< Pregunta bíblica sobre el libro de los Jueces

P: En Jueces 1, ¿cuál es el punto principal del libro?

R: El libro de Jueces muestra principalmente cómo la desobediencia del pueblo de Dios acarrea castigo, y cómo la obediencia posterior trae bendición. Además, una frase clave en Jueces es que «cada uno hacía lo que le parecía correcto», y el libro muestra las caóticas consecuencias de ello. Un objetivo secundario del libro de Jueces es mostrar hasta qué punto está depravada la gente.

P: En Jueces, ¿qué implica la palabra «juez»?

R: La palabra hebrea shopetim (Jueces) significa «líderes ejecutivos», según Gleason Archer en *Survey of Old Testament Introduction*, p. 280. Es el título otorgado a las personas que dirigieron y juzgaron a Israel desde la época de Josué hasta la de Saúl, el primer rey. Estos hombres —y una mujer— sirvieron a Dios en distintos grados. En el libro de Josué aprendimos del carácter y la vida de un hombre que, por lo que sabemos, nunca transigió en su camino con Dios. Ahora bien, la vida es más complicada, y no tan bendecida, para aquellos que caminan con Dios pero que, en muchas ocasiones, sí transigieron.

P: En el libro de los Jueces, ¿hay pruebas arqueológicas en otras tierras de la presencia de israelitas durante el período de los jueces?

R: Sí, la estela del faraón Merenpta/Merneptah (1229/1225 a. C.), hijo de Ramsés el Grande, fue hallada por Petrie en Tebas, Egipto. Esta estela (columna) fue erigida en el quinto año del reinado del faraón Merneptah. En ella se le alaba y se enumeran las naciones que los egipcios atacaron o conquistaron. Menciona a los hititas, Canaán, Ascalón, Gezer, Yanoam (en el norte de Canaán), Israel y la tierra de los horeos.

P: En el libro de los Jueces, ¿cuáles fueron los períodos de opresión y de descanso?

R: Estos son los períodos. El arqueólogo John Garstang ha determinado que los períodos de descanso mencionados en el libro de los Jueces se debieron a que los egipcios ejercían su control sobre los cananeos de la costa.

Juez

Opresor

Versículos

Años

Cushán-Rishataim de Aram Naharaim

Jueces 3:8

8

Otoniel de Judá

Jueces 3:9-11

40

Eglón, rey de Moab

Jueces 3:12-14

18

Ehud, de Benjamín

Jueces 3:15-30

80

Filisteos-Hierro

Jueces 3:31

?

Shamgar

Jueces 3:31

?

Jabin de Hazor: 900 carros

Jueces 4:2-3

20

Débora de Efraín

Jueces 4-5

40

Los madianitas y sus camellos 6:1-6

Jueces 7

Gedeón de Manasés

Jueces 6:7-8:28

40

El reinado de Abimelec

Jueces 9

3

Tola, de Isacar

Jueces 10:1-2

23

Jair de Galaad

Jueces 10:3-6

22

Amonitas/filisteos — Hierro

Jueces 10:7-9

18

Jefté

Jueces 10-12:7

6

Ibzán de Zabulón

Jueces 12:8-10

7

Elón, de Zabulón

Jueces 12:11-12

10

Abdón de Efraín

Jueces 12:13-15

8

Filisteos-Hierro

Jueces 13:1

40

Sansón de Dan

Jueces 13-16

20

TOTAL CONSECUTIVO

410

P: En el libro de los Jueces, ¿los mandatos de cada juez y los períodos de opresión fueron consecutivos, o hubo algunos que coincidieron?

R: Aunque el Libro de los Jueces no lo dice explícitamente, 1 Reyes 6:1 afirma que transcurrieron 480 años desde el Éxodo hasta la construcción del Templo de Salomón. Esto haría que los períodos de los Jueces fueran consecutivos y no se solaparan. Véase el análisis sobre Éxodo 5:2 para más información, así como el de David Rohl en *Pharaohs and Kings: A Biblical Quest* (Crown Publishers, 1995), págs. 278-283, donde se presenta un sólido argumento a favor de que el Éxodo tuvo lugar en el año 1447 a. C.

P: En el libro de los Jueces, dado que hay tanto contenido poco edificante y poco halagador, ¿significa eso que «uno se ve obligado a confiar en que el libro de los Jueces sea un reflejo más preciso de la historia secular que el libro de Josué», tal y como afirma la *Guía de Asimov a la Biblia*, p. 224?

R: No; hay dos puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. La Guía de Asimov sobre la Biblia tiene razón al afirmar que hay mucho en este libro que resulta poco halagador para Israel, lo cual demuestra la franca honestidad del autor. Sin embargo, que algo sea poco halagador no significa que no sea instructivo. Se supone que debemos aprender de los errores ajenos, y uno de los puntos principales del libro de los Jueces es el error de que cada uno haga lo que le parece correcto.

2. La «Guía de Asimov a la Biblia» revela aquí un sesgo subjetivo antibíblico. Dado que el libro de los Jueces se muestra menos positivo hacia los israelitas, ¿cómo puede el hecho de ser más positivo o más negativo demostrar la veracidad? ¡Quizás si tomáramos un libro y elimináramos todas las partes negativas, entonces el libro no sería cierto en absoluto! Si tomáramos el mismo libro y elimináramos todas las partes positivas, ¿eso haría que lo restante fuera totalmente cierto? Si bien la existencia de aspectos negativos demuestra que el autor no quiso pasar por alto las partes negativas, el grado de partes positivas o negativas no prueba cuán fiel es el reflejo de algo.

P: En el libro de los Jueces, ¿qué acciones incorrectas se mencionan?

R: Aquí tienes una lista de lo que hicieron.

Hicieron un pacto con los cananeos

Jueces 2:1-3

No destruyeron los altares paganos

Jueces 2:1-3

Adoraron a Baal, a Astarté y a otros dioses

Jueces 2:11-19

Hicieron el mal, se olvidaron del Señor y adoraron a los ídolos

Jueces 3:7

Cometieron el mal

Jueces 4:1; 6:1

Hicieron con el oro un efod para adorarlo

Jueces 8:27

Adoró a Baal-Berit y se olvidó de Dios

Jueces 8:33-35

Abimelec asesinó a sus 70 hermanos

Jueces 9:5

Adoraban a muchos dioses

Jueces 10:6

Jefte cumplió un voto precipitado

Jueces 11:30, 39

Los israelitas mataron a 42 000 efraimitas

Jueces 12:6

Sansón se casó con una pagana, cometió un pecado sexual y rompió su voto

Jueces 14-16

El ídolo de Micaías «dedicado al Señor»

Jueces 17:3-4

Le robaron a Micaía su ídolo

Jueces 18:14-26

Los hombres de Gabaa violaron a la concubina del levita

Jueces 19:22-26

Guerra civil. Más de 90 130 israelitas muertos

Jueces 20-21

Muerte de israelitas en Jabes de Galaad

Jueces 21:10-12

El juramento precipitado de los israelitas

Jueces 21:7, 18

Secuestro de las muchachas de Silo

Jueces 21:20-23

P: En Jueces 1, ¿se enumeraban doce jueces, en correspondencia con las doce tribus de Israel?

R: No. No hay nada que indique que los doce jueces que «gobernaron» se correspondieran con las doce tribus. Además, fueron trece jueces, no doce, ya que Abimelec también «gobernó a Israel» en Jueces 9:22.

P: En Jueces 1:6-7, ¿hicieron bien los israelitas al cortar los pulgares de las manos y de los pies a Adoni-Bezek?

R: Hay dos puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Quizás se tratara de una justicia merecida. Adoni-Bezek tenía pulgares y dedos gordos de los pies de sobra, por así decirlo, ya que él mismo se los había cortado a setenta reyes.

2. La Escritura no dice realmente si los israelitas hicieron bien o mal al hacerlo; solo relata que lo hicieron.

P: En Jueces 1:7, ¿cómo podía haber setenta reinos en la pequeña zona de Canaán?

R: Casi todas las ciudades importantes tenían su propio rey. Esto era similar a los numerosos reinos independientes que existían en Grecia seiscientos años más tarde.

P: En Jueces 1:8, dado que los israelitas se apoderaron de Jerusalén, ¿por qué tuvo que conquistarla David más tarde, en 2 Samuel 5:6-9?

R: Derrotaron a los jebuseos e incendiaron parte de la ciudad. Sin embargo, Jueces 1:21 muestra que la ciudad permaneció sin conquistar hasta la época de David. Las cartas de Tell el-Amarna (1400-1370 a. C.) también demuestran que Jerusalén no fue conquistada.

P: En Jueces 1:10, ¿fueron los tres anaquitas asesinados por Judá, o fueron expulsados, como dicen Jueces 1:20 y Josué 15:14?

R: «Expulsados» puede significar «asesinados» o «obligados a huir». Josué 1:10 indica que los tres individuos fueron asesinados. Es probable que no se matara a todo su clan, sino que a algunos se les expulsara. El asesinato y el hecho de obligar al resto a huir podrían ser un mismo suceso, o bien la expulsión podría ser un suceso posterior.

P: En Jueces 1:16 y Jueces 4:11, ¿eran los suegros de Moisés ceneos, o eran madianitas, como indica Éxodo 2:21?

R: Moisés se casó con Séfora, una madianita y una cusita (una etíope). En primer lugar, lo que no es la respuesta y, a continuación, tres posibilidades.

Lo que no es la respuesta: los ceneos eran caldereros, y «ceneo» podría referirse a un oficio, no a un pueblo. Sin embargo, esto es poco probable, ya que los ceneos parecen ser una tribu distinta en Jueces 4:17 y, especialmente, en Números 24:22.

Posibles respuestas:

1. Moisés tuvo al menos una esposa más, una kenita.

2. El suegro de Moisés era un madianita: las dos referencias en Jueces eran errores de los escribas.

3. El suegro de Moisés era un madianita que fundó la subtribu de los kenitas o formaba parte de ella.

P: En Jueces 1:18, ¿cómo conquistaron los israelitas Gaza, Ascalón y Ecrón, si estaban bajo control filisteo en la época de Sansón?

R: Los israelitas las conquistaron en la época de Josué, hacia el año 1400 a. C., pero fue solo algo temporal. Los filisteos, con sus carros de hierro (o carros con ruedas con aros de hierro), ya las habían reconquistado cuando apareció Sansón, unos 390 años después.

Otra interpretación, según la cual no conquistaron esas ciudades, tal y como afirma la Septuaginta, es probablemente errónea, según *The Expositor’s Bible Commentary*, vol. 3, págs. 388-389.

P: En Jueces 1:19, ¿por qué llamaban a estos carros «de hierro» en lugar de simplemente «carros»?

R: La arqueología nos indica que en el mundo antiguo existían dos tipos de carros. Los carros de Egipto eran vehículos ligeros de dos ruedas que transportaban solo a dos personas: un arquero y un conductor. Estaban fabricados principalmente con madera y cuero, y ofrecían muy poca protección contra las flechas. Los carros de las demás naciones eran vehículos pesados, parecidos a carretas, con capacidad para tres o cuatro personas. Ofrecían cierta protección contra las flechas. Estos carros tenían mucho más metal en su estructura.

P: En Jueces 1:19, ¿el hecho de que los israelitas no pudieran expulsar a los cananeos demuestra que Dios no es omnipotente? (tanto un ateo como el musulmán Ahmad Deedat plantearon esta cuestión)

R: No. Al parecer, el pueblo sufrió una derrota en la batalla en las llanuras. En lugar de orar fervientemente a Dios y volver a luchar, desistieron de la lucha. A veces, hoy en día, nos rendimos con demasiada facilidad cuando las cosas se ponen difíciles.

Sin embargo, Dios sí fue capaz de derrotar a los carros de guerra. Barak y solo 10 000 soldados israelitas bastaron para destruir 900 carros de hierro de Hazor. (Por supuesto, el hecho de que Dios enviara lluvia en el momento justo, lo que convirtió el campo de batalla en barro, también ayudó más que un poco).

P: En Jueces 1:19, ¿fue que Dios Todopoderoso no pudo expulsar a los pueblos de las llanuras, o que los israelitas no pudieron expulsarlos? (El musulmán Ahmad Deedat planteó esta cuestión).

R: El hebreo no especifica explícitamente el pronombre, pero el significado es que los israelitas, incluso con la ayuda de Dios, no pudieron expulsar al pueblo de las llanuras en aquel momento porque este disponía de carros de hierro. Sin embargo, más tarde, los israelitas derrotaron a los cananeos con los carros en la época de los Jueces, y David derrotó a los filisteos con los carros. A veces, incluso cuando somos obedientes a Dios, seguimos necesitando paciencia para ver los resultados de nuestra obediencia.

Dios es Todopoderoso, pero cuando decide utilizar a su pueblo como medio para cumplir su voluntad, a veces tenemos que esperar para ver el desenlace satisfactorio.

P: En Jueces 1:23-26, ¿cuándo estaba bien animar a alguien a traicionar a su ciudad y a su pueblo?

R: Aunque el libro de los Jueces no lo recomienda explícitamente, en este caso estaba bien. La casa de José estaba en guerra contra los impíos cananeos. La mayoría de los estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial no tenían ningún problema en animar a los japoneses, italianos, alemanes y a los franceses conquistados a traicionar a los regímenes del Eje.

P: En Jueces 1:28, ¿no expulsó Dios por completo a los cananeos, o fueron destruidos por completo, como dice Josué 10:40?

R: Los cananeos fueron expulsados ante los israelitas de las zonas que estos habitaban. Sin embargo, tanto Josué como Jueces coinciden en que muchos otros cananeos no fueron expulsados.

P: En Jueces 2:1-3, ¿por qué dijo Dios que no expulsaría a los cananeos, si anteriormente había dicho que lo haría?

R: En un principio, Dios no deseaba que los cananeos fueran un lazo. Jueces 2 muestra dos razones.

