< Consulta bíblica sobre Hebreos

P: ¿Quién escribió el libro de Hebreos?

R: Hoy en día no sabemos quién escribió el libro de Hebreos. A partir del propio libro sabemos seis cosas sobre el autor:

1) El autor se refiere a «sí mismo» en Hebreos 11:32; el griego está en forma masculina, por lo que el autor era un hombre.

2) Hebreos 13:23 menciona a Timoteo, por lo que el autor conocía a Timoteo (y no era Timoteo).

3) Hebreos 13:22-24 muestra que los lectores de la iglesia primitiva sabían quién era el autor.

4) El autor poseía un amplio conocimiento de las Escrituras (algo que, entre otros, también poseía Pablo).

5) El autor era un escritor muy lógico y organizado (como también lo era Pablo).

6) El autor (o autores) escribía de forma muy poética y elocuente, quizá más allá de lo que observamos en las cartas de Pablo.

P: ¿Cuál es la idea principal del libro de Hebreos?

R: La idea principal es que «Cristo es superior». La Epístola a los Hebreos se escribió para mostrar tanto la continuidad entre el Antiguo Testamento y el cristianismo, como la nueva y radical transformación que tiene lugar bajo Cristo. Cristo es superior a los hombres, superior a los ángeles, superior a la ley y superior a los sacrificios.

P: En Hebreos 1:1, dado que los únicos libros aceptados en la Biblia eran los escritos por testigos oculares, ¿por qué figura entonces el libro de Hebreos? Nadie sabe quién escribió Hebreos.

R: Esto no es cierto. Hoy en día no lo sabemos, pero los primeros cristianos sí lo sabían, como lo demuestra la nota personal de Hebreos 13:22-25. Como nota al margen, Clemente de Roma se refiere a la Epístola a los Hebreos en numerosas ocasiones en su carta a los Corintios, escrita entre los años 96 y 98 d. C. Por lo tanto, tenemos una deuda con la Iglesia primitiva, no por haber escrito las Escrituras, sino por haberlas reconocido.

Tertuliano (208-220 d. C.) consideraba que la Epístola a los Hebreos había sido escrita por Bernabé, tal y como se recoge en *Sobre la modestia*, cap. 20, p. 97; sin embargo, no existe ninguna otra prueba que lo corrobore.

Orígenes (225-254 d. C.) consideraba que Pablo había escrito la Carta a los Hebreos, aunque también menciona que otros no estaban de acuerdo.

Los primeros cristianos que enseñaban que Pablo había escrito la Epístola a los Hebreos fueron:

Ireneo (182-188 d. C.)

Clemente de Alejandría (193-217/220 d. C.)

Orígenes (225-254 d. C.)

Dionisio de Alejandría (246-265 d. C.)

Adamantio (hacia el año 300 d. C.)

Atanasio (h. 318 d. C.)

Alejandro de Alejandría (313-326 d. C.) afirma que Hebreos 13:8 fue escrito por Pablo. «Deposición de Arrio», cap. 3, p. 70

Tras Nicea

Eusebio de Cesarea (323-326 d. C.) afirma que existía controversia sobre si Pablo había escrito la Epístola a los Hebreos o no.

Atanasio (356-360 d. C.) cita Hebreos 1:4 como obra de Pablo. Cuatro discursos contra los arrianos, discurso 2, cap. 14, p. 348.

Atanasio (335 d. C.) afirma que la Epístola a los Hebreos es de Pablo. Carta festiva 7, cap. 7, p. 526

«Synopsis Scripturae Sacrae» (350-370 d. C. o siglo V)

Gregorio de Nisa (382-383 d. C.) afirmó que Pablo escribió la Epístola a los Hebreos y hace referencia a Hebreos 5:5. Contra Eunomio, libro 6, cap. 2, p. 183

Ambrosio de Milán (370-390 d. C.) se refiere a que Pablo escribió la Epístola a los Hebreos. Sobre los Misterios, cap. 8.45, p. 323

Juan Crisóstomo (antes del año 407 d. C.) menciona que Pablo escribió a los Gálatas y a los Hebreos. «Comentario a Filipenses», homilía 4, versículo 30, p. 200

Juan Casiano (419-430 d. C.) (implícitamente) se refiere a Hebreos 13:8 como obra del apóstol en «Siete libros», libro 5.6, p. 584, y a Hebreos 12:22, 23 como obra del apóstol en la «Primera conferencia del abad Moisés», cap. 14, p. 302

Entre los herejes

El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d. C.)

P: En Hebreos 1:1-3, ¿qué resulta impactante, o incluso escandaloso (aunque en sentido positivo), de lo que recogen estos versículos?

R: Dios tiene su presencia incluso mucho más lejos de nosotros que la galaxia más lejana. Él llena el cielo con estrellas, al menos tan numerosas como los granos de arena de la orilla del mar. Pero ¿se fija Dios siquiera en una mota de polvo que gira en torno a un grano de arena, a lo que nos gusta llamar «el mundo»? Uno podría pensar que Dios tiene cosas mejores que hacer.

Entonces, de repente, ¡zas!, Dios se manifiesta y se le aparece ante sus ojos. Puede oírle con claridad. Puede verle, sin quedarse ciego ni morir. Puede preguntarle cualquier cosa. ¿Quiere saber cómo es el Reino de los Cielos? Bueno, quizá le resulte difícil comprenderlo del todo, pero déjeme explicárselo de forma que pueda entenderlo. Por cierto, tengo hambre; vamos a por un poco de pescado. Pero no tenemos pescado que ofrecer; no hemos pescado nada en toda la noche. No pasa nada, esta vez invito yo.

¿Cómo puede un Ser tan poderoso, tan puro, tan santo, tan «ajeno» a nosotros, humillarse tanto como para venir a visitarnos como uno de los nuestros? Si alguna vez ha leído sobre un rey o un príncipe que se disfraza de mendigo y va a la ciudad a visitar al pueblo, eso no es nada comparado con la distancia en gloria y honor que Jesús recorrió al venir a esta tierra.

P: ¿Significa Hebreos 1:2 que ya no hay profetas?

R: Sí y no, si se entiende correctamente.

Sí, después de Cristo ya no hubo más profetas en el sentido del Antiguo Testamento, aquellos que nos entregaron los libros de la Biblia y forman parte del fundamento sobre el que está edificada la Iglesia, según Efesios 2:20.

No, en el Nuevo Testamento seguía existiendo el don de profecía, tal y como se recoge en 1 Corintios 12:29 y 14:4. En Hechos 21:9-10 se menciona a algunos hombres y mujeres que poseían este don.

P: En Hebreos 1:2, ¿existía Jesús en el cielo antes de venir a la tierra?

R: Sí, según Hebreos 1:2, Juan 1:1-3 y las propias palabras de Jesús en Juan 17:5. No estoy seguro de qué prueba más clara podría pensar alguien que necesita.

Colosenses 1:15: «El Hijo [de su amor] es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que están en los cielos y las que están en la tierra, las visibles y las invisibles, ya sean tronos, dominios, principados o potestades. Todas las cosas fueron creadas por medio de Él y para Él. Él es anterior a todas las cosas, y en Él se mantienen unidas todas las cosas. Y Él es la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia; Él es el principio y el primogénito de entre los muertos, para que en todas las cosas tenga la preeminencia».

Pero el hecho de que se convirtiera en el Hijo de Dios mediante la encarnación no niega que estuviera «con Dios» en el principio. (Juan 1:1-2, 10, 14-15)

P: En Hebreos 1:3, dado que Jesús se sentó a la diestra de Dios Padre, ¿demuestra esto que el Padre tiene un cuerpo físico?

R: No, no más de lo que el lado derecho de un coche demuestra que un coche tenga manos. Hay tres puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. La expresión «a la diestra» significa, en realidad, una posición de honor.

2. «A la diestra» también podría referirse a una posición física. Si bien Dios llena los cielos y la tierra (Jeremías 23:23-24), Dios Padre también tiene una presencia localizada en su trono (Apocalipsis 4; 5:7).

3. El hecho de que Dios tenga una presencia localizada no demuestra que esté limitado a un cuerpo físico ni que posea un cuerpo físico. Sin embargo, esto no niega que Dios Padre pueda manifestarse en cualquier forma que desee, incluida una llama o un cuerpo físico.

Consulte «When Cultists Ask», págs. 283-284, para obtener una respuesta diferente.

P: En Hebreos 1:4, dado que Jesús «se hizo» superior a los ángeles, ¿no era ya superior a ellos antes?

R: En el cielo era superior a los ángeles, tal y como sugiere Juan 17:5. Sin embargo, Jesús se despojó de sí mismo cuando vino a la tierra, según Filipenses 2:7. Jesús se hizo temporalmente inferior a los ángeles, tal y como dicen explícitamente Hebreos 2:7, 9. Ahora bien, Hebreos 1:4 muestra que el Padre concedió la petición de Jesús en Juan 17:5.

P: ¿Implica Hebreos 1:5-6 que Cristo es un ángel?

R: No, de hecho muestra justo lo contrario, especialmente en Hebreos 1:6-8 y Hebreos 2:16. Aunque Dios Todopoderoso tenía el poder para que Cristo tuviera cualquier naturaleza que deseara, incluida la naturaleza de un ángel, Hebreos 2:11, 14, 16-17 muestra que Jesús se encarnó como hombre, no como ángel.

P: En Hebreos 1:6, ¿la frase «que todos los ángeles de Dios le adoren» cita Deuteronomio 32:43, dado que el texto masorético no la incluye?

R: Sí. El texto es claro en Hebreos 1:6. La misma frase, o una similar, aparece tanto en el Rollo del Mar Muerto 4Q44 de Deuteronomio 32:43 como en la Septuaginta de Deuteronomio 32:43. Debe tratarse de un error manuscrito que se coló en el texto masorético.

P: En Hebreos 1:6, ¿se debe adorar a Jesús o la palabra griega significa simplemente que los ángeles «le rindieron homenaje», tal y como enseñan algunos Testigos de Jehová?

R: Argumento a favor de la adoración a Jesús basado en «proskuneo»: Las palabras inglesas que significan «adorar» se utilizan 76 veces en el Nuevo Testamento. (Supongo que es porque los creyentes adoraban mucho.) La palabra griega «proskuneo» se utiliza en todas esas ocasiones, salvo en 16.

P1. Entre otros, las cuatro criaturas celestiales hacen «proskuneo» a Dios en Apocalipsis 19:4.

P2. Nunca se debe rendir culto a otro. Satanás pidió a Jesús que le rindiera culto en Mateo 4:9. Jesús respondió que solo se debe rendir culto a Dios en Mateo 4:10. El ángel de Apocalipsis 19:10 dijo que solo se debe adorar a Dios. Todas las personas que rindan culto a la bestia en Apocalipsis 14:9 sufrirán por ello.

P3. Cuando Jesús citó el Antiguo Testamento en Mateo 4:10 y Lucas 4:8, utilizó la palabra «proskuneo».

P4. Los ángeles se postran ante Jesús en Hebreos 1:6

P5. Muchas personas rinden culto a Jesús, entre ellas los discípulos antes de la resurrección de Cristo (Mateo 14:33), los Reyes Magos (Mateo 2:2), un leproso (Mateo 8:2), un gobernante (Mateo 9:18), los discípulos tras la resurrección de Cristo (Mateo 28:9, 17; Lucas 24:52), el endemoniado de Gerasa (Marcos 5:6) y los soldados romanos a modo de burla (Marcos 15:19)

P - Resumen: Lo que hacen los ángeles del cielo, lo que hicieron los discípulos y otras personas, e incluso lo que hicieron los soldados romanos a modo de burla, es lo que deben hacer con sinceridad los seguidores de Jesús.

Sin embargo, la palabra «proskuneo» también se utiliza para referirse a aquellos de la sinagoga de Satanás que se postran a los pies de los miembros de la iglesia de Filadelfia en Apocalipsis 3:9. Se puede argumentar que «proskuneo» podría significar simplemente arrodillarse ante alguien en Mateo 15:25; 18:26 y 20:20.

Aunque «proskuneo» a veces puede significar simplemente arrodillarse, es el término predominante para referirse a la adoración. Para colmo, incluso en la propia Traducción del Nuevo Mundo de los Testigos de Jehová, se tradujo «proskuneo» en Hebreos 1:6 como «adoración». Según el libro «Respuestas de los Testigos de Jehová, versículo por versículo», págs. 100-101, así fue en las versiones de 1953, 1960, 1961 y 1970 de la Traducción del Nuevo Mundo. La Watchtower cambió esto por «hacer una reverencia» a partir de la revisión de 1971.

Si considera que la forma en que los cristianos practican el «proskuneo» hacia Jesús es inadecuada, ¿cómo practica usted el «proskuneo» hacia Jesús?

Tal y como me comentó una señora Testigo de Jehová al final de una larga conversación, ella se inclinaría ante Jesús si Él estuviera aquí hoy, pero, dado que no lo está, por eso no le rinde adoración. Puedo entender su punto de vista, si Jesús nunca estuviera presente para ella. Sin embargo, en Mateo 18:20, Jesús dijo que donde dos o tres se reúnen en su nombre, allí está Él en medio de ellos. Por lo tanto, cuando estamos juntos, deberíamos rendirle adoración a Jesús. Además, Romanos 8:9-10 muestra que todos los que pertenecen a Cristo tienen el espíritu de Cristo en su interior.

Además, la «Traducción del Nuevo Mundo» de los Testigos de Jehová muestra aquí un sesgo. Traduce «proskuneo» como «adorar» cuando se utiliza en referencia a Dios (Apocalipsis 5:14; 7:11; 11:16; 19:4; Juan 4:20, etc.), pero cada vez que se utiliza la misma palabra para referirse a Jesús, se traduce como «reverencia» (Mateo 14:33; 28:9, 17; Lucas 24:52; Hebreos 1:6).

No obstante, por muy sólido que sea el argumento de «proskuneo», apenas estamos comenzando con los argumentos que demuestran que Jesús es Dios y digno de adoración. Otros puntos adicionales son el argumento de «Tomás» en el análisis de Juan 20:24-29, el argumento del «honor» en el análisis de Juan 5:23 y el argumento de la «adoración» en el análisis de Apocalipsis 5:9-14, entre otros. Consulte la página 284 de *When Cultists Ask* para conocer más argumentos sobre «proskuneo» y otros temas.

P: ¿Significa Hebreos 1:9 «Jesús, que es Dios, el Padre que es su Dios», o «Jesús, el Padre que es su Dios»?

R: Se trata de la primera interpretación, dirigida a Jesús. Podría interpretarse de ambas formas, tanto en griego como en inglés. Sin embargo, el *New International Bible Commentary*, p. 1507, afirma que, si bien la gramática tanto del versículo 8 como del 9 es ambigua, es cierto que la intención es la del «vocativo» (Jesús, que es Dios, el Padre que es su Dios). Lo sabemos al compararlo con el hebreo del texto que se cita: el Salmo 45:6-7. La traducción del Salmo 45:7 realizada por Aquila, el judío, dice: «Oh Dios, tu Dios te ha ungido».

P: En Hebreos 1:13, ¿qué significaría el Salmo 110 para una persona judía?

R: Se citan partes del Salmo 110 en Mateo 22:44; Marcos 12:36-37; Lucas 20:42-44; Hechos 2:34-35; Hebreos 1:13; 5:10, y se analizan en profundidad en Hebreos 7:1-28. El Salmo 110 fue citado por trece escritores de la Iglesia preniceniana. Consulte para conocer lo que afirmaron. Los autores judíos del Midrash Tehilim y del Comentario sobre los Salmos (200-500 d. C.) reconocieron el Salmo 110 como mesiánico.

P: En Hebreos 1:14, ¿cómo debemos considerar a los ángeles?

R: A continuación se exponen cinco aspectos clave sobre nuestra relación presente y futura con los ángeles.

Juzgaremos a los ángeles (1 Corintios 6:3)

No debemos calumniar a los seres celestiales, ya sean ángeles o demonios. (Judas 8-10)

Los ángeles nos prestan servicio (Hebreos 1:14)

Es posible que, sin saberlo, recibamos a ángeles (Hebreos 13:2)

No debemos adorar a los ángeles (Colosenses 2:18); solo debemos dedicarnos a Jesús (2 Corintios 11:2)

P: En Hebreos 2, ¿cuál es el punto principal, más allá de la gran obra de Jesús y su estado exaltado?

R: No se trata solo de la grandeza de Jesús, sino más bien de lo lejos que llegó por nosotros. En Hebreos 1, Jesús era superior como Hijo de Dios, y en Hebreos 2, Jesús es superior como Hijo del Hombre. Por poner una analogía geográfica, no se trata solo de que Jesús sea más alto que el Himalaya. Más bien, Él, que originalmente era más alto que el Himalaya, descendió hasta la fosa de las Marianas, en el fondo del océano Pacífico, por nosotros, con el fin de elevarnos hasta el Himalaya junto a Él.

Por supuesto, detrás de esto se encuentra el propósito de todo el libro, que se expone en Hebreos 2:1 y siguientes: no se alejen.

P: En Hebreos 2:1, ¿cómo se apartan algunos de los que siguen a Cristo?

R: Aunque algunos se apartan de forma catastrófica debido a algún acontecimiento repentino, ese no es el significado de la palabra «apartarse». Esta palabra griega, pararyomen, solo aparece aquí en el Nuevo Testamento y en Proverbios 3:21, en la traducción griega de la Septuaginta del Antiguo Testamento. Se refiere a un alejamiento gradual que puede ser leve al principio, pero que al final podría ser considerable. Piense en un anillo que se desliza silenciosamente hasta el extremo de su dedo, se desprende y acaba a muchas millas de distancia. Tenemos la responsabilidad de velar por que ni siquiera comencemos a alejarnos.

P: En Hebreos 2:2, ¿debemos obedecer las palabras pronunciadas por los ángeles o no?

R: Sí y no, si se entiende correctamente. Sí, los personajes de la Biblia escuchaban a los ángeles obedientes de Dios, porque estos transmitían mensajes de Dios. No, no debemos prestar atención a lo que enseñan los ángeles malvados y caídos (Gálatas 1:8; 1 Juan 4:1-3). El propio Satanás puede disfrazarse de ángel de luz (2 Corintios 11:14-15). Sin embargo, la Ley de Moisés fue entregada por medio de ángeles, según Deuteronomio 33:2 (Septuaginta), Hechos 7:53 y Gálatas 3:19. Josefo, en Antigüedades judías, libro 15, cap. 136, también lo menciona.

P: En Hebreos 2:2-3, ¿cree usted que ignorar el Evangelio es menos grave, igual de grave o más grave que ignorar la Ley desde la época de Moisés hasta Cristo?

R: Hebreos 2:2-3 afirma que, dado que el Evangelio es superior a la Ley, negarse a aceptarlo es peor que negarse a aceptar la Ley mosaica. La palabra griega «nosotros» significa algo más que simplemente «nosotros». Es casi como decir «no ellos, sino nosotros».

P: En Hebreos 2:3, ¿cuál es la diferencia entre rechazar la salvación a través de Cristo e ignorarla?

R: En Hebreos 2:4, la palabra «diversos» en «milagros» puede tener un significado vívido de «de diversos colores», es decir, difíciles de ignorar. Rechazarla significa que una persona ha decidido inclinarse hacia lo contrario de ella y, al menos en ese momento, le ha cerrado la puerta. Ignorarla significa no acercarse ni alejarse, y posiblemente dejarle la puerta abierta en ese momento. Sin embargo, al final no hay diferencia alguna; si se opta por no aceptar esta salvación, no hay otro camino al Cielo (Juan 14:6; Hechos 4:12). No obstante, aunque una persona haya rechazado por completo el Evangelio, Dios puede ablandar su corazón más adelante y ella puede volverse, arrepentirse y aceptarlo posteriormente, tal y como hizo Saulo de Tarso.

P: En Hebreos 2:6, dado que Jesús es el «primogénito» de Dios, ¿es Jesús un ser creado? No debemos adorar a los seres creados, tal y como dice Romanos 1:25.

R: La relación padre-hijo es clave para comprender el término «primogénito». Hay dos verdades que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Considere esta analogía: ¿las personas «engendran» a sus hijos, o los compran ya creados en una tienda? La naturaleza divina del Hijo Unigénito no es más creada por el Padre de lo que las personas «crean» a sus hijos.

2. La humanidad del Hijo fue creada por Dios, y le llamamos primogénito tanto por ser el primero en rango como por ser el primero en resucitar (1 Corintios 15:20). Es erróneo utilizar el término «primogénito» para negar la primera verdad: Jesús es el primogénito en honor, pero también es el «Unigénito» (Juan 3:16).

Ahora bien, el hecho de que el segundo punto sea cierto no demuestra que el primero sea falso. Jesús existía antes que todos los seres creados, tal y como muestra 1 Juan 1.

P: En Hebreos 2:6-9, ¿se refiere este pasaje del Salmo 8 a las personas, a los creyentes o a Jesús?

R: Se refiere principalmente al «Hijo del hombre», es decir, a Jesús. Sin embargo, los creyentes reinarán con Cristo, por lo que, en segundo lugar, también se refiere a los creyentes.

P: En Hebreos 2:9, ¿en qué sentido era Jesús inferior a los ángeles?

R: Es posible que esto también les pareciera extraño a los ángeles. Debemos analizarlo en tres etapas: al principio, entonces y ahora.

En un principio: tras crear todas las cosas, según Hebreos 1:2, Jesús tenía gloria junto al Padre en el cielo, según Juan 17:5.

En la Encarnación: Filipenses 2:5-8 nos cuenta las grandes obras que Jesús realizó antes de venir a la tierra. Jesús se despojó de sí mismo y se hizo menos poderoso que los ángeles aquí en la tierra. Hebreos4:15 y 5:7-8 ofrecen algo más de detalle sobre lo que Jesús padeció mientras estuvo en la tierra.

Ahora Jesús es mucho más grande que los ángeles, tal y como muestran Hebreos 1:4-8 y 2:7. Juan 17:5, Filipenses 2:9-11 y Apocalipsis 5:11-14 relatan lo que ocurrió después de que Jesús ascendiera al cielo.
¿Quién renunciaría a todo lo que Jesús renunció, contando únicamente con la confianza y la fe en que lo recuperaría? Solo alguien que considerara que las personas por las que se sacrificaba merecían la pena. Supongo que se puede decir que Jesús tenía que ser Dios, porque nadie habría hecho eso por nosotros, a menos que tuviera un corazón tan grande como el de Dios.

P: En Hebreos 2:9, dado que Jesús probó la muerte por todos, ¿por qué no se salvan todos? ¿Se paga dos veces por algunas personas, una vez por ellas mismas y otra por Jesús?

R: Calvinistas como John Owen se han planteado esta cuestión. Owen llegó a la conclusión de que, dado que

1. el sacrificio de Cristo es el pago completo por todos los pecados, incluida la incredulidad [para aquellos a quienes se aplica dicho pago].

