cristiano obediente no haría cosas en contra de los mandamientos de Dios, como emborracharse.

   Como cristiano, yo también solía “irme de parranda” con personas no cristianas. Tomaba (pero nada de alcohol, solo refrescos); nunca usé drogas ni hice nada más que deshonrara a Dios. Como cualquier otra persona, quería conocer gente y ver a viejos amigos. Sin embargo, poco a poco dejé de ir, básicamente porque me aburría. Cuando la gente toma tanto que de todos modos no va a recordar ni una palabra de lo que le dices al día siguiente, ¿qué caso tiene?

 

P: Creo que la religión es algo personal, así que ¿por qué no simplemente adorar a Dios a mi manera?

R: Sí, nuestra relación con Dios debe ser personal. Cristo era muy personal para el apóstol Pablo, tan personal que Pablo arriesgó su vida viajando por todo el mundo mediterráneo para hablarles a todos los que pudiera de tener una relación personal con Dios. También hay evidencia de que el apóstol Andrés fue a lo que hoy es Rusia, Mateo fue a Etiopía, y el apóstol Tomás probablemente llegó hasta la India. Sin embargo, en lugar de adorar a Dios a tu manera (como intentó hacerlo Caín), ¿por qué no intentar adorar a Dios a Su manera? Después de todo, la adoración es para Él y no para ti, ¿verdad?

 

P: En realidad no soy tan malvado comparado con ese asesino que está en la celda de una prisión.

R: Tal vez no, pero aun así todos estamos lejos de lo que se requiere para ir al cielo. Aunque algunos, como Caifás, tuvieron mayor pecado que otros, como Poncio Pilato (Juan 19:11), eso no te da mucho consuelo si estás separado de Dios por toda la eternidad. La pregunta definitiva es: ¿quieres pasar toda la eternidad con Dios, alabándolo y sirviéndole de maneras que ni siquiera podemos imaginar? Si no, entonces Dios dice el “Está bien” final. Hará otro universo donde tú y otros con sentimientos parecidos puedan hacer lo que quieran. Por supuesto, Dios es la fuente de todo amor y bondad, así que ese otro lugar, una reserva silvestre, por así decirlo, va a ser bastante horrible sin Dios. Ese lugar se llama el Infierno. Jesús a menudo lo llamó Gehena, que también era el nombre del basurero de las afueras de Jerusalén. Todo lo que pudiste haber sido, todo el amor y la bondad que pudiste haber experimentado, ahora va a dar a la basura. Y no tendrás a nadie a quien culpar más que a ti mismo.

 

P: La Biblia es solo para los sacerdotes y los ministros, porque nadie más que ellos puede entenderla de verdad.
R: Entiendo esos sentimientos. Debemos sentir asombro ante la Santa Escritura de Dios; es asombroso que el Dios superinteligente y omnisciente decidiera revelarnos Sus palabras a todos nosotros, pobres personas torpes y olvidadizas. Tal vez los demonios se reirían de nuestra inteligencia, o más bien de nuestra falta de ella, si no fuera porque, por la Palabra de Dios y mediante el poder de Dios, tenemos autoridad sobre ellos. Pero, aunque los teólogos pasan toda la vida extrayendo la riqueza de la Biblia, no debemos tenerle tanto miedo al santo libro de Dios como para no leerlo e, igual de importante, obedecerlo. El mensaje de salvación es tan sencillo que hasta los niños pequeños pueden aprender lo suficiente de este libro para conocer el camino de la salvación. Pero, aunque es sencillo, seguirlo sigue siendo un desafío de toda la vida. Aunque se han escrito buenos libros para enseñar a estudiar la Biblia a quienes no saben nada de ella, permíteme darte algunas indicaciones breves.

   Si quieres ayuda (y estoy seguro de que sí), ora antes de estudiar la Palabra de Dios y pide la guía de Dios.