En Jueces 2:2, las intenciones declaradas de Dios hacia los israelitas cambiaron cuando estos pasaron de la obediencia total a la obediencia parcial, lo cual sigue siendo desobediencia. Dios prometió expulsar a los cananeos de delante de ellos, pero si no iban a luchar y tenían a ningún cananeo «delante de ellos», no habría cananeos a los que expulsar «delante de ellos».

Jueces 2:21-23: dado que iban a ser parcialmente obedientes, Dios utilizaría a los cananeos idólatras como una prueba para revelar qué israelitas servirían a Dios.

Hoy en día, Dios puede utilizar el recuerdo que tienen tus hijos de diversas cosas pecaminosas en tu casa como una prueba para ellos, para ver si realmente seguirán a Dios o no. Por otro lado, si no tienes esas cosas, entonces quizá Dios considere que esas pruebas son innecesarias.

P: En Jueces 2:4-6, ¿retiró Dios su promesa de ayudar a los israelitas cuando Josué aún vivía?

R: Probablemente sí. La tierra tuvo un respiro de la guerra en Josué 11:23, antes de que Josué y los demás líderes repartieran la tierra. Aunque no es necesario que Jueces 2:6 sea cronológicamente posterior a Jueces 2:2-3, lo más probable es que así fuera.

P: En Jueces 2:13, ¿era «Ashtoreth» un término genérico para referirse a una diosa semítica?

R: No. Aunque el nombre aparece aquí en plural, se refiere a múltiples estatuas de la misma diosa, no a diosas diferentes. El Diccionario Bíblico Wycliffe (págs. 700-707) contiene una amplia sección sobre unas 36 deidades específicas de Oriente Medio, y Astarté era una diosa concreta adorada por muchos pueblos en muchos idiomas. Era la diosa del sexo, de la fertilidad en general y, a menudo, de la guerra. Los babilonios la llamaban «Ishtar», los sumerios más antiguos «Inanna», ttrt en Ugarit, ‘strt en Fenicia, Astarte en escritura griega y Attar (árabe del sur). Astarte/Ishtar también podría estar relacionada con la Afrodita griega y la Venus romana.

Cabe señalar que también existe otra diosa llamada «Asera», conocida asimismo por los sumerios, los árabes del sur, el pueblo de Ugarit como Athiratu-yammi, por los babilonios como Ashratum y por los egipcios como Abdi-Ashirta. El Diccionario Bíblico Wycliffe, en la página 701, afirma que se trata de una diosa distinta de Astarté/Ishtar.

P: En Jueces 2:13, ¿fue «Ashtoreth» una distorsión del nombre correcto, Ashtarte, porque los piadosos editores israelitas combinaron las vocales de Bosheth (vergüenza) con las consonantes de Ashtarte/Astarte?

R: Algunos estudiosos así lo creen. Los manuscritos hebreos originales del Antiguo Testamento se escribieron sin puntos vocálicos, por lo que las vocales que se utilizaran fueron una adición posterior.

P: En Jueces 2:14-19, el resto del libro de los Jueces parece seguir este patrón, pero ¿por qué existía este patrón?

R: Dios envió a los opresores como castigo, con el fin de que los israelitas volvieran a Él. La estrategia de Dios y el juez que Él utilizó tuvieron éxito, y ellos regresaron. Una vez que alcanzaron la prosperidad, se olvidaron de confiar en Dios y de deshacerse de sus ídolos.

A veces parece mucho más fácil para alguien arrepentirse ante Dios cuando las cosas se ponen difíciles, que perseverar en seguir viviendo una vida que agrada a Dios.

P: En Jueces 2:15, ¿por qué luchó Dios contra los israelitas en lugar de simplemente ignorarlos?

R: Cuando los israelitas se rebelaban, Dios no se limitaba a ignorarlos, sino que los disciplinaba infligiéndoles derrotas hasta que clamaran a Él. La disciplina de Dios hacia un grupo de personas puede incluir la muerte.

P: En Jueces 2:19, ¿por qué la muerte de cada juez hacía que el pueblo volviera a la idolatría?

R: Por la misma razón por la que algunas personas se alejan hoy en día. Los seguidores de muchas religiones pueden alejarse cuando fallece el líder en el que han depositado su confianza. Las personas que se declaran cristianas, pero que han depositado su confianza en un líder cristiano más que en Dios, podrían apartarse cuando ese líder fallezca.

P: En Jueces 3:7, ¿cómo servían los israelitas a los baales y a los bosques sagrados?

R: «Baalim» es el plural de «Baal», y Baal era tanto un ídolo cananeo como un término genérico para referirse a los dioses.

P: En Jueces 3:8, ¿existe alguna evidencia arqueológica de que Israel sirviera a Chushán-Rishataim, rey de Aram-Naharaim?

R: En primer lugar, no se menciona a Babilonia ni a Asiria (que en aquella época eran débiles), sino a Aram-Naharaim. Según el «Bible Knowledge Commentary: Old Testament», p. 386, Aram-Naharaim significa «Aram de los dos ríos». En otras palabras, es la parte de Mesopotamia situada en la actual Siria, entre los ríos Tigris y Éufrates.

P: En Jueces 3:8, ¿era «Cushan-Rishathaim» un nombre real o un apodo despectivo?

R: Es muy probable que lo fuera. Los israelitas transcribían los nombres de otras lenguas, y quizá «Cushán» fuera una transcripción. En cualquier caso, «Rishathaim» significa «doble maldad», y probablemente ese no fuera su nombre real. Es más probable que «Cushán» sea una transcripción de un nombre que «cushita», aunque también es posible que signifique «cushita».

P: En Jueces 3:17-22, ¿hizo bien Ehud al asesinar engañosamente al rey Eglón de Moab?

R: Aunque Ehud no mintió propiamente dicho, sí engañó al rey de Moab. En algunas ocasiones especiales, los cristianos podrían inducir a error y provocar engaños. Por ejemplo, si hubieras vivido durante la Revolución Cultural china o durante el régimen de los Jemeres Rojos en Camboya, el gobierno estaba asesinando a los intelectuales. Si el gobierno te pidiera que identificaras a todos tus amigos intelectuales, ¿estarías dispuesto a hacerlo, sabiendo cuál sería su destino?

P: En Jueces 3:31, ¿cómo pudo Shamgar matar a 600 hombres con un aguijón de buey?

R: Un aguijón para bueyes era un utensilio pesado. Probablemente se trataba de un palo de entre 7 y 10 pies de largo, afilado en un extremo y con un cincel en el otro. Sería un buen arma en manos de un hombre fuerte.

P: ¿Es Jueces 4 un relato posterior (fuente E) de la victoria de Barac, y Jueces 5 uno anterior (fuente J, c. 1125 a. C.), tal y como afirma el Harper’s Bible Dictionary (Harper & Row, 1961), p. 132?

R: No. No aportan ninguna prueba que demuestre que uno sea anterior al otro. La teoría JEPD, en la que se basan muchas especulaciones, ha quedado desacreditada. Uno de los muchos problemas de la «teoría» JEPD era que a sus defensores les resultaba muy difícil ponerse de acuerdo sobre qué partes procedían de qué fuente.

P: En Jueces 4:2, ¿era este Jabín de Hazor el mismo que el de Josué 11:1?

R: No. Probablemente era un descendiente del Jabín que vivió 160 años antes, en la época de Josué. A menudo, los reyes y los faraones recibían el nombre de sus antepasados.

P: En Jueces 4:3, ¿cómo podía la ciudad de Hazor oprimir a Israel, si ya había sido destruida anteriormente en Josué 11:10-11?

R: La arqueología nos indica que la ciudad de Hazor fue incendiada en el 1400 a. C., en el 1300 a. C. por los egipcios y en el 1230 a. C. Independientemente del sesgo de los críticos de la Biblia, la arqueología narra la historia con gran precisión.

P: En Jueces 4:4, 6, ¿qué significan los nombres de Débora y Barac?

R: Débora significa «abeja», y como bromeó un profesor de Biblia, era una jueza encantadora. Barac significa «relámpago».

P: En Jueces 4:6, ¿qué sabemos sobre el monte Tabor?

R: El monte Tabor es un cono rocoso de 1.300 pies de altura, a 1.843 pies sobre el nivel del mar. Se encuentra a unas 10 millas, o 16 kilómetros, del Kishón, un río estacional. Sería difícil que los carros llegaran a la cima del monte Tabor, por lo que un ejército situado en el monte Tabor estaría a salvo de los carros hasta que bajara para atacar.

P: En Jueces 4:7, ¿el «yo» se refiere aquí a Débora o a Dios?

R: Débora está transmitiendo el mensaje de Dios, por lo que el «yo» aquí se refiere a Dios, tal y como muestra Jueces 4:14.

P: En Jueces 4:9 y en otros pasajes del libro de Jueces, ¿la mención de la tribu de Efraín y su posición destacada es una prueba de que el libro de Jueces se compuso después de que el reino del norte se separara?

R: No. Al parecer, según algunos críticos, si en una parte se menciona a Efraín, se escribió en el reino del norte; si se menciona a Judá, se escribió en el reino del sur; y si un libro menciona a ambos, tenía dos partes, escritas en lugares diferentes.

Para un observador imparcial, no es inconcebible que alguien de Judá pudiera al menos mencionar a Efraín unas cuantas veces, y es concebible que alguien de Efraín pudiera mencionar a Judá. Tampoco es inconcebible que, si los libros se escribieron antes de la división del reino, no hubiera ningún antagonismo entre ambos.

P: En Jueces 4:9, ¿por qué se mostraba reacio Barac a liderar a Israel sin Débora?

R: La Escritura no lo dice explícitamente, pero podemos ver una posible razón. Dado que Débora llamó a Barac, eso podría indicar que Débora llevaba ya algún tiempo establecida como líder, y a Barac le preocupaba que, sin Débora, los israelitas quizá no le siguieran.

Una segunda razón podría ser que Débora era una jueza que presidía en la zona de la poderosa tribu de Efraín, y Barac quería contar con el apoyo de Efraín antes de actuar.

P: En Jueces 4:9 y Jueces 9:54, ¿había algo de malo en caer a manos de una mujer?

R: No, pero hay dos puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Hasta tiempos modernos, la fuerza física era muy importante en la guerra. Los hombres suelen ser más fuertes que las mujeres en la parte superior del cuerpo.

2. Aunque no había nada de malo en que Sísara fuera asesinado por una mujer en lugar de por un hombre, la mayoría de las culturas de Oriente Medio (probablemente incluida la cananea) considerarían que era una forma menos honorable de morir. Esto garantizaría que Sísara no fuera recordado como un héroe o un gran guerrero.

Como nota al margen, Abimelec, en Jueces 9:54, pidió a su escudero que lo matara, para que no se dijera que había sido asesinado por una mujer.

P: En Jueces 4:9 y Jueces 4:18, ¿hizo bien Jael al matar a Sísara?

R: Esta mujer no israelita no solo engañó a Sísara, sino que le mintió descaradamente: «Aquí estarás a salvo». Débora, Barac y los israelitas consideraron a Jael una heroína por haber matado a su archienemigo. He aquí cinco puntos a tener en cuenta:

Los ceneos viajaban con Israel por el desierto. Hasta la llegada de los asirios, vivían como nómadas en Palestina. Las relaciones entre los israelitas y los ceneos siempre fueron amistosas.

A su manera, utilizando sus propios medios, tomó la iniciativa de ayudar a los israelitas.

No sabemos hasta qué punto, si es que lo hacía, conocía la ley de Dios sobre el falso testimonio.

Si pecó al mentir, fue elogiada por ayudar al pueblo de Dios con la verdad de la que disponía.

Por otra parte, hay quien piensa que no pecó. En tiempos de guerra, está bien mentir al enemigo, incluso cuando este no sospecha que no están del mismo bando.

Hoy en día, la gente recurre a veces a medios cuestionables para ayudar a los cristianos. Sin embargo, los cristianos no deben utilizar medios impíos.

En la página 147 de *Cuando los críticos preguntan* se mencionan los siguientes puntos:

1. Cuando Sísara, un guerrero armado, ya había llegado a la tienda de Jael (Jueces 4:17), ¿qué debía hacer Jael? No podía derrotarlo en combate, y tampoco podía decirle a Sísara que se marchara.

2. Sísara había oprimido al pueblo de Dios y, de haber escapado, lo habría oprimido de nuevo.

3. Jael luchaba contra los enemigos de Dios a su manera, al igual que los guerreros varones luchaban a la suya.

4. Independientemente de si el método de Jael fue el mejor, Débora y Barac elogiaron su actuación dadas las circunstancias. Eso no significa que todo el mundo deba recurrir al engaño en la guerra.

P: En Jueces 4:15, ¿por qué era tan pequeño el ejército de Barac?

R: El ejército contaba solo con unos 10 000 soldados de a pie. La respuesta se encuentra en Jueces 5:8, 9, 15-18 y 23. Muchos miembros de las otras tribus decidieron no unirse a Barac y Débora en la lucha. Es posible que muchos israelitas hubieran hecho las paces con Jabín para servir bajo su mando.

P: En Jueces 4:15, dado que los carros eran armas de guerra eficaces, ¿cómo pudieron 10 000 soldados de a pie israelitas derrotar a un ejército con 900 carros?

R: La respuesta se puede deducir de Jueces 5:4-5, 20-21. Estos versículos hablan de la lluvia y de los ríos crecidos. Las delgadas ruedas de los carros se atascaban en el barro. Como prueba adicional, Sísera no huyó en su carro, como cabría esperar, sino que lo abandonó y huyó a pie.

P: En Jueces 4:17, ¿tenía Heber el quenita una tienda aislada?

R: Aunque es posible, probablemente no tenía una tienda aislada. A menudo, los nómadas acampaban en grupos familiares, y Heber probablemente tenía un pequeño clan.