2. No todos serán salvados; algunos no irán al cielo.

3. Por lo tanto, el sacrificio de Cristo no fue para todos [Dios no proporcionó un camino para que los no elegidos obtuvieran el perdón de sus pecados y fueran al cielo].

[Mi comentario sobre este punto de vista es: al haber nacido como pecadores sin esperanza y sin salida, en última instancia no fue culpa suya que fueran al infierno; esto hace recaer la responsabilidad exclusivamente sobre su Creador.]

Es interesante que algunas de las personas que plantean esta pregunta no tengan ningún problema con la «doble culpa», al afirmar que la humanidad carga con la culpa del pecado de Adán, además de la propia de Adán. En cualquier caso, la pregunta de Owen sigue siendo legítima. Todos deberían estar de acuerdo en que

1. Dios exige que se realice un único pago

2. Pero ese pago debe efectuarse

Jesús proporcionó el pago por todos, pero no lo impuso a todos, por lo que no a todos se les aplicó dicho pago. En otras palabras, si un indigente tiene una deuda de un millón de dólares y un millonario le entrega generosamente una maleta llena de un millón de dólares, y el indigente quema la maleta, el indigente sigue siendo plenamente responsable de la deuda, aunque el millonario la haya pagado. Se proporcionó el pago, pero no se aplicó a nadie. Por lo tanto, respondería al trilema de Owen de la siguiente manera.

1. El sacrificio de Cristo es el pago completo por todos los pecados, incluida la incredulidad [para aquellos a quienes se aplica dicho pago].

2. No todos se salvarán; algunos no irán al cielo.

3. Por lo tanto, el sacrificio de Cristo no se aplicó a todos [es decir, Dios no obligó a que el sacrificio de Cristo sirviera de pago para aquellos que lo rechazaron].

4. En última instancia, fue culpa suya, y no de Dios, que se produjera la catástrofe de que el pago de Cristo no se les aplicara.

Además de esta analogía informal, he aquí la enseñanza bíblica real y autorizada.

Hebreos 4:2 «Porque también a nosotros se nos ha predicado el Evangelio, al igual que a ellos; pero el mensaje que oyeron no les sirvió de nada, porque los que lo oyeron no lo combinaron con la fe». (NVI) No dice que fuera porque Jesús no muriera por ellos, sino porque no lo combinaron con la fe.

1 Juan 2:2 «Él [Jesucristo] mismo es el sacrificio expiatorio por nuestros pecados, y no solo por los nuestros, sino también por los pecados de todo el mundo.» (BSB)

1 Timoteo 2:4-6 «quien [Dios] quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y hay un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, quien se entregó a sí mismo como rescate por todos —el testimonio que fue dado en el momento oportuno.» (BSB)

P: En Hebreos 2:10 y 12:2, ¿qué tiene de inusual la expresión «capitán/autor de nuestra fe»?

R: La palabra que se traduce como «capitán/autor», archegos en griego, resulta excepcionalmente difícil de traducir al inglés. Significa algo así como «capitán», «autor» o «pionero», pero estos términos no son lo suficientemente contundentes para reflejar el verdadero significado de la palabra. El significado incluye simultáneamente «originador», «fundador», «pionero» y «líder». La palabra engloba tanto el concepto de «iniciador esencial» como el de «líder heroico». También se podría pensar en Jesús como el «pionero» o el «desbrozador de caminos», salvo que eso no es correcto; Jesús no se limitó a encontrar el camino, sino que Él es el Camino, y el único Camino (Juan 14:6; Hechos 4:12).

P: En Hebreos 2:10, 18, ¿cómo pudo Jesús sufrir realmente, si es Dios?

R: Jesús es 100 % Dios y 100 % hombre. Pero Jesús no era solo un semihombre, sino un hombre al 100 %, y capaz de sufrir igual que un hombre porque era tan humano como nosotros. Sin embargo, Jesús es también tan Dios como Dios Padre. Los detalles exactos de cómo se relacionan entre sí estos dos aspectos de Jesús se han dejado como un misterio. No obstante, podemos conocer algunas cosas dentro de los límites de lo que enseña la Biblia.

Jesús en la tierra era una sola Persona, con una sola voluntad. No era dos personas, ni tenía dos voluntades, dentro de un mismo cuerpo. Hubo un grave error denominado nestorianismo que enseñaba que Cristo era dos personas. Es discutible hasta qué punto se equivocó Nestorio, pero los nestorianos que le sucedieron llevaron las cosas más allá y también siguieron el pelagianismo. Muchos nestorianos evangelizaron China. Con el tiempo, fueron expulsados del Imperio chino, y muchos se dirigieron al norte y convirtieron a una tribu mongola. Más tarde, esa tribu mongola fue aniquilada por otros mongoles. Había muchos nestorianos en Asia Central, pero muchos de ellos fueron exterminados por el musulmán Tamerlán y otros conquistadores sanguinarios.

La naturaleza divina de Jesús no restó importancia a su naturaleza humana. Sus sufrimientos fueron reales, no meras apariencias. Un grave error, denominado monofisismo, enseña que las naturalezas humana y divina de Cristo se unen de una forma similar a echar una cucharadita de té en el océano. A los monofisitas de hoy en día se les denomina coptos.

P: En Hebreos 2:10, 18, dado que Jesús ya era perfecto, ¿cómo pudo perfeccionarse en el sufrimiento?

R: Jesús no era imperfecto antes de ese momento. La palabra griega para «perfeccionado», teleiusai, derivada de teleo, significa completar, llevar a cabo o consumar. Jesús tenía una misión que cumplir, y así lo hizo.

P: En Hebreos 2:11-14, 17, si somos hermanos y uno con Jesús, ¿tendremos la misma naturaleza que tiene Jesús?

R: Tenemos la misma naturaleza humana que Jesús, y tendremos la misma naturaleza humana sin pecado en el cielo. Sin embargo, no tenemos ni tendremos jamás la deidad de Jesús. 2 Pedro 1:4 dice que participaremos de la naturaleza divina, pero esto se refiere a lo que Cristo nos ha dado, no a lo que tenemos intrínsecamente.

P: En Hebreos 2:13, ¿cómo depositó Jesús su confianza en el Padre, y cómo deberíamos hacerlo nosotros?

R: En la tierra, Jesús se humilló temporalmente y renunció a parte de su gloria, tal y como muestra Juan 17:5. Jesús confió en el camino del Padre, incluso sabiendo que le llevaría a la muerte. En Juan 17:5, Jesús confió en que el Padre le restauraría la gloria que tenía antes.

P: En Hebreos 2:13-14, ¿somos hijos de Cristo, o hermanos de Cristo, como dice Hebreos 2:11-14, 17, o la novia de Cristo, como dicen Efesios5:25 -33 y Apocalipsis 21:2?

R: Todo lo anterior. Los términos «hijos», «hermanos» y «novia» son metáforas que intentan describir parcialmente nuestra estrecha relación con Cristo. Todos los creyentes, tanto hombres como mujeres, son hermanos y la novia de Cristo.

P: En Hebreos 2:14, ¿es el diablo quien tiene el poder de la muerte, o es Dios quien tiene todo el poder, tal y como se afirma en Efesios 1:11-22?

R: Antes de poder responder a esta pregunta, debemos comprender primero dos cosas.

La soberanía de Dios

Todo lo que Dios decreta ocurre, y nada ocurre salvo lo que Dios permite.

1. Todo lo que Dios decreta ocurre. Isaías 14:24, 27; 43:13; 55:11; Juan 10:29; Hebreos 6:17; Mateo 28:18. Algunos ejemplos son Daniel 9:26;11:27 , 35, 36; 12:1

2. Dios lo sabe y lo ve todo. 1 Juan 3:20; Salmo 139; Proverbios 5:21; 15:3; Hebreos 4:13; Isaías 46:10

3. Dios hace lo que le place. Mateo 20:15; Salmo 115:3; 135:6; Romanos 9:20; Daniel 4:35

4. Nada es demasiado difícil para Dios. Génesis 18:14; Job 42:2; Jeremías 32:17; Mateo 19:26

5. Dios gobierna sobre todo. Salmo 103:19 [gobierna, no controla de forma mecánica]

6. Nada ocurre más allá de lo que Dios permite, tal y como muestran Job 1:12; 2:6; Santiago 4:15.

7. Toda decisión de «la suerte» proviene del Señor. Proverbios 16:33

8. Todas las cosas cooperan para la buena voluntad de Dios. —Romanos 8:28; Efesios 1:11; Proverbios 16:4

9. Nadie puede frustrar con éxito los decretos de Dios, tal y como muestran Isaías 43:13; Romanos 11:29.

10. Muchos logran resistirse a la voluntad ordenada o deseada por Dios. Hechos7:39 , 51;4:11 ;13:46 ; 14:2; 2 Corintios 6:1

11. Los hombres se resisten, pero, en última instancia, ninguno tiene éxito. —Pregúntele a Jonás.

Dios puede delegar su soberanía

Dios tiene la libertad de elegir delegar una pequeña parte de su soberanía, por un tiempo y dentro de ciertos límites, a otros. Dios no se vio obligado a crear robots.

1. Algunas personas piensan que no ocurre nada salvo lo que Dios decreta expresamente. —En realidad, ningún versículo dice esto.

2. Algunas cosas «no se le pasaron por la cabeza a Dios» —Jeremías 19:5; 32:35

3. Los creyentes pueden hacer algunas cosas buenas por iniciativa propia. 2 Corintios 8:17

4. Hay cosas que enfurecen mucho a Dios. Jeremías 5:29; 8:19; 12:8; Ezequiel 8:6

5. Algunas cosas le rompen el corazón a Dios. Lucas 19:41-44; Mateo 23:37-9; Jeremías 4:19-22; 9:1

El diablo tiene el poder de exigir la muerte. Pero, en última instancia, eso cambió, ya que Cristo tiene ahora las llaves de la muerte y del Hades, según Apocalipsis 1:18.

P: En Hebreos 2:16-17, ¿podría Jesús haber cedido a la tentación y haber pecado?

R: Al igual que Adán y Eva, Jesús no nació con una naturaleza pecaminosa. Sin embargo, Jesús, al igual que Adán y Eva, tenía toda la capacidad de pecar si así lo hubiera deseado.

El ataque de la tentación fue real, pero Jesús no habría sucumbido. El ataque de Satanás a Jesús se asemejaba en cierto modo a la noticia de hace algunos años sobre un experto japonés en artes marciales, que padecía una enfermedad mental, y que se coló en un zoológico para atacar a un oso polar de 800 libras. Fue rescatado por los cuidadores del zoológico, que sedaron al oso. Desde su cama de hospital, quiso que el mundo supiera que «ninguno de sus golpes surtió efecto». Se encontraba en una lucha desesperada con el oso polar, pero el oso polar no estaba librando una lucha desesperada con él. Del mismo modo, los golpes de Satanás no surtieron efecto en Jesús.

Véase también el análisis de Mateo 4:1-11 para obtener más información.

P: En Hebreos 2:16-18 y Hebreos 4:15, independientemente de si Jesús hubiera podido pecar, ¿cómo pudo ser tentado? Santiago 1:13 dice que Dios no puede ser tentado por el mal.

R: Hay seis puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Uno de los atributos divinos de Dios es que no puede ser tentado por el mal (Santiago1:13 ).

2. Jesús es Dios (Juan20:28 ; Hebreos 1:9, 11).

3. Pero Jesús también tenía una naturaleza humana (Hebreos 2:14-17).

4. Jesús se despojó de muchos atributos divinos para venir a la tierra (Filipenses 2:5-7; Juan 17:5).

5. La Biblia no nos dice exactamente cómo se despojó de sí mismo Jesús, sino solo que lo hizo.

6. Del mismo modo que se puede analizar agua 100 % pura en busca de impurezas, aunque el análisis no detecte nada, Satanás podía poner a prueba a Cristo en busca de pecado.

P: En Hebreos 2:17, dado que Jesús era como nosotros en todo, ¿cómo podía ser Dios?

R: Jesús se despojó temporalmente de muchas de sus características divinas, tal y como se describe en Filipenses 2:6-7 y Juan 17:5. Es evidente que el autor de la Epístola a los Hebreos no quería dar a entender que Jesús no pudiera ser más que un hombre; de lo contrario, no habría demostrado que Jesús era Dios en Hebreos 1:8-9 y Hebreos 3:1-6. Véase también el análisis sobre Filipenses 2:6-9 para obtener más información.

P: En Hebreos 2:17-18, ¿por qué tuvo que ser Jesús plenamente humano? Algunos podrían pensar que, dado que Jesús también era Dios, estaba por encima de las debilidades humanas.

R: Hay dos razones complementarias: en primer lugar, para vivir, comprender y experimentar lo que significa ser un hombre (Hebreos2:18 ), y en segundo lugar, para ser un hombre y así servir de sacrificio por todos (Hebreos2:17 ).

Hebreos 2:17 dice que Jesús tuvo que ser humano, semejante a sus hermanos en todo, para ser nuestro sumo sacerdote. Hebreos 2:16 dice que no ayudó a los ángeles, sino a las personas.

Hebreos 2:18: Quizá conozca a personas que tienen dificultades para relacionarse con Dios porque «Él no comprende lo que significa ser humano». Pero, en su humanidad, Jesús experimentó toda la gama de sentimientos que usted y yo experimentamos. Hay muchos ejemplos en los evangelios que nos muestran que Jesús experimentó emociones humanas. Se mostró compasivo con las personas, sintió ira hacia aquellos de corazón endurecido (Marcos 3:5) e indignación (Marcos 10:14), y se maravilló y suspiró ante la incredulidad (Marcos 6:6; 8:12), pero también amó al joven (Marcos 10:21). A medida que se acercaba la hora de su detención, Jesús se sintió ansioso y abatido (Mateo 26:37). Cuando llegó al sepulcro de Lázaro, lloró por su querido amigo (Juan 11:35).

Por mucho que Jesús dedicara tiempo a atender a las multitudes, también sentía la necesidad de intimidad (Marcos 6:31; 7:17; 7:24 y 9:30). Del mismo modo, tras su ayuno en soledad en el desierto, tenía hambre (Mateo 4:2), y comprendía el hambre que padecían las multitudes a las que alimentaba. Jesús se enfrentó a tentaciones: el diablo le ofreció todos los reinos del mundo y se burló de Él para que demostrara su divinidad lanzándose desde el alero del Templo. Incluso el diablo creía que Jesús podía ser tentado debido a su humanidad (y el diablo había conocido a Cristo en su existencia preencarnada, antes de la caída). Y mientras Jesús estaba colgado en la cruz (casi golpeado y azotado hasta la muerte), fue tentado de nuevo a «bajar» para salvarse a sí mismo.

Si no fuera porque Dios vive entre nosotros como un ser humano pleno, podríamos decir que Dios no comprende lo que significa ser hombre. Pero Jesús experimentó la totalidad de la humanidad y, por eso, puede identificarse con nuestras necesidades y sentimientos: sabe, en el nivel más personal, lo que significa ser humano.

(contribución de Mark Dumdei)

Lactancio (h. 303-h. 325 d. C.) se expresó en términos similares: «Pero si no hubiera asumido un cuerpo humano, no habría podido poner en práctica lo que enseñaba, es decir, no enfadarse, no desear riquezas, no dejarse llevar por la lujuria, no temer al dolor, despreciar la muerte. Estas cosas son claramente virtudes, pero no pueden llevarse a cabo sin carne. Por lo tanto, se encarnó con este propósito: para que, dado que enseñaba que los deseos de la carne deben ser vencidos, Él mismo pudiera practicarlo primero en persona, de modo que nadie pudiera alegar la fragilidad de la carne como excusa». Epítome de las Instituciones Divinas, cap. 50, p. 242.

En resumen, Jesús tenía que ser 100 % humano para ser un sacrificio expiatorio por nuestros pecados, pero también era 100 % Dios para estar libre de pecado y salvarnos. Nuestro mediador tenía que ser plenamente Dios y plenamente hombre.

P: En Hebreos 2:17, ¿cómo pudo Jesús ser plenamente humano, si no nació de un padre humano?

R: Juan de Damasco respondió a esto (704-736 d. C.). Dijo que Adán, Eva y Set tuvieron tres modos diferentes de venir a la existencia, y sin embargo todos eran plenamente humanos. Así pues, el hecho de que Jesús naciera de la Virgen María tampoco le inhabilita para ser plenamente humano. Véase la «Exposición de la fe ortodoxa», libro 1, cap. 8, p. 8, de Juan de Damasco, para obtener más información.

P: En Hebreos 2:17, ¿el hecho de que Jesús sea a la vez Dios y hombre es un estado temporal o durará para siempre?

R: El hecho de que Jesús sea tanto hombre como Dios perdurará para siempre, pues Hebreos 13:8 dice: «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y para siempre». Cuando Jesús regrese, seguirá siendo llamado «el Hijo del Hombre», tal y como se indica en Mateo 26:64.

P: En Hebreos 2:18, ¿era Jesús realmente Dios, dado que en Santiago 1:13 se afirma que Dios no puede ser tentado?

R: Si Jesús fuera únicamente Dios, entonces sería «inmutable», lo que los teólogos denominan también «impecable». Todos los cristianos coinciden en que el diablo intentó tentar a Cristo y en que Cristo nunca pecó; sin embargo, algunos teólogos, como Charles Hodge, afirmaron que era posible que Cristo hubiera podido pecar, ya que, de lo contrario, las tentaciones no habrían sido reales. Otros teólogos, como William Shedd, sostienen que las tentaciones fueron reales, pero que, aun así, era imposible que Cristo pecara. John Walvoord afirma que Shedd tiene razón, ya que, al igual que una barca de remos puede atacar de verdad a un acorazado, este no corre peligro alguno de hundirse a causa de la barca. Consulte para obtener más información.

P: En Hebreos 3:2, 5 y 6, tanto Jesús como Moisés fueron hombres fieles; la fidelidad es una de las nueve partes del fruto del Espíritu que se mencionan en Gálatas 5:22b. Pero, ¿qué es exactamente la fidelidad?

R: Una cosa es acabar haciendo lo que se le ordenó, lo que se le confió o lo que sabía que debía hacer. Pero, ¿se puede confiar en usted para que haga lo que se le ha encomendado? ¿Se puede contar con usted, incluso si se le presentan dificultades, sufrimiento o persecución? Eso es la fidelidad.

P: ¿Dice Hebreos 3:3-4 que Jesús es Dios?

R: -Sin duda, ya que Dios construyó la casa y Jesús es el constructor.

P: ¿Muestran Hebreos 3:6, Hebreos 3:14 y Ezequiel 3:17-21 que los creyentes auténticos pueden perder su salvación?

R: Los cristianos maduros y piadosos discrepan al respecto.

Los cristianos que sostienen que las personas no pueden perder su salvación dirían que aquellos que creyeron durante un tiempo y se apartaron nunca «participaron de Cristo», como lo demuestra el hecho de que «no mantuvieron su valor».

Los cristianos que sostienen que las personas pueden perder su salvación tendrían que afirmar que antes participaban en Cristo, pero que ya no lo hacen, debido a que «no mantuvieron su valor».

En cualquier caso, todos los cristianos deberían estar de acuerdo en que el conocimiento que Dios tiene del destino de una persona, incluso antes de que esta naciera, no cambia. Por lo tanto, uno de los elegidos nunca puede convertirse en uno de los réprobos (no elegidos), ya que el conocimiento de Dios es perfecto. Todos deberían estar de acuerdo también en que hay quienes pueden parecer salvos, pero se alejan de Dios y nunca regresan.

Véase también el análisis sobre Hebreos 6:4-12 para obtener más información.

P: En Hebreos 3:7-11, ¿en qué se diferencia esta segunda advertencia de la primera, que aparece en Hebreos 2:1-3? ¿Necesitan las personas hoy en día dos tipos de advertencias?

R: No se trata de advertencias falsas, sino de pasajes que debemos tomarnos en serio. Hebreos 2:1-3 advierte contra el alejarse involuntariamente e ignorar a Dios. Esto se opone al endurecimiento del corazón y al alejarse intencionadamente de Dios. A menudo, lo primero puede conducir a lo segundo.

P: En Hebreos 3:7-4:7, ¿cómo se relaciona la prueba en el desierto con los lectores de la Epístola a los Hebreos?

R: Después de que los doce exploradores regresaran de Canaán, los israelitas en el desierto se enfrentaron a un momento decisivo: decidir si confiar o no en Dios. Aquella generación fracasó, y Dios declaró que a nadie de esa generación, salvo a Caleb y a Josué, se le permitiría entrar en la Tierra Prometida.

Del mismo modo, los lectores de la Carta a los Hebreos deben tomar una decisión similar. A pesar de cualquier dificultad o persecución, nos encontramos ante la disyuntiva de seguir adelante con Dios o no.

P: En Hebreos 3:10, ¿cómo es posible que todos los miembros de aquella generación no conocieran los caminos de Dios y murieran en pecado?

R: Interpretar la Biblia de forma literal no significa que no podamos ver también que, en ocasiones, Dios habla en términos generales. Dios se refería a aquella generación de israelitas en su conjunto. Sin embargo, las Escrituras dejan claro que todos los miembros de aquella generación morirían en el desierto, salvo Josué, Caleb y los de la generación más joven.

P: En Hebreos 3:12, ¿puede la gente apartarse del Dios vivo?

R: Por supuesto. 1 Juan 2:19 menciona a aquellos que se apartaron de nosotros porque en realidad nunca formaron parte de nosotros. Los creyentes auténticos, como David y Salomón, pueden caer en el pecado durante un tiempo y luego volver.

En cuanto a si los cristianos auténticos pueden apartarse definitivamente de la fe, perder su salvación e ir al infierno, consulte el análisis sobre Efesios 1:14 y Hebreos 6:4-10 para obtener más información.

P: En Hebreos 3:13, ¿de qué formas diferentes endurece el pecado?

R: El pecado y las personas pueden endurecerse mutuamente en un círculo vicioso. El pecado endurece en Hebreos 3:13, pero en Hebreos 3:8, 15 son las personas las que se endurecen a sí mismas. El pecado puede endurecer de al menos cinco maneras.

1) Cuando uno repite con frecuencia el mismo pecado, ese pecado se vuelve «familiar» y cómodo, cuando en realidad debería resultar desagradable y ajeno al cristiano.

2) Puede enfriar su corazón hacia Dios. Puede perder su reverencia hacia Dios y dar por sentadas las bendiciones de Dios. El pecado persistente puede, con el tiempo, hacer tambalear su fe.

3) El pecado puede desanimar a las personas y tentarlas a rendirse.

4) Puede herir y endurecer a los demás al ver que, a pesar de ser creyente, tolera el pecado en sí mismo, por lo que piensan que quizá no sea tan malo para ellos ser tolerantes con el pecado. El pecado no parece tan grave si ven que usted lo comete.