   Recuerda: Dios no nos exige saber todo acerca de lo que Él no ha revelado, pero sí nos ha dado tanto el privilegio como la responsabilidad de conocer lo que ha revelado. ¡Él quiere que lo aprendas aún más de lo que tú quieres aprenderlo!

   Al estudiar la Biblia, practica:

Observación: Fíjate no solo en lo que dicen los versículos, sino también en los versículos anteriores y posteriores, y en cualquier pasaje paralelo.

Interpretación: Comparando con el resto de la Biblia, interpreta el significado que Dios quiso darles a esos versículos.

Aplicación: ¿Y qué? Determina qué puedes aprender de esto que hará (o debería hacer) una diferencia en tu vida.

   Únete a una buena comunidad bíblica. Una razón por la que necesitamos reunirnos con otros creyentes es para poder ayudarnos unos a otros.

   Consigue buenos recursos bíblicos de otros cristianos. Abundan las Biblias de estudio y los buenos folletos de estudio bíblico, y los comentarios son útiles. Una concordancia te ayudará a encontrar otros pasajes con la misma idea o palabra. También hay buenos (y malos) recursos en internet. Uno que responde específicamente más de 8,667 preguntas sobre la Biblia es www.BibleQuery.org. www.MeeknessAndTruth.org también tiene muchos materiales útiles para defender la fe, y www.leaderu.org tiene muchos artículos sobre el cristianismo y otros temas. www.watchman.org tiene materiales que muestran lo que está mal en las religiones falsas, como los testigos de Jehová y los mormones.

 

P: ¿Por qué no crees en todos los profetas (incluido Mahoma)?

R: Un ahmadí podría hacerle la misma pregunta a un musulmán: ¿por qué los musulmanes no creen en su profeta, Mirza Ghulam Ahmad? Pero los bahaíes pueden hacerles la misma pregunta a los ahmadíes: ¿por qué no creen en sus profetas, el Bab y Bahá’u’lláh? Hasta los musulmanes estarían de acuerdo en que no debemos creerles a Musailama al-Kadhdhab ni a al-Ansi de Saná, porque todos podemos estar de acuerdo en que no se supone que creamos en todos los profetas cuando algunos son falsos profetas.

   Así que no le creemos a Mahoma, porque Mahoma es un falso profeta.

   Por supuesto, un judío podría preguntar por qué los cristianos siguen a Jesús, ya que el Talmud judío enseñaba que Jesús era un falso profeta. Yendo aún más atrás, el faraón de Egipto al principio no vio que Moisés era un profeta verdadero.

   Así que, dado que debemos creerle a todo profeta de Dios y no creerle a ningún falso profeta, ¿cómo se distingue a los profetas verdaderos de los falsos?

   Sobre este asunto crucial, Dios nos da dos pruebas en Deuteronomio 18:20-22: un profeta es falso si habla en nombre de otros dioses, o si habla en nombre de Dios lo que Dios no le mandó. 1 Juan 4:1-3 añade que son falsos si niegan que Jesús vino en carne, y Jeremías 6:13; 23:16 muestran a falsos profetas que hablaban sus propias palabras como si fueran palabras de Dios.

   El Antiguo Testamento, del cual tenemos copias de la época de Jesús y de antes en los Rollos del mar Muerto, enseña muy claramente que Dios es Padre y que los creyentes son Sus hijos, no en un sentido sexual, sino por ser adoptados en Su familia, naciendo de nuevo como una nueva creación. Mahoma y el Corán rechazan esto explícitamente. Mahoma, como profeta, y el Corán, como supuesto libro santo de Dios, están diciendo cosas falsas acerca del Dios verdadero.

 

P: Como el protestantismo llegó aquí apenas en el siglo XIX, es imposible decir que nuestros tatarabuelos del siglo XVI fueron arrojados al infierno.