P: En Jueces 4:18, ¿por qué Jael mató a Sísera con un martillo, en lugar de con algún otro utensilio?

R: Era habitual que las mujeres montaran tiendas de campaña, y para ello utilizaban martillos. Ella tendría mucha práctica en el manejo del martillo.

P: En Jueces 4:18, ¿por qué la tienda de Jael sería un buen escondite?

R: Según lo que sabemos de las costumbres beduinas posteriores, estaba prohibido que un hombre entrara en la tienda de una mujer, a menos que fuera su marido, su hijo o su padre.

P: En Jueces 4:19, cuando Jael le dio leche a Sísara, ¿es cierto que «leche» era un eufemismo para referirse a «relaciones íntimas», como afirma categóricamente Born Again Skeptics en la página 166?

R: No. El marido de Jael no lo habría pensado así, sobre todo cuando Sisera solo pidió agua. De hecho, no sé en qué contexto la leche de un odre de almacenamiento pueda significar eso, salvo en la mente de un crítico que busca con mucho, mucho empeño pruebas en la Biblia de que el sexo ilícito está bien.

P: En Jueces 4:21, ¿estaba Sisera tumbado cuando lo mataron, o se cayó (y, por lo tanto, estaba de pie) cuando lo mataron, como da a entender Jueces 5:27?

R: Sísera estaba dormido cuando fue asesinado. «Caer muerto» en Jueces 5:27 significa simplemente que murió, o que se movió y cayó al morir.

P: En Jueces 5, ¿se considera el Cántico de Débora una de las partes más antiguas de la Biblia?

R: No. Los eruditos bíblicos conservadores no sostienen esta opinión, ya que no hay pruebas que la respalden.

P: En Jueces 6:1-6, ¿cómo es que los madianitas tenían fuerza suficiente para conquistar Israel, si Josué mató a los príncipes madianitas en Josué 13:21?

R: Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Los madianitas no fueron totalmente aniquilados en Josué 13:21. De manera similar, Alemania sufrió una dura derrota en la Primera Guerra Mundial y volvió aún más fuerte veinte años después, en la Segunda Guerra Mundial.

2. En Jueces 6:1-6, los madianitas estaban aliados con los amalecitas y otros pueblos.

3. Esta opresión tuvo lugar más de 200 años después de que Josué derrotara a los madianitas. En 200 años pueden pasar muchas cosas.

P: En Jueces 6:4-6, ¿cómo empobrecieron los madianitas a Israel?

R: Parte de la respuesta se encuentra en Jueces 6:11. A los madianitas no les interesaba una vida sedentaria (no nómada). Querían el grano y la riqueza que poseían los israelitas, y no les importaba si estos vivían o morían de hambre. Milenios más tarde, los mongoles tenían una perspectiva similar. Pensaban que las ciudades eran un desperdicio de buenas tierras de pastoreo, pero permitían que los pueblos conquistados siguieran viviendo allí a cambio de los impuestos que recaudaban.

P: En Jueces 6:10, ¿por qué no le agradaba a Dios que adoraran a los dioses de Canaán, si en Jueces 2:3-4 había dicho que se convertirían en una trampa para los israelitas a menos que Él expulsara a los cananeos, y que no lo haría?

R: Hay dos puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

Que quedaran allí no era la intención original: que quedaran cananeos en Canaán no formaba parte, en un principio, del plan que Dios les reveló. Solo después de que dejaran de expulsar a los cananeos, Dios dijo que no serían expulsados.

La idolatría no era la intención posterior: Dios dejó allí a los cananeos como una prueba para Israel, para ver si se mantendrían fieles a Él. El hecho de que Dios permitiera esta prueba no implica en modo alguno que deseara que fracasaran en ella.

P: En Jueces 6:11, ¿por qué Gedeón trillaba el grano en un lagar?

R: Lo hacía para ocultárselo a los madianitas. Además, dado que se trillaba en el lagar, probablemente se trataba de una cosecha pequeña.

P: En Jueces 6:12, ¿estaba el ángel siendo sarcástico al referirse a Gedeón, que se escondía, como un hombre valiente y audaz?

R: Probablemente no. Podría tratarse de una de las siguientes razones, o de ambas.

Ánimo: Esto animaría a Gedeón al saber que tendría la valentía necesaria para ser un hombre valiente.

Señal de lo que vendría: Gedeón era un hombre valiente a los ojos de Dios. Dios nos ve no solo tal y como somos, sino tal y como seremos.

P: En Jueces 6:17, ¿hizo bien Gedeón en pedir una señal?

R: A veces es bueno no ver las cosas en términos de «correcto o incorrecto» o «permitido frente a prohibido», sino más bien en términos de lo que es mejor. Probablemente no fue lo mejor pedir la señal; si la fe de Gedeón hubiera sido mayor, no la habría necesitado.

Independientemente del grado de su fe, Dios respondió a su petición sin mostrarle ningún reproche. Dios, en su misericordia, se encontró con Gedeón tal y como estaba, ya fuera en un lagar o en medio de sus dudas, y se ocupó de ellas. Dios se ocupa de cada persona tal y como está, y Dios sigue siendo misericordioso hoy también.

P: En Jueces 6:22, ¿qué nos revela esto sobre Gedeón?

R: Dos cosas.

1. Gedeón conocía al menos parte del Antiguo Testamento, porque sabía que nadie podía ver el rostro de Dios y seguir con vida.

2a. Quizás no creyó realmente que se tratara de un ángel de Dios hasta después del milagro.

2b. Por otra parte, Gedeón sí lo creía antes, pero no se detuvo a pensar ni a considerar el impacto del mensaje de Dios hasta ese momento.

P: En Jueces 6:22-23, ¿quién es el ángel que vio Gedeón?

R: Hay dos puntos de vista.

Los primeros cristianos tendían a considerar las apariciones angelicales del Antiguo Testamento como apariciones de Jesucristo antes de su encarnación.

Los cristianos posteriores suelen considerar que se trata de Dios utilizando la forma de un ángel para comunicarse visiblemente con las personas. Dios pudo utilizar la forma de una zarza ardiente con Moisés, y puede utilizar cualquier forma que Él elija.

P: En Jueces 6:28, ¿qué era un poste de Asera?

R: Asera (que no debe confundirse con Astarté) era una diosa de Sumer, Babilonia y el sur de Arabia, y la deidad principal de la ciudad de Tiro. En Ugarit, se la consideraba la esposa de El y la madre de Baal.

P: En Jueces 6:31, ¿por qué defendió Joás a Gedeón cuando este derribó el altar de Baal que pertenecía a Joás?

R: Quizás Joás se sintió indignado porque las personas que adoraban en «su» altar pensaban presuntuosamente que les pertenecía, como demostraba el hecho de que creyeran que debían ser ellos quienes castigaran a quien lo destruyera.

En cualquier caso, el deseo de Joás de proteger a su hijo fue más fuerte que su amor por Baal. Los altares dedicados a Baal no solo se construían por la devoción de quien los erigía, sino que también podían resultar muy rentables. Por desgracia, esa era una lección que Gedeón hubiera hecho mejor en no saber, ya que utilizó esa información más adelante en su vida.

P: En Jueces 6:34-35, ¿por qué todos los hombres israelitas estaban ansiosos por unirse al ejército de Gedeón, si en los días de Barac se mostraban reacios a hacerlo?

R: El número de los que se unieron a Gedeón fue de 32 000, según Jueces 7:3, mientras que el número de los que se unieron a Barac fue solo de 10 000, según Jueces 4:14. Las Escrituras no lo dicen, pero podemos especular sobre varias razones.

Animados por la experiencia previa de Barac, sintieron que podían volver a vencer al enemigo.

Confiados por el milagro de que el ángel consumiera la ofrenda, sintieron una mayor seguridad de que Dios estaba con ellos.

Desesperados porque el ejército madianita les había quitado la mayor parte de sus provisiones, prefirieron luchar por su libertad antes que morir de hambre.

P: En Jueces 6:36-40, ¿por qué Gedeón extendió el vellón, después de haber reunido ya al ejército?

R: Gedeón ya se había comprometido lo suficiente como para movilizar a los israelitas. No es probable que extendiera el vellón para pedir consejo sobre la estrategia o el momento oportuno, ya que no se registra que Gedeón pidiera a Dios ninguna información adicional. Hay varias posibilidades de por qué Gedeón extendió el vellón.

1a. Fe vacilante: Quizás Gedeón estaba teniendo dudas y su fe se tambaleaba. No debería haber preguntado, pero Dios le respondió con misericordia. Tal y como se indica en *Hard Sayings of the Bible*, págs. 192-193, este fue un momento de angustia para Gedeón, ya que primero dijo que creería si el vellón estaba mojado. Luego, Gedeón se retractó de lo que había dicho y afirmó que creería si el vellón estaba seco.

1b. Confirmación: El «Comentario bíblico para creyentes», en la página 272, señala que muchos cristianos malinterpretan lo del vellón. Dado que Gedeón ya había reunido a las tropas, no estaba pidiendo orientación, sino confirmación. Gedeón sabía lo que tenía que hacer, pero buscaba la seguridad de que tendría éxito.

2a. Gedeón pidió esto solo por sí mismo.

2b. Gedeón lo pidió principalmente para animar a los israelitas.

P: En Jueces 7:3, ¿por qué se envió a casa a la mayoría de los hombres?

R: La victoria sobre los madianitas no iba a ser extremadamente difícil, ya que todos los israelitas se unieron como uno solo para luchar contra ellos. Sin embargo, Dios quería que supieran que la victoria procedía de Él, y no de su propia fuerza y unidad.

Por supuesto, esto desconcertaría por completo a cualquier explorador madianita, que se preguntaría dónde acampaba el gran ejército israelita.

Cuando se produjo el ataque, normalmente solo una fracción muy pequeña de los soldados llevaba trompetas. Si había 300 trompetas, los madianitas podrían suponer fácilmente que había más de 100 veces más soldados. Fíjate en que estas trompetas eran todas las que tenía el ejército israelita original.

P: En Jueces 7:19, ¿qué importancia tenía el hecho de que hubiera una «guardia recién establecida»?

Esto significa que la guardia nocturna de soldados estaba pasando por un cambio de turno. A esa hora de la noche, habría más soldados de lo habitual entrando y saliendo del campamento, lo que aumentaba la probabilidad de que los soldados enemigos no se reconocieran entre sí y comenzaran a luchar. Si se desatara la lucha, esto tendría un efecto «bola de nieve», ya que los madianitas, amonitas e ismaelitas, confundidos y somnolientos, saldrían de sus tiendas al oír el grito de guerra israelita y al ver todas esas figuras oscuras corriendo por el campamento.

Las luchas entre ejércitos también se mencionan en Ezequiel 38:18-21 y Zacarías 14:13-14.

P: En Jueces 7:19, ¿cuáles eran los horarios de las guardias?

R: Según The Bible Knowledge Commentary: Old Testament, p. 394, en la época de Gedeón las tres guardias eran de 6 a 10 de la tarde, de 10 de la noche a 2 de la madrugada y de 2 a 6 de la madrugada.

P: En Jueces 8:6-9, ¿por qué Sucot y Peniel se negaron a ayudar a Gedeón?

R: Aunque las Escrituras no lo dicen, podría deberse a una o varias de las siguientes razones.

Pragmatismo: si Gedeón ganaba, ellos quedarían liberados. Si ganaban los madianitas, no habría ninguna diferencia si se mantenían neutrales. Es posible que, de todos modos, no tuvieran suficientes soldados como para marcar la diferencia.

Miedo: Conscientes del gran número de madianitas, no creían que Gedeón pudiera salir victorioso frente a ellos, por lo que optaron por la neutralidad.

Razones comerciales: Quizás habían acordado pagar un tributo a los madianitas. La gente puede quejarse antes de pagar el tributo, pero este parecería inútile si pagaran el tributo anual completo y luego se rebelaran.

Fueran cuales fueran las razones, estaba claro que no tenían muy buena opinión del ejército de Gedeón ni del Señor, que había elegido a Gedeón para dirigir el ejército.

P: En Jueces 8:6-9, ¿por qué el castigo de Sucot y Peniel difiere del de Meroz en Jueces 4:23?

R: Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Tuviera o no razón, es probable que Gedeón no fuera tan conciliador como podría haber sido.

2. Meroz se negó a ayudar, pero las Escrituras sí muestran que Meroz se mostró desafiante con Débora y Barac, al igual que Sucot y Peniel lo fueron con Gedeón.

3. Sucot y Peniel podrían haber seguido el modelo de neutralidad que inició Meroz, y era necesario romper ese modelo.

Por desgracia, hoy en día algunos cristianos «adoptan una postura de neutralidad» cuando todos los cristianos deberíamos «…manteneros firmes en un mismo espíritu, con una misma mente, luchando codo con codo por la fe del Evangelio» (Filipenses 1:27b, NET).

P: En Jueces 8:18-19, ¿por qué permitió Dios que los madianitas mataran a los hermanos de Gedeón?

R: La Escritura no lo dice. Pero si la familia de Joás adoraba a Baal, ¿qué obligación tiene Dios de proteger a los adoradores de ídolos?

No conocemos todos los designios de Dios, pero la fe de una persona no sustituye a la fe de otra. Sin embargo, una pregunta que podemos plantearnos es: ¿por qué estaban los hermanos de Gedeón en Tabor en lugar de estar en el ejército con Gedeón?

P: En Jueces 8:24, ¿derrotó Gedeón a los ismaelitas o a los madianitas, como dice Jueces 8:26 dos versículos más adelante?

R: Hay dos respuestas, y ambas podrían ser ciertas.

1. Según *Ancient Orient and Old Testament*, de Kenneth Kitchen (IVP, 1966), p. 123, en aquella época los términos «ismaelitas» y «madianitas» se utilizaban a menudo como sinónimos.