5) Puede alejar a las personas de Cristo, al pensar que, si eso es lo que hacen los cristianos, no quieren formar parte de ello.

P: En Hebreos 3:19, ¿qué única cosa impidió a los israelitas de la generación de Moisés disfrutar de la Tierra Prometida? ¿De qué manera eso impide hoy en día que no solo los no creyentes, sino también algunos creyentes, reciban las bendiciones de Dios?

R: Es curioso que Hebreos 3:19 no mencione la desobediencia, sino más bien la incredulidad. Aunque su desobediencia fue grave, la causa fundamental fue su decisión de no confiar ni creer en Dios y en Su buena provisión para ellos. Desde el punto de vista de Dios, eran incrédulos y desobedientes y, por lo tanto, no eran útiles.

P: En Hebreos 4:1-2, ¿qué dice exactamente la advertencia?

R: Aunque algunas traducciones dicen «tengamos cuidado de que», una interpretación más literal es «temamos que».

P: En Hebreos 4:2, ¿debería traducirse «no lo combinaron con la fe» o «no habiéndose mezclado con la fe»?

R: Existe una variación en los textos griegos en este pasaje, y hay tres formas principales de traducirlo. En última instancia, se reduce a dos formas, y depende de si la palabra griega «combina/une» está en singular o en plural. Si está en singular, entonces la deficiencia radicaba en que lo oído no se combinaba con la fe. Si estaba en plural, entonces el problema era que no se combinaba con ellos. Los distintos manuscritos griegos lo recogen de manera diferente.

Singular a) «no lo combinaron con la fe». Siríaco de Harclea. En otras palabras, los oyentes no lograron unir el mensaje con la fe.

Singular b) «[ello] no se había mezclado con la fe». Sinaítico, Juan Crisóstomo, Wolfenbüttel (siglo VI), georgiano. En otras palabras, el mensaje y la fe no lograron unirse debido a una causa no especificada.

Acusativo plural) «pues no se unieron a aquellos que lo escucharon con fe». p. 13? (el signo de interrogación indica que aparece así, pero no es seguro), p. 46, (Alexandrino), Vaticano, Ephraemi Rescriptus, Bezae Cantabrigiensis, etíope, bizantino, armenio, siríaco palestino (siglo VI). En otras palabras, no se unieron al pueblo de Dios, que escuchó el mensaje con fe.

P: En Hebreos 4:3a, 8-11, ¿cómo se encuentran hoy los creyentes en el descanso sabático de Dios?

R: A quienes aceptan a Jesús como su Señor y Salvador, Jesús les concede descanso de intentar ganarse el cielo con sus propias obras. Entramos en ese descanso ahora mismo en la tierra, pero también disfrutaremos del descanso definitivo en el cielo.

P: En Hebreos 4:3b, 5-6, ¿por qué algunos nunca entraron en el descanso de Dios, aunque observaran el sábado?

R: Observaban el sábado, pero no creían en seguir a Dios ni confiaban en que Él les proveería lo necesario. Si hacemos lo correcto, pero no por fe, tampoco estamos agradando a Dios, tal y como indica Hebreos 11:6.

P: En Hebreos 4:9, ¿qué tiene de inusual esta palabra «sabbatismos» («descanso sabático»)?

R: Se trata de una palabra griega única, que no aparece en ninguna obra de la literatura griega anterior al Libro de Hebreos. Es muy probable que el propio autor acuñara esta palabra.

P: En Hebreos 4:12, ¿en qué se diferencia el alma del espíritu?

R: Los cristianos discrepan en cuanto al énfasis que ponen en la composición de la naturaleza humana. A continuación se exponen tres teorías diferentes en cuanto al énfasis:

Tripartita: Las personas tienen cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo está compuesto por carne, sustancias químicas y señales eléctricas. El alma posee inteligencia, emociones y voluntad. El espíritu tiene conciencia y otros aspectos.

Bipartita: Las personas tienen una parte material y una parte no material. El alma y el espíritu son distintos, pero están entrelazados, de forma muy similar a como la médula ósea se entrelaza en la estructura ósea de los extremos de los huesos de nuestros brazos y piernas. El libro *Now That’s a Good Question*, pp. 237-240, analiza ambos puntos de vista y defiende la visión bipartita.

Integrada: Aunque existen tres elementos —cuerpo, alma y espíritu—, las interacciones entre ellos son tan intensas que el todo interactivo es más importante que las tres partes diferenciadas.

P: En Hebreos 4:15, ¿qué otros versículos demuestran que Jesús estaba libre de pecado?

R: Los versículos que muestran que Jesús estaba libre de pecado son:

Juan 8:46: «¿Quién de ustedes puede demostrar que soy culpable de pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen?».

2 Corintios 5:21: «A aquel que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros…».

Hebreos 4:15 «…pero tenemos a alguien que fue tentado en todo según nuestra condición, y sin embargo no cometió pecado».

1 Pedro 1:19: «…un cordero sin mancha ni defecto».

1 Pedro 2:22 afirma que Jesús no cometió pecado alguno.

1 Juan 3:5 dice que Jesús no tenía pecado.

(Citas de la Biblia Berean Standard)

P: En Hebreos 5:1-10, ¿qué tiene de inusual este pasaje?

R: Al igual que la escritura moderna utiliza diversas técnicas literarias, el quiasmo es una antigua técnica literaria que se empleaba con frecuencia en los escritos antiguos, incluidos los latinos del romano Cicerón y en muchos pasajes del Antiguo Testamento. En un quiasmo, el pasaje se repite simétricamente. Este es el patrón que se observa en Hebreos 5:1-10. Obsérvese que Hebreos 5:2 y Hebreos 5:9 no son iguales, sino que presentan un contraste.

Heb 5:1 Todo sumo sacerdote es elegido de entre los hombres para representar al pueblo ante Dios y ofrecer ofrendas y sacrificios por los pecados.

- Heb 5:2 Se ocupa de los ignorantes y de los que se han descarriado, pues él mismo está sujeto a la debilidad

- - Heb 5:3 Ofrece sacrificios tanto por sus propios pecados como por los del pueblo

- - - Heb 5:4 No se atribuye la honra por sí mismo, sino que debe ser llamado por Dios, como lo fue Aarón.

- - - Hebreos 5:5-6 Así también Cristo no se atribuyó a sí mismo la gloria, sino que Dios dijo que era el Padre de Jesús. Un sacerdote según el orden de Melquisedec

- - Hebreos 5:7-8 En la tierra ofreció oraciones y súplicas… Aunque, como hijo, aprendió la obediencia a través de lo que padeció

- Heb 5:9 Una vez perfeccionado, se convirtió en fuente de salvación

Heb 5:10 Jesús fue elegido por Dios para ser sumo sacerdote según el orden de Melquisedec

P: En Hebreos 5:2, ¿qué significa «tratar con indulgencia»?

R: Esta palabra griega, metriopathein, no significa apatía (que sea aceptable o esté bien) ni ira, sino adoptar una tercera postura entre ambas.

P: En Hebreos 5:5 y Hechos 13:33, ¿qué relación guarda la primera venida de Jesús con el Salmo 2:7: «Hoy te he engendrado»?

R: Aunque Jesús fue engendrado por el Padre antes del comienzo de los tiempos, no es a eso a lo que se hace referencia aquí. Jesús fue engendrado por Dios Padre de una manera no sexual, pero sí física, cuando vino a la tierra.

Ningún versículo de la Biblia afirma que Jesús fuera Hijo de Dios de ninguna otra manera en ningún momento posterior. Romanos 1:4 solo añade que Jesús fue «declarado» Hijo de Dios con poder, mediante su resurrección de entre los muertos.

P: En Hebreos 5:6, ¿cuál debería ser la traducción de «orden de Melquisedec»?

R: «Orden» se acerca, pero el Comentario Bíblico del Expositor, vol. 12, p. 49, señala que la traducción «orden de Melquisedec» no es del todo correcta, ya que no existía ninguna «orden» ni linaje de Melquisedec. La expresión «tipo de Melquisedec» capta en cierta medida el significado, pero, lamentablemente, no transmite exactamente la formalidad que debería, como lo hace la palabra «orden». Por lo tanto, el significado exacto se encuentra entre estas dos palabras en inglés.

P: ¿Enseña Hebreos 5:7 que Jesús tuvo carne únicamente antes de su resurrección, tal y como enseñan los Testigos de Jehová y la Iglesia de la Unificación del reverendo Moon?

R: No, de lo contrario Tomás habría considerado a Jesús un engañador cuando este le mostró su carne para que Tomás creyera. Véase el análisis sobre 1 Pedro 3:18 para conocer la respuesta.

P: En Hebreos 5:7 y Mateo 26:39, ¿temía Cristo su muerte, o estaba firmemente decidido a ir a la cruz, tal y como se indica en Lucas9:51 ?

R: Jesús estaba decidido a cumplir su propósito en la cruz, pero pidió que, si era posible, se le quitara ese cáliz. Jesús sudó gotas de sangre, tal era su angustia ante lo que sabía que estaba a punto de suceder. Sin embargo, en ningún momento se dice que Jesús fuera tímido o cobarde.

P: En Hebreos 5:7, si Dios Padre escuchó las oraciones de Jesús, ¿cómo es que no se le quitó a Jesús la «copa» de morir en la cruz (Marcos14:36 ) en el huerto de Getsemaní?

R: En primer lugar, hay tres cosas que no son la respuesta y, a continuación, la respuesta.

(No es la respuesta) Liberado del temor a la muerte: La palabra griega para «sumisión», eulabeia, también puede significar «temor reverencial». Sin embargo, habría que alterar el significado de las palabras para transformar «aquel que podía salvarle de la muerte debido a su sumisión reverencial/temor reverencial» en «aquel que podía salvarle del temor a la muerte».

(Cerca, pero no es la respuesta) Dios dijo que no: La palabra griega para «oír», eisakoustheis, no significa simplemente que Dios oyó el sonido, sino más bien que Dios respondió a la oración. Por supuesto, Dios responde a algunas de nuestras oraciones con un rotundo «no», pero aquí hay una respuesta mejor.

(No es la respuesta) que Jesús no muriera en Getsemaní. No se menciona en Hebreos, en los Evangelios ni en ningún otro escrito que Jesús orara por el lugar donde no debía morir.

La respuesta: Mateo 26:39; 26:42; Marcos 14:36; y Lucas 22:42 recogen no una, sino dos partes de la oración de Jesús. La primera parte era que el Padre apartara de Jesús este cáliz. La segunda parte era: «Pero no sea como yo quiero, sino como Tú quieras». Dios respondió a la oración de Jesús con un «sí», porque la segunda parte prevaleció sobre la primera.

Hay una lección importante que debemos aprender aquí. Cuando deseamos algo y sabemos que quizá no esté conforme a la voluntad de Dios, es bueno seguir orando a Dios por lo que hay en nuestro corazón. Pero debemos orar para que se cumpla la voluntad de Dios en lugar de la nuestra.

Por supuesto, Dios liberó a Jesús de la muerte mediante su resurrección, pero Jesús también sabía que Dios era perfectamente capaz de librarlo de la muerte. Si Jesús lo hubiera pedido, el Padre podría haber enviado doce legiones de ángeles, tal y como se menciona en Mateo 26:53. Sin embargo, ¿cómo tendríamos un rescate por nuestros pecados si Jesús no hubiera muerto en la cruz? Me alegro de que Jesús también rezara la última parte de esa oración.

P: En Hebreos 5:8 y Filipenses 2:7-8, dado que Jesús fue obediente a Dios, ¿cómo pudo ser Jesús Dios?

R: En la tierra, Jesús tenía el papel de someterse al Padre y serle obediente. En la Trinidad, los tres son iguales en naturaleza, pero difieren en función y rango.

El teólogo Ambrosio de Milán, en el año 378 d. C., señaló esto en *De la fe cristiana*, libro 2, capítulo 10, versículos 84 y 88, págs. 234-235. En la tierra, Jesús, de niño, estaba sometido a María y a José. ¿Significa eso que Jesús era inferior a María y a José? —Por supuesto que no.

P: En Hebreos 5:8, ¿puede un Dios omnisciente aprender? Si no es así, ¿cómo pudo Jesús aprender la obediencia?

R: Jesús pasó por situaciones en la tierra que no podía experimentar en el cielo. Además, Jesús renunció temporalmente a su omnisciencia cuando vino a la tierra. Jesús decidió despojarse de muchas de sus cualidades divinas (Filipenses 2:5-7; Juan 17:5). No lo sabía todo en la tierra, como por ejemplo el día de su regreso (Mateo 24:36). Dios ya sabía, en teoría, todo lo relativo a la obediencia y al sufrimiento. Pero Dios vino a la tierra, como Jesucristo, y al cumplir su misión aprendió lo que supone la obediencia ante el sufrimiento.

Cabe destacar que las traducciones de Hebreos 5:8 suelen decir «aunque era el hijo», para que la frase resulte gramaticalmente correcta en inglés. Si bien se podría expresar lo mismo en el griego del Nuevo Testamento (griego koiné), eso no es lo que dice Hebreos 5:8. Dice: «aunque era hijo», lo que subraya aún más que Jesús no era simplemente uno de muchos hijos, sino que Jesús era «el hijo».

P: En Hebreos 5:12-13, ¿está bien tomar leche espiritual?

R: La leche espiritual se refiere a la verdad básica del Evangelio. La leche espiritual es algo bueno que los cristianos deben anhelar, según 1 Pedro 2:2. Sin embargo, al igual que un niño pequeño debe crecer para poder comer carne, también debemos hacerlo nosotros.

P: En Hebreos 6:1, ¿por qué dejar atrás las cosas elementales y pasar a las cosas más maduras, si en Hebreos 5:11-14 se mencionaba que tardaban en aprender las cosas elementales?

R: Hay un momento para repetir los principios básicos, ya que el lector aún no era capaz de comprenderlos. Sin embargo, ha llegado el momento de darles una muestra de conceptos más maduros, mostrándoles que hay más allá de aquello que tardaban en aprender.

P: En Hebreos 6:1-3, ¿cuáles son las cosas elementales sobre Cristo frente a las cosas maduras?

R: Las cosas elementales incluyen el arrepentimiento, la fe en Dios, los bautismos, la imposición de manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno, según Hebreos 6:1-3. Pero, en general, las cosas primarias, esenciales para la salvación, son cosas elementales. Otra interpretación es que se trata de las cosas del Antiguo Testamento, tal y como enseñan el «Believer’s Bible Commentary» (págs. 2172-2173) y el «Evangelical Commentary on the Bible» (pág. 1136).

Las cosas maduras incluyen el resto del capítulo, es decir, aquellos que se apartan de la fe y las promesas de Dios.

Muchas doctrinas tienen tanto una parte primaria como una parte madura. Por ejemplo, que solo hay un Dios es una cuestión primaria, y que el Padre, Jesús y el Espíritu Santo son Dios también es una cuestión primaria. Comprender lo que dice la Biblia sobre la Trinidad sería una cuestión más madura.

P: En Hebreos 6:4-8, ¿cuáles deberían ser nuestros sentimientos al leer este pasaje?

R: Debemos compartir el dolor de Dios y de los demás por los perdidos. Jesús se entristeció profundamente por Jerusalén en Mateo 23:37-39. Pablo sirvió a Dios con «lágrimas» en Hechos 20:19. Pablo incluso deseó ser separado de su pueblo si ello significaba su salvación, tal y como se recoge en Romanos 9:1-3. Los judíos, al igual que las personas mencionadas en Hebreos 6:4-8, estaban tan cerca y, sin embargo, tan lejos.

Y, sin embargo, también tenemos un sentimiento de resignación. Cuando alguien perece en el infierno, solo puede decir: «Fue culpa mía». Dios no obligó a nadie a elegir el infierno; más bien, Dios envió judicialmente a las personas destinadas al infierno al lugar al que merecían ir, ya fuera explícitamente por la elección que hicieron, o implícitamente por la elección que se negaron a hacer.

P: ¿Qué enseña Hebreos 6:4-12 sobre la salvación?

R: En Hebreos 6 se abordan dos cuestiones distintas.

1) ¿Cómo puede una persona viva llegar a un estado en el que el arrepentimiento y la salvación ya no le sean posibles?

2) ¿Puede un cristiano auténtico perder su salvación?

1) La pérdida de nuevas oportunidades:

Sí, una persona puede llegar a un punto más allá del cual ya no le sea posible arrepentirse. Lo que hace que Hebreos 6:6 resulte especialmente inquietante es que afirma que las personas que se apartan de la fe de la manera en que lo describe el autor nunca podrán ser recuperadas. Algunos intérpretes sostienen que se trata de una situación hipotética que nunca se daría. Sin embargo, no hay ningún indicio de que Dios quisiera que ignoráramos esta advertencia y no las demás advertencias de la Biblia. Más bien, tanto Hebreos 6:6 como Mateo 12:31-32 (la blasfemia contra el Espíritu Santo) se refieren a situaciones definitivas. En Mateo 12:31-32, los judíos —que nunca fueron cristianos— vieron y oyeron lo suficiente como para saber que era cierto. Pero no solo decidieron no aceptar las palabras de Cristo aquel día, sino que atribuyeron Sus acciones al diablo.

Ahora bien, los cristianos siguen pecando (1 Juan 2:1). De hecho, si pensamos que estamos libres de pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros (1 Juan 1:8). Entonces, ¿a qué se refieren los versículos del párrafo anterior?

Los dos objetivos principales de la Carta a los Hebreos son mostrar a los judíos cómo Cristo es el cumplimiento del Antiguo Testamento y animar a los creyentes de origen judío a que no vuelvan al judaísmo, sino que perseveren en la fe. Por lo tanto, estos pasajes NO se refieren a alguien que peca, sino a alguien que da la espalda a Cristo y vuelve a su falsa esperanza, ya sea el judaísmo o, en términos generales, alguna otra religión. 1 Juan 2:18-19 dice que incluso en aquellos tiempos había personas que «parecían» ser feligreses salvos, pero que luego se marcharon, presumiblemente de forma permanente. Juan dice que se fueron porque nunca formaron parte de nosotros. Si alguien se acerca al altar o pronuncia unas palabras, pero no persevera en su fe y más tarde da la espalda al cristianismo, esto no significa que haya perdido su salvación; si nunca regresa, eso significa que, en realidad, nunca estuvo salvado.
A continuación expongo cuatro casos que conozco personalmente y a los que, en mi opinión, NO se refiere este pasaje.

1. Una joven cristiana universitaria que conocí, durante varios meses, le dijo a Dios que no quería tener nada que ver con Él y le pidió al Espíritu Santo que se marchara de su vida. Seguía creyendo, a nivel intelectual, pero era deliberadamente desobediente. Más tarde se arrepintió y volvió a la fe. Dijo que Hebreos 6:6 le daba especial miedo. Sin embargo, sí se arrepintió. Quizás Dios, en su misericordia, la estaba convenciendo de pecado al traerle a la mente ese versículo, y casi preguntándole: «¿Es esa su respuesta definitiva?». Una persona que haya incurrido en lo que se describe en Hebreos 6:6 nunca se arrepentirá, ni querrá arrepentirse jamás.

2. Conocí a un pastor de una pequeña iglesia que dijo que había sido pastor durante siete años antes de ser verdaderamente salvo. Tras su salvación, siguió ejerciendo como pastor. No se trata de un caso de apostasía, sino de alguien que, en realidad, nunca fue salvo.

3. Cuando era un adolescente [cristiano] y estaba cortando el césped, salió una señora cristiana y empezamos a hablar. Me contó que su hijo se había mudado a California para vivir con su novia. Sin embargo, ella estaba segura de que él seguía siendo salvo, porque había hecho una confesión de fe en la iglesia. No creo que tuviera ningún fundamento para esa seguridad. El apóstol Pablo nos dice que nos examinemos a nosotros mismos y veamos si realmente estamos en la fe, en 2 Corintios 13:5-6. Quizá nunca fue salvo, pero podría serlo en el futuro. Quizá sabía tanto sobre la salvación que le dio la espalda, y Hebreos 6:6 se aplica a él. Quizá antes estaba genuinamente salvo, cayó en el pecado, pero, dado que está genuinamente salvo, volverá. No podemos afirmarlo. Pablo ordenó a los corintios que excomulgaran a un hermano inmoral de la iglesia en 1 Corintios 5:1-5. Sin embargo, 1 Corintios 5:5 muestra que Pablo aún tenía la esperanza de que, tras esta disciplina, el hermano pudiera ser salvado. Creemos que 2 Corintios 2:5-11 se refiere al mismo hermano, y que este sí regresó.

4. Personalmente, conozco a dos cristianos, uno de los cuales abandonó la fe y se convirtió al islam, y el otro se alejó y se hizo mormón. Ambos, más tarde, abandonaron esas religiones y regresaron al cristianismo.

Conclusión al respecto: Debemos distinguir entre un creyente que se ha desviado hacia un pecado grave y alguien que ha renegado de la fe y se ha volcado hacia otra cosa. Pero, ya sea que su renegación de la fe sea permanente, que puedan ser salvos en el futuro o que se trate de una persona salva que ha caído y regresará, debemos dejar en manos de Dios el juicio.

¿Cuál debe ser nuestra actitud hacia alguien que se ha alejado? NO debe ser la complacencia de decir: «No se preocupe, de todos modos está salvado». Tampoco debe consistir en descartarlos, como si nunca fueran a volver. Judas 23 dice: «Salvad a otros arrebatándolos del fuego; y a otros mostrad misericordia mezclada con temor, odiando incluso la ropa manchada por la carne» (BSB). Ahora bien, el final de Judas 23 da a entender que estas personas estaban cometiendo actos bastante graves, pero que aún así podían ser salvadas.

Santiago 5:19-20 dice: «Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y alguien lo hace volver, consideren esto: quien haga volver al pecador del error de su camino salvará su alma de la muerte y cubrirá una multitud de pecados» (BSB).
2) ¿Puede un cristiano auténtico perder su salvación?

Esto puede plantearse en tres cuestiones secundarias:

a) ¿Puede alguien de quien Dios sabe [con certeza] que es uno de los elegidos que irán al cielo sorprender al Dios omnisciente y no ir al cielo?

b) ¿Puede una persona tener la certeza de que está salvada y, lamentablemente, equivocarse de forma definitiva?

c) ¿Puede una persona tener la confianza fundada de que irá al cielo y, sin embargo, cambiar y no llegar al cielo?

La respuesta a la primera pregunta, cuando se formula de ese modo, es obvia: no.

La respuesta a la segunda pregunta es sí, tal y como nos muestra Mateo 7:21-23.

La respuesta a la tercera pregunta es no, pero no es porque tengan la fuerza para mantenerse en la fe, sino porque Dios tiene la fuerza para sellarnos y preservarnos en la fe, tal y como muestra Efesios1:13 -14. Sin embargo, debemos equilibrar la doctrina de «una vez salvado, siempre salvado» con la doctrina de que los verdaderos santos perseverarán en la fe. SÍ tenemos la responsabilidad de examinarnos a nosotros mismos, así como a nuestros líderes, y asegurarnos de que permanecemos en la fe (2 Corintios 13:5-7).