R: De acuerdo. Aunque algunos católicos también pueden ser cristianos genuinos, ¿por qué remontarse solo hasta el protestantismo? Muchas personas no judías murieron antes de que Cristo naciera siquiera. Aunque la Biblia no nos dice todo acerca de ellas, sí nos habla de Dios. Dios es recto y justo (Ro 3:4-5), y Dios no toma en cuenta el pecado donde no hay ley (Ro 4:15; 5:13). Sin embargo, eso no deja libres a las personas, porque hasta los nativos de la Edad de Piedra tienen una copia imperfecta de la ley de Dios en su conciencia (Ro 2:14-15). Y todos la hemos quebrantado. Pero así como Dios pudo salvar a Noé, a Abraham, a Job y a otros por medio de Cristo, aunque nunca habían oído el nombre de Cristo, Dios puede salvar a todos los que lo invocan, sin importar lo que sepan.


P: No tengo tiempo para el grupo pequeño porque estoy muy ocupado con mi trabajo y mi familia.

R: Lo importante no es si te unes o no a un grupo en particular, sino: ¿tienes fe en Dios? En concreto, ¿tienes fe en que Dios quiere que tengas una vida sana y equilibrada, que incluya a la familia y el trabajo, así como la cercanía con Él? ¿Tienes fe en que Dios te dará todo el tiempo que necesitas para hacer lo que debes hacer, aunque quizás no sea suficiente para hacer todas las cosas extra que quieres hacer y con las que Dios nunca quiso que te mataras trabajando?

   Todos los cristianos comparecerán ante el tribunal de Cristo (también llamado el juicio del tribunal bema), darán cuenta y sus obras serán probadas (1 Co 3:11-15). Así que puedes fijar tus prioridades terrenales y temporales como quieras, pero hazlo sabiendo que tendrás que dar cuenta de cómo las fijaste. Si debes hacer algo, entonces hazlo.

 

P: La creencia trinitaria y la unicitaria me parecen iguales. Todo es cuestión de semántica. Después de todo, ellos creían que Jesús es Dios.

R: Los mormones, los de la Nueva Era y hasta algún budista de vez en cuando también creen que Jesús es Dios; tienes que creer en el Dios correcto. En lugar de decir que una doctrina específica es esencial, excluyendo las demás, es importante someterse a todo lo que Dios ha revelado acerca de Sí mismo y creerlo.

Es una mentira horrible decir que el Padre murió en la cruz.

   En el bautismo de Jesús, el Padre habló y el Espíritu descendió en forma de paloma. ¿Era Jesús un ventrílocuo que engañó a la gente con un acto de magia, o hay tres seres/personas distintos?

Hebreos 5:8 dice que el Hijo aprendió la obediencia. Pregúntale a un unicitario: ¿a quién exactamente obedecía el Hijo?

   O como dijo una vez por la radio un predicador unicitario: “Me negaría a adorar a un Dios que enviara a ‘Su Muchacho’ a morir en lugar de Él mismo”.


P: En realidad no puedes decir que tu creencia es la correcta y que las demás están equivocadas.

R: En cierto sentido tienes razón. Yo no puedo decir que mis puntos de vista y mis opiniones son correctos, pero Jesús sí puede, y a mí simplemente me gustaría compartir con la gente lo que Él dijo. Tuve una maestra de primaria que espero no te parezca demasiado dogmática: insistía en que 2 + 2 = 4. Nunca se me ocurrió decirle: “Eso es verdad para usted, pero no para mí”. Si necesitaras una cirugía a corazón abierto, ¿querrías ir con un médico que dijera: “Mucha gente ha realizado con éxito esta cirugía de la misma manera, pero hoy me siento muy creativo; quiero probar las cosas de otra forma”? No, esperas que el cirujano no solo conozca la manera correcta, sino que sea dogmático en seguir lo que es correcto y en usar una gran habilidad para hacer lo mejor para el paciente. La verdad es que yo necesitaba una cirugía a corazón abierto. De hecho, todos necesitamos una cirugía a corazón abierto: que se reemplace nuestro corazón de egoísmo indiferente por un corazón nuevo, de Dios, lleno de amor sobrenatural. No necesitamos a cualquier médico, sino al mejor médico que hay. Necesitamos que Jesús entre en nuestro corazón.