2. Los madianitas y los ismaelitas eran aliados. Por lo tanto, los israelitas luchaban contra un único enemigo común.

P: En Jueces 8:22-23, ¿por qué se negó Gedeón a reinar sobre ellos?

R: Quizás Gedeón tenía miedo, o bien comprendía con sabiduría que no estaba a la altura de la tarea. Aunque lo más probable es que «gobernar» aquí significara convertirse en rey. Dado que Dios no había establecido un rey sobre Israel, Gedeón y algunos otros podrían pensar que eso supondría usurpar la autoridad de Dios en Israel.

Una diferencia entre un «rey» y un «juez» era que el cargo de rey era hereditario, mientras que el de juez no lo era. Los israelitas pidieron específicamente que tanto Gedeón como su hijo gobernaran sobre ellos, por lo que lo que pedían era un gobernante hereditario.

Cabría pensar que, más tarde, Gedeón se consideró a sí mismo un rey, pues llamó a uno de sus hijos Abimelec, y ese nombre significa «padre del rey» o «mi padre es rey». Abimelec fue también el nombre de dos reyes filisteos de épocas anteriores.

Gedeón resistió la tentación de que él y sus hijos fueran coronados reyes en Jueces 8:22-23, pero Abimelec tenía otros planes. Como cristianos, nunca deberíamos aspirar a ser reyes de nuestro imperio aquí en la tierra.

P: En Jueces 8:27, ¿cómo pudo Gedeón, un valiente hombre de Dios, fabricar un ídolo como este?

R: La Escritura no lo explica, solo recoge este triste hecho. Gedeón se había alejado mucho de aquel momento en Jueces 6:28-31 en el que derribó un poste de Asera. Esto habría sido motivo de vergüenza para Gedeón, si lo hubiera reflexionado con claridad. En primer lugar, algunas razones bastante insignificantes por las que probablemente lo hizo, y luego algunas lecciones importantes que podemos aprender.

Posibles explicaciones (pero no justificaciones)

Dormirse en los laureles: Gedeón sabía que había realizado una obra poderosa de Dios. Quizás sintió que se merecía un poco de indulgencia con respecto al pecado. Una lección que podemos aprender es que, cuando Dios hace grandes cosas a través de nosotros, puede surgir una fuerte tentación de intentar justificar el pecado con las cosas buenas que hemos hecho. Hay quien considera esto como el «síndrome de Robin Hood», ya que, al parecer, Robin Hood creía en una variante de esta idea. Robar y saquear estaban mal, pero si dabas parte del botín mal habido a los pobres, tal vez eso fuera una penitencia que lo compensaba.

Transigencia: El encuentro de Gedeón con el ángel demostró que sabía algo de la Biblia. Sin embargo, su padre tenía un altar dedicado a un ídolo. Como otros intentaban adorar a Dios y, al mismo tiempo, transigían, Gedeón también lo hizo. El único aspecto positivo fue que, con el castigo de Dios, Gedeón probablemente no dio un mal ejemplo a sus nietos.

Vendido por dinero: Probablemente Gedeón había aprendido de su padre, Joás, que tener un santuario dedicado a un ídolo podía ser muy rentable. La estatua era un ídolo para los demás, pero quizá para Gedeón no lo fuera realmente. Quizá el ídolo de Gedeón fuera el dinero. ¿Cuánto dinero harías falta para que hicieras daño a personas que intentan buscar a Dios? Esperemos que seas prudente y consideres que ninguna cantidad de dinero en la tierra valdría la pena hipotecar las riquezas y recompensas que una persona puede tener en el cielo.

Resumen: No sabemos por qué Gedeón cometió este acto «inexplicable». Sin embargo, no resulta tan inexplicable cuando vemos las malas acciones de la gente hoy en día.

Lecciones que podemos aprender: En lo que a nosotros respecta, tenemos la responsabilidad de perseverar en el servicio a Dios. En cuanto a los demás, debemos darnos cuenta de que las personas pueden servir a Dios fielmente en un momento dado y, más tarde, apartarse de Él.

Como nota al margen, resulta interesante contrastar el hecho de que Gedeón derribara un altar con el de que más tarde construyera un ídolo. También es interesante contrastar que Gedeón no olvidara a sus hermanos caídos (8:18-21) con lo que les sucedió a todos sus 72 hijos, excepto a dos.

P: En Jueces 9:5, 45, ¿cómo podría Abimelec ser un modelo a seguir para nosotros? (Esta pregunta la formuló un ateo)

R: El ateo debe de estar bastante confundido en este punto, porque Abimelec no fue concebido como un modelo a seguir. El hecho de que la Sagrada Escritura mencione a Judas como el traidor de Jesús tampoco significa que Judas deba ser un modelo a seguir.

Abimelec fue un juez singular, en el sentido de que nunca fue nombrado por Dios. Es triste que Gedeón comenzara su carrera derribando el altar de Baal, mientras que su malvado hijo Abimelec recibió dinero del templo de Baal para iniciar la suya. La madre de Abimelec era una concubina de Gedeón, originaria de Siquem. Si Gedeón hubiera sabido lo que haría su propio hijo, sin duda nunca habría tomado a esa concubina como segunda esposa. Si tuviéramos la visión de Dios para ver las consecuencias de nuestras acciones (buenas, malas y de pereza), probablemente estaríamos aún más entusiasmados por servir a Dios.

Véase el análisis de 2 Samuel 13:11-29 para más información.

P: En Jueces 9:5, 45, ¿qué deben hacer los cristianos si forman parte de una organización cristiana que tiene un líder no creyente o impío?

R: Se trata de un problema grave, ya que en Apocalipsis 2:20, la iglesia de Tiatira fue severamente reprendida por Jesús debido a su tolerancia. Quizás simplemente confiaban en que Dios apartara a los líderes impíos, cuando Dios pretendía que no eludieran su propia responsabilidad. Efesios 4:3 dice que tenemos la responsabilidad de preservar la unidad del Espíritu. Sin embargo, no tenemos la responsabilidad de crear una unidad con personas impías que no existe. No debemos permitir que las contribuciones de nuestra iglesia se destinen a causas que no agradan a Dios. Del mismo modo, Pablo, en 1 Corintios 5, reprendió a aquella iglesia por no expulsar a un hermano inmoral. Esto ocurrió apenas dos capítulos después de que Pablo les instara a no tener divisiones, por lo que expulsar de la iglesia a alguien que debe ser expulsado, obviamente no está causando división, según la concepción bíblica de la unidad y la división.

La respuesta consta de tres partes.

A: Qué hacer: Existe una estrategia sencilla, pero eficaz, para tratar con personas impías, personas que siembran la discordia y personas con las que puedas tener diferencias, incluso si fueras tú quien estuviera equivocado. Esto es lo que Jesús enseñó en Mateo 18:15-22.

A1. Si tienes algo contra tu hermano, ve y señálale su falta en privado, a solas con él.

A2. Si eso no funciona, lleva contigo a uno o dos más para discutirlo con él.

A3. Si eso no da resultado, comunícaselo a la iglesia.

A4. Si eso tampoco funciona, trátalo como a un pagano (es decir, expúlvalo de la iglesia).

R5. Por último, en los versículos 21-22, si se arrepiente, perdónalo.

Pablo dice en 1 Corintios 6:1-8 que no debemos demandar a otros creyentes. Es mejor que te hagan daño que demandar a otro cristiano auténtico.

B: Cuándo hacerlo: Es mejor «perder tanto la batalla como la guerra» que provocar división por cuestiones doctrinales secundarias. Sin embargo, la división con respecto a los no creyentes es esencial en lo que se refiere a las doctrinas fundamentales del cristianismo. Entonces, ¿cuáles son las doctrinas secundarias y cuáles las fundamentales?

Aunque la Biblia no ofrece una lista sistemática y exhaustiva, sí muestra algunos ejemplos.

B1 Secundarias: Romanos 14 dice que la dieta, el consumo de carne y considerar un día más especial que otro son, concretamente, cuestiones sobre las que no debemos discutir, aunque Romanos 14:16 dice que podemos hablar para evitar que lo que consideramos bueno sea calificado de malo.

B2 Primarias: Por otro lado, 1 Corintios 15:1-4 menciona algunas doctrinas como de importancia primordial, tales como la muerte de Jesús por nuestros pecados, su sepultura y su resurrección. Si alguien niega estas doctrinas, no es simplemente un creyente que tiene una diferencia de opinión contigo. Más bien, ni siquiera es un creyente, pues Pablo dice específicamente que su fe es vana. No debemos mantener la unidad con ellos.

B3 Merecen reprensión, pero no necesariamente división, cosas como la hipocresía de negarse a comer con gentiles cuando hay judíos presentes, tal y como muestra Gálatas 2:11-16. Debemos oponernos públicamente a cosas como esta, aunque ello suponga una vergüenza para un líder eclesiástico piadoso.

C: Último recurso: Así pues, si hay un problema con una doctrina fundamental, y se ha seguido —o al menos se ha intentado seguir— el método de Mateo 18:15-22, y nada ha surtido efecto, ¿qué ocurre entonces? Entonces el problema no es solo con el líder impío, sino más bien con la organización o la denominación eclesiástica.

C1. Una situación como la de 3 Juan 9-10: Quizás la organización pueda salvarse y los líderes impíos sean expulsados. El apóstol Juan se enfrentó a una situación como esta en 3 Juan 9-10, y llamó públicamente la atención sobre Diótrefes. Hoy en día, muchos cristianos conservadores de la Iglesia Luterana — Sínodo de Missouri están trabajando para nombrar como líderes a hombres que «toman a Dios en su Palabra».

C2. Una situación como la de Babilonia: Por otro lado, puede que la organización no sea salvable y, al igual que con la Babilonia de Apocalipsis 18:4, los cristianos auténticos tienen la responsabilidad de marcharse (y llevarse consigo a tantos otros como sea posible). Quizá si una organización estuviera simbólicamente «embriagada con la sangre de los santos» (Apocalipsis 17:6), eso sería una señal de que la situación podría merecer un poquito más de investigación antes de concluir que la situación era salvable.

P: En Jueces 9:7-21, ¿qué quería decir Jotam?

R: Jotam podría haberse estado preguntando si debía haber algún rey en absoluto. En cualquier caso, Jotam les preguntó si realmente querían que un «arbusto espinoso» reinara sobre ellos, para asegurarse de que eso era lo que realmente deseaban. Jotam no «demostró» realmente que hubieran sido injustos con Jerub-Baal (Gedeón) y sus hijos. Simplemente les recordó lo que sabía que ellos ya sabían. A continuación, dijo que, si no habían actuado con honor, que su rey elegido, Abimelec, los destruyera, y que el pueblo de Siquem y de la vecina Bet-Millo destruyera a Abimelec.

P: En Jueces 9:46, ¿por qué había allí un ídolo llamado «Baal-Berit» o «El-Berit»?

R: La palabra Baal-Berit significa «señor del pacto (o de los pactos)», y El-Berit significa «dios del pacto». Era triste que este altar idólatra estuviera cerca de Siquem, porque fue cerca de Siquem donde Dios hizo un pacto con Abram.

Quizá la presencia de un altar llamado «Berit» en Siquem fuera intencionada, ya que adoraban el hecho de hacer pactos con los dioses, más que adorar exclusivamente al Único y Verdadero Dios.

Resulta irónico que el dinero que los habitantes de Siquem pagaron a Abimelec para que reuniera un pequeño ejército y matara a los demás hijos de Gedeón procediera del templo del «señor de los pactos». Es una justicia poética que el último refugio de los habitantes de Siquem fuera el templo de Baal-Berith, y que murieran allí a manos del hombre al que habían pagado para que matara a los demás hijos de Gedeón.

P: En Jueces 9:46-49, ¿existe alguna evidencia extra-bíblica de que el templo de El-Berit en Siquem fuera incendiado?

R: Sí; se han encontrado pruebas del incendio que se remontan aproximadamente al año 1150 a. C. El Diccionario Bíblico Wycliffe, en las páginas 1568-1569, afirma que el templo-fortaleza tenía muros de entre 7 y 7,5 pies de grosor, medía 53 pies de ancho y 41 pies de largo, y la entrada se encontraba en el lado más largo. Dice: «La destrucción de Siquem por parte de Abimelec, hacia el año 1150 a. C., está ampliamente atestiguada».

P: En Jueces 9:54, ¿por qué Abimelec no quería que la gente dijera que una mujer lo había matado?

R: En primer lugar, Abimelec pensaba en su legado, en cómo lo recordarían las personas, y razonó que no sería recordado como un gran guerrero si una mujer lo mataba simplemente dejándole caer una piedra. Sin embargo, hay algo bastante fascinante sobre Abimelec en este pasaje.

Abimelec mató a todos sus propios hermanos y no solo rompió el acuerdo con la ciudad que le apoyaba, sino que también mató a todos los habitantes de la ciudad. Luego, mientras Abimelec agoniza, tiene la presencia de ánimo para preocuparse por cómo le recordarán los demás. Estaba tan confundido respecto a lo que valoraba que no tenía ni idea de lo que los demás pensarían de él.

Aunque su principal preocupación era lo que los demás pensarían de él, cuando en realidad debería haber estado temblando de miedo ante lo que Dios pensaba de él.

P: En Jueces 10:12-16, ¿por qué Dios no accedió inicialmente a ayudar a los israelitas y luego a defenderlos?

R: Dios no los ayudaría hasta que, y a menos que, se deshicieran primero de sus ídolos. Dios fue sincero en este caso, como en todos los demás. Dios nunca los defendería mientras continuaran con sus acciones desobedientes e idólatras. Cuando se arrepintieron, entonces Dios los defendió. Dios no cambió, pero cuando cambió el corazón de ellos, cambiaron las intenciones que Dios había revelado hacia ellos.

P: En Jueces 11:14-28, ¿quién tenía razón, Jefté o el rey de Amón?