Por cierto, puede consultarse un debate por escrito entre una persona que defiende la doctrina de «una vez salvado, siempre salvado» y otra que sostiene que uno puede perder su salvación cada vez que peca en

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P: En Hebreos 6:4-12, ¿pueden las personas perder su salvación?

R: Los cristianos auténticos discrepan sobre esta cuestión, pero todos deberían estar de acuerdo en los siguientes puntos.

1. Dios nunca se ve sorprendido. Antes de que nadie naciera, Dios sabía con certeza quiénes irían al cielo (Apocalipsis20:12 , 15; 17:8; Salmo 139:16).

2. Algunas personas se sorprenderán en el juicio (Mateo7:21 -23).

3. Podemos tener confianza en nuestra salvación (1 Juan5:13 ; Hebreos4:16 ;10:35 ; Hechos8:13 , 20-23).

4. Nuestra confianza legítima no debe convertirse en complacencia. Los cristianos pueden perder recompensas en el cielo, y Filipenses 2:12-13 muestra que (tras ser salvos) debemos trabajar en nuestra salvación con temor y temblor. ¡Alabado sea Dios, pues es Él quien obra en nosotros!

5. Existe lo que se conoce como conversión falsa (1 Juan2:19 ; Jeremías17:10 ; Santiago 2:19; 2 Tesalonicenses 2:9-10; 2 Pedro 2:17-22).

6. Podemos saber si nuestra salvación es auténtica examinándonos a nosotros mismos (2 Corintios 13:5-6); en otras palabras, comparando nuestra doctrina y nuestra vida con las Escrituras.

7. Se nos ha encomendado la responsabilidad de perseverar (Hebreos6:11 ;10:36 ; Santiago 1:3-4; 2 Timoteo 2:3; 4:5).

8. El Espíritu Santo ha sellado a los verdaderos creyentes hasta el Día del Juicio (Efesios 1:13-14; 4:30; Judas 24; 1 Timoteo 1:14). El Espíritu Santo es una garantía de lo que está por venir (2 Corintios 5:5).

P: ¿Qué significa Hebreos 6:4-12 en cuanto a que ya no es posible arrepentirse para alcanzar la salvación?

R: Existen al menos seis puntos de vista.

1. La pérdida de la salvación por parte del creyente: Los cristianos que enseñan que los creyentes pueden perder su salvación interpretarían este pasaje en el sentido de que, una vez perdida la salvación, nunca puede recuperarse. Aunque he oído a alguien enseñar que esto significa que es «difícil» recuperar la salvación, ese no es el significado de la palabra «imposible» en Hebreos 6. Véase Hard Sayings of the Bible, págs. 681-683, para obtener más información sobre este punto de vista.

2. Un creyente que devuelve la salvación: David O’Brien, en *Today’s Handbook for Solving Bible Difficulties*, pp. 307-310, afirma que un creyente nunca puede «extraviar» su salvación, lo que significa que ningún creyente puede pecar tan gravemente como para que, sin saberlo, pierda su salvación. El hecho de que sigamos salvados no se mantiene mediante las obras, al igual que nuestra salvación no se obtiene mediante las obras. Sin embargo, un creyente genuino podría elegir conscientemente «devolver» su salvación a Dios. En ese caso, sería como aquellos que conocían la verdad y crucificaron a Jesús. Irá al infierno. O’Brien interpreta que «imposible» significa imposible para la persona, pero no imposible para Dios.

3. El pecado imperdonable. Jesús habló del pecado imperdonable en Mateo 12:31-32, Marcos 3:28-30 y Lucas 12:10-11. Un autor de la Nueva Biblia de Estudio de Ginebra, en la página 1567 (artículo «El pecado imperdonable»), considera que Hebreos 6:4-6, Hebreos 10:26-29 y 1 Juan 5:16-17 también se refieren al pecado imperdonable.

4. La pérdida de la oportunidad de salvación por parte de los no creyentes: No hay forma de ser salvo al margen de la muerte de Jesús y de la morada del Espíritu Santo. Si una persona rechaza (sin arrepentirse) acercarse a Dios a través de Jesús (Juan 8:24) o blasfema contra el Espíritu Santo (Mateo 12:31-32; Marcos 3:28-29), nunca irá al cielo. Las personas pueden ver y saborear, pero no tragar.

5. Argumento ad hominem hipotético: Si la salvación pudiera perderse, entonces nunca podría recuperarse. Pero, dado que la salvación no puede perderse, estas severas palabras son solo una explicación, no una advertencia. R. C. Sproul, en *Now That’s a Good Question*, pp. 592-594, defiende este punto de vista, aunque afirma que no es dogmático al respecto. Curiosamente, la *New Geneva Study Bible*, p. 1941, menciona diversos puntos de vista, pero no este.

6. La inhabilitación del cristiano para seguir prestando servicio: Un cristiano que se ha apartado de la fe no tendría el buen testimonio necesario para seguir prestando servicio en esta vida, y perdería su gloria en el milenio. El *Bible Knowledge Commentary: New Testament*, p. 794, adopta este punto de vista.

P: En Hebreos 6:18, dado que Dios Todopoderoso puede hacer cualquier cosa, ¿cómo es posible que no pueda mentir?

R: Números 23:19 y 1 Samuel 15:29 dicen que Dios no miente, pero Hebreos 6:18 dice que Dios no puede mentir. Son tres respuestas complementarias, y todas son ciertas.

1. Dios puede hacer cualquier «cosa», pero una mentira no es una cosa. Puesto que Dios creó todo mediante su palabra (Génesis 1; Salmo 33:6, 9) y todo lo que Él dice se cumple (Isaías 55:10-11), entonces todo lo que Él diga será cierto.

2. No existen limitaciones externas para Dios, pero Dios puede optar por respetar las limitaciones internas que Él mismo ha establecido. Dios no puede hacer nada que vaya en contra de su naturaleza, como mentir, hacer el mal o negarse a sí mismo.

3. Por último, tal y como señala la obra *Dificultades bíblicas y aparentes contradicciones*, en la página 223, «Todopoderoso» significa que Dios puede hacer todo lo que desee. Puesto que Dios no desea mentir, no hay ningún problema en este sentido.

Clemente de Roma (96-98 d. C.) también se refiere al concepto de este versículo —que es imposible que Dios mienta— en 1 Clemente, capítulo 27, p. 12.

Agustín de Hipona (388-430 d. C.) también enseñó a los catecúmenos que Dios es Todopoderoso, pero que no puede morir, ser engañado, mentir ni negarse a sí mismo. De hecho, si pudiera hacer esas cosas como Dios, en realidad no sería Todopoderoso. En *Sobre el Credo*, cap. 2, p. 371

Véase el análisis sobre Jeremías 32:17, 27 para obtener más información.

P: En Hebreos 6:18, ¿contradice el hecho de que sea imposible que Dios mienta el comentario de Jesús en Mateo 19:26: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible»? ¿Cómo pueden ser todas las cosas posibles para Dios, tal y como afirma Jesús, si es imposible que Dios mienta, tal y como sostiene la Epístola a los Hebreos?

R: En realidad, hay cuatro cosas que son imposibles para Dios. Dios no puede:

Mentir (Hebreos 6:18)

Ser tentado por el mal (Santiago1:13 )

Renunciar a sí mismo o negarse a sí mismo (2 Timoteo2:13 )

Jurar por alguien mayor que Él mismo (Hebreos 6:13)

Ninguna «cosa» es imposible para Dios. Mentir y las contradicciones lógicas no son «cosas», y Dios no hace esas cosas.

P: En Hebreos 6:18, ¿cuáles son algunas de las consecuencias de creer que Dios miente?

R: Una consecuencia es que las personas pueden apartarse de la fe y unirse a una secta, como la Iglesia de la Unificación del reverendo Moon. Esto es lo que dice el reverendo Moon:

«Si miente para que alguien sea mejor, eso no es pecado... Incluso Dios miente muy a menudo». El Maestro habla,3/16/1973 , p. 11.

Principio Divino, p. 515: «Hay dos razones por las que Jesús predijo que el Señor vendría sobre las nubes. En primer lugar, fue para evitar los engaños de los anticristos. Si se hubiera aclarado que Cristo vendría a la tierra en carne, la confusión causada por los engaños de muchos anticristos no se habría podido evitar de ninguna manera. ... Pero, afortunadamente, se ha evitado este tipo de confusión porque todos los creyentes, sabiendo que Cristo vendría sobre las nubes, han alzado la vista al cielo».

Principio Divino, pág. 515: «En segundo lugar, fue para animar a aquellos santos que en aquel momento recorrían el difícil camino de la fe».

Sin embargo: es un pecado grave llamar mentiroso a Dios, según 1 Juan 1:10; 5:10 y Tito 1:2. Hebreos 6:18 dice que Dios no puede mentir, al igual que Números 23:19 y 1 Samuel 15:29.

Si estuviera bien mentir, ¿estaría bien que el reverendo Moon mintiera al afirmar que él mismo es el Mesías? ¿Sobre qué otras cosas estaría bien que el reverendo Moon les mintiera?

P: En Hebreos 6:19, ¿qué es el «ancla para el alma» y en qué sentido es un ancla?

R: Un ancla tiene una cadena, fijada a un pesado peso metálico o gancho, que constituye la parte esencial del ancla. Sin embargo, la cadena no sirve de mucho sin el gancho pesado. Del mismo modo, nuestro ancla es nuestra fe en Cristo, y la fe sin el ancla no sería sólida. Asimismo, si no hay cadena, el barco se aleja a la deriva y el ancla no sirve de nada. Sin fe, las personas también pueden alejarse a la deriva.

P: En Hebreos 7:1-10, ¿por qué se compara a Jesús con Melquisedec en Génesis 14:18-20?

R: Una razón sencilla es que el propio Antiguo Testamento compara al Mesías con Melquisedec. El Salmo 110:4 muestra que el Mesías será sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Una referencia misteriosa que aparece de pasada se encuentra en Génesis 14:18-20. El significado se muestra de una forma algo menos misteriosa en el Salmo 110:4, y solo se explica definitivamente en Hebreos 7:1-10.

Es cierto que el autor de la Carta a los Hebreos hace hincapié en detalles que no constituían puntos principales en el Génesis. Por ejemplo, tampoco se mencionaba al padre de Abimelec, pero eso no lo convierte en un tipo de Cristo. El autor de la Carta a los Hebreos no puede demostrar los argumentos de Hebreos 7:1-10 basándose en la autoridad del Génesis.

Sin embargo, nunca afirmó hacerlo. Los cristianos creen que la Biblia fue escrita bajo la inspiración y la autoridad del Espíritu Santo. El autor de la Epístola a los Hebreos destaca tres aspectos:

1. La prueba del lugar que ocupa el Mesías en comparación con Melquisedec, basada en el Salmo 110:4.

2. La prueba de que existió otro sacerdocio de Dios anterior al sacerdocio de Aarón.

3. Muchos cristianos también consideran a Melquisedec como una manifestación de Cristo previa a su encarnación.

Como nota al margen, la secta de Qumrán entendía que Melquisedec era un libertador celestial que proclamaría la salvación de Dios. Entre los Rollos del Mar Muerto, Melquisedec aparece en el Apócrifo del Génesis (1QapGen) 22:14-17 y en el manuscrito Melquisedec (11Q13), así como en los Cánticos del Sacrificio del Sábado (4Q401) y en 4Q544. Filón y Josefo también se refirieron a Melquisedec, al igual que el Targum Pseudo-Jonatán sobre Génesis 14:18 y el Targum Neofiti I.

P: En Hebreos 7:1-10, ¿qué es el «orden de Melquisedec»?

R: No se trata de una expresión exclusiva del cristianismo, ya que esta frase se utiliza por primera vez mil años antes de Cristo en el Salmo 110:4. El Antiguo Testamento nos dice muy poco sobre el orden de Melquisedec, salvo tres cosas que podemos deducir.

1. Es totalmente independiente del sacerdocio israelita de la orden de Aarón.

2. Génesis 14:18-20 muestra que precedió al sacerdocio de Aarón.

3. El Salmo 110:4 indica que tendría importancia en el futuro con la llegada del Mesías.

P: ¿Demuestran Hebreos 7:1-11, junto con el nacimiento virginal de Cristo, que somos culpables de los pecados de todos nuestros antepasados por haber sido engendrados en sus lomos?

R: No. Ezequiel 18 y Deuteronomio 24:16 afirman específicamente que no somos culpables de la culpa de nuestros padres.

La mayoría de los cristianos ven una importante razón práctica por la que Jesús nació de la forma en que lo hizo; a diferencia de nosotros, Jesús nació sin una naturaleza pecaminosa. No hay necesidad de postular una segunda razón, es decir, que Jesús no tuviera la culpa de José, de Adán ni de nadie entre ambos.

P: ¿Demuestra Hebreos 7:1-11 que somos culpables del pecado de Adán por el mero hecho de haber sido concebidos en las entrañas de Adán?

R: No, por tres razones.

1. Este versículo no demuestra más la culpa por los pecados de Adán de lo que demuestra la culpa por los pecados de todos nuestros demás antepasados.

2. No, porque Ezequiel 18 y Deuteronomio 24:16 muestran que cada persona muere por sus propios pecados. Se menciona específicamente que no somos declarados justos por la justicia de nuestros padres, ni somos culpables por el pecado de nuestro padre.

3. No, porque incluso si pecáramos sin saberlo en Adán, Romanos 4:15 y 5:13 muestran que el pecado no se tiene en cuenta donde no hay ley.

Sin embargo, aunque no seamos culpables de los pecados de nuestros antepasados, sí podemos sufrir las consecuencias de su pecado.

P: En Hebreos 7:1-11, ¿qué significa esto?

R: Si bien las observaciones directas son claras, lo interesante es la relación con el argumento del autor.

1. Abraham, al entregar el diezmo del botín a Melquisedec, un sacerdote no hebreo del Dios Altísimo, demuestra que era posible ser sacerdote sin pertenecer al orden de Aarón.

2. Además, el hecho de que Abraham, antepasado de Leví, entregara el diezmo a Melquisedec demuestra que el sacerdocio de Melquisedec es superior al sacerdocio aarónico.

P: En Hebreos 7:2-4, ¿era Melquisedec realmente Jesús o no?

R: Existen dos posibilidades respecto a esta misteriosa figura.

Melquisedec era Jesús: Melquisedec podría haber sido el propio Cristo, apareciendo en la tierra antes de su encarnación en Belén. Dado que se dice que Melquisedec carecía de padre o madre, de principio de días o de fin de vida, Melquisedec es Jesús, a menos que Hebreos 7:3 simplemente signifique que estas cosas no quedaron registradas en Génesis. Muchos de los primeros cristianos creían esto.

Melquisedec era un tipo de Jesús: Melquisedec era un hombre corriente que seguía a Dios. Se dice que Melquisedec fue «hecho semejante a Jesús», y que Cristo era un sacerdote «según el orden de Melquisedec», pero en ningún momento se afirma que Jesús sea Melquisedec.

P: En Hebreos 7:2-11, ¿dice la Escritura que Melquisedec es definitivamente Jesús o no?

R: La respuesta es sencilla y debería quedar clara para todos: las Escrituras no lo dicen. Es ambiguo, y lo más probable es que sea deliberadamente así. Es significativo que el mensaje de Hebreos 7:2-11 quede claro independientemente de si Cristo es Melquisedec o no.

P: En Hebreos 7:3, ¿se reencarnó Melquisedec?

R: No. Aunque en realidad existen cinco teorías muy diferentes sobre la reencarnación —la de la Nueva Era occidental, la hindú, la budista, la musulmana alauita y la musulmana ghulat—, este versículo no respalda ninguna de ellas. Hebreos 7:3 compara a Jesús con Melquisedec. Algunos piensan que Melquisedec es simplemente una analogía o un «tipo» de Cristo. Otros creen que Melquisedec fue, en realidad, una manifestación de Cristo anterior a su encarnación. En cualquier caso, todos los cristianos coinciden en que Jesús existió desde el principio de los tiempos. Sin embargo, creer que Dios el Hijo existió desde la eternidad pasada no significa que ninguno de nosotros existiera antes de ser concebido.

P: En Hebreos 7:9-10, ¿se sugiere de algún modo que un feto humano es solo potencialmente humano, y no realmente humano, y que, por lo tanto, el aborto está permitido?

R: No. En primer lugar, Leví no era hijo directo de Abraham, sino su bisnieto. Argumentar la insignificancia de la vida de un feto basándose en la importancia de la ascendencia de Leví denota una desesperación por encontrar argumentos bíblicos a favor del aborto. Consulte el análisis sobre Romanos 5:12 para obtener más información.

P: En Hebreos 7:14, ¿cómo explica el autor que un sacerdote pudiera proceder de Judá?

R: Hay cinco puntos que hay que tener en cuenta en la respuesta.

1. Jesús procedía de Judá en dos sentidos: tanto por su padre legal adoptivo (José) como por María, a través de su nacimiento.

2. Se admite que nadie de Judá podía ser sacerdote según el orden de Aarón.

3. Sin embargo, puede haber otras órdenes de sacerdotes. Concretamente, Melquisedec era un sacerdote que no descendía de Aarón y que era anterior a él.

4. El orden sacerdotal de Melquisedec era superior al de Aarón por

4a. El antepasado de Aarón y Leví pagaba diezmos a Melquisedec.

4b. Así lo afirmó Dios mediante un juramento directo en el Salmo 110:4.

5. Jesús fue designado por Dios Padre para servir como sacerdote según el orden de Melquisedec, no de Aarón.

P: En Hebreos 7:18, ¿por qué Dios suele hacer algo diferente de lo que espera su pueblo?

R: A veces puede deberse a que tenemos expectativas bajas o erróneas, pero a menudo hay más que eso. Es posible que Dios prefiera a menudo lo inesperado (para las personas) a lo esperado, para que sea Él quien reciba la gloria, y no nosotros. También nos sirve de recordatorio de que sus caminos y pensamientos son mucho más elevados que los nuestros, tal y como dice Isaías 55:8-9. Asimismo, nos recuerda que no es por nuestro poder ni por nuestra fuerza, sino más bien por el Espíritu de Dios, tal y como enseña Zacarías 4:6bf.

P: En Hebreos 7:19 y 8:13, ¿la Ley de Moisés no perfeccionaba nada, o era la Ley perfecta, tal y como dice el Salmo 19:7?

R: En estos versículos, «perfecta» significa «cumplir el propósito para el que fue concebida». La Ley era perfecta en su propósito de mostrarnos los mandamientos de Dios para con nosotros, tal y como indica Romanos 3:20. Sin embargo, la Ley no era perfecta a la hora de hacer aquello para lo que nunca fue concebida: salvar a las personas. La Ley no salvó a nadie y, por lo tanto, no fue capaz de hacer perfecto a nadie; eso lo hace Dios. En realidad, no tenemos mandamientos que seguir; más bien, tenemos a Cristo a quien seguir y mandamientos que cumplir.

P: En Hebreos 7:27, ¿actuaron correctamente los judíos al suspender los sacrificios tras la destrucción del Templo, ya que solo debían ofrecer sacrificios cuando existía un templo?

R: Esto sería una novedad para David, quien tuvo el arca en una tienda durante todo su reinado. Ahora que lo pienso, esto también sería una novedad para Moisés, Josué, Débora, Gedeón, Samuel y otros. No hay ningún versículo en el Antiguo Testamento (Tanaj) que diga que, aunque solían ofrecer sacrificios antes de tener un templo, una vez que este se construyó y fue destruido, no pudieran volver a lo que hacían antes.

P: En Hebreos 8:1, ¿era Jesús nuestro sacerdote o nuestro sacrificio?

R: Ambas cosas. Hebreos 8:1 comienza con «El punto central de lo que estamos diciendo…», por lo que esta es la culminación de la razón por la que estaba tratando todos los temas anteriores. En esta situación única, Jesús fue tanto nuestro sumo sacerdote como nuestro sacrificio.

P: En Hebreos 8:1 y Hebreos 9:11, ¿en qué sentido estaba Jesús cualificado para ser nuestro sumo sacerdote?

R: Antes de responder a esta pregunta, es importante comprender primero el papel de un sumo sacerdote. El sumo sacerdote hacía algo que ningún otro sacerdote podía hacer: en el Día de la Expiación, entraba en el Lugar Santísimo y ofrecía los sacrificios a Dios. Como hombre, representaba al pueblo ante Dios. Dios eligió a los descendientes de Aarón para que representaran a Dios ante el pueblo. Jesús está cualificado como nuestro sumo sacerdote al menos de cuatro maneras.

1. Jesús ofreció de una vez por todas el sacrificio por nosotros al ofrecerse a sí mismo. Jesús pagó el castigo por nuestros pecados. Pedro, Moisés y Juan eran hombres de bien, pero no eran capaces de pagar el castigo por nuestros pecados, ya que no estaban libres de pecado.

2. Al igual que otros sumos sacerdotes, Jesús nos representa ante Dios. Puede hacerlo mejor que cualquier sumo sacerdote meramente mortal, porque Jesús es Dios (Hebreos 1:8-9; Juan20:28 ), y en Él habita toda la plenitud de Dios (Colosenses1:19 ).

3. Al igual que otros sumos sacerdotes, Jesús nos representa ante Dios. Puede hacerlo porque fue como nosotros en todo (Hebreos 2:17).

4. Los israelitas necesitaban un nuevo sumo sacerdote cada vez que fallecía el anterior (Hebreos 7:23-25). Jesús está vivo en el cielo, y es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8).

P: En Hebreos 8:1-3, ¿es correcto llamar «sacerdote» a un hombre que vive hoy en la tierra?

R: Es superfluo tener a cualquier otro sacerdote. Jesús es el único sacerdote que necesitamos hoy en día por al menos tres razones.

De manera explícita, se nombra a Jesús como nuestro sumo sacerdote en Hebreos 8:1.

En el pasado, Jesús ofreció un único sacrificio de una vez por todas (Hebreos 10:14), de una vez por todas (Hebreos 9:12; 10:10). Los católicos y algunos luteranos deberían tener en cuenta que Hebreos9:26 muestra explícitamente que Jesús no sufrió desde la fundación del mundo.

Incluso hoy, Jesús vive para interceder por nosotros ante el Padre (Hebreos7:25 ).

Por otra parte, en un sentido menor, todos los creyentes son sacerdotes según 1 Pedro 2:9; Apocalipsis 1:6 y 5:10.

P: En Hebreos 8:5, ¿cuál era el propósito del ejemplo del Tabernáculo?

R: Dios trajo Su gobierno y Su reino a la tierra. Hebreos 8:5 dice que el Tabernáculo era una copia y una sombra de lo que hay en el cielo. Sin embargo, al igual que un dibujo bidimensional no es idéntico a una fotografía bidimensional, y mucho menos a un objeto tridimensional, esto no significa que el cielo sea exactamente igual que el Tabernáculo terrenal. El Tabernáculo no se construyó para Dios, quien no lo necesitaba, sino para que Dios nos mostrara una imagen de su separación y santidad.