 

P: En este momento de verdad no tengo tiempo para esto de la Biblia.
R: Un cristiano, Charles E. Hummel, escribió un buen folleto sobre esto, llamado La tiranía de lo urgente, donde concluyó: “La tiranía de lo urgente es enemiga de lo importante”. Nos dejamos abrumar por tantas tareas pequeñas con fechas límite que no logramos hacer lo que es de mayor importancia, solo porque no tiene fecha límite (por lo menos no que nosotros sepamos). ¿Cuánto va a durar tu vida en la tierra, comparada con la eternidad? No debes dejar de considerar las cosas más importantes, y ¿qué es más importante que Dios y tu destino eterno? Si de verdad no tienes suficiente tiempo para Dios, entonces ora a Dios y pídele que quite de tu vida todas las cosas que te impiden acercarte más a Él.

 

P: La Biblia solo fue escrita por hombres como nosotros, así que está sujeta a errores.

R: ¿Podría Dios Todopoderoso escribir una palabra perfecta con una pluma imperfecta? Claro que sí. Él es Todopoderoso. Aunque ni Pedro, ni Pablo, ni ningún otro apóstol afirmó ser perfectamente sin pecado, tenemos que decidir si vamos a confiar en los apóstoles de Cristo o no. Si confiamos en ellos, esto es lo que dijeron acerca de la Escritura.

   “Porque no os hemos dado a conocer la potencia y la venida de nuestro Señor Jesucristo, siguiendo fábulas por arte compuestas; sino como habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad” (2 Pedro 1:16 RV1909).

   “Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación; porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:20-21 RV1909).

   “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17 RV1909).

   “…como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito también; casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos” (2 Pedro 3:15b-16 RV1909).

   Finalmente, Jesús le dijo a Satanás: “Escrito está: ‘No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios’” (Mateo 4:4 RV1909). En las otras tentaciones, Jesús le respondió a Satanás con la Escritura. Fue suficiente para Jesús; ojalá a ti también te parezca suficiente.

 

P: No creo que mil millones de católicos romanos se vayan a ir al infierno solo porque difieren de tu creencia.
R: Yo tampoco. Pero tengo que decirte que no habrá católicos en el cielo. Tampoco habrá protestantes en el cielo, y lo digo siendo protestante. Las únicas personas en el cielo serán los hijos de Dios, que lo aman y lo obedecen. Creo que algunos católicos son cristianos genuinos. También creo que algunos católicos y algunos protestantes no lo son. No estoy aquí para que te unas a mi organización ni a ninguna otra; estoy aquí para invitarte a una relación con Dios. Sin embargo, si tu religión, sea católica, protestante u otra, te lleva a dejar de prestar atención a la Palabra de Dios y a seguir otra cosa en su lugar, entonces tu religión es un ídolo que se interpone en el camino de una relación genuina con Dios.

 

P: La religión también es importante porque Santiago la mencionó en su carta (1:26-27).

R: La religión puede ser importante, pero como te diría Elías en 1 Reyes 18:27, la religión no siempre es buena. Depende de la religión. Para algunos, la religión es un ídolo que se interpone en el camino hacia Dios. Cuando alguien quiere asesinar a alguien, o hacer otras cosas que entristecen el corazón de Dios, en nombre de la religión, esa religión es tóxica. Pablo dijo en 1 Corintios 10:20 que los sacrificios de los paganos se ofrecen a los demonios. Para otros, la religión, aun la “religión cristiana”, es un sedante que no hace nada. Ser religioso no puede salvar a nadie; solo Dios salva a las personas. Dicho esto, Santiago nos enseña que la religión SÍ PUEDE ser muy buena, y todos deberíamos tener esta clase de religión. La religión que es buena externamente hace actos de amor hacia los demás (es decir, visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones), e internamente tiene una obediencia disciplinada a Dios (guardarse sin mancha de este mundo).