R: Jefté tenía razón, y presentó un argumento convincente en Jueces 11:21-26. El rey de los amonitas afirmaba que los israelitas les habían arrebatado la tierra a los amonitas. Jefté dijo que no, porque:

1. La conquistaron a Sihón y a Og, no a los amonitas.

2. Los israelitas ni siquiera lucharon contra los amonitas.

3. De hecho, los amonitas tampoco lucharon contra los israelitas.

4. Ni en la época de Josué ni cientos de años después, los amonitas reclamaron jamás esa tierra. El rey de Amón estaba planteando una reivindicación sin precedentes.

El argumento lógico y persuasivo de Jefté no surtió efecto alguno en los amonitas. A veces, argumentos igualmente válidos no surten efecto ante la codicia de los líderes políticos de hoy en día, pero aun así debemos intentarlo.

P: En Jueces 11:26, ¿cómo vivieron los israelitas en Hesbón y Aroer durante 300 años?

R: Aunque algunos sostienen erróneamente que los mandatos de algunos jueces se solaparon, eso no tiene nada que ver con esta pregunta. Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

X 1. Es posible que los mensajeros israelitas enviados por Jefté se equivocaran con respecto a los 300 años. La Biblia estaría registrando de forma infalible lo que dijeron. Sin embargo, es más probable que estuvieran en lo cierto en cuanto a los 300 años.

2. Si los israelitas entraron en la tierra prometida alrededor del año 1407 a. C. y vivieron en Hesbón y Aroer un poco antes, eso situaría el mandato de Jefté como juez un poco antes del año 1107 a. C.

3. Esto concuerda bien con los 480 años que transcurren entre el Éxodo bajo Moisés y el Templo de Salomón, según 1 Reyes 6:1, y con los 450 años que transcurren entre la conquista de Josué y la muerte de Salomón, según Hechos 13:20.

P: En Jueces 11:29-30, ¿cómo pudo Jefté hacer un voto precipitado y insensato, si el Espíritu de Dios estaba sobre él?

R: Que el Espíritu Santo descienda sobre alguien no significa que sus palabras sean infalibles ni que no pueda cometer errores insensatos.

Hay quien ve a Dios como un «tipo mezquino» que tiene que infligirte dificultades y quitarte cosas para compensar lo que te da. Quizá Jefté tenía esta visión errónea cuando hizo este voto en Jueces 11:30-31.

P: En Jueces 11:30-40, ¿mató Jefté realmente a su propia hija como un sacrificio insensato?

R: Los cristianos tienen dos puntos de vista diferentes.

Sí: el voto de Jefté significaba que mataría a su hija. El hecho de que Jefté cumpliera su voto fue contrario a la voluntad de Dios, quien ordenó a los israelitas que no mataran en los Diez Mandamientos. Las obras *Now That’s A Good Question*, p. 574, y *Today’s Handbook for Solving Bible Difficulties*, pp. 260-261, sostienen que Jefté realmente sacrificó a su hija, y que esto fue un pecado ante Dios. *1001 Bible Questions Answered*, p. 331, afirma que el Targum de Jonatán enseña que Jefté lo hizo.

Otras mujeres prestaban servicio en el templo y, por supuesto, en épocas posteriores algunos hombres y mujeres optaron por no casarse para servir mejor al reino de Dios. Resultaría extraño conmemorar su «desgracia» cada año, cuando muchas otras mujeres han elegido voluntariamente hacer lo mismo.

Al igual que Gedeón, Jefté vivió una vida heroica con un final trágico. Sin embargo, a diferencia de Gedeón, la tragedia de Jefté no radica en romper su compromiso con Dios, sino en cumplir un voto insensato. A diferencia de Gedeón, que fue capaz de apaciguar a los efraimitas, este juez no lo hizo —o no pudo hacerlo— y mató a 42 000 de ellos. Nadie puso en duda la determinación de Jefté de cumplir sus votos. Quizá el propio Jefté debería haberlo hecho.

No: el voto de Jefté significaba que su hija sería consagrada a Dios como virgen soltera durante toda su vida. El libro *The Complete Book of Bible Answers*, pp. 49-50, señala que ella no tuvo dos meses para llorar su pérdida porque iba a morir, sino que tuvo dos meses para llorar porque nunca tendría hijos.

La *Enciclopedia de las dificultades bíblicas*, p. 164, afirma con certeza que Jefté no mató a su hija, ya que Jueces 11:31 en hebreo dice «quienquiera» y esta palabra nunca se utiliza para referirse a animales, por lo que Jefté anticipaba que saldría un ser humano, y sabía que el sacrificio humano era inaceptable. El hecho de que fuera hija única es significativo en su lamento, ya que el linaje de sus padres se extinguiría por completo. En *1001 preguntas bíblicas respondidas*, págs. 331-334, también se menciona que no hay rastro alguno de sangre en este relato.

La obra *Cuando los críticos preguntan*, pp. 148-149, también ofrece cinco razones por las que esto no significaba que la hubieran matado.

1. Jefté conocía la ley que prohibía el sacrificio humano.

2. En ningún momento se dice que la sacrificara, y las personas (como los primogénitos) eran redimidas mediante un sacrificio animal en lugar de ser ofrecidas como ofrenda.

3. En aquella cultura, optar por no tener hijos se consideraría un gran sacrificio.

4. La hija de Jefté no salió durante dos meses para llorar su muerte, sino para lamentar que nunca tendría descendencia.

5. Y lo más importante: si hubiera estado lamentando su virginidad durante dos meses porque iba a morir, podría haberse casado con un hombre durante esos dos meses.

Véase también *Dificultades y aparentes contradicciones de la Biblia*, págs. 151-153, para un análisis de por qué Jefté en realidad no mató a su hija. *El libro completo de respuestas bíblicas*, págs. 49-50, y *Dificultades en la Biblia*, págs. 85-86, mencionan que, aunque la Biblia nunca dice que Jefté cumpliera su voto, tampoco hay nada en la Biblia que lo elogie o lo defienda si lo hubiera hecho.

P: En Jueces 11:30-40, ¿por qué se recoge en la Biblia este voto perverso de Jefté?

R: Aunque las Escrituras no lo dicen, hay cuatro puntos que podemos observar.

a) Es cierto que todas las personas de la Biblia dijeron e hicieron muchas cosas que la Biblia no recoge. Pero, de todos los detalles que se omitieron sobre Jefté, Dios decidió incluir este en lugar de otros.

b) Todos estarían de acuerdo en que este relato nos incomoda, y creo que es precisamente esa la intención. Jefté era un hombre de palabra y de honor (tal y como él lo veía), INCLUSO CUANDO ESO SIGNIFICABA DESOBEDECER A DIOS. Jefté no estaba ofreciendo un sacrificio a algún ídolo pagano, sino que estaba ofreciendo al Único y Verdadero Dios algo que Dios nunca dijo que quisiera. Si pensamos que Dios valora nuestro sacrificio y nuestro servicio a Él más que nuestro amor obediente, o si nosotros valoramos nuestro sacrificio y nuestro servicio a Él más que nuestro amor obediente, entonces hay algo muy retorcido en nuestra relación con Dios.

c) Jefté tenía una visión extraña y errónea de Dios. Lo primero que saliera de su casa sería lo más feliz de encontrarse con Él, y él pensaba que Dios no quería su felicidad. Pero incluso hoy en día la gente puede olvidar que Dios nos ama incluso más de lo que nos amamos a nosotros mismos, y que Dios quiere lo mejor para nosotros, incluso más que nosotros mismos.

d) Las emociones inquietantes que suscita esta historia de desobediencia imprudente a Dios, disfrazada de sacrificio, podrían ayudarnos a recordar mejor este ejemplo. Dios no quiere nuestro dinero, nuestro servicio ni nuestro sacrificio tanto como nos quiere a nosotros, totalmente comprometidos y obedientes a Él, tal y como enseña Miqueas 6:6-8.

P: En Jueces 11:30-40, ¿se trataba de la apropiación de una fiesta pagana preisraelita?

R: No. Aunque existía en Oriente Medio la costumbre de que las mujeres lloraran por Tamuz (un dios masculino), no hay pruebas de que esa fuera el origen de esta costumbre israelita. Además, no hay pruebas de que esta costumbre israelita perdurara mucho tiempo.

P: En Jueces 11:33, ¿existe alguna evidencia arqueológica de Abel-keramim?

R: Sí. Según la revista *Biblical Archaeology Review*, de enero/febrero, p. 33, hoy se llama Tell el-‘Umeiri. Fue ocupada por primera vez alrededor del año 3000 a. C.

P: En Jueces 12:1-6, ¿hizo bien Jefté al matar a los efraimitas?

R: Sin duda, Jefté no actuó con la misma diplomacia que Gedeón en una situación similar. Sin embargo, a diferencia de la situación anterior, en este caso los efraimitas se habían propuesto matar a Jefté.

No era la voluntad perfecta de Dios que su pueblo se matara entre sí. La culpa fue de los efraimitas, pero quizá Jefté podría haberlo evitado con un poco más de diplomacia.

Es lamentable que, cuando se realiza una gran obra para Dios, a menudo se reciban críticas injustas de fuentes inesperadas.

P: En Jueces 12:8-13, ¿qué hicieron Ibzán, Elón y Abdón como jueces?

R: Aunque las Escrituras no registran lo que hicieron, podría ser significativo lo que no ocurrió mientras fueron jueces. Cuando Israel los tuvo como líderes, ninguna nación intentó invadir Israel.

P: En Jueces 13-16, ¿se puede encajar la historia de Sansón en el tipo de mitos solares comunes en la antigüedad, tal y como afirma la Guía de Asimov para la Biblia, págs. 248-251?

R: No. Asimov afirma dos cosas: que Sansón era un arquetipo de los mitos solares (p. 248) y que los nazareos, en general, eran un arquetipo de los mitos solares porque su pelo largo [de alguna manera] representa los rayos del sol (p. 249).

Sansón era de Bet-Semes, en Dan, que significa «casa del sol», y la Guía de Asimov para la Biblia, en la página 251, afirma que el nombre filisteo Dalila está estrechamente relacionado con la palabra hebrea lilah, que significa «noche». Sin embargo, el liberal Diccionario bíblico de Harper, en la página 134, dice que Dalila significa «coqueta», no «noche». La Concordancia de Strong afirma que significa «languidecer».

Probablemente se podrían aportar tantas pruebas de que Sansón proviene de la mitología azteca (¡a través de un viaje en el tiempo de 2.500 años hacia el futuro!) como de supuestos mitos solares. Recuerda que gran parte de la mitología griega y romana que conocemos hoy en día no existía en aquella época.

P: En Jueces 13:5, ¿por qué no se le dio a Sansón la opción de elegir entre ser nazareo o juez?

R: A Sansón no se le dio ninguna opción respecto a cómo nació. Por otra parte, nada indica que Dios estuviera obligado a dar a Sansón —ni a nadie, por cierto— la opción de elegir cómo nacer.

Independientemente de cómo nazcamos, con los privilegios, ventajas y desventajas que tengamos, lo que cuenta es acercarnos a Dios. Al final, Dios juzgará a todos con justicia, basándose en lo que se les haya dado.

P: En Jueces 14:1-4, ¿quería Dios que Sansón se casara con la muchacha filistea, y en qué sentido procedía esto del Señor?

R: Sansón no estaba plenamente comprometido con la obediencia a Dios. Sin embargo, Dios siguió utilizando el deseo de Sansón por la joven filistea. Dios puso a Sansón en la tierra para cumplir su propósito de destruir las relaciones amistosas entre los israelitas y los filisteos. Sansón desobedeció a Dios en numerosas ocasiones, y no sería de extrañar que no le agradara a Dios la forma en que lo utilizó. A pesar de ello, Dios utiliza tanto las acciones erróneas como las piadosas para cumplir sus propósitos.

P: En Jueces 14:6, 9, ¿por qué es significativo que Sansón no les contara a sus padres lo del león y la miel?

R: Porque en Jueces 14:18 Sansón supo de inmediato con certeza que sus compañeros habían obtenido la respuesta de su esposa. Sansón no sospechó de su esposa a la ligera, pero pudo llegar rápidamente a una conclusión porque nadie más podría habérselo dicho.

P: En Jueces 14:15-18, ¿por qué la esposa de Sansón apoyó a los filisteos en lugar de a Sansón?

R: La esposa de Sansón era filistea y, al parecer, tenía más fe en la fuerza de los treinta hombres que en que Sansón la liberara. Sin embargo, su fe en aquellos hombres no les sirvió de mucho ni a ella ni a su padre, ya que los filisteos los quemaron vivos a ambos más tarde, en Jueces 15:6.

P: En Jueces 14:19, ¿hizo bien Sansón al matar a treinta personas en la ciudad de Asdod (esto lo preguntó un ateo)?

R: Hay dos respuestas diferentes.

No. Sansón solía desobedecer a Dios. Los medios que Sansón utilizó para luchar contra los filisteos tampoco fueron muy adecuados. Sansón podría haber sido mucho más eficaz al frente de un ejército israelita, en lugar de matar a treinta hombres a causa de una insignificante disputa nupcial.

Sí. Sansón se encontraba en estado de guerra contra los filisteos e intentó matar a tantos guerreros como pudo. En ese momento, no contaba con el respaldo de los israelitas en su lucha contra los filisteos.

En cualquier caso, antes de que Sansón fuera capturado (con la ayuda de Dalila), su objetivo principal no era reducir la población de los filisteos. Sansón rompió de forma irreversible las relaciones amistosas entre los filisteos y los israelitas. A partir de entonces hubo guerra entre ellos hasta la época de David.

En la actualidad, es posible que algunos cristianos desempeñen un papel similar; no para matar a personas, sino para romper la unidad religiosa entre cristianos y no cristianos, con quienes los cristianos no deberían haber tenido unidad en primer lugar.

P: ¿Enseña Jueces 15:2 que las esposas pueden ser simplemente entregadas si ya no les gustan a sus maridos? (Esta pregunta la formuló un musulmán).