P: En Hebreos 8:5, ¿el hecho de que el Tabernáculo sea una sombra de las cosas celestiales respalda la idea platónica de que nuestro mundo es una sombra del mundo real de las ideas?

R: No. Aunque probablemente la mayoría de los hablantes de griego estuvieran al menos algo familiarizados con Platón, el mundo de las ideas de Platón no era un mundo de estructuras materiales. Por ejemplo, la filosofía de Platón enseñaría (de forma bastante absurda) que los sofás de este mundo son copias imperfectas y modificadas del «sofá ideal» abstracto. Del mismo modo, las camas son copias imperfectas y modificadas de la «cama ideal». Nos encontramos con un problema con los sofás La-Z-Boy o las camas plegables. Quizás el mundo ideal tuvo que crear una nueva entidad en el momento en que se inventó el sofá La-Z-Boy en el mundo real.

A diferencia de los griegos, el autor de la Epístola a los Hebreos y el resto de la Biblia entendían que el Cielo era material, con carne (glorificada) y estructura. Otros libros judíos antiguos que demostraban que entendían que el Tabernáculo terrenal era una copia de un tabernáculo celestial material son 2 Baruc 4:5; y Antigüedades judías 3:123 (c. 93-94 d. C.), y La guerra de los judíos 5:212-213, ambos de Josefo.

P: En Hebreos 8:5-7, 13; 9:1, 15; 10:9, 16, dado que la ley mosaica fue el primer pacto, ¿qué hay entonces de los pactos con Adán, Noé y Abraham?

R: Estos pactos se celebraron con individuos, no con una nación o un pueblo. Véase también la siguiente pregunta.

P: En Hebreos 8:5-7, 13; 9:1, 15; 10:9, 16, ¿enseña la Biblia «pactos» o «dispensaciones»?

R: La Biblia enseña ambas cosas. De hecho, hay siete puntos en los que los cristianos que defienden la teología del pacto y los dispensacionalistas pueden estar de acuerdo, así como algunas diferencias.

Puntos de acuerdo:

A1. Todos los que fueron, son o serán salvos lo son a través de Jesús. (Hebreos 11:39-40; Tito 2:11; Hebreos 2:9; 1 Juan 2:2; 1 Timoteo 2:6) Véase 1001 Bible Questions Answered, págs. 77-78, 85 (una obra dispensacionalista) para obtener más información sobre cómo los creyentes del Antiguo Testamento fueron «salvados exactamente igual que lo son los creyentes del Nuevo Testamento» a través de Cristo.

A2. En el Antiguo Testamento, las personas también hacían un pacto con Dios de forma individual (Salmo 50:5).

A3. Dios estableció una serie de pactos con Adán, Noé, Abraham, Isaac y Josué.

A4. En el Antiguo Testamento, el pueblo celebraba colectivamente un pacto con Dios (Jeremías 34:13, 18).

A5. Solo ha habido y habrá dos pactos: el primero fue bajo Moisés (Hebreos 9:9), y el segundo y eterno pacto (Hebreos13:20 ), que es superior (Hebreos 8:6).

A6. Nos encontramos ahora en la dispensación o administración de la gracia (Efesios 3:2). El Antiguo Testamento anticipaba la expiación de Cristo, mientras que nosotros ahora miramos hacia atrás, a la expiación de Cristo.

A7. Habrá una dispensación futura en la que todas las cosas estarán reunidas bajo Cristo (Efesios1:10 ).

Diferencias y énfasis:

Varios teólogos del pacto y dispensacionalistas discrepan en una serie de cuestiones:

1. Los teólogos del pacto afirman que todas las promesas de Dios en el Antiguo Testamento se cumplen hoy en día únicamente en la Iglesia. Los judíos incrédulos fueron desinjerados y, desde ese momento, el «Israel de Dios» es la Iglesia, y los judíos de hoy en día no son diferentes de cualquier otro grupo étnico. No obstante, R. C. Sproul, en *Now That’s a Good Question*, pp. 504-505, enseña que, basándose en Romanos 11, «Dios aún tiene otro capítulo que escribir para el pueblo judío como tal».

Los dispensacionalistas afirman que algunas de las promesas de Dios del Antiguo Testamento se cumplirán en el futuro Israel, como por ejemplo la de los 144 000. Los judíos de hoy siguen siendo el pueblo elegido de Dios. En cuanto a la aplicación de esta teología, fueron los dispensacionalistas, y no los «covenantalistas», quienes promovieron los puentes aéreos humanitarios para ayudar a los judíos de la antigua Unión Soviética a salir y regresar a Israel.

2. En general, los dispensacionalistas no conceden el mismo grado de importancia al cumplimiento de la Ley, incluidas la ley del diezmo y la del sábado o el Día del Señor. Consulte *Now That’s a Good Question*, págs. 436-438, para conocer la visión covenantalista de que el diezmo es una ley en la actualidad, y *1001 Bible Questions Answered*, pág. 107, para conocer la visión dispensacionalista de por qué no es una ley hoy en día, sino una cuestión de libertad. *1001 Bible Questions Answered*, págs. 109-110, explica por qué el sábado no es aplicable en la actualidad.

3. El ultradispensacionalismo —rechazado por el Seminario Teológico de Dallas (pág. 114 de *1001 preguntas bíblicas respondidas*) y por otros dispensacionalistas— enseña que actualmente vivimos en una dispensación diferente a la de los tiempos del Nuevo Testamento, y que el bautismo no es válido hoy en día. Consulte el análisis sobre 1 Corintios 1:17 para obtener más información sobre el error del ultradispensacionalismo.

4. Un teólogo del pacto, John Gerstner, afirma que los dispensacionalistas restan importancia al papel de Cristo en la salvación de todos en todo momento. Los dispensacionalistas niegan esta acusación.

A modo de ejemplo de una perspectiva del pacto, R. C. Sproul afirma en *Now That’s a Good Question*, págs. 283-284: «La salvación se produce exactamente de la misma manera en el Antiguo Testamento que en el Nuevo Testamento: a través de la fe. La única diferencia es que la fe del Antiguo Testamento se basaba en una promesa futura que aún no se había cumplido».

5. Los teólogos del pacto, como Gerstner y la *New Geneva Study Bible* (p. 1990), afirman que algunos dispensacionalistas predican la «gracia barata» e ignoran la ley de Dios. Un graduado de un seminario dispensacionalista que conozco, al leer esto, exclamó sorprendido. Huelga decir que los dispensacionalistas también niegan esta acusación. Sin embargo, fueron algunos dispensacionalistas —y no los teólogos del pacto— quienes promovieron la idea de que se podía ser cristiano con solo aceptar a Jesús como Salvador, y que hacer de Él su Señor era una opción posterior.

6. La enseñanza dispensacionalista extrema hace hincapié en ocasiones en que hoy en día es el Evangelio el que salva, casi hasta el punto de excluir que sea Dios quien salva. ¿Acaso Dios carece de poder para salvar a los bebés y a las personas con discapacidad intelectual grave porque no han oído el Evangelio?

En general, el hecho de que algunas personas lleven un punto de vista al extremo no demuestra que dicho punto de vista sea erróneo, si la versión no extremista de esa postura incluye un equilibrio que proteja contra el extremo. Sin embargo, los extremistas que llevan una postura hasta sus conclusiones lógicas sí demuestran que todo el punto de vista es erróneo, si no existe ninguna enseñanza que prohíba llevarlo al extremo.

P: En Hebreos 8:10, dado que Jesús murió por todos, ¿cómo es posible que el segundo pacto sea únicamente con la casa de Israel?

R: Hebreos 8:10 dice que el pacto sería con Israel; no dice que sea solo con Israel. Sin embargo, entendido correctamente, es con Israel, y todos los creyentes son adoptados como parte del pueblo elegido de Dios. Dos puntos concretos:

1. Todos los creyentes son espiritualmente hijos de Abraham, según Efesios 2:12-13; Gálatas 4:24-28; Romanos 4:12, 16-17.

2. Incluso los judíos que se niegan a creer en Jesús morirán en sus pecados, según Mateo 23:29-33; Juan 8:24; Hechos20:21 ;2:37 -40; y Romanos 9:6.

P: En Hebreos 8:11 y Jeremías 31:33-34, ¿se supone que debemos enseñarnos unos a otros?

R: Sí, así es. Este versículo no dice simplemente que no debamos enseñarnos unos a otros. Más bien, dice que no debemos enseñarnos unos a otros diciendo: «Conoced al Señor», porque todos los creyentes conocerán al Señor.

Aquí hay una cuestión teológica importante. Mientras que en los tiempos del Antiguo Testamento solo unos pocos creyentes tenían al Espíritu Santo morando en su interior, en los tiempos del Nuevo Testamento todos los creyentes tienen al Espíritu Santo morando en su interior. Juan14:23 muestra que todos los que tienen a Cristo tienen al Espíritu Santo. Romanos 8:9-11 muestra que aquellos que hoy en día no tienen al Espíritu Santo no tienen a Cristo.

P: En Hebreos 8:13, ¿cómo pudo desaparecer el Antiguo Pacto, si Jesús dijo en Mateo 5:18 y Lucas 16:17 que ni una jota ni una tilde pasará?

R: En Lucas 16:17, Jesús dijo que la Ley no fallaría. En Mateo5:18 , Jesús dijo que de ninguna manera desaparecerá ni una jota ni una tilde, hasta que todo se haya cumplido. Consulte el análisis sobre Romanos 7:6 para obtener más información.

P: En Hebreos 9:2-4, en resumen, ¿se encontraba el altar de oro del incienso en el Lugar Santísimo, o estaba en el Lugar Santo, tal y como indican Éxodo 30:6 y Levítico 16:12-13, 18?

R: Algunos manuscritos antiguos del libro de Hebreos indican que este altar se encontraba en el Lugar Santo; sin embargo, no es necesario recurrir a dichos manuscritos para responder a la pregunta.

Respuesta breve: ¿Formaba el velo parte del Lugar Santo o del Lugar Santísimo, dado que separaba ambos espacios? Se podría decir que formaba parte de ambos. Del mismo modo, 1 Reyes 6:22 ofrece la respuesta respecto al altar. Dice que el altar «pertenecía» al Lugar Santísimo. El altar, junto con el velo, formaba el límite cuando se corría el velo para que el sumo sacerdote pudiera atravesarlo en el Día de la Expiación.

Consulte la siguiente pregunta para obtener una explicación más detallada.

P: En Hebreos 9:2-4, ¿se encontraba el altar de oro del incienso en el Lugar Santísimo, o estaba en el Lugar Santo, tal y como muestran Éxodo 30:6 y Levítico 16:12-13, 18?

R: Consulte la pregunta anterior para obtener una respuesta breve.

Respuesta extensa: Existen tantas explicaciones para responder a esta pregunta que resulta complicado analizarlas todas para dar con la correcta. Todas las respuestas pueden clasificarse en tres categorías: palabras, movimiento y propósito. Cada una de ellas tiene una respuesta menos probable y una o dos respuestas más probables.

En primer lugar, tres hechos que no están directamente relacionados con la respuesta, y a continuación, la respuesta.

Hecho 1: Uso en el Día de la Expiación: El sacerdote solo entraba en el Lugar Santísimo una vez al año. El sacerdote tomaba carbones encendidos de este altar y traspasaba el velo para entrar en el Lugar Santísimo (Levítico 16:12-13).

Hecho 2: Ubicación del altar: Éxodo 30:1-10 muestra que el sacerdote (no necesariamente el sumo sacerdote) debía quemar incienso en el altar recubierto de oro cada mañana. Esto es lo que Zacarías, el padre de Juan el Bautista, estaba haciendo cuando se le apareció un ángel junto a este altar en Lucas 1:8-11. Zacarías formaba parte de una división de sacerdotes y, por lo tanto, no era sumo sacerdote. Levítico 16:12 también indica que el altar se encontraba en el Lugar Santo, no en el Lugar Santísimo. 1 Reyes 6:22 podría significar que el altar estaba en el Lugar Santísimo, pero no necesariamente. 1 Reyes 6:22 solo dice que «pertenecía» a las cosas más sagradas (es decir, en el Día de la Expiación), no que estuviera físicamente situado allí. Según la obra *When Critics Ask*, p. 517, Filón, Josefo y otros escritores judíos afirmaban que también se encontraba en el Lugar Santo. En contraposición a esto, *El Apocalipsis de Baruc* 6:7 afirma que el altar se encontraba en el Lugar Santísimo.

Hecho 3: Dos altares (poco probable): Aunque podría haber habido dos altares, esto es muy poco probable, ya que no existe ninguna referencia bíblica ni extra-bíblica a dos altares.

Definición del término (poco probable): La palabra griega literal que aparece en Hebreos 9:3 es «instrumento de incienso». Gramaticalmente, puede referirse al incensario que el sacerdote llevaba consigo. Sin embargo, esto es poco probable, ya que, de ser así, el libro de Hebreos estaría describiendo con detalle cada uno de los otros tres muebles del Tabernáculo, mencionaría el incensario y pasaría por alto el altar del incienso. Además, los escritores judíos Filón y Josefo utilizan esta palabra para referirse al altar.

Variación en los manuscritos del Antiguo Testamento: Mientras que tanto el texto masorético como la Septuaginta indican que el altar se encontraba en el Lugar Santo, el Pentateuco samaritano afirma que estaba detrás del velo (en el Lugar Santísimo).

Variaciones en los manuscritos del Nuevo Testamento: Los manuscritos griegos Vaticanus, las versiones coptas y la versión etíope indican que se encuentra en el Lugar Santo, no en el Lugar Santísimo. Sin embargo, es probable que esta no sea la lectura original.

Escritos cristianos primitivos: En «Cinco libros contra Marción», de Tertuliano, en el libro 4, líneas 140-145, se menciona el altar de oro en el Lugar Santísimo.

Desplazamiento anual del altar en el Día de la Expiación (poco probable): ¿Se desplazaba el altar una vez al año? Esto es poco probable. El altar estaba hecho de madera de acacia y recubierto de oro. Era pequeño, con unas dimensiones aproximadas de 3 pies por 1 ½ pies por 1 ½ pies. El oro fundido es muy denso, con una densidad de unos 19,3 g/cm³. Suponiendo que el grosor del oro fuera de un octavo de pulgada, el peso del oro sería de entre 225 y 235 libras. Aunque un solo hombre podría empujarlo, no resultaba muy fácil de transportar para un sacerdote que además llevaba incienso y un incensario para las brasas. Los demás sacerdotes no podían ayudarle a llevarlo al Lugar Santísimo (Levítico 16:17; Hebreos 9:7). Por lo tanto, es probable que el altar no se moviera el Día de la Expiación.

Un único traslado del altar: Existía «el altar que pertenecía al santuario interior», tal y como se afirma en 1 Reyes6:22 . El hebreo aquí es ambiguo: podría significar tanto que, en tiempos de Salomón, el altar se encontraba en el Lugar Santísimo, como que el altar pertenecía al Lugar Santísimo. Si se refiere al primer significado, el altar se encontraba en el Lugar Santísimo del Templo de Salomón. Sin embargo, esto es poco probable, ya que Zacarías, en Lucas 1:8-11, estaba quemando incienso en este altar cuando se le apareció el ángel, tal y como se indica que debían hacer los sacerdotes (y no solo el sumo sacerdote) en Levítico 16:12. Fuera de la Biblia, encontramos datos contradictorios al respecto. Filón y Josefo afirman que el altar se encontraba en el Lugar Santo, pero el Apocalipsis de Baruc 6:7 afirma que el altar estaba en el Lugar Santísimo.

Movimiento del velo: Supongamos que se hace referencia al segundo significado de 1 Reyes 6:22. Un dato clave que falta es cómo el sacerdote, con un incensario lleno de fuego e incienso y sangre en el dedo de su otra mano, podía pasar detrás del velo. (No podía simplemente deslizarse por debajo de él.) Mateo 27:51 indica que el velo no consistía en dos velos unidos por el centro, sino en una sola pieza continua. Supongamos por un momento que el sacerdote simplemente se coló entre la pared y el velo por un lado. Esto resultaría problemático con todas las cosas que llevaba y con la esperanza de que el incensario no prendiera fuego al velo. Un escenario más probable es que el sacerdote abriera el velo, al menos parcialmente, y luego entrara. Una vez abierto el velo, el altar formaba parte del Lugar Santísimo y se utilizaba en la ceremonia que allí se celebraba.

Esto es similar a nuestras oraciones en la tierra. Somos pecadores y no formamos parte del Lugar Santísimo de Dios en el cielo. Sin embargo, algún día, para nosotros, el velo se apartará, y Apocalipsis 5:8; 8:3-4 muestran que no solo nosotros, sino también nuestras oraciones, estaremos en el Lugar Santísimo del cielo. (De alguna manera, esto le motiva a orar, ¿verdad?)

P: En Hebreos 9:4, ¿son las tablas de piedra lo mismo que el libro de la Ley de Deuteronomio 31:24-26?

R: No. Deuteronomio 31:24-26 indica que el Libro de la Ley era la Torá (los cinco primeros libros de la Biblia), y no los Diez Mandamientos. La Torá original se colocaba junto al arca, no dentro de ella. Las tablas de piedra eran los Diez Mandamientos.

P: En Hebreos 9:4, ¿se encontraban las tres cosas en el arca de la Alianza, o delante de ella, tal y como sugieren Éxodo 16:33-34, Números 17:10-11, 1 Reyes 8:9 y 2 Crónicas 5:10?

R: Por cierto, al arca también se le llama «arca del Testimonio» (Éxodo 25:16-22), porque contenía el «testimonio», es decir, las tablas de piedra de los Diez Mandamientos.

Anteriormente, en el arca: Éxodo 16:33-34 dice que la vasija con el maná se colocó ante el Señor para que se conservara para las generaciones venideras. Números 17:10-11 dice que debían colocar la vara de Aarón delante del Testimonio. Aunque solo Hebreos 9:4 afirma que esas cosas se colocaron dentro del arca, es de suponer que se depositaron en ella. Éxodo 25:21, Éxodo 40:20 y Deuteronomio 10:2, 5 indican que Moisés colocó las tablas de piedra en el arca. Cuando Éxodo 40:20 menciona que las tablas de piedra se colocaron en el arca, es posible que los otros dos objetos se introdujeran en ese momento.

500 años más tarde, en la época de Salomón, después de que los filisteos se apoderaran del arca y de que 70 hombres hubieran mirado en su interior (1 Samuel 6:19), en 1 Reyes 8:9 y 2 Crónicas 5:10 se indica que el arca solo contenía las tablas de piedra. Hebreos 9:4 se refiere a lo que originalmente se encontraba dentro del arca.

P: En Hebreos 9:6-9, ¿cuál era el sentido de toda esta separación en el tabernáculo?

R: Hoy en día, algunos edificios restringen el acceso a determinadas zonas, como las salas de máquinas eléctricas, por motivos de seguridad, para reducir el número de víctimas mortales.

En los tiempos del Antiguo Testamento, esto enfatizaba de forma gráfica la separación entre el Dios santo y el hombre pecador. Ni siquiera el sumo sacerdote podía entrar más que una vez al año. Se trataba de un único hombre concreto, de una familia, de una tribu, de entre toda la población. Según Josefo, en la época del templo, cuando el sacerdote entraba, llevaba doce campanas en el bajo de su túnica y una cuerda atada a la cintura. ¿Qué ocurriría si Dios estuviera tan disgustado con el sacerdote que este muriera dentro del Santo de los Santos? ¿Quién lo sacaría de allí? De ahí la cuerda alrededor de su cintura, para que alguien pudiera sacarlo, y las campanas, que tintinearían para indicar que aún se movía.

Los rabinos judíos, en el Talmud Yoma 5:1, afirman que cuando el sumo sacerdote entraba, «no prolongaba su oración para no sembrar el terror entre Israel». Después de entrar (y salir), celebraba un banquete con sus amigos.

P: En Hebreos 9:12-14, ¿qué es exactamente la «redención»?

R: Esto no era ningún misterio para el pueblo judío; era un concepto común en el Antiguo Testamento. Todo animal primogénito debía ser sacrificado, salvo que pudiera ser «redimido» mediante algo que lo sustituyera, según Éxodo 13:13.

Del mismo modo, los hijos primogénitos debían ser redimidos mediante el sacrificio de un animal, tal y como muestra Éxodo 13:14-16. En Lucas 2:23-24, María y José presentaron una ofrenda tras el nacimiento de Jesús, tal y como ordenaba Levítico 12:6-8.

Dios redimió a los israelitas de la esclavitud de los egipcios, tal y como se recoge en Éxodo 6:6 y Deuteronomio 7:8.

En general, el significado de «redención» —lytrosis en griego— es liberar algo mediante el pago de un rescate, según *The Expositor’s Bible Commentary*, vol. 12, p. 86.

En los tiempos del Antiguo Testamento, Dios salvó a las personas «a crédito», sabiendo lo que Cristo haría.

P: En Hebreos 9:15, ¿fue retroactivo el pago de Cristo por nuestros pecados?

R: Sin duda alguna. Hebreos 9:15 afirma que Cristo murió por los pecados cometidos bajo el primer pacto. Según el conocimiento cierto de Dios, Jesús fue sacrificado desde antes de la fundación del mundo, tal y como se indica en Apocalipsis 13:8. Romanos 3:25 también señala que lo hizo por los pecados anteriores que, hasta entonces, habían quedado impunes.

P: En Hebreos 9:21, ¿dónde se dice que el tabernáculo y otras cosas fueron rociadas con sangre?

R: Esto no se menciona en el Antiguo Testamento; sin embargo, al parecer, el pueblo judío era consciente de ello. Josefo lo menciona en Antigüedades judías, libro 3, págs. 205-206. [viii 6].

P: En Hebreos 9:25-28, ¿podría Jesús ser sacrificado muchas veces durante la misa católica romana, con el pan y el vino?

R: Los cristianos auténticos discrepan al respecto.

Los cristianos luteranos y católicos afirman que sí. Un luterano enseñó que, dado que Dios es atemporal, la expiación puede ser atemporal. La Cena del Señor es una conexión en el tiempo con el momento en que Cristo murió en la cruz a través de la atemporalidad de Dios.

Los cristianos ortodoxos enseñan la presencia real de Cristo en la Eucaristía, pero dejan en el misterio cómo se produce.

La mayoría de los cristianos protestantes lo niegan.

En Juan 19:30, «Todo está cumplido» son las últimas palabras de Jesús. En realidad, se trata de un término contable, que podría traducirse como «pagado en su totalidad».

Hebreos 9:25-28 enseña explícitamente que Jesús no ofrece un sacrificio una y otra vez; más bien, Jesús fue sacrificado una sola vez.