P: Jesús no puede ser Dios y hombre al mismo tiempo.
R: ¿Por qué no? Si Dios de verdad es Todopoderoso, ¿quiénes somos nosotros para decirle a Dios lo que no puede hacer? Un hombre no puede convertirse en Dios, pero Dios Todopoderoso no es tan débil como para no ser capaz de aparecer como hombre. Si alguien piensa que Dios no puede revelarse “en persona”, entonces el Dios de esa persona es demasiado pequeño y no es el Dios verdadero. Así que solo podemos seguir lo que Dios nos ha revelado acerca de lo que Él ha hecho.

   Un simple hombre no debería aceptar adoración (Mateo 28:9,17; Lucas 24:52), y no puede perdonar pecados que solo Dios puede perdonar (Mt 9:2-6; Mr 2:5-12; Lc 5:20-23; 7:48-50). Jesús sí lo hizo, porque no era simplemente un hombre, sino también Dios.

 

P: La Trinidad es de origen pagano y es una enseñanza de la Iglesia católica romana.

R: Ese es un mito muy repetido que propagan los ateos. Ningún historiador que diga eso sería considerado competente. Teófilo de Antioquía (168-181/188 d.C.) usó el término Trinidad antes de que existiera una Iglesia católica romana. Tertuliano (198-220 d.C.) escribió toda una obra sobre la Trinidad, y era montanista, separado del obispo romano. Asimismo, Novaciano (250-254/257 d.C.) escribió Tratado sobre la Trinidad y fundó su propia denominación. Además, tenemos otros 12 escritores cristianos, anteriores al 325 d.C., que usaron la palabra Trinidad.

   Antes de esto, Ignacio de Antioquía escribió extensamente que Jesús es Dios, y él fue discípulo del apóstol Juan. Por supuesto, en la Biblia, Juan 1:1 dice que “el Verbo [Jesús] era con Dios, y el Verbo era Dios”. El apóstol Tomás llamó a Jesús “¡Señor mío, y Dios mío!” en Juan 20:28, el ciego adoró a Jesús en Juan 9:38, y los discípulos adoraron a Jesús en Mateo 14:33. Los sabios de Oriente adoraron a Jesús en Mateo 2:11, y los sabios también lo adoran hoy.

 

P: Hay muchas reglas que seguir cuando te conviertes en un cristiano nacido de nuevo.

R: Sí, pero también hay muchas reglas que seguir al estar casado: sé considerado con tu cónyuge, no golpees a tu cónyuge, no andes con otras personas, etc. Pero cuando dos novios comprometidos están enamorados, pensar en el matrimonio como un simple montón de reglas probablemente es lo último que tienen en mente. Están pensando en su relación permanente. Sí, Dios nos da mandamientos, no solo sugerencias opcionales, y debemos obedecer a nuestro Señor. Pero eso no es el cristianismo, sino solo una expresión externa del cristianismo. El cristianismo es una relación entre yo, con todas mis imperfecciones, y un Dios santísimo y amoroso, que me ama aún más de lo que yo me amo a mí mismo; que me ama aún más de lo que puedo imaginar. Obedecer las reglas es mucho más fácil una vez que por fin entendemos que las reglas son para nuestro beneficio y seguridad, y que el camino de Dios es el mejor camino.

 

P: Si tu pastor le gana a mi ministro en un duelo religioso de debate, entonces mi familia y yo nos cambiaremos a tu iglesia.

R: El asunto no es discutir, como discuten los abogados, sino la verdad, como la analizarían los científicos o los investigadores. Hubo un político británico y brillante debatiente llamado William Wilberforce, que era anglicano solo de nombre. Un amigo personal suyo, en un largo viaje en carruaje, le compartió la verdad del evangelio, y Wilberforce lo hizo pedazos en el debate. El cristiano finalmente le dijo que simplemente se callara y escuchara la verdad. En fin, algún tiempo después Wilberforce se hizo cristiano y fue uno de los principales impulsores de la abolición de la esclavitud en todas las posesiones británicas. Asegúrate de que el motivo sea aprender la verdad, no solo ganar una discusión.