R: No. Jueces 15:2 narra lo que hizo un filisteo no creyente, no lo que hizo un israelita obediente. El suegro de Sansón era un filisteo que no seguía a Dios.

Dado que esta pregunta la ha formulado un musulmán, cabe señalar que en el islam las normas sobre el divorcio de las mujeres son bastante restrictivas. A una mujer que pide el divorcio sin motivos de peso se le prohíbe incluso oler el Paraíso. Ibn-i-Majah, vol. 3, libro 10, cap. 21, n.º 2055, p. 237. Del mismo modo, si una mujer solicita el divorcio sin una razón de peso, según Abu Dawud, vol. 2, libro 6, cap. 734, n.º 2218, p. 600.

Sin embargo, para los hombres es muy fácil. En el islam, un hombre puede divorciarse de su esposa por cualquier motivo. Bujari, vol. 3, libro 49, cap. 4, n.º 859, p. 534, afirma que un hombre puede divorciarse por «algo desagradable en su esposa, como la vejez o algo similar».

‘Umar ordenó a su hijo ‘Abd Allah que se divorciara de su esposa, pero este se negó porque la amaba. Entonces, ‘Umar acudió a Mahoma, y Mahoma le ordenó que se divorciara de ella. Abu Dawud, vol. 3, libro 36, cap. 1838, n.º 5119, p. 1422

«‘Abdullah ibn ‘Umar (que Alá esté complacido con él) relató que el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) dijo: “De entre los actos lícitos, el más despreciable a los ojos de Alá es el divorcio”. Ibn-i-Majah, vol. 3, libro 10, cap. 1, n.º 2018, p. 216

‘Umar dijo que Mahoma se divorció de Hafsah (divorcio revocable) y luego volvió a aceptarla. Abu Dawud, vol. 2, libro 6, cap. 754, n.º 2276, p. 619

Mahoma ordenó a su hijo adoptivo Zaid que se divorciara de Zainab, y luego Mahoma se casó con Zainab. Zaid no tuvo otra opción, porque Mahoma recitó la sura 33:36-38. Los musulmanes creen que el Corán es increado y está inscrito en una tabla en el cielo, pero la sura 33:36-38 menciona a Zaid por su nombre y dice que no debía tener ninguna opción a la hora de divorciarse de Zainab. Más tarde, Zainab bint Jahsh «solía presumir ante las otras esposas del Profeta y solía decir: “Alá me casó (con el Profeta) en los Cielos”». Bujari, vol. 9, libro 93, cap. 22, n.º 517, p. 382. También vol. 9, libro 93, cap. 22, n.º 516 y 518, pp. 381-383.

Como nota al margen, «bin» significa «hijo» en árabe, y «bint» significa «hija».

Un hombre debe divorciarse de su esposa si su padre se lo ordena. Ibn-i-Majah, vol. 3, libro 10, cap. 36, n.º 2088-2089, págs. 259-260

Dos hombres musulmanes eran buenos amigos, por lo que uno le preguntó al otro de cuál de sus esposas debía divorciarse para que el otro pudiera casarse con ella. Bujari, vol. 5, libro 58, cap. 3, n.º 125, p. 82

Así pues, aunque los hombres musulmanes puedan sentir que está justificado cambiar de esposa con tanta facilidad como la gente cambia de coche, no intentes justificar esto basándote en la Biblia.

P: En Jueces 15:4, ¿cómo pudo Sansón atrapar 300 zorras?

R: Hay cinco formas posibles, y la respuesta podría ser una combinación de ellas.

1. No dice que Sansón las atrapara todas a la vez. Podría haberlo hecho a lo largo de un periodo de tiempo.

2. Quizás la fuerza superior de Sansón iba acompañada también de una agilidad superior. Véase «When Critics Ask», p. 150, para más información sobre esta parte de la respuesta.

3. Sansón no tenía por qué utilizar sus propias manos. No hay nada que indique que no pudiera haber utilizado trampas para atrapar a algunas o a todas ellas.

4. La palabra hebrea «su’al» puede significar tanto «zorro» como «chacal». Es posible que Sansón pudiera atrapar chacales más fácilmente porque cazan en manadas.

5. Sansón podría haber dirigido a un grupo de hombres para tender trampas a los animales.

P: En Jueces 15:5, ¿a cuánto asciende 1.100 piezas de plata multiplicadas por cinco?

R: En Jueces 17:10, un levita aceptó ejercer de sacerdote a cambio de (aparentemente, alojamiento y manutención, además de) solo diez siclos de plata al año. 5.500 piezas de plata era una gran cantidad de dinero para una sola persona. Al parecer, los filisteos le tenían un gran temor a Sansón.

P: En Jueces 15:12, ¿por qué ataron a Sansón para llevarlo ante los filisteos?

R: Sansón era sin duda una amenaza para el statu quo, y aunque los israelitas consideraban que ese statu quo no era ideal, preferían la situación conocida a que cambiara bajo el mandato de Sansón.

Además, fueron hombres de Judá quienes entregaron atado a Sansón al enemigo. La tierra de Judá tenía muchas zonas que no estaban tan cerca de los filisteos, y disponían de tierra de sobra, mientras que los danitas vivían muy apretados en su territorio.

Hoy en día, los cristianos deberían mostrarse reacios a aceptar que se limite el evangelio durante su culto.

P: En Jueces 15:16, incluso con una gran fuerza, ¿cómo pudo Sansón matar a mil soldados filisteos entrenados sin que estos le lanzaran una lanza y le hirieran?

R: Ninguna cantidad de fuerza natural podría explicar esto ni las demás hazañas que realizó Sansón (levantar las puertas de la ciudad, etc.). Dios tuvo que estar con Sansón de forma sobrenatural. Dios pudo haberle dado a Sansón no solo la fuerza, la velocidad y los reflejos, sino también haber desorientado a los filisteos y protegido a Sansón.

P: En Jueces 16:18-21, ¿residía la fuerza de Sansón en su cabello?

R: No, la fuerza procedía de Dios. Si la fuerza estuviera en el cabello, quizá todos los deportistas profesionales serían más fuertes si llevaran el pelo largo.

Hablando en serio, después de que Sansón le contara a Dalila su secreto, Sansón podía estar bastante seguro de que ella le cortaría el pelo, porque ya había probado todas las demás cosas que él le había dicho. Cuando Sansón se despertó, en Jueces 16:20 se dice: «Pero él no se dio cuenta de que el Señor lo había abandonado» (NET).

P: En Jueces 16:26-27, ¿podría Sansón ir al cielo, dado que se suicidó?

R: Sí. Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Solo hay un pecado imperdonable: la blasfemia contra el Espíritu Santo. El suicidio no es un pecado imperdonable.

2. Como ejemplo de creyentes que se suicidaron, Eusebio, en su Historia Eclesiástica, vol. 8, n.º 2, capítulo 12, narra la historia de una mujer y sus dos hermosas hijas, que se ahogaron en el río antes que ser profanadas físicamente por los soldados romanos. Eusebio ofrece otro ejemplo en el libro 8, capítulo 14, sobre Maxencio, quien estaba a punto de violar a una hermosa mujer cristiana. Ella pidió unos minutos a solas para prepararse. Cuando él entró, ella se había apuñalado hasta morir.

3. Se puede argumentar que Sansón no derribó las columnas para suicidarse propiamente dicho, sino que su motivo era matar a los filisteos. Su muerte podría considerarse una misión suicida, más que un suicidio, aunque él supiera que moriría.

En el libro *Now That’s A Good Question*, págs. 291-292, se afirma que un estudio psicológico reveló que el 90 % de las personas que intentaron suicidarse afirmaron posteriormente que no lo habrían intentado si hubieran esperado 24 horas.

P: En Jueces 16:26-27, ¿bendijo Dios a Sansón por suicidarse?

R: Sansón no se suicidó, sino que llevó a cabo una misión suicida. En este caso concreto, al igual que a lo largo de toda su vida, Dios utilizó a Sansón, aunque este fuera desobediente y a menudo se encontrara en lugares en los que nunca debería haber estado. Véase la pregunta anterior para más información al respecto.

El «Comentario bíblico del creyente», p. 281, menciona que resulta irónico que «dado que se relacionó con los filisteos tan a menudo a lo largo de su vida y encontró a sus mujeres irresistibles, Sansón se encuentra ahora con los filisteos en su muerte, un cadáver entre cadáveres entre los escombros del templo de Dagón. La separación le habría valido una muerte más noble».

P: En Jueces 17:1-2, ¿por qué fue maldecido y luego bendecido el hijo ladrón?

R: La Biblia menciona este pequeño episodio histórico sin dar ni el más mínimo indicio de que Dios aprobara aquella situación idólatra.

La madre lanzó una maldición contra quienquiera que hubiera robado el dinero, sin darse cuenta de que era su propio hijo. Cuando supo que era él, se arrepintió de haber maldecido a su hijo e intentó bendecirlo en su lugar. En *Hard Sayings of the Bible*, págs. 197-198, se menciona que el autor de Jueces quizá incluyó esto para mostrar lo confundida que estaba la gente en aquellos tiempos.

Sin embargo, la gente puede estar igual de confundida hoy en día. Un padre puede amar tiernamente a un hijo cuando está sobrio, y maltratar a ese mismo hijo cuando está borracho o drogado. Los padres pueden esforzarse mucho por enseñar a sus hijos la importancia de hacer lo correcto. Pero los niños simplemente no lo entienden cuando ven a sus padres mentir, conducir a exceso de velocidad y hacer trampas.

P: En Jueces 17:2-3, ¿por qué dedicaron el dinero a Jehová para hacer una imagen tallada?

R: Esto suena absurdo, y en realidad fue incluso peor de lo que parece. Parece que lo que querían, por orden de prioridad, era

1) Tener una imagen a la que adorar

2) Adorar al verdadero Dios de Israel

Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Tener un ídolo al que la gente pudiera ofrecer ofrendas solía ser un negocio rentable.

2. Para quienes no sabían nada mejor, tener un ídolo dedicado al Dios de los israelitas podría reportar aún más dinero.

3. Muchas personas sienten el deseo de adorar a Dios, pero según sus propios términos y a su manera. A Dios eso no le interesa. Dios quiere personas que le adoren y le obedezcan según Sus términos y a Su manera.

P: En Jueces 17:5, ¿por qué querría Micaía una casa de dioses?

R: Las Escrituras no lo dicen, pero podemos ver un par de razones:

Religiosas: Micaía respetaba a Jehová, pero quizá quería una «garantía» venerando a varios dioses. Había olvidado que el verdadero Dios detesta la idolatría.

Económica: La gente acudía a las estatuas de los dioses para ofrecerles dinero. Los ídolos de Micaía, sumados a la presencia del sacerdote, podrían haber supuesto una gran oportunidad económica para él.

P: En Jueces 17:13, ¿qué había de erróneo en la teología de Micaía al decir: «…Ahora sé que el Señor me hará prosperar, porque el levita se ha convertido en mi sacerdote» (NRSV)?

R: Antes de descartar esto fácilmente como una pregunta obvia, fíjate en la última parte de la respuesta, donde cosas casi idénticas no resultan obvias para mucha gente hoy en día.

Los ídolos honraban a dioses paganos. Micaía pensaba que tener un ídolo dedicado al Único y Verdadero Dios le honraría, y que tener a un levita como sacerdote honraría a Dios aún más. Puesto que Miqueas pensaba así (mediante un cierto salto lógico), Dios también debe pensar así. Es algo parecido a hacer algo por alguien de quien simplemente «sabes» que le gustará, aunque nunca hayas hablado con esa persona y, en realidad, no tengas ni idea de lo que querría. Es como el niño que le compró un coche de juguete a su madre por su cumpleaños, porque «sabía» que le gustaría.

Un breve repaso al Antiguo Testamento en general, y a Éxodo 20:4-6 en particular, muestra que Dios detesta el uso de ídolos en la adoración. Incluso si se trata de ídolos que se dice que representan a Dios, Él los detesta, y por eso el segundo mandamiento se distingue del primero.

Por desgracia, incluso hoy en día la gente crea imágenes de María, de diversos santos y de Jesús para utilizarlas en el culto. La verdadera María y los auténticos santos probablemente se horrorizan ante la desobediencia que se comete a través de las imágenes que se hacen de ellos. Aunque se trate de un intento de adorar al Dios verdadero (y, por lo tanto, no infrinja el primer mandamiento), sigue infringiendo el segundo mandamiento.

P: En Jueces 18:2, ¿es cierto que las hazañas de Sansón no debilitaron gravemente a los filisteos ni ayudaron a los danitas?

R: Jueces 16:31 dice que, al morir, Sansón mató a 3.000 hombres y mujeres, lo cual fue más de lo que había matado en el resto de su vida. Causó cierto daño a los filisteos, ya que mató a muchos de una generación de gobernantes. Sin embargo, aunque matar entre 3.000 y 6.000 filisteos fue una hazaña tremenda para un solo hombre, solo supondría una pequeña victoria para un general de un ejército.

Por un lado, es cierto, y hay una lección que aprender aquí. Sansón estaba demasiado ocupado persiguiendo una vida amorosa como para ser obediente y convertirse en un verdadero líder de los israelitas, y no logró gran cosa.

Por otro lado, Sansón sí logró una cosa: puso fin a la época de relaciones más o menos amistosas entre los israelitas y sus señores filisteos. Sin embargo, correspondió a Saúl y a David, con su fuerza física normal al servicio del Señor, lograr lo que Sansón fue incapaz de hacer solo con su fuerza milagrosa, sin el apoyo de otros israelitas y sin caminar obedientemente por los caminos de Dios.

P: En Jueces 18:6, 10, ¿bendijo Dios realmente a los exploradores danitas?

R: No hay el más mínimo indicio de que el «sacerdote» levita estuviera sirviendo al Dios verdadero, ni de que sus palabras fueran algo más que inventos para complacer a sus oyentes.