En Hebreos 10:11-12, Jesús no cumplía su deber religioso día tras día; más bien, ofreció de una vez por todas un único sacrificio por los pecados. A continuación, Jesús se sentó, una posición de comodidad, favor y honor.

P: En Hebreos 9:27-28, ¿podría ser cierta la reencarnación y ser compatible con el cristianismo?

R: No, por varias razones.

En general, Dios resucitará corporalmente a todos en el último día, lo cual no tiene mucho sentido si no tenemos un único cuerpo.

En Hebreos 9:27-28 se afirma específicamente que «así como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después de eso enfrenten el juicio».

En 2 Samuel 12:22-23, David dijo de su hijo fallecido: «Yo iré a él [la tumba], pero él no volverá a mí». Las Escrituras recogen con precisión las palabras de David, pero este versículo no demostraría que la opinión de David fuera correcta, salvo en combinación con Hebreos 9:27-28.

Eclesiastés 11:3 dice que dondequiera que caiga un árbol, allí permanecerá. El contexto de Eclesiastés 11:1-3 es el de causa y efecto, y el contexto de todo el libro es la vida y la muerte bajo el sol.

La reencarnación no solo estaba ausente de todo el Antiguo y el Nuevo Testamento, sino también de la tradición judía y cristiana. En este concepto creían unos pocos griegos paganos. Los cristianos conocían el concepto y rechazaban rotundamente la reencarnación por considerarla no bíblica, tal y como demuestra Hipólito.

Hipólito (Contra Platón, versículo 2), en su extensa discusión sobre el Hades, también menciona brevemente que la resurrección no significa que el alma se transfiera a otros cuerpos, sino más bien que Dios resucita los propios cuerpos. En La refutación de todas las herejías, 1:2, Hipólito menciona que los pitagóricos creían en el error de que el alma pasa por cuerpos sucesivos.

El *Octavio* de Minucio Félix, cap. 34, p. 194 (posterior al año 205 d. C.), calificó la idea de que las almas de los hombres regresaran en forma de bestias [reencarnación] como la «obscenidad de los bufones».

Si alguien decide creer en la reencarnación independientemente de lo que diga la Biblia, eso es una cosa, pero, por favor, no mienta sobre lo que dice la Biblia. Utilice las palabras de los hombres que desee, pero, por favor, no intente tergiversar la palabra de Dios para atribuirle algo que Él no ha dicho.

Para más información sobre la reencarnación, véase el análisis de Lucas 1:15; 1 Corintios 15:37; Gálatas 1:15-16, Gálatas 6:7-8, Hebreos 7:3 y Santiago 3:6.

P: En Hebreos 9:28 y siguientes, ¿qué significa «los que esperan», apekdechomenois?

R: Esta palabra se utiliza siete veces en el Nuevo Testamento: Romanos 8:19, 23, 25; 1 Corintios 1:7; Gálatas 5:5; Filipenses 3:20; Hebreos 9:28. En todas ellas se refiere a aquellos que esperan el regreso de Cristo. ¿Hasta qué punto es apropiado que usted se considere a sí mismo, y a los miembros de su iglesia local, entre «los que esperan»?

P: En Hebreos 10:1-2, en la película «El show de Truman», el protagonista vivía en un mundo irreal. En cierto sentido, los creyentes del Antiguo Testamento vivían en un «mundo de sombras», ya que solo tenían una sombra de Cristo en los sacrificios del Antiguo Testamento. ¿Cómo vivimos hoy en un «mundo de sombras»?

R: La palabra griega para «sombra», skia, puede referirse a muchos tipos de sombras, incluido el contorno que traza un artista en un cuadro antes de rellenarlo posteriormente con colores. Vivimos en un mundo en el que algunas cosas son copias de lo que hay en el cielo. Aunque esta tierra nos parezca real, en nuestras tres dimensiones más el tiempo, no es tan real como la eternidad, que quién sabe en cuántas dimensiones se desarrolla. Cuando alguien fallece en este mundo, parece como si se hubiera «acabado el juego». Pero, en realidad, solo hemos terminado la versión de prueba del juego y hemos pasado a un nuevo nivel.

En un mundo de sombras puede haber indicios de que las cosas no son totalmente permanentes. Por ejemplo, como dice el Comentario Bíblico del Creyente, p. 2188: «La repetición periódica del sacrificio los tachaba de ineficaces. Difícilmente se puede decir que esté curado quien tenga que tomar medicación cada hora para mantenerse con vida. En lugar de apaciguar la conciencia, el sistema levítico la despertaba de golpe cada año. Detrás del hermoso ritual del Día de la Expiación se escondía el recordatorio anual de que los pecados solo se cubrían, no se eliminaban».

P: En Hebreos 10:4-11, dado que la sangre de los toros y los machos cabríos no podía quitar los pecados, ¿por qué tuvieron que sacrificarlos los judíos durante 1.400 años?

R: Consulte el análisis sobre Éxodo 30:12, Levítico 4 y Levítico 5:13 para obtener la respuesta.

P: En Hebreos 10:5, ¿es «un cuerpo que me has preparado» una cita del Salmo 40:6 «me has abierto [perforado] los oídos»?

R: El texto masorético dice: «me has perforado los oídos». Los esclavos hebreos debían ser liberados cada siete años, pero se perforaban los oídos al esclavo que elegía voluntariamente servir a su amo de por vida.

La Septuaginta dice: «un cuerpo que me has preparado». Las traducciones del Antiguo Testamento de Símaco y Teodoción también recogen la palabra «cuerpo». Por lo tanto, es probable que el Salmo 40:6 se modificara en el texto masorético. (Como nota al margen, los Rollos del Mar Muerto no conservan el Salmo 40:6).

En cualquier caso, Jesús fue preparado para el servicio obediente.

P: En Hebreos 10:10, ¿fue el cuerpo de Jesús invadido por Satanás, tal y como enseña el reverendo Moon, fundador de la secta de la Iglesia de la Unificación?

R: No. En primer lugar, he aquí lo que dice el supuesto mesías, el reverendo Moon, seguido de lo que dice la palabra de Dios.

1. El reverendo Moon afirma: que el sacrificio de Abraham pasó a ser propiedad de Satanás.

Principio Divino, pág. 269: «...El hecho de que Abraham ofreciera los sacrificios sin haber cortado la paloma en dos dio lugar a que se ofreciera, por así decirlo, la posesión de Satanás, y así la ofrenda terminó con la afirmación de que la ofrenda era posesión de Satanás».

Principio Divino, pág. 330: «Debido a que Moisés golpeó dos veces la roca exteriormente, en un arrebato de ira... su carne [la de Moisés] fue invadida por Satanás y murió en el desierto; pero, interiormente, [...] [aún pudo hacer brotar agua de la roca para el pueblo]».

Principio Divino, pág. 148: «Jesús no pudo cumplir el propósito de la providencia de la salvación física porque su cuerpo fue invadido por Satanás. Sin embargo, pudo establecer la base para la salvación espiritual… a través de… la sangre de la cruz».

2. Dios dice: que el cuerpo de Jesús no vio la corrupción, según Hechos 2:31. Jesús sacrificó su cuerpo en Hebreos 10:10, pero su cuerpo nos santificó. Mientras que el reverendo Moon enseña que Jesús perdió su cuerpo y que este se corrompió, el apóstol Pablo afirma lo contrario en Filipenses 3:20-21.

«Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, y nosotros [es decir, los cristianos] esperamos ansiosamente de allí a un Salvador, el Señor Jesucristo, quien, por el poder que le permite someter todas las cosas a sí mismo, transformará nuestros cuerpos humildes para que sean semejantes a su cuerpo glorioso». (BSB)

P: En Hebreos 10:14, ¿cómo es posible que ya seamos perfectos y, sin embargo, sigamos siendo santificados?

R: Consulte el análisis sobre 2 Tesalonicenses 1:5 y 1 Pedro 1:14-16 para obtener la respuesta.

P: En Hebreos 10:18, dado que ya no hay más ofrendas por el pecado, ¿podría Jesús ser sacrificado en la misa católica?

R: No. Consulte el análisis sobre Hebreos 9:25-28 para conocer la respuesta.

P: En Hebreos 10:25, ¿está bien que los creyentes no se reúnan en comunión?

R: No. Es un pecado que los creyentes se aíslen del resto de los creyentes. Hebreos 10:25 dice que no debemos descuidar el reunirnos, pero la Biblia no especifica cuándo debemos reunirnos.

Existen varias razones para este mandato. Necesitamos a otros cristianos para recibir ánimo, enseñanza, corrección y amonestación. Dios ha concedido a otros creyentes dones espirituales para nutrirnos, y nos ha concedido a nosotros dones espirituales para nutrirles a ellos. 1 Corintios 12 aborda este tema con más detalle. Otra razón es que Jesús dijo: «Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo con ellos». (Mateo 18:20) La oración en comunidad tiene un poder especial. Por último, aunque Dios se complace en nuestra adoración individual, se complace especialmente en que le adoremos juntos. Consulte *El libro completo de respuestas bíblicas*, p. 225, para obtener una respuesta complementaria.

P: ¿Muestra Hebreos 10:26-32 que las personas pueden perder su salvación?

R: Todos coinciden en que este pasaje enseña que solo Cristo es un sacrificio suficiente por nuestros pecados. Los sacrificios del Antiguo Testamento, al margen de Cristo, carecen de valor. Sin embargo, los cristianos genuinos discrepan sobre lo que este pasaje dice acerca de la pérdida de la salvación.

Punto de vista de la «pérdida de la oportunidad»: Para aquellos que pecan al rechazar el sacrificio de Cristo en la cruz, no hay esperanza para ellos al margen del camino que han rechazado. Aunque sean buenos judíos y realicen todos los sacrificios del Antiguo Testamento, un enemigo de Cristo es un enemigo de Dios, y solo puede esperar el fuego ardiente.

Punto de vista de la «pérdida de la salvación»: Además del punto de vista anterior, los cristianos que pecan de forma deliberada y persistente durante el tiempo suficiente han pisoteado al Hijo de Dios y han perdido la oportunidad de que Cristo los salve.

Consulte la pregunta relativa a Hebreos 3:6, 14 y las dos preguntas relativas a Hebreos 6:4-12 para obtener más información al respecto.

P: En Hebreos 11:1 y Hebreos 11:3, ¿fue «nuestra fe la que comprende que el mundo fue formado», o fue «por la fe de Dios que Él formó el mundo», tal y como enseñan Kenneth Copeland y otros?

R: En griego, las dos primeras palabras son «Por la fe comprendemos». «Por la fe» modifica directamente al verbo que le sigue, «comprendemos». Por lo tanto, no fue nuestra fe la que formó el mundo, sino que nuestra fe nos permite comprender cómo Dios formó el mundo. Se trata de nuestra fe; el Dios omnisciente mismo no tiene ni necesita fe.

Génesis 1, el Salmo 33:6, 9 y otros pasajes muestran que Dios creó todo por Su palabra. El Dios Todopoderoso no tiene «fe» en que tal vez pueda hacer algo, del mismo modo que nosotros no tenemos fe en que podamos respirar. Dios tiene el conocimiento cierto de que puede hacer todas las cosas.

La cuestión más amplia que se plantea aquí es la siguiente: ¿deben los cristianos tener fe en Dios o fe en la fe? Muchos sanadores por la fe enseñan, en esencia, la fe en la fe. La fe en su propia fe es fe en usted mismo disfrazada de fe en Dios.

P: En Hebreos 11:4, ¿por qué aceptó Dios el sacrificio de Abel y no la ofrenda de Caín?

R: Génesis 4 no da ninguna razón explícita, por lo que no se descarta ninguna. Hebreos 11:4 dice que a Caín le faltaba fe. En realidad, se puede conjeturar una combinación de tres razones relacionadas con la falta de fe genuina de Caín.

Sangre, no verduras: En épocas posteriores, los sacrificios a Dios se realizaban siempre con animales. Incluso hoy en día hay quienes desean un cristianismo sin derramamiento de sangre. Hebreos 9:18, 22 nos recuerda que, en el Antiguo Testamento, Dios exigía el derramamiento de sangre para el perdón. Sin embargo, se podría objetar que, dado que tanto el Antiguo Testamento como la Epístola a los Hebreos se escribieron después de la vida de Caín, ¿cómo se suponía que Caín iba a saber esto? Esto nos lleva al siguiente punto.

Los sacrificios en comunión con Dios: Puesto que Dios habló directamente con Caín, más tarde, Caín podría haberle preguntado a Dios qué era lo que Él deseaba. Hoy en día, muchas personas quieren servir a Dios según sus propios términos, a su manera, y no a la manera de Dios. Sin embargo, se podría objetar: ¿por qué no iba a poder Caín ofrecer el sacrificio como él quisiera? Esto nos lleva al siguiente punto.

El sacrificio en la fe hacia nuestro Señor: No hay pruebas de que Caín se sometiera al señorío de Dios ni de que, por fe, le entregara su vida a Dios. Incluso hoy en día, si no estamos interesados en acercarnos a Dios y obedecerle, nuestros sacrificios carecen de importancia. Miqueas 6:6-8 ofrece una expresión maravillosamente poética de esto. Proverbios 21:3; Oseas 6:6; Juan 14:15, 21, 23-24 son expresiones más directas de la primacía de acercarse a Dios y de la obediencia frente a los sacrificios y otras obras de las personas.

P: En Hebreos 11:5, ¿cómo es posible que Enoc no viera la muerte?

R: Enoc no vio la muerte, tal y como se recoge en Génesis 5:22-24. Como dijo una vez un niño pequeño: «Un día, mientras caminaban, Dios le dijo a Enoc: “Puesto que estamos más cerca de mi casa que de la tuya, ¿por qué no vienes a casa conmigo?”».

El Dios Todopoderoso puede hacer lo que desee, incluso llevar a alguien al cielo. Tres escritores cristianos prenicenos consideraban que Enoc regresó como uno de los dos testigos de Apocalipsis 11:6-11.

Tertuliano (198-220 d. C.) consideraba que Enoc aún no había visto la muerte porque solo moriría durante la época del anticristo (Apocalipsis 11:3). *Tratado sobre el alma*, cap. 50, p. 227

Hipólito (222-235/6 d. C.) también escribió que los dos testigos eran Enoc y Elías, que predicarían durante 1.260 días, en *Tratado sobre Cristo y el Anticristo*, cap. 43, p. 213

Lactancio (hacia 303-hacia 325 d. C.) expone que Elías y Enoc fueron trasladados a algún lugar remoto sin morir, para que pudieran estar junto a Cristo cuando Él viniera a juzgar. Sin embargo, no debemos creer que Nerón también vaya a regresar. *Sobre la forma en que murieron los perseguidores*, cap. 2, p. 302.

P: En Hebreos 11:7, ¿cómo condenó Noé al mundo?

R: Todos comprenden que es Dios quien juzga al mundo, y que fue Dios, y no Noé, quien envió el diluvio. El significado de Hebreos 11:7 es que Noé condenó al mundo al demostrar que un hombre y su familia podían llevar una vida recta ante Dios, incluso en aquellos tiempos.

P: En Hebreos 11:8, ¿cómo partió Abraham (antes Abram) sin saber adónde iba, si Génesis 12:5 dice que Abram partió para ir a la tierra de Canaán?

R: A Abram no se le dijo específicamente que iba a Canaán cuando Dios lo llamó en Génesis 12:1. En retrospectiva, Génesis 12:5 —escrito mucho después de la época de Abraham— nos dice que Dios hizo que Abram partiera para ir a Canaán.

En nuestras vidas podemos obedecer a Dios sin tener ni idea de cuál será el resultado. Aunque en ese momento pueda resultarnos incierto, al mirar atrás años más tarde, podemos ver cómo las cosas salieron tan bien según el plan de Dios.

P: En Hebreos 11:19, ¿cómo recuperó Abraham a Isaac de entre los muertos, en sentido figurado?

R: Abraham estaba a punto de sacrificar a Isaac. Sin embargo, Dios lo detuvo e Isaac siguió con vida, tal y como dice Génesis 22:1-18.

P: En Hebreos 11:26, ¿cómo estimó Moisés el oprobio de Cristo, si Moisés nunca había oído hablar de Cristo?

R: Aunque Moisés no había oído el nombre de Cristo, estimaba a Dios y sabía de la venida de un profeta, tal y como se menciona en Deuteronomio 18:17. Moisés sabía que vendría alguien para hacer expiación por la tierra y el pueblo, según Deuteronomio 32:43.

P: En Hebreos 11:27, ¿cómo pudo Moisés salir de Egipto sin temer la ira del rey, si en Éxodo 2:14-15 se dice que Moisés temió al faraón y huyó a Madián?

R: Éxodo 2:14-15 dice: «…Entonces Moisés tuvo miedo y pensó: “Seguramente se ha sabido lo que he hecho”. Cuando el faraón se enteró de este asunto, intentó matar a Moisés. Pero Moisés huyó del faraón…» (BSB). Clemente de Alejandría, en *Stromata* (193-202 d. C.), libro 4, cap. 16, p. 428, cita este versículo, y en los manuscritos antiguos no se observan variaciones (como, por ejemplo, la omisión de un «no»).

En primer lugar, lo que no es la respuesta y, a continuación, dos respuestas diferentes.

Lo que no es la respuesta: Éxodo 2:14 dice que Moisés tuvo miedo, y Éxodo 2:15 dice que Moisés huyó del faraón. Aquí no se dice expresamente que Moisés tuviera miedo del faraón.

La respuesta de Juan Crisóstomo: En sus escritos, entre los años 392 y 407 d. C., Crisóstomo planteó esta cuestión y la respondió. Sí, Moisés tuvo miedo cuando mató al egipcio, pero actuó con sensatez al huir para evitar un peligro previsible. No hay necesidad de tentar a Dios. Moisés no tuvo miedo de regresar, ni tampoco de abandonar Egipto de nuevo, a pesar de la ira del faraón. (Homilías sobre Hebreos, Homilía 26, p. 484.)

Otra respuesta: Aunque Moisés actuó con sensatez al huir de Egipto la primera vez, lo hizo por miedo tras matar al egipcio. Hebreos 11:27 se refiere al carácter de Moisés tras su estancia en Madián durante cuarenta años. Moisés regresó a Egipto sin temor, se presentó de nuevo ante el faraón sin temor y volvió a abandonar Egipto, todo ello sin temer la ira del faraón. El faraón tenía más que temer de Dios que Moisés del faraón.

Aquí hay una lección para nosotros hoy. A veces, si huimos de una situación que nos da miedo, Dios puede querer más tarde que regresemos y defendamos con valentía a Dios y nos opongamos a la opresión de los demás. Puede que Moisés se marchara de Egipto una vez por temor al faraón, pero Dios y el autor de Hebreos consideran más significativo el momento en que Moisés regresó, superando cualquier temor, y se marchó por segunda vez sin miedo.

P: En Hebreos 11:32, ¿en qué sentido fueron Gedeón, Sansón y Jefté héroes de la fe? Todos ellos pecaron, e incluso Barac mostró una falta de liderazgo.

R: El pueblo de Dios sigue pecando, y algunos de ellos pecaron gravemente. La Biblia no pasa por alto sus graves faltas, pero es alentador saber que Dios puede ocuparse de nosotros y perfeccionarnos, incluso con nuestras faltas.

Hebreos 11:32 no afirma en modo alguno que estos hombres fueran modelos de perfección sin pecado, ni siquiera más justos que los demás. Más bien, Hebreos 11 nos presenta a estos hombres como ejemplos de quienes tuvieron la fe necesaria para realizar grandes hazañas y, en el caso de Sansón, para unirse a las filas de los mártires que murieron por Dios.

P: En Hebreos 11:35, ¿cómo recuperaron las mujeres a sus difuntos?

R: Se trataría de la viuda de Sarepta, en 1 Reyes 17:22, y de la mujer sunamita, en 2 Reyes 4:34. Sus seres queridos fallecidos resucitaron. Esta resurrección fue similar a la de Lázaro; no resucitaron con un cuerpo inmortal, sino que volvieron a su estado anterior.

P: En Hebreos 11:35, ¿se trata de una alusión a 2 Macabeos 7:12, lo cual demuestra que al menos parte de los libros apócrifos forma parte de las Escrituras?

R: No. 2 Macabeos 7:12 dice: «Por ello, el propio rey y quienes le acompañaban quedaron asombrados ante el espíritu del joven, pues este consideraba que su sufrimiento no era nada» (traducción de la Edición Católica de la RSV). El contexto es que se trataba del tercero de siete hermanos que fueron martirizados bajo el dominio de los seléucidas. Hay cuatro puntos que deben tenerse en cuenta en la respuesta.

1. En realidad, no se trata de una cita de los libros apócrifos. Hebreos 11:35 es el pasaje más cercano a 2 Macabeos 7:12, y ambos recogen una verdad común, pero no se trata de una cita.

2. La Biblia también cita a poetas paganos en Hechos17:28 , 1 Corintios15:33 y Tito1:12 ; sin embargo, todos coinciden en que el resto de los escritos de los poetas paganos no forman parte de las Escrituras.

3. Hablando hipotéticamente, incluso si Hebreos 11:35 fuera una cita de 2 Macabeos (que no lo es), a menos que citar a poetas paganos convierta sus escritos en Escritura, una sola cita de 2 Macabeos tampoco lo convertiría en Escritura.

4. 2 Macabeos es, en general, fiable. Sin embargo, incluso este libro presenta inconsistencias históricas con 1 Macabeos y dos errores demostrables. Por ejemplo, en 2 Macabeos 8:20, los seléucidas, junto con 4.000 macedonios, no aniquilaron a 120.000 galatas en Babilonia.

Véase el análisis sobre Judas 14-15 para conocer una situación similar con los libros pseudepigráficos.

P: En Hebreos 12:1, ¿demuestra la «nube de testigos» que el regreso de Jesús en las nubes significa que Jesús volverá en medio de grupos de personas, tal y como enseña la Iglesia de la Unificación del reverendo Moon?

R: ¿Significa la expresión «una multitud de espectadores» que, cada vez que se utiliza la palabra «multitud», debe referirse a personas? —Por supuesto que no. Del mismo modo, la expresión «una nube de testigos» no significa que, cada vez que se utiliza la palabra «nube», se refiera a personas.

En ningún pasaje de la Biblia, incluido Hebreos 12:1, se utiliza simplemente «nube» para referirse a personas. Hebreos 12:1 dice «nube de testigos», y esta metáfora no da a nadie el derecho a interpretar las nubes literales (sin testigos) como personas.

Además, el griego contaba con diferentes palabras para referirse a una nube, y la palabra utilizada aquí, nephos, no aparece en ningún otro pasaje del Nuevo Testamento.

Incluso los miembros de la Iglesia de la Unificación estarían de acuerdo en que fue una nube literal la que ocultó a Jesús cuando ascendió al cielo en Hechos 1:9. Si Jesús regresara de la misma manera, y se marchó en una nube literal, entonces regresará en una nube literal, a pesar de lo que enseña el reverendo Moon.