 

P: ¿Cómo pueden simplemente ignorar a la madre de Jesús?
R: No la ignoramos. Honramos y respetamos a la madre de Jesús, pero es una blasfemia ponerla al mismo nivel que Jesús. En 2 Corintios 11:2-3, Pablo teme que algunos se aparten y se consagren a otros además de Cristo. Pero la Iglesia católica la ha llamado con el nombre de un ídolo malvado, la Reina del Cielo (Jeremías 44:17), además de “corredentora” (co-redemptrix) y “comediadora” (mediatrix). Eso es idolatría, ya que Jesús es nuestro único mediador según 1 Timoteo 2:5-6.

 

P: La Biblia protestante es diferente de la Biblia católica romana, por lo tanto la primera está incompleta.
R: Eso no se sigue, porque podría ser que la Biblia católica romana tenga añadiduras. Aunque todas las Biblias cristianas son iguales en el Nuevo Testamento, en el Antiguo Testamento no hay dos posturas (la protestante y la católica), sino por lo menos cinco:

1. Los 39 libros “básicos” del Antiguo Testamento, aceptados por los judíos y por todos los cristianos.

2. El Concilio católico de Trento tiene estos, más 8 libros, más 4 añadiduras a Daniel y a Ester.

3. Los apócrifos ortodoxos eslavos son iguales a los católicos, salvo que incluyen además 2 Esdras, 3 Esdras, 3 Macabeos y partes de otros dos libros (la Oración de Manasés y el Salmo 151).

4. Los apócrifos ortodoxos griegos son iguales a los ortodoxos eslavos, salvo que también incluyen 4 Macabeos.

5. Los apócrifos coptos históricos incluyen 1, 2 y 3 Macabeos, Baruc, Eclesiástico (Sirácida), Judit, Tobías, Sabiduría de Salomón y añadiduras a Daniel y a Ester. Sin embargo, bajo Cirilo V (1874-1927), la Iglesia copta los rechazó.

   La iglesia primitiva tenía diversas opiniones, y muchos de los escritores que no hablaban hebreo aceptaban los apócrifos. Jerónimo, quien tradujo los apócrifos en la Vulgata, aceptó los apócrifos como Escritura al principio de su vida, pero después de aprender hebreo los rechazó como parte del canon bíblico.

   Hoy, los católicos bien informados incluso estarán de acuerdo con los protestantes en que los apócrifos tienen errores históricos demostrables, sobre todo el libro de Judit. En cuanto a la doctrina, la Oración de Manasés también enseña que Abraham, Isaac y Jacob nunca pecaron contra Dios. Como dijo Charles Ryrie: si estuvieras procesando carne y un poco se cayera al lodo en el suelo, aunque en su mayor parte siga siendo carne buena, ¿querrías que la gente se la comiera? Entonces, ¿necesitamos seguir libros problemáticos? Claro que no.

 

P: La fe y las buenas obras deben ir juntas para que una persona vaya al cielo.

R: Sí van juntas, pero no de la manera que tal vez piensas. La gente a menudo confunde lo que gana nuestra salvación, lo que nos hace salvos y lo que muestra que somos salvos.

Lo que gana la salvación: Ni la fe ni las obras merecen la salvación; nunca podremos hacer lo suficiente de ninguna de las dos para borrar los pecados que cometimos. Es Cristo y Su sacrificio lo que ganó nuestra salvación, no algo que hayamos hecho o creído.

Lo que nos hace salvos: Para ser salvos, debemos mezclar con fe el mensaje del evangelio que oímos (Hebreos 4:2). Somos salvos por gracia por medio de la fe, no por obras (Efesios 2:8-9).

Lo que muestra la salvación: Pero una fe que no desea manifestarse en obras no es una fe salvadora. Hasta los demonios “creen, y tiemblan”, y “la fe sin obras es muerta” (Santiago 2:14-26).

 

P: No podemos saber con seguridad que vamos a ir al cielo.