No todo aquel que afirma hablar en nombre de Dios lo hace necesariamente. De cara al futuro, los danitas fueron una de las primeras tribus en caer en la idolatría, al sufrir de lleno las invasiones arameas, y la primera región en sufrir el poder de los ejércitos asirios y babilónicos. Su fácil éxito inicial no compensó su ruina final.

P: En Jueces 18:20, ¿cuáles eran los motivos del levita?

R: Las Escrituras dan a entender que no tenía nada que ver con adorar al Dios verdadero. Al convertirse en sacerdote de una tribu en lugar de de una familia, obtendría mayor prestigio, respeto y, probablemente, más dinero.

Por desgracia, hoy en día no solo hay personas así en otras religiones, sino que también hay personas de ese tipo que se hacen pasar por cristianos.

P: En Jueces 18:30-31, ¿qué importancia tiene este versículo?

R: Es sumamente significativo. Significa que los habitantes de la ciudad de Dan nunca se arrepintieron de este crimen y, hasta la llegada de los asirios, siguieron las tradiciones de los danitas de aquella época. Qué triste.

A veces, cuando las denominaciones eclesiásticas rechazan la verdad de Dios y la Biblia, tampoco vuelven nunca a seguir al Dios verdadero. En muchos casos, la justificación para seguir la idolatría y otros pecados es, como dice la canción del musical «El violinista en el tejado», la tradición. De hecho, durante los debates con Martín Lutero, un teólogo católico llamado Johann Faber (1478-1541) declaró: «Si tuviera que elegir, preferiría rechazar las Escrituras antes que los venerables errores de la Iglesia [católica romana]» (de Manschrenk, p. 165). Cuando la gente habla de seguir «venerables errores», ¿están menos confundidos que los danitas?

P: En Jueces 19-21, ¿fue la atrocidad de Gabaa un relato ficticio, tal y como afirma la Guía de Asimov de la Biblia, p. 279?

R: No. Hay dos pruebas de que esto fue cierto:

1. El relato de lo ocurrido en el libro de Jueces. Ningún autor querría escribir esta historia, tan poco halagüeña tanto para los benjamitas como para el resto de los israelitas, a menos que se sintiera obligado a escribir la verdad.

2. Si esto no fuera cierto, entonces Asimov u otros tendrían que encontrar alguna otra razón por la que la tribu de Benjamín fuera tan mucho más pequeña que las demás tribus.

P: En Jueces 19:1-21:25, ¿qué podemos aprender de este episodio?

R: Hay una observación sumamente curiosa sobre esta guerra civil: se podría entender que todas y cada una de las personas, excepto los asesinos originales, se sentían justificados al hacer lo que consideraban moralmente correcto, al menos desde su propia perspectiva.

1. Los benjamitas luchaban por lo que creían que era justo. Daban por sentado que defender a sus parientes y (quizá) impartir justicia por su cuenta era un bien moral superior a permitir que cualquier otra persona privara a sus parientes del derecho a ser juzgados por los benjamitas.

2. El hombre se sentía justificado al descuartizar a su concubina. Su deseo de defender su honor y de vengarse podía considerarse más importante que cualquier honor o respeto que sintiera por el cuerpo de su concubina.

3. Los israelitas podían sentirse justificados. Su exigencia de que los benjamitas no hicieran daño a ni un solo [otro] israelita se consideraba un derecho moral superior al genocidio de los benjamitas, incluidas las mujeres y los niños.

4. Los israelitas podían sentirse justificados al exterminar a toda la ciudad de Jabes de Galaad, excepto a las mujeres vírgenes. Al fin y al cabo, consideraban que el hecho de que los hombres de Jabes de Galaad no hubieran optado por unirse al resto de los israelitas en esta venganza sangrienta justificaba matar a hombres, mujeres y niños. Por supuesto, las vírgenes tenían una utilidad práctica como esposas para los benjamitas, por lo que (mediante un extraño razonamiento) eso justificaría no matarlas, mientras que matar a las demás mujeres y a los niños se consideraba justificado.

4. Tanto los supervivientes benjamitas como los israelitas consideraron justificado que los primeros secuestraran a las muchachas israelitas solteras. Al parecer, conseguir más esposas para estos rebeldes benjamitas era más importante que los deseos de las muchachas.

Por último, dado que los israelitas estaban obligados por su juramento de Jueces 21:5 a matar a quien no se presentara, y por su juramento de Jueces 21:18, cabría pensar que aprenderían la lección y no harían juramentos. Sin embargo, como muestra 1 Samuel 14:24 en el caso de Jonatán comiendo miel, no necesariamente aprendieron la lección.

P: En Jueces 19:4-8, ¿por qué el suegro quería retrasar el regreso de su yerno?

R: La Escritura no lo dice, pero quizá el suegro echaba de menos a su hija y sabía que, cuando su yerno se marchara, su hija también se iría.

P: En Jueces 19:12-24, ¿por qué aparece en la Biblia esta historia de la concubina del levita?

R: Se trata, en efecto, de una historia de profunda corrupción, tal y como dice Oseas 9:9. No se pasó por alto ni se ocultó en este libro histórico por tres razones muy diferentes, pero complementarias.

Secular: Ocurrió. El libro de Jueces explica, tal y como lo haría una historia secular, por qué se produjo esta terrible guerra civil y por qué, incluso siglos después, Benjamín siguió siendo siempre una tribu tan pequeña.

Cada uno hace lo que le parece: Jueces 21:25 resume el significado que se esconde tras esta historia real: así de horribles pueden llegar a ser las cosas cuando cada uno hace lo que le parece. Si cada uno tiene su propio criterio sobre lo que está bien y lo que está mal, que no se basa en la Biblia, las cosas pueden salir muy mal para todos. Véase también la siguiente pregunta.

Una lección sobre la lealtad: No se podría culpar a los benjamitas por su lealtad, si la lealtad fuera siempre una virtud. Sin embargo, sí se les puede culpar de que, en este caso, su lealtad fuera algo malo. Podría parecer que la lealtad de los israelitas era hacia Dios y hacia su pueblo, pero este incidente y esta guerra demuestran que su lealtad era solo hacia su tribu. Hoy en día, la gente puede ser leal a una buena causa por diversas razones, y algunas de esas razones no son mejores que la lealtad que tenían los benjamitas.

P: En Jueces 19:22-30 y Jueces 21:7-23, ¿por qué la Biblia aprueba estas acciones perversas? (Un musulmán mencionó esto.)

R: La Biblia no aprueba esto. Más bien, menciona actos malvados, durante los tiempos de maldad en los que «cada uno hacía lo que le parecía correcto». ¿Acaso el hecho de que el Corán mencione los actos malvados que cometieron los pueblos de ‘Ad y Madyan demostraría que el Corán está equivocado?

P: En Jueces 20:1, ¿significa aquí que la ciudad de Dan ya se había establecido antes de esa época?

R: No necesariamente. El libro de Jueces se escribió después de ambos acontecimientos, y podría haberse referido al lugar por el nombre con el que la gente lo conoce. Otros dos ejemplos de esto son decir que Éfeso está en Turquía, y en Génesis 12:8 que Abraham estaba en Betel, aunque Betel no fue el nombre de la ciudad hasta la época de Jacob, en Génesis 28:19.

P: En Jueces 20:47, ¿es cierto que esto no pudo haber ocurrido al final del libro de Jueces, ya que Benjamín era próspero en aquel entonces, tal y como afirma la *Guía de Asimov a la Biblia* en la página 259?

R: No. Benjamín prosperó hasta esta guerra civil. Asimov no aporta ninguna prueba, ni arqueológica ni de otro tipo, de que Benjamín fuera próspero al final del libro de Jueces. Por el contrario, Saúl dice que procede de la más pequeña de las tribus de Israel en 1 Samuel 9:21.

P: En Jueces 21:8, ¿la destrucción de Jabes de Galaad demuestra que esto no ocurrió a finales del período de los Jueces, ya que Jabes de Galaad era una ciudad floreciente, tal y como afirma la Guía de Asimov de la Biblia, págs. 259-260?

R: No. Esto es lo que dice la Biblia sobre Jabes de Galaad. Saúl liberó la ciudad de los amonitas en 1 Samuel 11:1-11. Tras la muerte de Saúl, los hombres de Jabes de Galaad recogieron su cadáver y lo enterraron. David los elogió por ello (2 Samuel 2:4-7). 1 Crónicas 10:11 ofrece el mismo relato. El arqueólogo Glueck encontró lo que probablemente sea Jabes de Galaad, y tenía murallas.

Resulta interesante que, sin más pruebas, Asimov pueda concluir que Jabes de Galaad era una ciudad floreciente y que su destrucción fuera imposible. Las ciudades, especialmente las fortificadas, pueden llegar a resurgir con el tiempo, pero recurrir a las escasas pruebas mencionadas anteriormente para afirmar que Jabes de Galaad era tan próspera que nunca pudo haber sido destruida resulta sorprendente viniendo de alguien como Asimov, que solía ser meticuloso en sus investigaciones científicas. Por desgracia, Asimov cometió un error similar en su evaluación de Hazor, y abundan las pruebas arqueológicas que lo refutan. Véanse las tres preguntas sobre Josué 11:10 para un análisis más detallado sobre la recuperación de Hazor.

P: En Jueces 21:19, ¿qué era la fiesta anual del Señor en Silo?

R: Las Escrituras no dicen con certeza qué tipo de fiesta era. Sin embargo, podría haber sido la fiesta en honor a la hija de Jefté que se menciona en Jueces 11:39-40.

P: En Jueces 21:20-21, ¿alguien más ha secuestrado alguna vez a muchachas mientras bailaban?

R: Sí. Más adelante, en Grecia, hombres de la ciudad de Mesenia secuestraron a muchachas de Laconia durante una fiesta en honor de Artemisa, según Boling, p. 294. Esto se menciona en *The Expositor’s Bible Commentary*, vol. 3, p. 506.

P: En Jueces 21:25 y Deuteronomio 12:8, ¿qué hay de malo en «hacer lo que te parezca bien» o en que cada uno haga lo que le parezca adecuado?

R: Como muestra la historia recogida en todo el libro de Jueces, hay mucho de malo en ello. La gente se apresura demasiado a establecer sus propias normas, que son inferiores a las de Dios. Véanse las dos preguntas anteriores para más información sobre este punto. Además, la gente tiende a adaptar las normas a sus gustos, perspectivas y deseos.

P: ¿Cuándo se escribió el libro de Jueces?

R: El libro de Jueces abarca los acontecimientos desde aproximadamente el 1380 a. C. hasta el 1050 a. C. Jueces 18:30 dice que estas cosas sucedieron «hasta el… cautiverio de la tierra». Existen tres opiniones sobre a qué se refiere esto.

El cautiverio asirio de todas las tribus del norte en el año 722 a. C. El Diccionario Bíblico de Wycliffe, en la página 993, dice: «Las tablas leídas y publicadas por Donald J. Wiseman han proporcionado información más específica para datar a los reyes caldeos en el período 626-566 a. C. En consecuencia, las fechas de la caída de Samaria en el 722 a. C. y de la caída de Jerusalén en el 587/586 a. C. se aceptan como fechas fijas con una variación de aproximadamente un año».

El cautiverio de Dan, que tuvo lugar alrededor del año 1000 a. C. La obra *When Critics Ask*, p. 151, se inclina por esta opinión, ya que, al igual que Dan destruyó repentinamente al pueblo de Laís, una destrucción similar se abatió sobre ellos alrededor del año 1000 a. C.

La opinión de Merrill Unger, tal y como se menciona en *A Survey of Old Testament Introduction*, de Gleason Archer (Moody Press, 1974), p. 281, es que se trata de una inserción posterior realizada por un editor.

P: En el libro de los Jueces, ¿cuáles son algunos de los manuscritos más antiguos que aún se conservan hoy en día?

R: Los Rollos del Mar Muerto: (hacia el año 1 a. C.) tres copias independientes. *The Dead Sea Scrolls Today*, p. 30. (1Q6, 4Q49, 4Q50) según *The Dead Sea Scrolls in English*, 4.ª ed., p. xxxvii, y el *Wycliffe Bible Dictionary*, pp. 436-438.

1Q6 (partes de Jueces 6:20-22; 8:1(?); 9:1-4, 4-6, 28-31, 40-43, 48-49 (siglo I a. C.)

4Q49 Jueces 6:2-6, 11-13 (50-25 a. C.). Jueces 2:7-10 no se han perdido, sino que están ausentes.

4Q50: tres fragmentos de Jueces 19:5-7; 21:12-25

En total, en los Rollos del Mar Muerto se conservan los siguientes 35,5 versículos de los 618 que componen el libro de Jueces (5,7 %).

Jue 6:2-6, 11-13, 20-22; 8:1?; 9:1-6, 28-31, 40-43, 48-49; 19:5-7; 21:12-25.

El Vaticano (325-350 d. C.) contiene todo el libro de Jueces.

El Sinaítico (340-350 d. C.) contiene Jueces 2:20; 4:6-11:2.

El Alejandrino (h. 450 d. C.) contiene todo el libro de Jueces.

P: ¿Qué autores antiguos hicieron referencia al libro de los Jueces?

R: Los autores prenicenos que mencionaron o aludieron a versículos del libro de los Jueces son:

Filón, el judío alejandrino (20/15 a. C. – 50 d. C.), hizo referencia a Jueces 8:9 en *Sobre la confusión de las lenguas*, capítulo 26 (128), donde, curiosamente, afirmó que era «de Moisés». «Porque, dice Moisés: “Gedeón juró a los hombres de Fanuel, diciendo: El día en que regrese victorioso en paz, derribaré esta torre”».

Meleto/Melito de Sardes (170-177/180 d. C.) incluyó el libro de Jueces entre los libros del Antiguo Testamento en su carta a Onésimo. En *Sobre la Pascua*, p. 72. Conservada en la *Historia Eclesiástica* de Eusebio, libro 4, cap. 26.