Véase también el análisis sobre Apocalipsis 1:7.

P: En Hebreos 12:1, ¿quiénes son la gran nube de testigos?

R: Esa «gran nube» se refiere específicamente a las personas mencionadas en el capítulo anterior. Por supuesto, el capítulo 11 menciona a los creyentes del Antiguo Testamento en general, que marchaban alrededor de Jericó, soportaban la persecución y eran elogiados por su fe; por lo tanto, esa gran nube incluye a todos los creyentes que nos han precedido y que ahora están en el cielo.

P: En Hebreos 12:1, ¿qué son los lastres de los que nosotros, como cristianos, a veces (o a menudo) necesitamos deshacernos?

R: Entre ellos se incluyen los pecados de nuestras malas acciones, los pecados relacionados con aquello en lo que decidimos centrar nuestros pensamientos y los pecados en los que nos «oponemos» a Dios y nos mostramos reacios a hacer lo que creemos que Él quiere que hagamos. También se incluyen aquellas cosas que, aunque no sean malas en sí mismas, suponen una distracción para nosotros. Asimismo, pueden incluir relaciones que no son saludables para nosotros.

P: En Hebreos 12:2, ¿cómo pudo Jesús soportar la cruz gracias al gozo que tenía ante sí?

R: Esto no significa que la cruz fuera un motivo de alegría, sino que Jesús la soportó por el gozo que tenía ante sí. Ese gozo residía en el resultado que se avecinaba: proporcionarnos la salvación, para que pudiéramos reconciliarnos con Dios y vivir con Él en el cielo para siempre.

Al afirmar que hay otros caminos al cielo, una persona le está diciendo a Cristo que su sacrificio fue innecesario.

P: En Hebreos 12:4, ¿en qué consiste aquí la lucha contra el pecado?

R: La palabra griega para «lucha», antagonizomai, puede referirse a una competición deportiva. Aunque también podría referirse a la lucha personal de un cristiano contra su propio pecado, su enfoque principal es probablemente la persecución que sufre por parte de personas pecadoras.

P: En Hebreos 12:6-11, ¿por qué utiliza Dios este ejemplo, si el castigo corporal es [supuestamente] incorrecto?

R: El castigo corporal (azotes y similares) no es incorrecto cuando se aplica adecuadamente en beneficio del niño, tal y como muestran Proverbios 13:24; 22:15 y 23:13-14.

Esta palabra no solo significa disciplina, sino también instrucción, corrección y advertencia, según el «Believer’s Bible Commentary», p. 2203. El «Bible Knowledge Commentary: New Testament», p. 810, afirma que la palabra significa literalmente «educación de los hijos».

P: En Hebreos 12:8, ¿qué se entiende aquí por «hijos legítimos»?

R: Es posible que un padre no se preocupe por un hijo ilegítimo —ya sea fruto de su matrimonio o de una relación con otra mujer— de la misma manera que lo haría por su hijo legítimo, fruto de un matrimonio honorable. En la cultura romana, un hijo ilegítimo carecía de derechos de herencia.

P: En Hebreos 12:7, 9-10, ¿deben los padres asumir el papel principal en la disciplina?

R: La Biblia no da ninguna orden sobre qué padre debe hacer qué, pero sí ofrece ejemplos de padres en Hebreos 12:7, 9-10; 1 Timoteo 3:4, 12; y 1 Tesalonicenses 2:11. Sin embargo, Efesios 6:4 y Colosenses 3:21 advierten especialmente a los padres que no exasperen a sus hijos. Las madres desempeñaban un papel en la educación de sus hijos, tal y como se recoge en Proverbios 31:1-9; 1 Timoteo 5:10; y 1 Tesalonicenses 2:7. Se espera que ambos progenitores colaboren, según se indica en Colosenses 3:20 y Efesios 6:1, aunque 1 Corintios 7:13-14 reconoce que pueden darse situaciones familiares en las que solo la esposa se encargue de criar a los hijos en el Señor.

P: En Hebreos 12:15 y Hebreos 12:25, ¿cómo es posible que las personas pierdan o se alejen de la gracia de Dios?

R: Los cristianos pueden seguir siéndolo y, aun así, desobedecer a Dios, pero eso no es lo que se está tratando aquí, ya que se habla de «perder» en lugar de simplemente «tener menos bendiciones y recompensas». Las personas pueden escuchar el Evangelio e incluso creer intelectualmente y ser bautizadas con agua, como lo fue Simón el Mago en Hechos 8:18-20. Sin embargo, conocer la doctrina y asistir a la iglesia no debería dar a una persona ninguna seguridad, si no está obedeciendo a Cristo.

Fíjese en la parábola de los cuatro tipos de tierra en Lucas 8:4-15. Las semillas brotaron en tres de los cuatro tipos de tierra, pero solo una de ellas se salvó para dar fruto.

Esaú es un triste ejemplo y una advertencia. Creció conociendo a Dios, criado por padres que conocían a Dios, y, sin embargo, dejó escapar de sus manos lo que podría haber tenido. No se dio cuenta de la importancia de elegir el potaje en lugar de la primogenitura hasta después de haber tomado la decisión.

P: En Hebreos 12:15, ¿cómo puede crecer una raíz amarga y contaminar a muchos?

R: Tanto los feligreses que no han nacido de nuevo como los cristianos auténticos pueden albergar pequeños sentimientos de amargura hacia sí mismos, hacia otras personas o hacia Dios. Si no se aborda esta amargura y no se entrega a Dios, entonces, al igual que otros pecados, puede crecer como un cáncer y afectar cada vez más al corazón de una persona. Como aconseja Proverbios 4:23 en un contexto diferente: «Por encima de todo, guarde su corazón, pues de él brota la vida».

P: En Hebreos 12:17, ¿por qué rechazaría Dios a alguien que se arrepiente?

R: Depende del tipo de arrepentimiento que tenga la persona. Casi todo delincuente condenado se arrepiente de haber sido detenido, y casi todo aquel que pierde algo por imprudencia lamenta las consecuencias de su imprudencia. Esaú se arrepintió entre lágrimas por lo que había perdido, pero las Escrituras nunca dicen que se volviera hacia Dios. A Esaú le preocupaba la herencia terrenal, no la bendición espiritual. Mateo 7:7-11, Hebreos 11:6 y Romanos 2:7 muestran que Dios recompensará a quienes le busquen con sinceridad.

P: En Hebreos 12:18-21, ¿por qué intentaba Dios aterrorizar a los israelitas en la época de Moisés? ¿Y qué ocurre hoy en día?

R: Dios nos enseña muchas lecciones en la Biblia. Es cierto que Dios enseñó a Abraham y a otros acerca del amor, la gracia y la misericordia en el Antiguo Testamento. Sin embargo, antes de que Dios enseñara a las personas todo lo que les reveló sobre el amor, la gracia y la misericordia en el Nuevo Testamento, estas tenían que comprender primero la justicia y la ira de Dios.

Lamentablemente, hoy en día muchos quieren escuchar de forma selectiva solo las partes de la Biblia que «suenan bien». La misericordia de Dios cobra aún más importancia para nosotros cuando vemos las consecuencias de nuestro pecado.

Es posible que los cristianos no siempre se den cuenta de que, cuando intentan explicar a los demás lo maravilloso que es que Jesús salve, estos no comprenden realmente el mensaje si no se percatan de aquello de lo que son salvados, así como de aquello para lo que son salvados.

P: En Hebreos 12:24, ¿en qué sentido la sangre de Jesús habló mejor que la de Abel?

R: Según Génesis 4:10, la sangre de Abel [metafóricamente] clamaba desde la tierra. Clamaba venganza. Pero la sangre de Jesús clama perdón.

P: En Hebreos 12:29 y Deuteronomio 4:24, ¿qué significa «nuestro Dios es un fuego devorador»?

R: El Salmo 50:3 dice que un fuego devora ante Dios cuando Él viene a juzgar. El fuego es fuego literal, y también puede referirse a la ira de Dios contra el pecado.

P: En Hebreos 13:1, ¿por qué el amor fraternal (philadelphia) de una persona a veces se apaga?

R: Una cosa es sentir afecto por alguien y otra muy distinta es mantenerlo a lo largo de los años. Con el paso del tiempo, las personas pueden tender a dar por sentado a los demás, fijarse en sus defectos en lugar de en sus cualidades, y dejar de considerar precioso el tiempo que pasan con sus amigos. Hay que valorar a los amigos, y las amistades deben cultivarse.

P: En Hebreos 13:1, ¿de qué maneras podemos mantener nuestro amor fraternal hacia los demás?

R: 1 Pedro 4:8 también nos exhorta a tener un amor ferviente los unos hacia los otros. Estos mandamientos directos y positivos encierran un gran significado.

Ore por ellos. Pregúnteles por qué cosas puede orar en su favor.

Sea paciente con ellos.

Cuide de ellos y demuéstreles que los valora más que a sí mismo (Filipenses 2:3 y ss.).

Dedique tiempo a las personas, esté ahí para escucharlas, animarlas y, cuando se presente la ocasión, aconsejarlas y enseñarlas.

Vele por sus intereses (Filipenses 2:4) y ayude a desarrollar sus dones y talentos.

En ocasiones, es necesario que les ayude económicamente (Santiago 2:15-17).

Perdone y no permita que la ira se interponga entre usted y el amor que les profesa.

Pida perdón cuando haya actuado mal, o incluso si simplemente creen que lo ha hecho.

Más allá de eso, cuando tenga la oportunidad con un buen amigo, podría mantener una conversación para «definir la relación». Si se trata de una persona del sexo opuesto y no va a ser una relación romántica, sea muy claro al respecto. Puede disfrutar de la compañía de alguien, defenderlo cuando alguien le haga daño, pero no pecará por él, lo que incluye mentir por él o encubrirlo cuando haga algo malo.

P: En Hebreos 13:2, ¿cuáles son algunas de las razones por las que debemos amar a los extranjeros (filoxenia)?

R: También se nos ordena ser hospitalarios en Romanos 12:13; 1 Pedro 4:9 y 3 Juan 8. Puesto que queremos convertirnos en lo que Dios desea que seamos, y Dios quiere que seamos hospitalarios, debemos alegrarnos de serlo. Abraham acogió a los ángeles en Génesis 18:1-15 y a Lot en Génesis 19. En 1 Timoteo 5:10 se elogia a las viudas por su hospitalidad. Los obispos deben ser hospitalarios, según 1 Timoteo 3:2 y Tito 1:8. Publio de Malta se mostró muy hospitalario con Pablo en Hechos 28:7. Aunque algunos cristianos puedan tener un don especial para la hospitalidad, todo cristiano debería aspirar a ser hospitalario con los demás.

P: En Hebreos 13:2, ¿de qué otras formas podemos mostrar hospitalidad hacia los demás, además de invitarlos a nuestra casa?

R: En primer lugar, evalúe la situación. Dependiendo de lo bien instalados y cómodos que se sientan, puede invitarlos a eventos, a salir a comer, a la iglesia, a la escuela dominical y al estudio bíblico, y, en general, a realizar actividades. Si necesitan un coche durante un breve periodo de tiempo y usted tiene uno que pueda prestarles, puede prestárselo. Si se trata de una persona del sexo opuesto, tal vez sea mejor invitar a un grupo de personas a realizar actividades, en lugar de a una sola persona. Más allá de su «deber» de invitarlos a hacer cosas, aprenda a disfrutar del tiempo que pasa con ellos. Preséntelos a otras personas. Trátelos como le gustaría que otros lo trataran a usted si fuera un desconocido.

Más allá del hecho de que Dios lo ordene, Él puede utilizar nuestra obediencia para que conozcamos a las personas con las que quiere que nos encontremos y así ayudarlas. Sin embargo, su papel al orientarlas de manera informal no consiste en fomentar la dependencia hacia usted, sino que es algo temporal para que puedan alcanzar rápidamente la independencia. No obstante, su amistad con ellas puede perdurar.

Cuando un recién llegado llega a la ciudad, a veces necesita amigos y puede que necesite consejos y orientación sobre dónde acudir para encontrar las mejores ofertas, cómo hacer ciertas cosas, etc. Podría invitarlos a celebraciones festivas en su casa o hacer otras cosas para que se sientan bienvenidos.

Cuando una persona de otro país llega a su lugar de trabajo o a su ciudad, a veces puede necesitar consejos sobre ciertas costumbres. Por lo general, es mejor dárselos en privado, no en público delante de otras personas. Del mismo modo, si comete errores ortográficos o pronuncia mal alguna palabra, puede que ese momento no sea el más adecuado para corregirlo. Si desea que usted lo corrija, puede hacerlo en privado.

P: En Hebreos 13:2, ¿existe algún peligro en ser hospitalario con los demás, y cómo equilibramos ese peligro con el cumplimiento del mandamiento de Dios en este caso?

R: Sí. Por ejemplo, si es usted de complexión menuda y ve a un autoestopista que necesita que le lleven, justo a las puertas de una prisión, no debería recogerlo. Pero, ¿y si realmente necesita ayuda? Llame a alguien más que pueda ayudarle: a la policía.

Por otro lado, una vez vi a un joven indio bien vestido caminando frente a una empresa de alta tecnología, justo cuando estaba a punto de llover intensamente. Lo recogí y resultó que era un ingeniero de telecomunicaciones que se dirigía al mismo hotel en el que yo me alojaba, a una milla de distancia. Habría sido una experiencia desagradable recorrer una milla bajo una lluvia intensa con ropa de buena calidad y sin paraguas.

En Nueva Jersey había una familia cristiana procedente de Oriente Medio. Le dieron una habitación a un hombre que la necesitaba. Todos ellos fueron asesinados y el hombre desapareció misteriosamente. Debemos ayudar a las personas sin hogar, pero también debemos ser prudentes para proteger nuestras vidas y a nuestra familia. Sin embargo, nunca podemos estar seguros de que estamos a salvo al ofrecer hospitalidad. Tampoco lo estaban en los tiempos bíblicos, pero se les ordenó ser hospitalarios de todos modos.

Los cristianos deben ser amorosos y confiados, pero también deben ser prudentes y tener discernimiento. A veces, si hay que elegir entre no ser hospitalario pero estar a salvo, o ser hospitalario y correr un gran riesgo, hay que buscar si existe una tercera opción: ser hospitalario sin correr un riesgo excesivo.

P: En Hebreos 13:3, ¿cómo mostramos hospitalidad y recordamos a quienes acaban de salir de prisión?

R: Mostrar hospitalidad a los presos debe de ser algo muy importante para Jesús, ya que en Mateo 25:36, 39, 43-44, Jesús dijo que las ovejas a su derecha visitaron a los que estaban en prisión, y las cabras a su izquierda no lo hicieron. Hay al menos tres cosas que podemos hacer.

Mientras estén en prisión, podemos visitarlos, entregarles textos sagrados, estudios bíblicos o cualquier cosa que necesiten. Puede escribirles cartas. Hágales saber que siguen siendo queridos y valorados, incluso aquellos que cometieron errores. Debemos visitar especialmente a aquellos a quienes conocíamos de antes, para que sepan que no han sido olvidados.

Mientras estén lejos de su hogar, podemos ayudarles a cuidar, gestionar o vender cualquier cosa que deseen que hagamos por ellos.

Una vez que salgan de prisión, podemos ayudarles a encontrar un centro de reinserción social y a conseguir un lugar donde vivir, un trabajo y una buena iglesia que crea en la Biblia a la que puedan acudir.

Debemos considerar su situación tan importante como la nuestra, tal y como sugiere Filipenses 2:3-4. 1 Corintios 12:26 dice que, si una parte del cuerpo sufre, todas sufren.

P: En Hebreos 13:4, ¿por qué es importante mantener puro el lecho conyugal?

R: El hecho de que Dios lo diga es, en sí mismo, razón suficiente. Además, cuando no lo hace, deshonra a su cónyuge y, lo que es más importante, a usted mismo. Puesto que espera que su cónyuge no le sea infiel, usted tampoco debería serlo. No debe dar por sentado a su cónyuge. Del mismo modo, tampoco debe dar por sentado el hecho de dar un buen testimonio ni de ser un buen ejemplo para sus hijos y para los demás.

El «Expositor’s Bible Commentary», vol. 12, p. 147, señala que, tanto en el siglo I como en el nuestro, algunas personas pensaban que la castidad fuera del matrimonio era una exigencia irrazonable. Esta forma de pensar era (y es) una mentira perversa.

Los cristianos deben ser valientes a la hora de proclamar esto. Según el «Believer’s Bible Commentary», p. 2208, el obispo de la Reforma Latimer entregó al rey Enrique VIII una Biblia envuelta con esmero. En el envoltorio figuraban las palabras: «Dios juzgará a los inmorales y a los adúlteros».

P: En Hebreos 13:5-6 y 1 Timoteo 6:10, ¿qué debemos hacer hoy en día para mantenernos alejados del amor al dinero?

R: Además de que se trata de un mandamiento, debemos obedecerlo también por nuestra propia felicidad. Es un mandamiento para todos, ya que muchas personas —no solo las ricas— se ven consumidas por la búsqueda de la riqueza. El amor al dinero puede empañar nuestro amor por Dios y nuestro amor por los demás. Si no tenemos cuidado, la codicia, el miedo y la preocupación por la seguridad pueden parecernos más importantes que seguir a Dios. Pero Dios es nuestra medida del éxito, nuestro defensor y nuestra seguridad. En Filipenses 4:11, Pablo dijo que había aprendido a estar contento tanto con dinero como sin él.

Del mismo modo, algunos podrían pensar que tener dinero les protege de los demás. Pero el Salmo 118:6 dice que no debemos temer a las personas, porque el Señor es mi ayudador. La codicia puede privarnos de la alegría en esta vida y de las recompensas celestiales en la venidera.

P: En Hebreos 13:7, ¿hasta qué punto debemos imitar a nuestros líderes en la fe?

R: En primer lugar, ¿quiénes son los líderes? Y, en segundo lugar, ¿qué debemos imitar?

En primer lugar, esta palabra, en otra literatura griega, se refiere a príncipes y comandantes militares. La palabra inglesa «hegemony» (hegemonía) deriva de esta palabra griega, hegeomai. Los líderes cristianos, tanto oficiales como no oficiales, que nos guían o tienen autoridad sobre nosotros, deben ser buenos ejemplos.

En segundo lugar, debemos seguir su ejemplo. Debemos seguir el ejemplo que nos están dando ahora, pero imitar el resultado de su forma de vida probablemente signifique que su vida ya haya concluido. Debemos intentar comprenderles y aprender de su vida y sus enseñanzas. Por otra parte, todos tenemos pecados y defectos, y no debemos emularlos.

En tercer lugar, podemos intentar comprender qué les motiva a servir bien a Dios y preguntarnos si deberíamos tener la misma motivación.

P: En Hebreos 13:8, dado que Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre, ¿cómo pudo despojarse de sí mismo para venir a la tierra, tal y como enseña Filipenses 2:5-7?

R: Jesús era el mismo en dos sentidos.

1. Jesús seguía siendo Él mismo antes, durante y después de estar en la tierra. Esto también ilustra un aspecto de la Trinidad. La Trinidad no es algo temporal que acabe disolviéndose en una unidad total. Puesto que Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8), siempre serán una Trinidad.

2. Incluso en lo que respecta a los atributos divinos de los que Jesús se despojó temporal y voluntariamente, Hebreos 13:8 se refiere a ayer (antes de venir a la tierra), hoy (después de su ascensión) y para siempre (toda la eternidad futura). Esto no excluye que Jesús se despojara de algunos atributos durante un breve periodo de tiempo.

P: En Hebreos 13:9, ¿cuál es el atractivo de las enseñanzas extrañas o foráneas?

R: El término que se utiliza aquí para «muchas», poikilais, significa «multicolor», como una prenda de retazos. No se refiere al judaísmo, sino más bien a religiones nuevas y misteriosas, ya sean religiones de misterios o, proféticamente, a los numerosos grupos gnósticos. También puede referirse a un extraño compromiso con el judaísmo, como el que seguían los ebionitas. Hoy en día, las personas pueden sentirse atraídas por una mezcla de cristianismo y algo más, o por cosas que afirman ser, al menos en parte, cristianas, pero que en realidad no lo son en absoluto.

Tanto entonces como ahora, las personas pueden sentir una curiosidad infundada hacia cualquier cosa que sea diferente. Si alguien cree que algo es una tontería, es posible que desee aprender ciertas cosas con el fin de refutar sus errores, llevarlos a Cristo y defender al rebaño y a los demás de sus enseñanzas. Pero más allá de eso, no hay necesidad de saberlo.

P: En Hebreos 13:12, ¿cómo respondería usted a la crítica de que el cristianismo es una religión sangrienta?

R: Culpable de los cargos; es una enseñanza fundamental del cristianismo. Puede que a algunas personas no les guste, pero Dios no nos ha pedido nuestra opinión. La enseñanza de Dios en las Escrituras del Antiguo Testamento hace hincapié en los sacrificios de sangre de animales. La enseñanza de Dios en las Escrituras del Nuevo Testamento hace hincapié en que Jesús derramó su sangre en la cruz para morir por nuestros pecados y resucitar. Por lo tanto, un cristianismo sin sangre no es en absoluto un cristianismo auténtico. 1 Corintios 15:1-6 incluso afirma que, si no cree que Cristo murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos, su fe es vana.

P: En Hebreos 13:15, ¿cómo ofrecemos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza hoy en día?

R: Podemos ofrecer nuestras vidas a Dios como sacrificio de muchas maneras, pero esto se refiere específicamente a un sacrificio de alabanza. Nuestra vida debería ser un gran «¡Alabado sea Dios!». Lo que la gente oiga de nuestros labios no debería ser amargura, maldiciones, quejas o palabrotas, sino alabanza a Dios. No solo es importante lo que hace, sino también su actitud al hacerlo, y la gente percibirá su actitud a través de sus palabras. Podemos alabar a Dios con las palabras que dirigimos a Él y a los demás, pero también podemos alabar a Dios con las cosas negativas que nos abstenemos de decir. Sí, podemos alabar a Dios con las palabras que salen de nuestra boca durante el servicio religioso, pero también podemos alabar a Dios con las palabras que salen de nuestra boca cuando estamos atrapados en un atasco.

Oseas 14:1-3 dice: «Oh Israel, vuelva al Señor su Dios, pues ha tropezado a causa de su iniquidad; lleve consigo palabras y vuelva al Señor. Dígale: “Quita toda iniquidad; recíbanos con benevolencia, pues le ofreceremos los sacrificios de nuestros labios”».

P: En Hebreos 13:17 y 1 Pedro 5:2-4, ¿cómo debemos obedecer a nuestros líderes?

R: Les obedecemos en la medida en que ordenen lo que dice la Escritura, o al menos no vayan en contra de ella. Por supuesto, nuestra autoridad suprema es Dios mismo, pero podemos conocerle a través de lo que Él ha revelado. Él nos dio su Palabra, que está libre de error. Otros creyentes también pueden decir la verdad, pero también pueden caer en el error. Por eso la Escritura es nuestra principal autoridad.