R: El apóstol Juan dice lo contrario en 1 Juan 5:13. Tendrías un argumento válido, pero solo si ir al cielo dependiera de nuestros propios méritos. Nunca sabríamos si nos esforzamos lo suficiente. En realidad, la Biblia dice que ninguno de nosotros se esforzó lo suficiente, y si alguna vez hemos pecado, entonces la puerta ancha al cielo está cerrada para siempre para nosotros. Pero aun cuando no teníamos ninguna esperanza propia, Dios nos dio esperanza al enviar una puerta estrecha por la cual podemos llegar al cielo. Esa puerta es Jesús (Juan 10:7), y cuando renunciamos a nuestras propias ambiciones y le entregamos nuestra vida, Él nos da el perdón por medio de Su sangre derramada en la cruz y nos lleva hasta la vida eterna. Es un regalo de la gracia, no de nuestras obras (Efesios 2:8-9). Simplemente tenemos que aceptarlo por fe.

   Ahora bien, la fe no es algo que debamos dar por sentado; Pablo nos manda: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en fe; probaos a vosotros mismos” (2 Corintios 13:5-6). Esto supone que somos capaces de examinarnos. 1 Juan 5:12-13 dice que estas cosas fueron escritas “para que sepáis que tenéis vida eterna”. Asimismo, 1 Juan 5:19 dice: “Sabemos que somos de Dios”.


P: Mis papás no quieren que vaya a la iglesia, pero la Biblia dice: “Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).

R: Es importante obedecer a quienes tienen autoridad, ya sean los padres, los funcionarios del gobierno, los maestros, etc., pero debemos obedecer a Dios como nuestra autoridad más alta. Debemos obedecer y honrar a nuestros padres (Efesios 6:1-3), así que yo de todos modos iría a la iglesia, si es posible, pero déjales claro a tus papás que los respetas y que los obedecerás en todo lo que no contradiga lo que Dios dice. Si tus abuelos les hubieran dicho a tus papás que no pagaran impuestos ni pagaran sus deudas, ¿tus papás los habrían obedecido? De la misma manera, tienes que darle a Dios la honra que le debes por lo que ha hecho al crearte y salvarte.


P: Está bien que practique mi creencia solo y no vaya a la iglesia.

R: Hay por lo menos dos clases de fe: la “fe autodirigida”, una fe según tus propios términos, donde la fuente y autoridad última de la fe eres tú mismo, y la “fe obediente”, según los términos de Dios. Si Dios nos mandara reunirnos, entonces las personas de fe tendrían que decidir en qué clase de fe pondrían su confianza. Hebreos 10:25 nos manda no dejar de congregarnos. Pero depende de nosotros tener o no una fe obediente.

   A veces un cristiano podría no tener mucho entusiasmo por reunirse con otros cristianos, porque los cristianos con quienes se reuniría tienen defectos, o porque tuvo una mala experiencia en el pasado. Ningún cristiano es perfecto, y nos necesitamos unos a otros para animarnos, corregirnos y, en ocasiones, reprendernos unos a otros, en amor. Qué bueno si obedeces a Dios con entusiasmo, pero aun cuando no tenemos entusiasmo, de todos modos se nos llama a obedecer a Dios.


P: Lo que es correcto para ti puede no ser correcto para otros.
R: Lo que yo sienta que es correcto no importa mucho, porque podría estar equivocado, aun acerca de lo que es correcto para mí. Los comunistas sentían que matar a los no comunistas era correcto para ellos. Los terroristas islámicos radicales sienten que los atentados suicidas son correctos para ellos, algunos drogadictos pueden sentir que consumir opio es correcto para ellos, y los jainistas sienten que dejarse morir de hambre es correcto para ellos. No, lo que importa es lo que Dios dice que es correcto. Podemos elegir seguir o rechazar lo que Dios nos dice que es correcto, pero fingir que no conocemos la verdad que Dios nos ha revelado no es una opción que Él nos haya dado.