Ireneo de Lyon (182-188 d. C.) analiza la historia de Sansón en el libro de los Jueces y se refiere a la fuente como «sagrada Escritura». Fragmentos de Ireneo, fragmento 40, p. 575. También se refiere a Sansón en el fragmento 41.

El fragmento 27 de Ireneo, p. 572, habla del niño pequeño que tuvo que llevar a Sansón de la mano, aludiendo a Jueces 16:26.

Ireneo de Lyon (182-188 d. C.) analiza la figura de Gedeón, de Jueces 6, en su obra Contra las herejías, libro 3, cap. 17.3, p. 445.

Estos son todos los pasajes en los que Ireneo hace referencia al libro de los Jueces.

Clemente de Alejandría dice: «Como relata el libro de Josué», y más adelante «como menciona el libro de los Jueces» en *Los Estromata* (193-202 d. C.), libro 1, cap. 21, p. 325.

Tertuliano (198-220 d. C.): «Josué al morir. Y así, a lo largo de casi todos los anales de los jueces y de los reyes», *Scorpiace*, cap. 3, p. 636

Orígenes (225-254 d. C.): «Es más, con respecto a los hijos de Belial en el Libro de los Jueces». Orígenes, Contra Celso, libro 6, cap. 44, p. 593

Orígenes (240 d. C.) también se refiere a Débora y Barac en Jueces. Comentario al Cantar de los Cantares, prólogo, p. 48

Tratado sobre el rebautismo (h. 248-258 d. C.), cap. 15, p. 676: «Además, también en el Libro de los Jueces, y en los Libros de los Reyes asimismo, observamos que sobre varios de ellos estaba el Espíritu del Señor, o que Él venía a ellos, como sobre Gotoniel [Otniel], Gedeón, Jefté, Sansón, Saúl, David y muchos otros».

Cipriano de Cartago (c. 246-258 d. C.) se refiere a Jueces 2:11-13 y 4:1 como «en el libro de los Jueces». Tratados de Cipriano, Tratado 12, cap. 1, p. 508

Metodio de Olimpo y Patara (270-311/312 d. C.) menciona específicamente el Antiguo Testamento y el Libro de los Jueces en *El banquete de las diez vírgenes*, discurso 10, cap. 2, p. 348

Después de Nicea

Eusebio de Cesarea (h. 328-339/340 d. C.) analiza las opiniones de diversos autores sobre el canon del Antiguo Testamento.

Atanasio (367 d. C.) enumera los libros del Antiguo Testamento en la «Carta Pascual», n.º 39, cap. 4, p. 552.

Atanasio (339 d. C.) se refiere a Jueces 19:29 como «el Libro de los Jueces» en la Carta Circular, cap. 1, p. 92

Afrajat el Sirio (337-345 d. C.) alude a Jueces

«Synopsis Scripturae Sacrae» (350-370 d. C.)

Efraím el Sirio (350-378 d. C.)

Cirilo de Jerusalén (h. 349-386 d. C.) menciona Jueces 3:10 como parte del Libro de los Jueces, a David en los Libros de los Reinos, los Salmos, 2 Crónicas 15:1 en Crónicas, y Nehemías 9:20 como parte de Esdras (Esdras y Nehemías formaban un solo libro). Conferencias catequéticas, conferencia 16.28, p. 122

Ambrosio de Milán (370-390 d. C.) menciona el Libro de los Jueces y el Libro de los Salmos. Sobre el Espíritu Santo, libro 1, cap. 16, p. 95

Gregorio de Nanzianzen (330-391 d. C.)

Paciano de Barcelona (342-379/392 d. C.) cita Jueces 13:18 en la Carta 2, cap. 2.2, p. 28

Gregorio de Nisa (h. 356-397 d. C.) alude a Jueces.

Epifanio de Salamina (360-403 d. C.) enumera los libros del Antiguo Testamento, incluido el de Jueces. El *Panarion*

de Cartago (393-419 d. C.)

Sulpicio/Sulpicio Severo (363-420 d. C.) menciona el libro de Jueces en Historia, libro 1, cap. 24, p. 85

Jerónimo (373-420 d. C.) analiza los libros del Antiguo Testamento. Analiza específicamente el Génesis, el Éxodo, el Levítico, los Números, el Deuteronomio, el Pentateuco, Job, Jesús hijo de Nave [Josué], Jueces, Rut, Samuel y Reyes (dos libros), los doce profetas, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Ester, Esdras, Nehemías, Carta 53, cap. 7-8, págs. 99-101.

Rufino (374-406 d. C.)

Juan Crisóstomo (-407 d. C.) alude a Jueces 21:5-10, vol. 11, Comentario sobre los Hechos, Homilía 13, pág. 86

Agustín de Hipona (388-430 d. C.) dice: «El Señor dice», y se refiere a Jueces 6:1 en la Carta 46, cap. 18, pág. 291

Agustín de Hipona (338-430 d. C.) se refiere a Jueces 3:30 como pasaje de las Escrituras en *La ciudad de Dios*, libro 17, cap. 14, p. 352

Juan Casiano (419-430 d. C.)

Teodoreto de Ciro (324-458 d. C.) alude al libro de Jueces.

P: En Jueces, ¿cuáles son algunas de las diferencias de traducción entre el hebreo y la Septuaginta griega?

R: A continuación se presentan algunas de las diferencias de traducción. Para ofrecer una muestra de las variaciones entre el texto masorético hebreo y la traducción griega de la Septuaginta, el siguiente análisis se centra en el capítulo 16.

Jueces 1:14 «Otniel, ella le instó» frente a «Otniel, él la instó» (Septuaginta y Vulgata). El «Expositor’s Bible Commentary», vol. 3, p. 388, señala que, aunque el griego y la Vulgata asumen el género femenino, Josué 15:18 muestra que en realidad se trata del género masculino.

Jueces 1:16 «el kenita» frente a «Hobab el kenita» (Septuaginta)

Jueces 1:18 «también tomaron» frente a «no tomaron» (Septuaginta)

Jueces 1:27 «Bet-Seán» frente a «Bet-Seán, que es una ciudad de los escitas» (Septuaginta)

Jueces 2:3 «se convirtieron» frente a «ser adversarios/enemigos y convertirse» (Septuaginta, Targúmenes, Vulgata)

Jueces 2:9 «Timnat-Será» (hebreo) frente a «Timnat-Heres» (hebreo de Josué 19:50 y 24:30)

Jueces 3:26 «estatuas de piedra» frente a «canteras» (Targúmenes)

Jueces 5:14 «en Amalec» frente a «hacia el valle» (Septuaginta)

Jueces 5:15 «mis príncipes en Isacar» frente a «los príncipes de Isacar» (Septuaginta, siríaco, Targúmenes, Vulgata)

Jueces 5:28 «exclamó» frente a «contempló» (Septuaginta)

Jueces 5:31 «los que le aman» frente a «los que te aman» (siríaco, Vulgata)

Jueces 6:7-10: presente en el texto masorético frente a ausente en el rollo del Mar Muerto 4Q49. Dos manuscritos hebreos de la Edad Media y la Septuaginta omiten 6:7a.

Jueces 8:4 «y persiguiendo» frente a «y hambrientos» (Septuaginta)

Jue 9:29 «a él. Entonces dijo a Abimelec» frente a «a él. Yo diría a Abimelec» (Septuaginta)

Jueces 9:38 «¿Dónde está ahora tu boca?» frente a «¿Dónde está ahora tu alarde?» (Septuaginta) (El significado es esencialmente el mismo)

Jueces 9:44 «las compañías que estaban con él» frente a «la compañía que estaba con él» (algunas versiones de la Septuaginta y la Vulgata)

Jueces 11:12 «el rey de los amonitas» frente a «los madianitas» (algunas versiones de la Septuaginta)

Jueces 12:2 «conflicto con los amonitas» frente a «conflicto con los amonitas que nos oprimían» (Septuaginta, siríaco de Harclea)

Jue 12:7 «en las ciudades de Galaad» frente a «en la ciudad de Galaad» (algunas versiones de la Septuaginta)

Jueces 13:19 «a él y haciendo prodigios mientras Manoá, su esposa, observaba» frente a «a aquel que hace prodigios» (Septuaginta)

Jueces 14:15 «cuarto día» frente a «séptimo día» (algunas versiones de la Septuaginta, siríaco, Vulgata) (El Comentario Bíblico del Expositor, vol. 3, p. 469, señala que «cuarto» y «séptimo» solo difieren en la primera letra).

Jueces 15:5 «viñedos y olivares» frente a «viñedos y olivares» (Septuaginta, Targúmenes, Vulgata)

Jueces 16:2 «Los gazitas: “Sansón ha venido aquí”» frente a «A los gazitas se les dijo: “Sansón ha venido aquí”» (Septuaginta).

Jueces 16:2 «le tendieron una trampa» frente a «le esperaron al acecho»

Jueces 16:3 «Hebrón» frente a «Chebron»

Jueces 16:4 «valle de Sorek» frente a «alsorek»

Jueces 16:4, etc.: «Dalila» frente a «Dalida»

Jueces 16:5 «humillarlo» frente a «afligirlo»

Jueces 16:7 «siete cuerdas verdes que no se han secado» frente a «siete cuerdas húmedas que no se han estropeado»

Jueces 16:7 «será como cualquier hombre» frente a «será como uno de los hombres comunes»

Jueces 16:9 «Y la emboscada la esperaba en una habitación interior» frente a «Y los que la acechaban permanecían con ella en la cámara»

Jueces 16:10 «se burló de mí/me engañó» frente a «me engañó»

Jueces 16:12 «Y la emboscada estaba acechando en la habitación interior. Y él se las arrancó de los brazos» frente a «y se las rompió de los brazos»

Jueces 16:13 «se burló de mí/me engañó» frente a «me engañó»

Jueces 16:13 «Dime» frente a «Dime, te lo ruego»

Jueces 16:13 «… con un telar» frente a «con el telar, y las sujetaras con la aguja a la pared, entonces seré débil como cualquier otro hombre» (Septuaginta, no aparece en ningún texto hebreo)

Jueces 16:14 «y ella las sujetó con una aguja… telaraña» frente a «Y sucedió que, mientras él dormía, Dalida tomó los siete mechones de su cabeza, los entrelazó con la telaraña y los sujetó con la aguja a la pared… telaraña de la pared»

Jueces 16:15 «Tres veces me has tomado el pelo/me has engañado» frente a «Esta es la tercera vez que me has engañado».

Jueces 16:17 «nazareo de Dios» frente a «santo de Dios»

Jueces 16:18 «Ven, porque esta vez él» frente a «Sube aún esta vez, porque él»

Jueces 16:18 «plata en su mano» frente a «dinero en sus manos»

Jueces 16:19 «ella» frente a «Dalida»

Jueces 16:19 «y comenzó a afligirlo/someterlo/atormentarlo» frente a «y ella comenzó a humillarlo» frente a «y él comenzó a debilitarse/comenzó a debilitarse» (algunas versiones de la Septuaginta)

Jueces 16:21 «bronce» frente a «latón»

Jueces 16:24 «alabaron a su dios» frente a «cantaron alabanzas a su dios»

Jueces 16:24 «aumentaron nuestros heridos» frente a «aumentaron nuestros muertos»

Jueces 16:26 «Y lo hicieron ponerse de pie entre las columnas» frente a «y lo golpearon con las palmas de las manos, y lo colocaron entre las columnas».

Jueces 16:28 «clamó a Jehová» frente a «lloró ante el Señor»

Jueces 16:28 «Señor Jehová» frente a «Señor, mi Señor»

Jueces 16:29 «dos pilares centrales» frente a «dos pilares»

Jueces 16:31 «Zora y Eshtaol» frente a «Saraa y Esthaol»

Jueces 18:7 «de los sidonios» frente a «con los arameos/Siria» (algunas versiones de la Septuaginta)

O Jueces 18:7 «lejos de los sidonios y no tenía relaciones con nadie» frente a «lejos de los sidonios y no tenía relaciones con Aram» (Símaco) (Esto es según la NRSV)

Jueces 18:30 «hijo de Manasés» (masorético) frente a «hijo de Moisés» (algunas versiones antiguas, algunas de la Septuaginta, la Vulgata)

Jueces 19:2 «ella fue infiel» (wattizneh) frente a «ella se enfadó» (probablemente se pensó que era wattiznah) (Septuaginta proto-luciana y la Vulgata)

Jueces 19:4 «ella lo llevó» frente a «él llegó» (Septuaginta) (Según la NRSV)

Jueces 19:18 «la casa del Señor» frente a «mi casa» (Septuaginta)

Jue 20:9 «Gabaa, contra ella por sorteo» frente a «Gabaa, subiremos contra ella por sorteo» (Septuaginta)

Jueces 20:10 «Geba» (una variante de Gabaa) frente a «Gabaa» (un manuscrito hebreo)

Jueces 20:15 «26 000» frente a «25 000» (Septuaginta A) frente a «23 000» (Septuaginta B)

Jueces 20:33 «en la llanura de Geba» frente a «al oeste de Geba» (Septuaginta, Vulgata)

Jueces 20:42 «ciudades» frente a «ciudad» (Septuaginta)

Jueces 20:43 (probablemente lugar de descanso) (menuhah) frente a «de Noua» (Septuaginta B)

Bibliografía para esta pregunta: la traducción al hebreo procede de la Traducción Literal de Jay P. Green y la versión de la Septuaginta procede de la traducción de Sir Lancelot C. L. Brenton de *La Septuaginta: griego e inglés*. También se han utilizado el *Expositor's Bible Commentary* y las notas al pie de página de las Biblias NASB, NIV, NKJV y NRSV.

Salvo que se indique lo contrario, las citas bíblicas proceden de la Berean Standard Bible (BSB), que es de dominio público. https://berean.bible/


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