Sin embargo, las Escrituras reveladas por Dios, de las que proviene nuestra autoridad, afirman que los ancianos tienen autoridad sobre la iglesia. Por lo tanto, también establecen una autoridad para los líderes piadosos. Solo debemos obedecer a nuestros líderes en la medida en que sigan a Cristo. Alguien dijo una vez que es una tontería no orar por los líderes a los que se supone que debe obedecer.

Es algo noble que cualquiera desee ser supervisor en la iglesia (1 Timoteo 3:1). Un líder de la iglesia debe gozar de buena reputación (1 Timoteo 3:2, 8). Debe ser digno de respeto, y debemos mostrarle nuestro respeto (1 Tesalonicenses 5:12-13; 1 Timoteo 5:17). No admita una acusación contra un anciano a menos que haya dos o tres testigos (1 Timoteo 5:19); pero, en tal caso, reprenda públicamente (y expulse) a los ancianos si la acusación es cierta (1 Timoteo 5:20).

P: Dado que Hebreos 13:17 afirma que nuestros líderes tienen autoridad sobre nosotros, ¿qué ocurre con el principio de «sola scriptura»?

R: «Sola scriptura» significa que solo las Escrituras son nuestra autoridad. Las Escrituras nos enseñan que Dios y su Palabra son nuestra máxima autoridad. Sin embargo, las Escrituras de Dios también indican que nuestros líderes piadosos constituyen una autoridad de menor rango. En una ocasión mantuve un intercambio de correos electrónicos con un hermano cristiano de África, quien se negaba a leer ningún libro o folleto religioso, salvo la Biblia. Aunque esto le evitaría ser engañado por muchas enseñanzas falsas, se estaba privando de muchas reflexiones sabias que otros hermanos y hermanas en el Señor habían escrito. Esas reflexiones podrían haberle ayudado a crecer, así como a defender la fe. Así pues, en cierto sentido, los cristianos no deberían seguir el principio de «sola scriptura», como hacía este hombre, sino más bien el de «primo scriptura»: la Palabra de Dios es nuestra máxima autoridad, porque estas son las palabras de Dios.

Pero, ¿qué ocurre con los líderes que no son piadosos? No debemos tener nada que ver con personas impías, sean líderes o no, tal y como se indica en 2 Timoteo 3:1-5. Cuando algunas personas hablan de «sola scriptura» (solo las Escrituras), quizá lo que realmente quieran decir sea «primo scriptura», pero se trata de una simplificación. He aquí una visión más completa.

Nuestra autoridad suprema es Dios y solo Dios. Pero muchas personas pueden afirmar que Dios les ha dicho muchas cosas. ¿Cómo sabemos con certeza lo que Dios ha dicho? Solo podemos saberlo basándonos en lo que han dicho las personas a las que Él ha designado. Efesios 2:20 dice que la Iglesia está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo el propio Cristo Jesús la piedra angular. Por lo tanto, bajo la guía de Dios, debemos recurrir a los profetas del Antiguo Testamento y a los apóstoles del Nuevo Testamento. Así pues, fueron realmente el Antiguo Testamento y los apóstoles quienes constituyeron la autoridad durante los primeros 20 a 40 años de la Iglesia. Pero dado que la era de los profetas del Antiguo Testamento ha concluido, y dado que la época de los apóstoles del Nuevo Testamento ha pasado, podemos conocer la verdad a través de los escritos que nos han legado. De ahí el principio de «sola scriptura».

Muchos han reivindicado una autoridad igual a la de los apóstoles, como los papas; pero, dado que sus palabras han contradicho lo que figuraba en las Escrituras, además de contradecirse entre sí, muchos de ellos eran impostores.

Si alguien cuestionara que muchos de ellos eran portavoces impostores de Dios, pídale que justifique lo siguiente:

Zefirino (199-217): sabeliano y partidario de los sabelianos, según Hipólito

Calisto I (218-222): sabeliano y partidario de los sabelianos, que falsificó la verdad, según Cayo e Hipólito

Esteban VI (896-897): sínodo del cadáver. Le cortaron los dedos al cadáver del papa Formoso. Posteriormente fue asesinado.

Inocencio III sentó las bases para los futuros Estados Pontificios. Condenó la Carta Magna inglesa.

Sergio III (904-911): Marozia era su amante. Se dice que fue el padre del papa Juan XI

Benedicto IX (1032-1044, 1045, 1047-1048): inmoralidad sexual. Vendió el papado y abdicó.

Celestino V (1294-1294 o 1296-1296): casi todos sus actos oficiales fueron anulados por su sucesor, el despiadado Bonifacio VIII. Celestino fue asesinado tras dimitir. Bonifacio ordenó una cruzada contra la familia Colonna.

Bonifacio VIII (1294-1303) se vio envuelto en numerosas guerras. Redactó la bula *Unam Sanctam*. Falleció de «desolación» poco después de su encarcelamiento.

(Afortunadamente) Benedicto XI (1303-1304) revocó la bula papal Unam Sanctam de Bonifacio VIII, de 1302.

Urbano VI (1378-1389) afirmó que no oía suficientes gritos cuando se torturaba a algunas personas

Sixto IV (1471-1484): Nepotismo: nombró cardenales a tres sobrinos, un sobrino-nieto y otro pariente. Emitió la bula papal *Exigit Sincerae Devotionis Affectus* para extender la Inquisición española a Castilla. Hizo que los venecianos atacaran la ciudad de Ferrara, en favor de un sobrino. Vendió cargos y privilegios a cambio de dinero. Promovió la Inmaculada Concepción. Confirmó las bulas de Nicolás V que permitían a los portugueses esclavizar a los no cristianos.

Inocencio VIII (1484-1492): nombró a Torquemada inquisidor. Respaldó la quema de brujas en la bula papal *Summis desiderantes affectibus* (1484).

Alejandro VI (1492-1503): nepotismo. Obtuvo 25 000 ducados al permitir que el rey de Hungría se divorciara de su esposa. Permitió que Carlos VIII de Francia se casara con una persona prometida a otro, ya que Francia resultaba más útil para el papado.

P: En Hebreos 13:20-21, ¿de qué manera nos dota Dios de todo lo bueno para cumplir su voluntad?

R: A medida que servimos a Dios, Él nos va dotando para servirle mejor y de forma más eficaz. Dios nos dota también para colaborar con los demás. Por supuesto, si una persona no intenta servir a Dios en absoluto, entonces no habría necesidad de dones adicionales para servirle mejor.

Aquí hay también un segundo aspecto. La palabra griega utilizada aquí, katartizo, también puede significar «reparar lo que está roto», según The Expositor’s Bible Commentary, vol. 12, p. 155. No solo necesitamos que Dios nos conceda los dones y las capacidades para servirle, sino que también necesitamos que Él elimine los impedimentos, las limitaciones y los escollos. A medida que servimos a Dios, Él puede «repararnos» para que le sirvamos mejor.

Dios nos da lo que necesitamos. Sin embargo, parece que Dios NO siempre da a cada creyente todo lo que ese creyente necesita. Más bien, Dios da cosas diferentes a personas diferentes, y la abundancia que tiene un creyente tiene como finalidad dársela a otro que carece de ella, de modo que solo ayudándonos unos a otros conseguimos cada uno todo lo que necesitamos, tal y como enseña 2 Corintios 8:13-15.

P: En Hebreos 13:23, ¿qué aspecto singular nos revela esto acerca de Timoteo?

R: Aunque la palabra «liberado» puede significar «emprender un viaje», como en Hechos 13:3 y 28:25, aquí lo más probable es que signifique «liberado de la cárcel», según The Expositor’s Bible Commentary, vol. 12, p. 157. El Evangelical Commentary on the Bible, p. 1149, también afirma que esto se refiere al encarcelamiento de Timoteo.

P: En Hebreos 13:24, ¿de qué maneras podemos saludar especialmente a los santos hoy en día?

R: En la iglesia, en el trabajo y en la vida cotidiana, reconozca a los demás creyentes y haga que se sientan bienvenidos y rodeados de amigos. Demuestre que se preocupa sinceramente por ellos. Trátelos con justicia, demuéstreles que los ama y que desea estar con ellos. Al fin y al cabo, si va a estar con esas personas para siempre en el cielo, más vale que empiece a conocerlas un poco mejor ya desde ahora.

P: En Hebreos, ¿cómo sabemos si lo que tenemos hoy es una conservación fiable de lo que se escribió originalmente?

R: A grandes rasgos, antes del año 325 d. C., los manuscritos bíblicos y los primeros escritores cristianos citaban el 94 % del Libro de Hebreos. Eso supone todos los versículos menos 18,3 de un total de 303. Consulte para obtener más información. Desglosando la cuestión, hay tres respuestas complementarias.

1. Dios prometió preservar su palabra en Isaías 55:10-11; Isaías 59:21; Isaías 40:6-8; 1 Pedro 1:24-25; y Mateo 24:35.

2. El testimonio de la Iglesia primitiva. Estos 13 autores citaron el 40,5 % del libro de Hebreos, contando los versículos parciales como fracciones. Esto supone 122,8 de un total de 303 versículos. Consulte para conocer todos los detalles. A continuación se enumeran los autores prenicenos que hicieron referencia a versículos de la Epístola a los Hebreos, seguidos de los autores posteriores.

Clemente de Roma (96-98 d. C.) hace referencia a los 14 versículos de la Epístola a los Hebreos, aunque no afirma que procedan de este libro: Hebreos 1:3-5, 7; 3:2, 5; 6:18b; 10:37; 11:5, 17, 31, 37; 12:6; 13:17. El índice del volumen 1 de los Padres ante-nicenos también menciona Hebreos 12:1, pero solo hay una frase en común.

La Epístola de Bernabé (h. 70-130 d. C.), cap. 6, p. 141, cita Hebreos2:12 (véase también el Salmo22:23 ).

El Pastor de Hermas (c. 115-155 d. C.), libro 1, visión 4, cap. 10, p. 16, cita una cuarta parte de Hebreos 13:17.

Melito de Sardes (170-180 d. C.) cita la Epístola a los Hebreos. «Oración sobre la Pasión del Señor», cap. 9, págs. 760-761

Ireneo (182-188 d. C.) hace referencia en seis ocasiones a ocho versículos de Hebreos

Ireneo (182-188 d. C.) cita Hebreos 13:15b como obra de Pablo. Fragmento 37 de Ireneo, p. 575

Clemente de Alejandría (193-217/220 d. C.) menciona la Epístola a los Hebreos como obra de Pablo.

Tertuliano cita Hebreos 7:1-3 para hablar de Cristo y Melquisedec en *Contra todas las herejías*, cap. 8, p. 654.

Tertuliano (198-220 d. C.) consideraba que la Epístola a los Hebreos había sido escrita por Bernabé en *Sobre la modestia*, cap. 20, p. 97

Hipólito incluye una cita del 23 de mayo de la Epístola a los Hebreos7:21 : «El Señor ha jurado y no cambiará de opinión» (5 de las 23 palabras griegas). *Refutación de todas las herejías*, libro 5, cap. 19, p. 69. Lo mismo aparece en *Refutación de todas las herejías*, libro 5, cap. 22, p. 73.

Orígenes (225-254 d. C.) cita Hebreos 6:7, 8 en relación con los hebreos. *De Principiis*, libro 3, cap. 1.10 (griego), p. 310

Orígenes (225-254 d. C.) cita Hebreos 1:1, 2 diciendo: «Pablo dice en la Epístola a los Hebreos». Comentario de Orígenes sobre Juan, libro 2, cap. 6, p. 328

El Tratado contra Novaciano (254-256 d. C.) cita la Epístola a los Hebreos como Escritura.

Cipriano de Cartago alude a Hebreos 12:6: «Porque el Señor disciplina a quien ama», en la Carta 7.5, p. 286

Adamantio (hacia el año 300 d. C.) cita parte de Hebreos 10:1 como si fuera del apóstol en *Diálogo sobre la verdadera fe*, quinta parte, 5, p. 153

Metodio (270-311/312 d. C.) alude a Hebreos 11:10. «El banquete de las diez vírgenes», discurso 5, cap. 7, p. 328

Atanasio (318 d. C.) cita Hebreos 11:3 como si fuera de Pablo. «La Encarnación del Verbo», cap. 3, p. 37

Atanasio (318 d. C.) cita Hebreos 2:9 en *La encarnación del Verbo*, cap. 10, p. 41

Lactancio (h. 303-320/325 d. C.) alude a Hebreos 8:13 al afirmar que el Antiguo Testamento entregado por Moisés no era perfecto. *Las Instituciones Divinas*, libro 4, cap. 20, p. 123

Alejandro de Alejandría (313-326 d. C.) cita íntegramente Hebreos 13:8 como si fuera del apóstol. «Epístolas sobre la herejía arriana», carta 2, cap. 3, p. 298.

Después de Nicea

*Historia Eclesiástica* de Eusebio (323-326 d. C.), libro 3, cap. 3, p. 134 (implícito). Afirma: «Las catorce epístolas de Pablo son bien conocidas e indiscutibles». A continuación, señala que algunos discuten si Pablo escribió o no la Epístola a los Hebreos. Asimismo, afirma en el libro 3, cap. 25, p. 155, que las cartas de Pablo forman parte de las Escrituras. Padres nicenos y postnicenos, segunda serie, vol. 1, p. 155.

Asterio el Sofista (después del año 341 d. C.)

Afrajat el Sirio (337-345 d. C.) cita Éxodo 3:6. «Demostraciones selectas», demostración 22.2, p. 401

Acacio de Cesarea (h. 366 d. C.)

Hilario de Poitiers (355-367/368 d. C.)

Atanasio (367 d. C.) enumera los libros del Nuevo Testamento en la «Carta festiva» n.º 39, p. 552

La *Synopsis Scripturae Sacrae* (350-370 d. C. o siglo V) menciona la Epístola a los Hebreos como parte del Nuevo Testamento. Cita Hebreos 1:1-2a.

Efraím el Sirio (373 d. C.)

Basilio de Capadocia (357-378 d. C.) cita la Epístola a los Hebreos

Faustino (380 d. C.)

El Sínodo de Laodicea (en Frigia) (343-381 d. C.), en su canon 60, p. 159, enumera los libros del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. El canon 59, p. 158, establece que en la iglesia solo pueden leerse los libros canónicos del Antiguo y del Nuevo Testamento.

Ambrosiaster (h. 384 d. C.)

Cirilo de Jerusalén (h. 349-386 d. C.) cita la Epístola a los Hebreos en la p. 76

Ambrosio de Milán (370-390 d. C.)

Apolinario de Laodicea (h. 390 d. C.)

Gregorio de Nazianceno (330-391 d. C.)

Gregorio de Elvira (después del año 392 d. C.)

Anfilochio (antes del año 394 d. C.) «Iambi ad Seleucum»

Gregorio de Nisa (h. 356-397 d. C.) menciona la «Epístola a los Hebreos» como obra de Pablo en Contra Eunomio, libro 6, cap. 2, p. 184

Dídimo el Ciego (398 d. C.) cita Hebreos 11:10 como obra de Pablo. Comentario sobre Zacarías 12, págs. 292-293

El cismático Lucifer de Cagliari, en Cerdeña (361-h. 399 d. C.), hace referencia a Hebreos 3:6.

Libro sirio de los pasos (Liber Graduum) (350-400 d. C.)

Catálogo sirio de Santa Catalina (h. 400 d. C.)

Epifanio de Salamina (360-403 d. C.) menciona Filemón, Hebreos, las dos cartas a Timoteo, Tito, Romanos, Gálatas, Filipenses y Efesios. El Panarion, sección 3, de los escolios 1 y 5, p. 334

Rufino (374-406 d. C.)

Juan Crisóstomo (392-407 d. C.) redactó 33 sermones sobre la Epístola a los Hebreos.

Juan Crisóstomo (406 d. C.) escribió comentarios sobre el Evangelio de Juan, Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Colosenses, Filipenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón y Hebreos.

Severiano (después del año 408 d. C.)

Jerónimo (373-420 d. C.) analiza los libros del Nuevo Testamento. Menciona específicamente cada uno de los cuatro evangelios, las cartas de Pablo a las siete iglesias, la Epístola a los Hebreos, las cartas de Pablo a Timoteo, a Tito y a Filemón. A continuación, Jerónimo analiza los Hechos de los Apóstoles. Después, aborda las siete epístolas de Santiago, Pedro, Juan y Judas. Por último, analiza el Apocalipsis de Juan. Carta 53, cap. 9, págs. 101-102.

Juan Casiano (419-430 d. C.) se refiere a Hebreos 13:8 como «del apóstol» en *Siete libros*, libro 5.6, p. 584, y a Hebreos 12:22, 23 como «del apóstol» en la *Primera conferencia del abad Moisés*, cap. 14, p. 302

Agustín de Hipona (388-430 d. C.)

Nilo (hacia el año 430 d. C.)

Policronio (hacia el año 430 d. C.)

Marco de Eremita (después del año 430 d. C.)

Concilio de Éfeso contra los nestorianos (200 obispos) (junio-septiembre del año 431 d. C.)

Teodoreto de Ciro (obispo e historiador) (423-458 d. C.)

Cirilo de Alejandría (444 d. C.)

Hesiquio de Jerusalén (-450 d. C.) hace referencia a Hebreos 3:6

Varimadum (445/480 d. C.)

Proclo (412-485 d. C.)

Macario/Simeón (siglo IV o V)

Todavía disponemos de ellos en la actualidad.

Como nota al margen, el Canon Muratoriano (170-210 d. C.) no incluía la Epístola de Santiago, la Epístola a los Hebreos, las Epístolas de Pedro I y II, ni la tercera epístola de Juan.

3. Testimonios de herejes y otros escritores.

El hereje Prisciliano (385 d. C.) hace referencia a Hebreos 3:6

El hereje Pelagio (416-418 d. C.)

El «Bazar de Heracleides» de Nestorio (451/452 d. C.) hace referencia a Hebreos 3:2

El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d. C.) alude a Hebreos 7:11 como obra del bienaventurado Pablo. Comentario sobre Oseas, cap. 24, p. 56, y a Hebreos 9:13 como obra de Pablo en el prefacio del Comentario sobre Jonás, p. 187

4. Los manuscritos más antiguos que conservamos de la Epístola a los Hebreos muestran pequeñas variaciones entre ellos, pero no contienen errores teológicamente significativos. Los cinco manuscritos de la Epístola a los Hebreos que datan de antes del Concilio de Nicea I (325 d. C.) recogen el 93,4 % del texto de la Epístola. Esto supone todos los versículos menos 20 de un total de 303. Consulte para obtener todos los detalles.

p. 12 (285-300 d. C.) Hebreos 1:1

Finales del siglo III — 1968 — El texto del Nuevo Testamento.

Finales del siglo III — 1998 — Aland et al., cuarta edición revisada

El p13 (= papiro de Oxirrinco 657) contiene Hebreos 2:14-5:5; 10:8-22; 10:29-11:13; 11:28b-12:17 (hacia los años 225-250 d. C.). En la página 74 de *The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts* aparece una fotografía de una parte de este manuscrito. En la página 75 se indica que, de un total de 88 unidades de variación, el p13 y el p46 presentan 71 coincidencias y solo 17 discrepancias.

Siglo IV – 1902-1903 – Grenfell y Hunt, según *The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts*, p. 73. En la p. 17 se indica que Grenfell y Hunt se mostraron reacios a datar NINGÚN manuscrito del Nuevo Testamento anterior al siglo III, aunque mencionaron que la caligrafía pertenecía a finales del siglo I o al siglo II.

Siglos III/IV, quizá la primera mitad del siglo IV —1968—: *The Text of the New Testament* también incluye 11:14-28a, pero *The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts*, p. 74, señala que este fragmento falta debido a la pérdida de una columna.

Siglos III/IV — 1975 — Aland et al., tercera edición

Siglos III/IV — 1998 — Aland et al., cuarta edición revisada

200-250 d. C. — otros

(225-250 d. C.) - 1999 - *El texto completo de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento*, p. 73. Comfort y Barrett, en la p. 73, afirman que, basándose en una caligrafía muy similar a la del papiro de Oxirrinco 852 (175-225 d. C.), existen muchas similitudes con el papiro de Oxirrinco 2635 (hacia el año 200 d. C.). Sin embargo, la datación no es anterior al año 225 d. C., ya que está escrito en el reverso del Papiro 657 (parte del Epítome de la Historia de Roma de Livio), y este se remonta al siglo III.

p. 17 Heb 9,12-19 (finales del siglo III)

Siglo IV — 1968 — El texto del Nuevo Testamento.

p. 46 Chester Beatty II, ca. 200 d. C. 300 de los 303 versículos (99 %) de Hebreos. Concretamente, contiene Hebreos 1:1-9:16; 9:18-10:20; 10:22-30; 10:32-13:25 y otras partes de las cartas de Pablo. La obra *El texto completo de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento* incluye una fotografía de parte del p. 46 en la página 192. Asimismo, en las páginas 197-198 se indica que la calidad y las marcas esticiométricas demuestran que fue escrito por un escriba profesional.

h. 200 d. C. – 1968 – *El texto del Nuevo Testamento*.

Hacia el año 200 d. C. – 1975 – Aland et al., tercera edición

Hacia el año 200 d. C. – 1998 – Aland et al., cuarta edición revisada

p. 114 (= papiro de Oxirrinco 4498) Hebreos 1:7-12 (siglo III)

Tras el Concilio de Nicea I (325 d. C.)

p. 89 Hebreos 6:7-9, 15-17 (siglo IV)

Cirilo de Jerusalén, 386 d. C. Crisóstomo, 407 d. C.

El Vaticano (325-350 d. C.) contiene toda la Epístola a los Hebreos, excepto Hebreos 9:14-13:25, según los paralelos evangélicos.

El Sinaítico [Si] (340-350 d. C.) y el Alejandrino [A] (hacia el 450 d. C.) contienen toda la Epístola a los Hebreos.

Copto bohairico [Boh], siglos III/IV

Copto de Fayum [Fay], siglos III/IV

Copto sahídico [Sah], siglos III/IV

Siríaco de la Peshitta [Syr P], 375-400 d. C.

Efraem Rescriptus [C], siglo V

Armenio [Arm] a partir del siglo V

Georgiano [Geo], a partir del siglo V

Bezae Cantabrigiensis [D], siglo V o VI

Washington, siglo V

Etíope [Eth] desde aprox. el año 500 d. C.

p. 116 (= papiro Vindobonensis G 42417 (Viena)) Hebreos 2:9-11; 3:3-6 (siglo VI)

Wolfenbüttel, siglo VI

p. 79 Hebreos 10:10-12, 28-30 (siglo VII)

Consulte para obtener más información sobre los primeros manuscritos de la Epístola a los Hebreos.